Estuve tan ansiosa por tanto tiempo, muriéndome de optimismo o pesimismo histéricos según el rato. Durmiendo cada vez peor, aún tras soñar con Histeria despertándome demasiado temprano. Cargándome de expectativas y miedos cada vez más grandes hasta que cruzarme a mi Partenaire Improvisado casi todos los días sin justificación aparente, o discutir con Blackjack hasta retirar todas mis apuestas de su juego (excepto por la atracción física en la que nos va tan bien), o incluso ir o no a remover las partes más oscuritas de mi pasado reciente a un bar más que útil a tal fin, perdieron relevancia, quedaron totalmente relegados en comparación a otras dudas y nervios que me carcomían a diario...
Pero hoy me desperté en resignación y en calma. Casi en paz. Asumiendo que ya estaba todo dado por mi parte, que nada iba a poder salir mal, que nada iba a poder tirar mi ánimo, porque todas las posibilidades eran buenas, si bien unas eran más desafiantes que otras.
Un rato antes de mi salida se disparó una lluvia torrencial y yo me confié del clima, porque la lluvia siempre me dio suerte en los momentos cruciales de mi vida artística, aunque debiera ser al contrario... pero, como no me canso de decir: Mi karma es cada vez más obvio para burlarse de mí, porque si con algo volví a casa indignada, fue con la lluvia.
No sé cómo explicar por qué una coreografía puede significarme tanto, no sé cómo traducir en palabras la sensación que me daba bailarla. Cómo se adueñaba mi cuerpo de mi mente, o al revés, al verme en el espejo. Cómo se posesionaba de mí algo más fuerte que yo, algo más grande. Cómo un simple paso y mi mirada me contaban una historia que nadie más podía ver, pero que estaba. No sé cómo hacer que suene lógico mucho que me dolería no poder bailarla. No sé cómo hacerle entender al mundo el mar de desilusiones y promesas incumplidas que despierta en mi mente el tener que cantar en público... no sé cómo resumir que no quería esas dos fieras peleándose por mí a un mismo momento.
Esperaba a esta altura, pasado lo peor, tener nuevas inquietudes y angustias, nuevos sueños materializándose en mi mente... Pero las preguntas son casi exáctamente las mismas:
¿Es porque creen que no doy para más? ¿O porque confían en mí con una fé excesiva y ciega? No sé cuál de las dos posibilidades me preocupa más. No sé si hay entre ellas algún punto medio que se me escapa y no puedo ver. Pero no quiero que me decepecionen, y no los quiero decepcionar. Y ahora mismo quería estar orgullosa de mí... esperaba estar orgullosa... pero ahora mismo no veo a través de las lágrimas que no dejé que nadie viera la parte positiva de todo esto... ahora mismo, de mí misma yo ya estoy decepcionada.
Y le mandé un mensaje a B. porque necesitaba verlo (a él o a alguien igual de útil)... Porque quería que su violencia me hiciera dejar de pensar, como busqué tantas otras veces en tantos otros chicos: Distraerme. Alejarme de mi realidad por los minutos suficientes como para dejar este encierro en mí misma como una sensación lejana. Y no respondió... como cabía esperar. Estará dormido, o drogado, o lejos... lejos de mis ganas de usarlo. Lejos de la pequeña parte de mí que todavía se gasta en esperarlo. Lejos de mí cuando lloro... Lejos de mí para abrazarme cuando lloro, lejos de mí para llorar entre mis brazos. Hubo un tiempo muy cortito en el que sentí que siempre íbamos a poder contar con que estuviera el otro, con cuidarnos y hacernos bien... Pero ese tiempo, a pesar de haber sido hace muy muy poco, se siente también muy muy lejos. Lejos... quiero estar lejos de todo right now. Quiero estar tan lejos de mí...
If there's a bustle in your hedgerow, don't be alarmed now, It's just a spring clean for the May queen. Yes, there are two paths you can go by, but in the long run, there's still time to change the road you're on. And it makes me wonder... ♪
No me hace falta ir a una plaza improbable, en horas improbables, para verte pasar con el auto por ahí, como te ven mis amigos cuando de golpe se me van las ganas de acompañarlos una noche cualquiera. No me hace falta que te pares a saludar estando con ella. ¿Para qué?
Si total aparecés en tu auto a horas mucho más normales, justo por enfrente de mi casa, sin parar y estando solo. Salí por cinco minutos, CINCO. Papá estacionó el auto en doble fila en la vereda de casa, y me pidió que saliera porque quería darme un regalo: Destinología, de Tan Biónica, la banda con la que tanto te lloré, y ese nombre... y levanté la mirada del disco, por instinto, por imantación, por nada en especial, y justo en ese instante vos pasabas.
Reconocí primero las luces, el modelo, el color del auto, y supe que ibas a ser vos antes de verte, tan, TAN lindo... busqué la patente para confirmar un poco más lo innegable, pero el semáforo seguía en verde, diez segundos después de percibirte, ya no estabas (¿qué no es siempre así?).
Papá me habló todo ese tiempo, no tengo idea sobre qué. Y volví a mirar el regalo: Destinología, mi karma es cada vez más obvio para burlarse de mí.
Pensé en vos últimamente sobre todo porque se acercaba la única noche del año en la que tengo que verte forzosamente, un cumpleaños al que todavía no quiero dejar de ir aunque me duela un poco. Pero entonces el cumpleañero decidió hacer dos festejos diferentes, uno cuando yo puedo ir, otro cuando no, y en cuanto me lo dijo estuve segura hasta la médula de que no nos va a invitar al mismo. No porque crea que es mejor para mí, no porque crea que es mejor para vos... supongo que por celos reprimidos, de lo que fuiste y él no, de lo que tuvimos y él no, de lo que no quiere que volvamos a tener. Así que, cuando ninguna obligación moral me obliga a verte, el Universo, el Destino y el Karma se alinean para que no zafe...
...para que no zafe de tener que verte, pero quitándome la posibilidad de hablarte.
Ya. No es la primera vez que el Mundo me obliga a verte así, como una película muda sin final feliz y acelerada. Pero todavía no decido:
¿Es mejor o peor para mi sistema nervioso cuando sólo te veo, o cuando escucho tu voz?
Retrocedo como el tiempo, ¿cuánto queda para mí? Cuando vuelva del Inierno, tus ojos mil... ♪
...So I turned into some kind of emotional Wolverine, that can be hurt and feel pain in the process, but then heals every wound like really really fast, except for that little silly old one that is attached to every one of its bones.
Ya me encontré muchas veces pensando que tal vez me haría bien hasta sufrir por alguien nuevo. Sufrir en serio, llorar desesperada contra la almohada, sentir que cada canción duele, saber que se me rompe el corazón. Hablo de sufrir porque se da por descontado que me encantaría sentir un amor sin límites por alguien, acompañado de un enamoramiento furioso, de una entrega y devoción inmensas... por alguien nuevo. Nuevo. Nuevo. A veces creo que me empiezo a enamorar, a veces le creo a los principios que van a tener un futuro. A veces pienso que me puedo enamorar de B, que tiene el potencial de hacerme querer darle todo... ya sentí eso por otros, en algún punto. Por momentos estoy convencidísima de que no me va a quedar otra que amarlo, por su risa, por sus besos, por su forma de pintar... y al momento siguiente estoy pensando que es tanto más hueco que yo, o más pretencioso, o más vago... al momento siguiente sé que no voy a poder amarlo nunca.
Que el enamoramiento que siento es algo circunstancial, que se debe a la emoción del juguete nuevo... que se me va a pasar, y que cuando pase, voy a estar bien.
Porque a veces también me lastima, porque le doy todo sin pedir nada, (porque me gusta tener todavía el optimismo de dar todo al principio y de última bajar la apuesta después, porque prefiero no pedir nada a exigir falsedad...) pero igual me duele cuando indeed, me da nada. A veces lo quiero lo suficiente como para que sus palabras o actitudes sean capaces de darme alegría, o de lastimarme. A veces, una entre mil, el gesto que no hace y las palabras que no dice me dan ganas de llorar... pero no lloro. Ya no lloro, ni por él, ni por ninguno... no más de cinco minutos de lágrimas sin ruido, al menos. Y en cambio, todavía despertarme y ver un mensajito en el que me hablan de Vos, puede amargarme el resto del día. Dejarme esa sensación rara, esa inquietud en el cuerpo, obligarme a escuchar a mi mente maquinando sin descanso si habrá sido obra del Universo y del Destino que yo no tuviera ganas de ir a esa salida en la que se te ocurrió aparecer, preguntándose cómo pasó que hace una eternidad no te veo, no te hablo, no escucho tu voz. Cómo logré eso evitando por todos los medios (releyendo noté que había escrito "miedos", los fallos freudianos son algo gracioso) ir a cualquier rincón de la ciudad en el que pudiera llegar a encontrarte... cómo aún así todavía te busco a veces entre la gente. ¿Cuántas veces dije haberte superado? ¿Cuántas veces intenté convencerme e incluso lo logré por momentos?
Como tantas otras veces me vuelvo a preguntar qué tenías de especial, pero es una pregunta por compromiso conmigo misma, si me detengo dos segundos a pensarla en serio, conozco tan bien la respuesta que todavía se me hace un nudo en la garganta y se me aguan los ojos...
Eras especial. Conmigo eras especial. Conmigo eras único y valías tantos años de sufrirte como yo te los valí a vos. Pero no quiero más años de esto... al menos no por vos. Que estás tan agotado y lejos, que sos un tema tan clausurado en mi vida, tan pero tan infértil, que ya no venís a nada. No puedo sentirme una persona tan distinta, tan mejor de lo que era, y seguir atrapada dentro de la misma historia vieja, de la que todos los demás ya se fueron hace tiempo...
Usualmente me gusta mucho caminar, pero en algunas ocasiones me agota. Camino sin descanso por la peatonal y el bolso me pesa en el costado, la carpeta bajo el brazo se hace incómoda, y a lo lejos veo que en la siguiente esquina está el Partido Obrero... con sus banderas enormes, constipando la circulación de gente, haciendo ruido, el típico boludo del megáfono cantando sin afinar incoherencias sobre la presidenta, o el político a atacar de turno. Me irrita bastante la militancia política, porque me criaron dos militantes, supongo.
Y de espaldas a mí, de frente al pequeño caos organizado, Mr. Vicious fumando despacio, para asegurarse el personaje, calculo. Solíamos decirle Georgie Boy. Verlo me agota.
Me cansa que sea tan igual a sí mismo, que siga teniendo la misma ropa, el mismo pelo, la misma forma de pararse y de fumar que tres años atrás. No quiero saludarlo, no quiero que me vea porque entonces no voy a poder seguir de largo. Un segundo antes de que llegue a pasarle por al lado, ladea la cabeza como si me percibiera cerca sin saberlo... conozco esa sensación, tal vez yo también lo percibí antes de verlo, pero siempre conecté mucho más con el entorno que él. Llego a ver sus ojos oscuros, creo que no me ven... creo que no ven nada.
Antes de seguir de largo llego a ver su mirada y su boca, muertas las dos. Todo en la forma en la que mira está muerto, y su mirada tampoco cambió, tres años después, pero antes yo la veía distinta.
Me pregunto una vez más si yo imaginaba vida en esa cara, o si mi cercanía lo hacía estar más vivo. Me vuelvo a enojar con mi pasado, conmigo, con él. Camino rumiendo mi enojo y sintiendo unos ojos invisibles clavados en la espalda durante una cuadra más, y cuando vuelvo a ver el mundo real, noto que solo unos metros por delante de mí, camina un ser bajito y pelirrojo, que se mueve con cierto orgullo dolido, como si quisiera convencerse todo el tiempo de ser más alto de lo que nunca va a ser... él era Alex. Él al menos se viste distinto... su ropa es más cara, tal vez se cansó de fingirse pobre y bohemio (já, nos encantaba esa palabra, autodenominarnos así). Pero tampoco quiero saludarlo, me cae muy mal... tan mal como me caía de bien, y era bastante. Ruego a todos los dioses habidos y por haber que no se de vuelta, que no me vea, que no me vea, que no me vea. Por suerte no me ve, dobla en una esquina, pienso que tener que saludarlo de nuevo se sentiría tan falso, falso, falso... Rosario está jugando conmigo, es obvio, le encanta hacerme cosas así de vez en cuando, no me plantó delante al Lerdo, porque esquivarlo o saludarlo sería lo mismo, él nunca importó realmente... pero tampoco a Pete, porque es el único de ellos al que todavía saludaría con algo de alegría real por haberlo encontrado. Pete se salva al final del libro, Georgie traiciona y muere... no se sabe bien. Cuando llego al lugar al que me dirigía, su papá se para al lado mío, la misma persona más vieja, el pelo más blanco que negro, pero la misma mirada, la misma muerte en los ojos cuando me dice 'Hola'... Rosario está jugando conmigo.
"Qué tal tu día?" Pregunta B. cuando finalmente vuelvo a casa, tenía tantas ganas de hablarle... mi día fue tan extraño que la verdad no sé. El finde pasado yo estaba enferma, lo contagié, ayer él estaba enfermo, solo en su casa, sin comida, con hambre, sintiéndose mal.
- Querés venir a casa a ser alimentado decentemente?
- Jajjajajjaja QUE AMOR, no acepto esa clase de amor todavía en mi vida.
- Y si me hacés toda la pasión de que estás solo y enfermo y triste y sin comida
qué esperás que haga? No aceptás que la gente te cuide en tu vida? Sos un nene grande y autosuficiente?
- Yo soy un gato de metal
vivo en un agujero
tengo una ansiedad
como de año nuevo.
Nunca se dónde estoy
nunca se dónde voy ♪
Pero esta bien, saliendo de la joda, gracias pero ya me voy a poner mejor...
Aparte ya hice planes.
- Jajaj que estúpido que sooos.
-Pero soy un gato.
- Sos un bobo que no se cuida, ni se deja cuidar, y como castigo universal a cambio de ser así recibe... moco. Y hambre.
- Ya voy a estar bien, tengo que comer y comer y comer no mas. Sos muy buenita, gracias en serio.
- Já, y yo te voy a ofrecer hacerte bien, y bien, y bien, hasta que me canse de que no quieras, y no lo voy a intentar más.
- Siempre acepto lo que me ofreces y se que no me ofrecerías hacerme mal. Pero ya quede con los pibes y no quiero parecer un cachorro mojado y con frío y hambre.
- No estés tan seguro... a veces me canso de dar bien a quienes prefieren estar mal. Lo que te dé, depende más de vos que de mí.
- Siempre va a estar bien, lo leo en tus ojos, ok?
- No ves mis ojos por chat.
- Por eso no me gusta chatear.
- Andá con los pibes a ser un cachorro mojado, con frío y hambre PERO drogado y en compañía.
Al menos pueden ser una mini.jauría de cachorritos depresivos.
- Todos los seres humanos somos depresivos!!! Pero entre amigos nos ocultamos esa depresión o la matamos, no sé que sabrás vos de mis amigos, pero quedate tranquila de que yo no lo sé, jaja.
- Yo no sé nada de tus amigos... excepto cómo besa la mayoría (?
Ya sé que todos somos depresivos a veces y que entre amigos se mata eso en teoría... mientras estés con ellos y no solo... rodeado por ellos, I guess.
- Jajajaj, si ya sé. Pero ya no quiero pensar en eso, así que trato de no pensarrr...
- Hasta la tarde estoy en casa... si te aburrís de no pensar y de que nadie te cuide, por ahora no me aburrí de vos.
- Dale sí. Me siento un poquito mejor, tome un café y me puse a escuchar Radiohead, me hace bien todo esto y vos también. Pero bueno, sí quiero verte, pero te avisaré.
- Es una invitación... sabés que no te espero, ni te exijo nada. Me alegro de que Radiohead y yo te hagamos bien (?
- De una, gracias.
A veces me enojo con él por parecerse tanto a Georgie Boy y asociados, a todos esos zombies con los que salí alguna vez... después me enojo conmigo y le pido perdón, porque sé que es único, y sus defectos son únicos, y sus errores son suyos, y los de otros no. Le digo que no quiero que mi pasado condicione mi futuro más de lo necesario... me dice que no le gusta que lo lea tan fácil, que tiene mucho para dar. E intento creer que no es más de lo mismo, no es más de lo mismo, no es más de lo mismo... y entonces viene a casa a merendar. Y se queda a cenar con toda mi familia chica, y lo llevamos a su casa, y cinco minutos después de dejarlo me llega un mensaje que dice "Hey, gracias por todo, me gustó mucho la comida y todo. La pasé muy bien, te quiero." al conectarme me burlo de que más temprano dijo no aceptar esa clase de amor en su vida, dice que es imposible rechazar el amor que le doy. Le digo:
- Me preocupa que confíes tanto en que yo no te voy a lastimar... y no entiendo mucho por qué estás tan convencido de que vos me vas a lastimar a mí.
- Jajaja loca, no te voy a lastimar, y vos a mi tampoco.
- Jajaj bueno... no leo muy fácil qué tan simple es lastimarte. Si me gusta mucho alguien más, te hará mal? Si siempre tengo poco tiempo... Si doy mucho muy rápido, te asustaré? Intento no pensar mucho en todas esas cosas, para que nada sea forzado... hago lo que siento en el momento y confío en que va a salir bien.
- Yo con que vos me digas siempre la verdad ya estoy bien. No podrías lastimarme con la verdad, acordate siempre de eso.
- No sólo lo recuerdo.. es terriblemente mutuo.
- De una, vos preguntame lo que se te ocurra. Loca linda, nunca te hablo mucho de tu belleza, pero es un secreto que me lo guardo.
- No me hace mucha falta tampoco... yo confío en mi belleza, me gusto yo y creo que esa es la única forma que alguien tiene de gustarle a los demás.
- Fuck, amo eso de vos, posta.
- Mi seguridad y mi forma de cocinar, ya van dos cosas (?)
Y yo amo tu risa y que odies chatear... qué parejos que somos aún siendo muy distintos.
- Amo que seamos distintos, es la 3ra: aprendo mucho de vos.
- Yo amo las cosas que tenemos iguales, esas pocas cosas en las que nadie nunca había coincidido.
- Sí, posta, que bueno que es... Gracias, posta. Gracias por todo lo que me das, todos los días desde que te conocí.
- También creo que el miedo que tenemos a lastimarnos es un reflejo condicionado que nos quedó de salir con otra gente que no entendía las relaciones como nosotros... que no entendía la libertad.
- Sos buenisima, y odio el chat.
- Jajaj, vos me das mucha paz. Ya te lo dije. Me dan ganas de verte hasta el hartazgo, a mí que también suelo ser medio gato de metal con media pata al otro lado de la puerta entreabierta siempre.
- Entiendo.
- Me intriga saber cómo sigue, o a dónde vamos... es una intriga copada igual, un buen misterio. Me acostumbré a gente que se enamora de mi forma de ser libre, pero después de un tiempo me ruega que ceda un poco y me deje aprisionar... no creo que vos me vayas a pedir nada así.
-Jajaja me gusta atarte a la cama, pero es todo lo que te aprisionaría.
Leo eso y pienso en la canción de Sabina... a veces, cuando no se está pareciendo peligrosamente a alguna sombra de mi pasado, cada palabra que sale de su boca o de sus dedos es perfecta. Sé que no es exactamente mi chico Hollywood, mi príncipe azul, pero lo esperaba. Esperaba que alguien me probara que no estoy loca por querer amar y ser amada siendo libre, dejando en libertad... o que al menos mi locura es válida y compatible con la de alguien más. Que no soy única ni me voy a extinguir cual oso panda. Que hay otra gente pensando como yo, la gente del futuro en el que quiero vivir. A veces creo que lo voy a amar con furia, a veces, que amarlo nunca va a hacer falta, a veces siento que me va a amar con furia, otras, que amarme nunca le va a hacer falta. A veces somos muy iguales, otras muy distintos, hasta opuestos. A veces se parece a mucha gente, a veces nunca conocí a nadie siquiera parecido. A veces su cara es tan familiar que sé que la vi en otra vida. A veces pide permiso para dedicarme canciones, a veces no pide permiso para lastimarme.
A veces... a veces paso tanto tiempo pensando en él y sin mambear sobre nada, que hasta me olvido de narrar en mi blog la gigantesca histeria que demostramos mi Partenaire Improvisado y yo bailando juntos cuando nos pusieron en pareja durante toda la clase... dijo que necesita más clases mías, que soy genial como partenaire... que quería una foto cuando lográbamos formar una línea perfecta en el espejo, entre los dos. Giraba más rápido que él, y el corría para alcanzarme y posar, agarrando mis manos aunque no lo hubieran marcado... me pregunto cuánto hubiera opacado esa sonrisa a la de cualquiera de los chicos con los que alguna vez salí, a la de cualquiera de los que me quisieron sólo para ellos en una cajita de cristal esmerilado.
Me pregunto cuántas sonrisas perfectas como esa harán falta para opacar a alguien que no me pide nada excepto que sea yo.
"Yo tuve una visión de vos, te das cuenta? Te conocía antes de conocerte... Me hablaban de vos y sabía quién eras, no podía definir tu cara, pero sabía que tu piel era blanca, y cómo nacía tu pelo..." me encanta oírlo delirar (sé que habla en serio). En dos semanas de conocerlo, o un poco más, me cocinó y yo a él, ordené su departamento, le regalé un dibujo, lo vi pintar, soñó conmigo. Más tarde esa noche vimos Edward Scissorhands, y mientras Ed le daba forma a las últimas esculturas de hielo, él se levantaba y se iba al baño, diciendo "No me gustan los finales!" lagrimeaba igual que yo. Admiramos los dos la capacidad de Tim de lograr generar en el público tanta empatía hacia algo tan improbable y ajeno.
Le digo 'Yo no te conocía, pero te estaba buscando. ¿Querés que te lo pruebe?' y abro este blog, comentando 'Esta entrada es del 2 de Julio... te conocí el 2 de Agosto, exactamente un mes después...' resalto con el cursor mi prueba irrefutable, y le aclaro '...cuando escribí esto estaba hablando sobre amor, buscaba a alguien para amar... al leer ignorá esas partes, ahora que te conozco no sé si me hace falta...' responde "Viste? No siempre hace falta amar." y empezamos a leer:
"[...] Mi chico de película en serio debe existir en algún rincón de esta ciudad, dispuesto a aparecer en un momento clave, con una sonrisa demoledora y una excelente cara de patito, con actitud de chico malo y resuelto, inalcanzable al alcance de todas... Uno que se enamore terriblemente de mí sin dejar de ser él, que me deje amarlo sin tener que dejar de ser yo... y que, a pesar de lo mucho que se presta esa descripción, no sea gay (?). Yo quiero un chico de película, sarcástico y bobo, ácido y dulce, tan histérico como yo. Con mambitos, pero también con sueños. Con piel y dientes perfectos, apenas más alto que yo. Yo quiero un chico -ya que sueño- que sepa lo que quiere, y me quiera a mí [...] ...Y, si eso es mucho pedir, tal vez simplemente quiero que exista y que, (obviamente, cuando menos me lo espere), aparezca.[...]"
Lo veo leer casi sin parpadear -más lento que yo, recuerdo que la primera vez que fui a su casa dijo que en su vida leyó poco y eso lo hace sentir mal-. Le digo 'Sos vos... te estaba describiendo a vos. Hasta físicamente.' y me mira...
- No sé qué decirte... No sé qué decirte ahora, después de haberme visto escrito ahí. Ahora voy a tener que cambiar...
- No cambies, me tomó 19 años encontrarte, si cambiás voy a tener que esperar otros 19 años más para encontrar a quien busque.
- A mí, cambiado.
Nos reímos. Nos tomamos al destino con demasiada naturalidad, como a todo. Nada sale forzado, se parece mucho a mí en muchas cosas. Le dije que estoy muy cansada de querer a gente que no se quiere. Me lo vendieron como un NN o un Vicious cualquiera, sin alma, sin ganas de vivir, pero no es cierto, le gusta estar vivo, aunque sufra, creo que busca ser feliz, dice que muerto extrañaría tanto ver los paisajes...
Quererlo es tan fácil que lo voy a terminar amando... me preguntó "Alguna vez te rompieron el corazón?" adivinó que por eso me habían internado... le conté la historia, hiper resumida, de mi Karma y yo, mientras hablaba me dijo "No sé por qué motivo espero un final feliz" le dije que yo también lo esperé durante bastante tiempo... al final me abrazó.
Mi fin de semana empezó el jueves y terminó el lunes -con clases en medio y todo, fue así-, por mis días pasaron Histeria, el Lindo Mal Vestido, Fate, Alice, mis hermanas, celofanes y música electrónica, mucho humo, bastante alcohol, tardes bizarras, noches nebulosas, hasta pasear a los perros por el parque resultó en momentos raros, el indie nunca dejó de sonar, pizzas improvisadas, pesadillas, pasaron taaantas cosas, y al mismo tiempo nada, la depresión eterna de alguien más... y si paso lista a todos esos recuerdos, no veo mucho más que a él. Él y su casa, él yendo de la cama al living, él siendo un gato de metal. Quererlo es tan fácil...
Todo con él se siente tan... principio. Benditos sean los principios y su estúpida forma de enfermar toda mi mente, de hacerme olvidar por completo de los medios y finales. Podría decirse que soy muy kamikaze, que me encanta dármela una y otra vez contra alguna pared universal que se vive riendo de mí. Que no aprendo por mucho que me hagan sufrir.
Y probablemente es cierto... todo eso. Hasta ahora ningún dolor fue tan grande como para hacerme arrepentir de los momentos de gloria... de las veces que me la jugué. Es mucho más común que me arrepienta de no haber hecho algo, que de algo que sí hice. Prefiero sentir todo lo bueno, aún dando por seguro que eso eventualmente se va a tornar en sentir también lo muy, muy malo, antes que no sentir nada. Odio dormir. Odio no bailar. Y odio cuando la gente no vive por miedo a equivocarse o a salir lastimada. Voy a descansar cuando esté muerta, cuando me muera, voy a estar quieta... voy a dejar de elegir amar, cuando ya no sea una opción.
Everybody cries and everybody hurts sometimes ♪
Una merienda culposa, llena de nutrientes y calorías que me hicieran sentir mejor por haber faltado a Canto (aunque hubiera tenido una clase de más ayer), por haber salido anoche, por haber caminado y bailado -entre otras cosas- con sólo pizza y cerveza en el estómago a modo desayuno, almuerzo y colación deportiva, todo a la vez. Un día de encuentros no demasiado planeados.
Un día raro, tras una noche rara. Cuando llevábamos poco tiempo despiertos, me miró a los ojos (cosa que casi nunca hace con nadie) y dijo:
- Llegamos en cualquiera anoche.
- Vos sí, yo estaba bien pero cansada.
- Hablamos una banda.
- Sí.
- Yo lloré.
- Sí.
- Vos me limpiabas las lágrimas...
- ...a besos, sí. Tus lágrimas son ricas, saben a sal... y agua. Como las de todo el mundo.
- No sé, no voy probando lágrimas por la vida. (Me reí)
- Pero, ves? Podés llorar como todo el resto del mundo.
- Gracias por todo lo que hacés por mí... por escucharme tanto.
Yo iba a ir a Canto, en serio iba a ir... pero me quedé durmiendo al lado suyo. La médica me dijo que en la guerra que juego constantemente contra mí misma, sólo yo puedo perder, que la autoexigencia tiene que tener límites, que afloje un poco... y aflojé. Sólo por hoy, sólo por él.
Blackjack... con B de Bambi. Puede ser tierno como él solo. Toda su vida es una historia triste y tierna. No entiende cuando la gente llora por él. Yo me concentré en no llorar en ningún momento... el descargue tenía que ser suyo, no mío. Cuando terminó de hablar anoche, antes de quedarnos dormidos, le dije "Quiero que sepas siempre que vos tenías derecho a estar mal, y el mundo tenía la obligación de bancarte... aunque te hayan hecho creer lo contrario, aunque te hayan hecho sentir que vos tenías la obligación de portarte bien, y que el mundo tenía derecho a juzgarte.
Era al revés... era al revés." en alguna parte de eso quiso asentir, quiso dar algún ejemplo, quiso afirmar... pero no pudo, como yo no pude dejar de abrazarlo hasta que se durmiera, como no pude irme de su lado hoy. Su perra lo reconoce a media cuadra de distancia, y se desespera por alcanzarlo... y yo confío en los perros. Son bichos tan perceptivos... mucho más sensibles que cualquier humano. Ella sabe que vale la pena llegar hasta él.
La salida de anoche fue tan bizarra como toda fiesta de disfraces debe serlo. Arrancó con Histeria preguntándome qué hacía en su casa cuando llegué con los otros, con su particular tono de... histérico. Conocí a su hermano falso, como si fuera real. El chico lindo y mal vestido se debatía entre quedar bien con su novia, o quedarse conmigo. Hacía mucho no veía a Mr. Fate, pero lo sigo extrañando... lo quiero solo y sobrio, no somos tan nosotros entre tanta gente.
"¿Por qué entraste?" le dije a Histeria, sus amigos seguían afuera 'No sé...' y me miró fijo un rato... 'Ay, Paulina...' arrancó y me la vi venir: '...la concha de tu madre, Paulina.' me reí a carcajadas, conozco esa expresión, dicha en ese tono, sé lo que significa... (me la decías vos, cuando no dabas más, pero querías todavía tener resto para mantenerme lejos de tu mente y de tu ser), le dije que deje de maltratarme, pero todo gramo de histeria que venga de él hacia mí, en la forma que sea me divierte y me llama. Mc Hipster también estaba ahí... no tengo idea de por qué, la verdad, sé que no me saludó, pero me miró bastante:
Yo le acariciaba el pelo a B y le pedía que nos fuéramos de ahí, lo podía percibir mambonegreando entre mis brazos... insistía en quedarse, pero cuando llegamos a su casa me tiró "Gracias por sacarme de ahí. La estaba pasando mal." el reggaeton lo deprime como la cumbia a mí, pero igual bailó conmigo y me hizo sentir bien. Amo cuando los chicos bailan bien. Histeria llegó a ver si la novia de mi semidios malvestido nos vio juntos, pero cuando pregunté me dijo que era información confidencial y que si me lo decía me iba a tener que llevar, señaló las esposas que colgaban de su traje de policía... su propia novia ya andaba por ahí. Alice estaba más en Wonderland que nunca... Yo no sé.
Beauty queen of only...♪ "NO, no puedo!" Las palabras me salen involuntarias, al tiempo que mi mano salta como si se hubiera quemado y cambia de estación en la radio, "Por qué cambiaste?" me pregunta mamá... "La otra canción me hace mal", no digo más... no tengo ganas de explicarle, estoy también muy cansada de ella hoy, últimamente. Me robaste mi canción preferida, pasan los meses y los días, y yo no la puedo escuchar. Me robaste mi canción preferida y a eso no te lo voy a poder perdonar nunca... nunca.
Cuando salgo del bendito auto llego a casa y abro el chat, Blackjack me había preguntado si quería pasar por su casa, pienso que ojalá lo hubiera leído antes. Es una de esas cosas que hoy me habría gustado saber antes: Mi primita volvió de ese viaje donde a mí me robaron mi canción. Le digo que tengo que contarle la última animalada que me mandé con Histeria, "Te enteraste de que está soltero?" pregunta, 'ESTÁ SOLTERO?' "Sí, pensé que te habías enterado... es algo muy reciente." ...por suerte Histeria y su pequeño tumor humano ya están juntos de nuevo, sus rupturas nunca duraron más que unas horas, al menos las que supe yo. Hoy me di cuenta de que, sabiendo que lo veo mañana, si estuviera soltero no sabría qué hacer al verlo. Me sentí uno de esos perros que corren sin descanso las ruedas de los autos hasta que frenan, y ellos se van confundidos, olvidados de cuál era su propósito. Puedo ser terriblemente directa con él cuando sé que le gusto y que me va a decir que no, si estuviera solo, de golpe no sabría ninguna de las dos cosas, y no me soltaría más.
"Boluda, tengo 22!" me dijo Blackjack, se reía por ningún motivo al decirlo. Si se consiguen 21 puntos con sólo dos cartas, se considera Blackjack y se gana automáticamente... en el juego de cartas es así. Él juega con dos, pero tiene 22 años. Siempre cinco para el peso, o alguien que sobra. Alice odia no ser especial para él, así que sobro yo, aunque ella diga que no.
Tengo ganas de verte...
Si, yo también, posta... esta noche tenia ganas de seguir pintando y que estés al lado
Yo tenía ganas de verte pintar, jaj... No tenía ganas de estar en casa, en realidad
Hace casi 4 años, desde que se separaron mis viejos, que cíclicamente cada cierto tiempo, se va todo al carajo, y me harto de los dos, y no soporto estar en mi casa... y antes cuando llegaba a ese punto, me armaba un bolso y me iba una semana a vivir con Fate,
la primera vez que hice eso esperaba que fuera la única
Claro
Y ahora como que pienso que tal vez irme una sola noche a verte pintar tendría el mismo efecto en mí que vivir 7 días con él
Eu eso es un halago enorme, gracias
Jajaj, vos sos el que me da una paz mental enorme, no debería ser yo la que dé las gracias?
Ya me las das
ya me las diste
ya me las daras
que se yo
no think
Jajaj si. Como me dijiste una vez: "Que genial que existas"
De una, buenísimo! Es muy loco que me quieras tantoo
cuando la mayoría del tiempo soy un corazon sangrante
Es que es todo fácil con vos
no complicas las cosas
no complicas nada
Jajaja de una! Eso me pasa con vos, porque soy un puto ser complicado
pero no me pasa nada de eso, jajaja, me siento tan bien...
Yo también soy re complicada, y nociva... y vos te sentís igual sobre vos
pero... de algún modo extraño entre nosotros somos simples y nos hacemos bien (?
No te complica que no te mire al hablar
o a quien mas hablo
a quien mas veo
o si te hablo o no
si voy con vos o no
no hay histeria
eso es mucho mejor
Claro... y es que posta no me preocupa nada de eso. No es que te miento ni te oculto nada
No me importa jaja
porque no es de eso lo que se trata
Hay mucho que no me nace decirte, que no hace falta explicar, pero nunca me nace mentirte ni omitirte nada
De una, es genial
¿Aparte qué me ocultarías si no te pido que me muestres nada?
Antes me preguntaste por la foto de tu cuadro y te podría haber dicho que ella la vio en mi compu, pero te hablé de mi blog que me expone tanto como quieras buscar...
porque siento que nada de lo que encuentres ahí te va a hacer mambear
no me la vas a batir
no sos normal, no sé (?
Jajaa entiendo
Y aparte entendés (? la gente nunca me entiende...
Es como hablar conmigo por momentos... o con una versión más boba y simple de mí... o con una mucho más retorcida y compleja. Tiene muchas caras, pero yo también. Y antes de conocerme tuvo una vida, y amigos, y amores, como yo. Me la hace fácil, en fin. No quiero dejar de estar con él, aunque sobre. Porque mi chico stalkeado me saludó como nadie más lo hace en su curso y se cansó de pasarme por al lado una y otra vez, hasta que me habló, preguntó 'No hay nadie acá?' sabiendo tan bien como yo dónde estaban todos... y me hizo enamorarme de él otra vez, como siempre que lo veo y durante 10 segundos aunque sea me enamora... y no me tuve que sentir culpable, ni que intentarlo, ni que fingirlo, porque a B no le importa. Y el Roadie Boy cada vez me likea más fotos, y chateamos más y estamos más cerca de juntarnos a ver Reservoir Dogs comiendo comida vegetariana, y a B no le importa. Y el Chico Nuevo otra vez llegó tarde hoy, y otra vez bajé yo a abrirle, y al vernos los dos sonreímos mucho... y B no lo sabe, pero si supiera, no le importaría.
Hoy pensaba en que no sé si me gustaría tenerte en mi habitación
Osea... si lo pienso ahora sí, porque re da tenerte ahora, donde sea (?
Pero si lo pienso en frío y con la luz del mediodía pegándome en la cara tal vez mi habitación es un lugar demasiado terrenal y lógico, si te hago entrar acá capaz te evaporás
Te gusto mucho
eso es loco
No te sientas especial, me gusta mucha gente
(Pero sí, me gustás mucho)
No es para sentirme especial jaja
loca
Jaja, yo no sé si te gusto yo, o si te gusta que me gustes
Jajjajajjajaj que loca...
Pero bueno
Si, si me gustas
Jaj, ya sé
Pasa que... Nunca había estado con un Paulinito (? Siempre estoy con gente que intenta que no le importe (lo que hago o dejo de hacer yo), o que finge que no, pero sí le importa... a vos te da igual en serio
Jaja de una, sí
jajajajaja
posta
que el mundo es asi
El mundo.. la gente
jajaja
Rightt
But we are creeps. We are weirdos. What the hell are we doing here? We don't belong here...♪ pero es plural, y somos dos.
No recuerdo la última vez que alguien me fascinó tanto. No sé bien cómo explicarlo sin sonar enamorada... la gente normal no entiende nada. Pero a un momento está creando genialidad de la nada, de su propia mente, rasguñando una pintura, ensuciándose los dedos, tirándole con latas de pintura a un ojo imperturbable, al siguiente está gritando sobre su abrigo preferido que se manchó en el proceso, intentando limpiarlo con diluyente y urgencia, porque ama la ropa. Estoy sentada en un sillón mirándolo de a momentos, o admirando mis propias piernas, pensando en bailar. Tengo puesta su campera... pienso que no la usaría jamás en público.
Y sigo tomando cerveza, intentando descifrarlo, escuchando música.
Dice que quiere orden y desorden en sus cuadros, que en éste quiere que el ojo sea el orden.
Le señalo que las gotas de amarillo que mancharon el iris se ven bien a pesar de eso. Y me dice que sí, que eso es lo que le encanta, dice "Esa es la parte que uno no puede controlar del arte"
y es la frase más genial que escuché en mucho tiempo: Salto del sillón para besarlo, siento mis pies mancharse de pintura, no me importa. En esa habitación -como en cualquier otra- yo soy el orden, pero me gusta olvidarlo estando ahí.
En algún punto de la noche, dos cervezas y algo más después, me dice que le hacía falta tenerme ahí, y le admito que yo también lo necesitaba, desesperadamente, porque era uno de esos días en los que me la paso meditando la muerte de alguien que me dio vida. No sabe qué decir, sé que él ansía vida con una simetría perfectamente opuesta a mí, por eso pinta... por eso pinta así.
Cuando me fuerzo a tener una vida normal, me olvido de lo brillantes que pueden ser esas noches. De lo perfectas. Son noches en las que no falta nada... o casi nada, (a veces para que algo no falte, tiene que haber más de tres). Le pido que no se vaya nunca de mi vida, sabiendo que si para fin de año sigue estando, va a ser un logro. Pero sinceramente me gustaría tener a alguien en ese papel eternamente, como también sé que estas relaciones son mejores como recuerdo que como rutina.
En algún momento pregunta 'Vos tenés muchas, pero muchas ganas de estar con Histeria, no?'
(nos vio hablando la noche anterior, tal vez, me vio preguntarle "Te dejaron venir sin correa? No lo puedo creer." o cualquiera de las animaladas que le puedo haber dicho con tanto alcohol encima)
le digo que sí, dice que se nota, y aclaro "Pero, ¿sabés por qué? Porque es el único de todos ustedes que me dice que no." dice que sí, 'Se nota que es por eso' y como sé que me entiende, le sigo
"Es una de esas cosas a las que les pones tanta expectativa que sabés que si al final pasan no van a poder ser TAN buenas... En realidad no creo que si algún día me acuesto con él, hacerlo sea mejor que la idea de acostarme con él. También creo que si lo hubiera conocido tan soltero como a ustedes, no me llamaría demasiado la atención".
Es genial estar con alguien que entiende... o que se ríe y no hace preguntas. Es genial ser así para alguien también. Esta vez sonaba mi música, la mayor parte del tiempo, pero nuestras músicas se parecen bastante, nuestra violencia también. Nuestras locuras no del todo, pero se caen bien. Parece que miente cuando dice la verdad, porque él quiere que parezca.
Y le gusta que lo odien, y le cuesta que lo quieran. Y, como yo, sabe amar pero no sabe ser fiel.
'No sabía que podía pintar así. No habría podido pintar esto sin vos acá, lo sabés, no? Pero la gente no lo sabe. Si le decís a alguien que fuiste parte de esto te va a preguntar <Ah, ¿sí? ¿Qué parte pintaste vos?> y te van a dar ganas de matarlo... La gente normal no entiende nada.'
Es un artista de nacimiento, pero le cuesta serlo igual que a mí. Sentirte otra cosa todo el tiempo, te hace sentir especial, te hace sentir agotado, te deprime, te resaca.
No me entiendo con él porque esté enamorada, sino porque ama el arte y yo también. Amamos hacer arte de sus propias manos, de mis propias piernas, odio no haber estudiado más dibujo, como él odia no haber bailado más. Amamos tanto al arte que vivimos de él todo el tiempo. Y todo nos parece absoluto, y nada nos parece cierto. Y solos estamos tan fuera del mundo que cada segundo que paso en su casa se siente al borde de desaparecer.
Alice siempre se queja de que él es un camaleón con la gente. Así que le pregunto si eso es cierto y responde 'Soy un camaleón... cómo se llaman los que confunden los colores?' "Daltónico?" 'Daltónico. Soy un camaleón daltónico... bate cualquiera' y me tiento tanto... Nos reímos todo el tiempo. Cuando no nos estamos matando, al menos. Posta creo que si me mata en ese edificio, ningún vecino se va a inmutar. Todo el lugar está lleno de gatitos. Si apagás la música un segundo, aunque sean las 3am escuchás a alguien hablar como si estuviera al lado tuyo. El lugar es bizarrísimo. Él es bizarrísimo. Yo hablo poco, con él hablo poco... él habla un montón. Y en ese estado me pregunto si normalmente hablaré tanto para no pensar. En ese estado creo que no me hace falta hablar, excepto tal vez para intentar explicarle por qué no hablo. Por qué no hace falta. Por qué estoy tan extasiada, pero en tanta, tanta calma.

Esta noche sin disfraces, ni gancia puro ni champagne con cereales y leche, ni caballeritos andantes que nos vengan a buscar para llevarnos de nuevo a esa cocina, o a un living donde la gente juegue al póker con cartas borrosas, pero seguro nos quedamos hablando igual hasta las 2am.
Voy a empezar la semana mañana habiendo dormido como 10 hs en tres días (?).
No contaba en absoluto con que mi finde fuera así.
Recién ahora recuerdo que el chico lindo y mal vestido también estaba por ahí.
Cuando era chica creía que solo era decente y digno besar a alguien que te importaba, que conocías bien. Y que, cuando creciera, y cumpliera al rededor de 21 años, el sexo iba a estar reservado únicamente para el flaco de quién estuviera terriblemente enamorada, para él, que me amara también y fuera mi novio, de más está decir. Cuando era chica creía que si te gustaba alguien, pero lo acababas de conocer, lo lógico era esperar a ser amigos, a que te invitara a salir, a que pasaran unos meses. Cuando era chica, tuve durante los 6 años de primaria a un solo novio, al que nunca besé, porque creía que si lo besaba a él le iba a molestar.
Cuando era chica creía muchas pelotudeces.
Todavía, algunas veces, me gana la pelotudés de fondo y veo una ventana del chat con impotencia, esperando a que se ilumine de golpe, que él me hable primero. Hasta que no aguanto más y lo saludo sin saludarlo, de la forma más informal posible, y tarda menos de un segundo en responder.
Así me doy cuenta de que él también miraba mi ventana, ni siquiera se gasta en responder lo que le puse, escribe directamente 'Vení a casaaa'.
Ahí hay un detalle a aclarar: Cuando era chica creía que si un flaco me invitaba a su casa cerca de las 11 de la noche, no daba ir sola hasta allá... a eso lo sigo creyendo. (Pero ganas de ir no me faltan).
Les gustaba tanto quemar. Cuando era chica creía que la cocaína estaba en las canciones, no en la calle, y que los drogadictos formaban parte de un mundo que yo nunca iba a tener que conocer. Ahora rara vez me llama la atención alguien que no sea un drogadicto. - Te quiero comer... qué?
- El alma. "Te quiero comer el alma..." por eso nunca conecto el teléfono.
Ahora intento, francamente intento, enamorarme de alguien normal. Trato de que me guste el chico lindo y tranqui, the boy next door, el compañerito talentoso que canta y actúa bien, y que bailando se defiende. Trato de que me enamoren su simpleza, sus gustos mainstream, su sonrisa perfecta. Intento que me atraiga el hecho de que salga a bailar todos los sábados con sus compañeros de facultad. Con muchas ganas me convenzo a mí misma de que es algo más que su atractivo físico lo que me llama, de que posta es él, todo él, alguien con quien querría salir.- Esta banda me encanta, nunca se la muestro a nadie, no sé... no me gusta compartirla. - Está bien, es alta banda.
Y cada vez que corto con un drogadicto, me creo sinceramente que ese es el último. Porque ya los conozco. Son una especie humana realmente retorcida y oscura. Tengo especial predilección por los pirómanos desquiciados y con talento innato. Por los diamantes en bruto que se esmeran en permanecer carbones. - Sabés que me gustás? Aprendí a no amarlos. Aprendí a no llorarlos, a no gastarme, y a no dejar que me roce su autodestrucción.
Pero no logro que no me gusten, que no me encanten. Que no me contagien momentáneamente su locura infantiloide y avejentada a la vez. - Sí, sé. Genero eso en la gente... por lo menos al principio. Así que me gusta, me encanta, y me contagia por momentos su locura. Me río de él y él se ríe de mi risa, me encanta su risa y me río más, y al final nos reímos juntos.
Y mi risa es sincera, pero la violencia no, aunque parezca...
y los abrazos tampoco, aunque parezcan. No somos sinceros,
ni él ni yo. Creo que es como varios, que vive en personaje, hasta que el personaje se lo come vivo y ya no sabe ni quién es.
Y yo soy actriz, si él me miente, me encanta actuar.
No me gusta dormir sola, creo que nunca me gustó. Estando despierta, en verdad, hay muchas cosas para las que me jode estar acompañada, pero no sé realmente estar sola.
Me aburre la fidelidad tanto como el celibato. Casi siempre estoy con alguien, aunque no sea la persona que amaría tener al lado, aunque sea alguien que no tolere cerca mucho más que un par de horas. Casi nunca amo en serio, y muy seguido me aman, pero me encanta falsear amor, y casi nadie me falsea a mí. ¿Blackjack y yo? Well, nosotros no nos queremos. No nos importamos. No nos conocemos. Pero, ¿nuestros personajes? Nuestros personajes se aman. Y aunque hace mil noches que yo no puedo dormir sin desvelarme en pleno insomnio de estúpido amor real, anoche me acosté en personaje, y amando en falso dormí mejor que nadie.
You sit there in your heartache, waiting on some beautiful boy to... to save you from your old ways: You play forgiveness. Watch him now, here he come! He doesn't look a thing like Jesus but he talks like a gentleman, like you imagined when you were young ♪