miércoles, 29 de enero de 2014

...Could we start again, please? ♪

How you turn my world, you precious thing. You starve and near exhaust me. Everything I've done, I've done for you. I move the stars for no one. You've run so long. You've run so far. Your eyes can be so cruel, just as I can be so cruel... Oh I do believe in you. Yes I do. Live without your sunlight. Love without your heartbeat. 
I... I... Can't... live... within... you. ♪

Oh, here I go again: walking the line killing time between my sins. Oh, why do I come here? The ending is still the same: I’m bringin' back old tears. I act like I don’t know where this road will go... 
Pour me something stronger, pour me something straight.
All these crooked voices, make them go away.
I can barely stand up, I can hardly breathe. Pour me something stronger than me... ♪

I've been living to see you. Dying to see you, but it shouldn't be like this. 
This was unexpected, what do I do now? Could we start again please?
I've been very hopeful, so far. Now for the first time, I think we're going wrong. 
Hurry up and tell me, this is just a dream. Oh could we start again please? ♪

Una vez me morí por un chico al que había tenido mucho tiempo atrás, pero que ya no quería volver a estar conmigo por miedo a que lo volviera a lastimar. Una vez hizo todo lo posible por asesinarme un chico que nunca fue mío y nunca lo va a ser. Intenté vivir por ambos, cada uno a su momento, me quitó todas las ganas. No me arrepiento de haberlos querido, de haberles dado todo... porque yo estaba siendo sincera. Fiel a mí misma, dándoles más de lo que se merecían, porque lo sentía así. Ambas veces salí muy rota y drenada de dar tanto amor. Ambas veces se permitieron recibir mucho menos de lo que habría querido darles, ambas veces me dieron mucho menos de lo que habrían podido dar. 
Pero yo amé. Con devoción, con entrega, con pasión... con todo. Porque esa es mi forma de amar, y creí, creo y voy a creer siempre que es la más correcta. Por despareja que sea a veces. Es la única real. 
La que vale la pena. Lo demás... lo demás es más sano y más simple.
Anoche lloré por 20 minutos que se me hicieron 10 horas. Grité sin volumen varias veces. Abracé una almohada, retorcí las sábanas... me dolía el cerebro. Pero es que tengo una capacidad increíble para seguir adelante mirando hacia el pasado inmediato lo menos posible.
Bloqueo el corazón, le digo 'Ya pasó, ya tuviste tu momento y no quiero sufrir más.', le devuelvo el control a una mente anestesiada que me mira sorprendida y lo acepta sin preguntar. Contengo las nauseas con todo mi ser, me digo que basta, que puedo sin eso. Me canso del alcohol, y del humo. Convierto mis males en listas de reproducción como radiografías de mis sentidos, me suicido musicalmente unos cuantos días. Y le pido al Universo que me devuelva a una clase de danza. Sé que no necesito nada más que una barra en la que apoyarme y el dolor que indica que estoy haciendo las cosas bien. 
Nunca me arrastré por un chico que mereciera el sonido de mis rodillas contra el suelo, pero además estuviera dispuesto a escucharlo por un rato y volver a levantarme. Creo que es un buen momento para intentarlo. Creo que este chico... tan del Mundo Real y con un alma tan salida de un escenario, se merece que llore por él, y sufra por él, y ría con él. 
Creo que no creo en vivir sola. Aunque pueda estar sola... no le veo la gracia. 
Creo que necesito a alguien que sea mi barra y mi dolor. 
'Creo que la vida se comparte', me dijeron una vez, creo que creo en eso.
"Happines is only real when shared"... escuché alguna vez de un personaje que se parecía un poquito a alguien más. 





















You know, love hurts. We just keep going.


martes, 28 de enero de 2014

Lista de cosas a decirle a Supertramp si alguna vez me vuelve a hablar:

1. Tu portada no combina con tu foto de perfil, y ambas son pretenciosamente lindas. 
2. Mis listas temáticas son mejores que las tuyas.
3. ...te extraño. 
4. Hoy salí a caminar por el Parque y vi a un sapo enorme, y a una pareja de hippies paseando a un conejo. 
5. Ya sé que tengo que dejar que vos me hables si querés, y que no puedo forzarlo, pero me muero por decirte lo del conejo. 
6. Grooveshark en modo stalker puede ser especialmente tortuoso en ciertas circunstancias. 
7. Lo del tema de Foster The People en mi inicio de facebook, fue bastante cruel.
8. Escuchar Backstreet Boys cuando no puedo burlarme de tu homosexualidad musical también es altamente cruel.
9. Gloria Estefan - Conga, qué mierda estás escuchando?
10. Dejá de stalkearme en Grooveshark, es más fácil cuando creo que sólo soy yo la que lo hace.
11. Esta lista sí va en orden, bobo.

lunes, 27 de enero de 2014

Si nos espera el olvido, tratemos de no merecerlo...

Querido Compañero de Ojos Verdes:

Tengo una amiga que dice que le gustan las cartas, porque hoy en día todo se dice por escrito, pero tomarse el tiempo de componer algo con principio, nudo y desenlace especialmente para otra persona, le encanta, le parece especial. Quiero hacer algo especial para vos, aunque nunca lo vayas a leer. 

Casi siempre al final me animo a decirte todo. Yo, sincericida... Te quiero. 
Presiento tan cerca un ultimátum causado por cosas que van más allá de nosotros, no lo decidimos... creo que si fuera por nosotros dos, nunca jamás tomaríamos una decisión definitiva sobre nada. Pero se acerca igual. Ahora todos tus amigos cercanos saben de mí, y todos nuestros amigos comunes lo sospechan desde siempre. Tu chica está lejos -la otra, la que no soy yo- pero también sabe un amigo de ella... tal vez, al otro lado del mundo, igual de acá a unos cuantos días u horas también ella va a saber. 
Y ahí sí que se termina el juego, no?
Ahí del todo... Ahí sí no te va a quedar otra que negarme e implorar de rodillas... o ...no quiero pensar la otra opción. No más, al menos, no dejarla registrada en voz alta o por escrito. No la opción en la que admitís que vos también, como yo, guardaste esos mensajes, miraste mi ventana, viniste a verme sólo para acostarte a mi lado y ver mis ojos, trajiste chocolate para verme sonreír, te imaginaste al menos una vez, qué sería de nosotros dos juntos... No quiero pensar de nuevo en una casa grande con una biblioteca enorme. 
Porque nunca estuve tan enamorada de nadie, sabés? Me resigno ahora a que no: Ni siquiera del chico que me hizo morir una semana o dos. Y mi mejor amigo, el que debería estar destinado a mí por derecho de sangre, el que (como otros tantos, pero más que casi nadie) nació para mí, me dice algo que nunca esperé escuchar de él, y que vale así más que de nadie: "...Pero no pasa muy seguido que dos personas estén mirando a la misma ventana al mismo tiempo (al menos no con motivos probablemente coincidentes). Son muy... meant to be."
Y no quiero irme a llorar desesperadamente en la cama escuchando música, porque la última vez que hice eso estaba en tus brazos, así que esto sería notoriamente peor. Pero ya se me terminó el último vaso de cerveza, una de mis mejores amigas ya se fue a dormir, víctima de una ruptura cardíaca por un chico al cuál yo nunca habría podido querer con sinceridad, y la otra también, viviendo de a poco su sueño de ser parte de las estrellas... mi mejor amigo aún se queda, no sé durante cuánto tiempo más, vos también dormís. El sábado a la mañana me desperté al lado tuyo. Estábamos vestidos y enojados, casi sin tocarnos. Pero aún juntos... habrá alguna vez en mi mundo una forma mejor de despertar, que al lado tuyo?  
¿Querrás alguna vez, más que nada, despertarte al lado mío?
- Porque es eso! Vos no te resignás a mí!
Y ya no recuerdo de dónde salió eso, por qué lo dijiste, o qué res
pondí... Estaba tan enojada.
Me había despertado con él esa mañana, estaba feliz, caminaba sonriente por la calle... tu perfección no opacaba mis esquemas, tu perfume no bloqueaba mis sentidos, tus besos no borraban mi memoria ni la curaban de todo mal del mundo. Y tus ojos, como siempre, eran verdes, los más verdes de la historia de la humanidad... pero lejanos, me ignoraban. Y yo creía estar bien... Es gracioso cuando creo estar bien sin vos. Deriva no de mi amor propio, sino de la más idiota y altruista forma de amor, en la que pienso 'Que vaya con quien quiera, tal vez muy lejos de mí, pero por favor, que sea feliz!' y me vuelco para siempre al destrozo de perderte y no verte nunca más. 
¿Qué vas a hacer, mi amor, ahora que se nos termina el tiempo? 
Cuando me dijiste por primera vez que yo era sólo una diversión para vos, me arrasó una calma enorme. Cuando te dicen lo peor que podías escuchar de entre todas las opciones que barajabas sin descanso, empezás a aprender a afrontarlo. Supongo que va a pasar eso cuando me digas que tenemos que dejar ir todo. "Si sabés que igual terminamos estando juntos..." suele ser tu enunciado, y voy a tener que entender cuando eso deje de ser cierto. 
Quiero decirte como otras veces, que conocerte me hizo bien. Me hizo crecer como persona, e intentar mejorar, me hizo querer ser más como vos que como nadie... Me hizo feliz. Me devolvió a la vida después de muchas noches oscuras. 
En la peor de las opciones, supongo, te supera la situación, te abruma el enojo de la gente que te rodea y te quiere, no podés con la indignación generalizada, te gana la culpa, extrañás a tus amigos, añorás la normalidad, y encontrás al único cabo suelto de una aventura predestinada al secretismo y al fracaso: me perdés voluntariamente. Y yo lo acepto. Ay, nenito, ¿Hay algo en la Tierra que no aceptaría viniendo de vos? 
Tu amigo se acostó muy destruído, pensando en mí. Acosado por la lógica del musical, justo en un especímen tan clásico del Mundo Real como es él, le dolía haberse enamorado de mí en el preciso momento en el que confirmó para siempre que yo soy tuya. Y sé que hicimos todo mal entre nosotros, para con él, para con todo lo demás. Yo hice todo mal. Hiciste todo mal. Él hizo prácticamente todo bien. Y aún así ahora pienso en vos, pibito. Me matan las ganas de que se arregle todo en tu vida, con él, con tus amigos, con tu familia, con tu novia, con todos incluso si es a costa mía, mientras te haga sonreír como sólo vos sabés. 
Quiero que recuperes tu vida, tan bonita como era antes de la primera vez que nos pusieron en pareja en una clase y sonreímos al respecto. Antes de la primera vez que pudimos apreciar la perfección irrefutable de una sola línea formada a partir de los dos en el espejo. Antes de la primera vez que te hice reír. Antes de la primera vez que me tocaste. Antes de la primera vez que te esperé (fue después de una diagonal de giros, te acordás? Yo tan estable, tan dispuesta a esperarte para siempre, aunque llegaras mareado y corriendo, sólo para posar conmigo un segundo antes de escaparnos de la vista de todos...).
La primera vez que te vi, tu cara entre la gente y nada más. 'Que convenzan a ese chico, por favor, quiero volverlo a ver.' Capaz enamorarme te tomó exactamente 20 segundos. Seis meses más para que yo me diera cuenta de lo que había pasado. Una semana para besarnos por primera vez a partir de ahí. Un mes para aceptar las consecuencias y perdernos por fin en una cama. Tres meses más para arruinarnos mutuamente las vidas tal y como las conocíamos antes de todo lo demás. Gente que simplemente, te pega distinto. 
Supertramp va a estar enojado eternamente conmigo... por suerte creo que en el fondo está enamorado de su ex-novia. Espero que sea feliz, creo que capaz se lo merece, a su modo realista y normal. Espero que te perdone y te extrañe, porque sé cuánto te importa él. 

Gran parte de mí se va a preguntar ahora y siempre qué hacías mirando mi ventana. 
¿Qué hacías mirando mi ventana cada minuto y medio, lo suficiente como para que él lo notara? ¿Qué hacías en mi puerta a las 4am con chocolate? Vos, que nunca jamás guardaste mi número por miedo a que alguien viera 'Pau' en una lista de 50 contactos, ¿Qué hacías de golpe alcanzándole justo a él un celular lleno de mensajes míos sin vuelta?

Hoy por una vez en la vida me rindo y digo todo lo que nunca me animo a decir, si total ya lo sabemos todos... Si total estoy soltera y se viene el Fin del Mundo: 

Estoy enamorada de vos. Te quiero. Todos los días de tu vida me podés elegir, porque todos los días de mi vida quiero que me elijas. Quiero que estés conmigo, que te pares ante el mundo y todos ellos y les digas 'No me importa, ella lo vale'. Quiero que sepas que si fueras mío nadie te malcriaría tanto como yo. Creo que nos hicieron al uno para el otro. Creo que si existe alguna fuerza mayor guiándonos, entonces desde que nací me está guiando hacia vos.
Quiero que sepas que no me importa no conocerte lo suficiente, porque cuando te veo se me hace obvio lo imposible que sería sentir lo que siento por vos hacia alguien más. Quiero que sepas que tu perfume nunca sabe a vos en el aire de la calle, porque es tu piel la que hace maravillosa a cualquier experiencia que la involucre. Quiero que sepas que tu risa siempre me hace sonreír, sin importar cuánto mal humor cargue o cuánto calor haga afuera. Quiero que sepas que cuando me dejes ir, vas a haber valido la pena por cada segundo que pasaste en mi vida, sin importar cuánto dolor dejes en mi vacío, sin importar cuánto llore, nunca voy a dudar de vos en mí. Quiero que sepas que no hay voz como tu voz, porque no encaja con tu cara, no lo hizo nunca y me divierte siempre. Quiero que sepas que sí cantás bien, lindo, me encanta oírte cantar. Quiero que sepas que tu expresión cuando estás cansado y aturdido es la Octava Maravilla del Mundo. Que al pasar por tu pelo mis dedos encuentran el lugar a donde van cada vez que caminan. Que bailaría con vos en cualquier escenario por el resto de mi vida, sin importar cuántas veces me pisaras. Quiero que sepas que te busqué mucho tiempo y que cuando te vayas, te voy a esperar mucho más. Quiero que me quieras hoy, o que algún día, mañana, notes cuánto me querías o me hubieras podido querer. Quiero que sea tan cierto para vos como lo es para mí. Quiero que sepas que te querría aún mientras engordaras y envejecieras, que seguiría estando loca por vos mil años después de vivirte.
Quiero que sepas que por vos rendiría todas mis banderas de liberación y usaría un anillo, y tendría un bebé o dos, y sería absolutamente feliz en el proceso. Quiero que sepas que te quiero, R., y que muchas zonas de Buenos Aires siempre van a ser tuyas. Quiero que sepas que cada beso tuyo es pararme por primera vez en puntas. 

Y firmo como lo que no podría ser para nadie más que vos, 

                                                                                                       Paula Rose.



I had no idea that you're in deep,
I dreamt about you near me every night this week.
How many secrets can you keep?
'Cause there's this tune I found that makes me think of you somehow when I play it on repeat until I fall asleep,
spilling drinks on my settee.

Do I wanna know if this feeling flows both ways?
Sad to see you go!
Was sorta hoping that you'd stay...
Baby we both know
that the nights were mainly made for saying things that you can't say tomorrow day.

Crawling back to you.

Ever thought of calling when you've had a few?
'Cause I always do.
Maybe I'm too busy being yours to fall for somebody new, now I've thought it through...

Crawling back to you

So have you got the guts?
Been wondering if your heart's still open and if so 
I wanna know what time it shuts.
Simmer down and pucker up,
I'm sorry to interrupt, it's just I'm constantly
on the cusp of trying to kiss you!
I don't know if you feel the same as I do, 
but we could be together, if you wanted to.

Do I wanna know?
Too busy being yours to fall...
Sad to see you go...
Ever thought of calling, darling?
Do I wanna know?

Do you want me crawling back to you? ♪

sábado, 25 de enero de 2014

And she said "I can't love you anymore than this!" ♪

Discutiste muchos días, muchas horas, estás harta. Anoche tuviste una noche perfecta, fuera de la realidad, con el flaco equivocado, tal vez. O con el correcto, correctísimo, aunque no el que más querías. La pasaste tan bien, despertaste sonriendo. Caminaste sonriendo por las mismas calles en las que normalmente transitas soñando encontrar a otra persona. A veces basta con que te roben unas cuantas sonrisas... con que sea fácil, con no tener que rezar y rogar. Y la estuviste pasando re bien toda la noche, te moríste de risa con tus amigos, te pusiste semi.bastante.en.pedo, fumaste flores, te mensajeaste toooda la noche con tu caballerito andante... Pero alguien más también lo notó, y está celoso, y no lo va a admitir nunca, pero son las 3.07 am, tu chico correcto se acaba de ir de la joda, y te llega un msj del otro que sólo dice:
- Paulin
- ...R.?
- Así es, dónde andás?
- En mi terraza, fumando un toque, venís?
- Sola?
- Yo nunca estoy sola, lindo. Pero siempre te espero a vos. 
- En un rato.
- Oki, avisa.
- Pero si no estás sola no sé, si pinta.

Y a esa altura, ya te arrastraste, flaco, nada de lo que digas me va a sacar el sentimiento de satisfacción de las venas por verte llorar como yo lloro por vos...


- Vení, chaboncito, voy a estar sola.  


Y al toque se van mis amigos...


- Ahora sí, sola. 

- Caigo pero en 30mins.

Le dije que "jaja, si" y ahora lo espero... así de boluda. Así de enamorada y al horno. Queriendo esperarlo sólo para decirle, 'Ves, bobo, que en el fondo vos también sabés que nacimos para estar solos?' y para.. probablemente, verlo y sonreírle, fingir que todo está bien, hacer que no pasa nada...



I was into his best friend, she was chasing the thrills... ♪

sábado, 18 de enero de 2014

Won't you come see me? ♪

Porque llevo casi un mes sin verte, pero no me duelen las canciones tristes. Al principio me extrañó, mi pequeño Karma a medida tenía todo un repertorio de canciones tristes que me hacían sentir peor... pero entonces me doy cuenta de que, mal que mal, pese a todas tus imperfecciones y las mías: No me duele quererte. No es sólo que no tengas una guitarra o un skate en la mano como vacía y única razón de ser y existir. No, no es sólo que estés lleno de amigos, proyectos y sueños. No es sólo que no te mantengas en pie sobre una droga, sino sobre la Tierra y sus escenarios. No es sólo que todo brille siempre que aparecés... No es sólo que tengas los ojos más verdes del mundo.
Es sobre todo el hecho de que sos todo lo que soy y me gusta ser, pero también sos todo lo que me gustaría ser y no me sale. Es que me hacés querer siempre ser la mejor versión posible de mí, aprendo de vos, saber que existís y sos real, sólo eso me hace bien.
Creo que es difícil de perdonarle a la naturaleza que te haya hecho perfecto para mí... porque creo que los dos sabemos que yo no soy perfecta para vos.

¿Cómo se sigue a partir de eso? Acepto que por verte feliz, soportaría siempre todo lo demás.
Acepto... no. La verdad no, pero intento aceptar el hecho de que lo -mucho- más probable es que nunca vayas a ser sólo para mí. Mal que mal, pese a toda tu perfección, no me duele quererte. 
Que él me quiera un poco sí. "Sos sólo una diversión... ya sé que suena horrible...". No es justo que él me quiera. No es justo gustarle, que cada vez suene un poquito más al horno. Porque capaz, en una realidad alternativa donde las cosas se dieron distinto desde el principio, yo soy feliz con él. Pero en esta realidad, es la viva contra de demasiados principios míos como para que mi cerebro esté de acuerdo, y es demasiado poco vos para que mi corazón esté de acuerdo... y no parte tanto las piedras como para que mi cuerpo ignore a las dos anteriores y le dé para adelante estando sobrio. 
Y, como era inevitable, como todo el resto del mundo hizo ya hace algún tiempo: Se dio cuenta de lo mucho que mi mente está con vos. ¿Cómo se sigue a partir de eso?
No me gusta ilusionarme en base a cosas tan terribles como difíciles de probar, pero a veces me da la sensación de que un poquito cada vez que lo pensás, te invaden los celos. Y entonces me buscás, mucho antes de que yo tenga tiempo de ganarle al miedo y rendirme a mis ganas de buscarte. Me buscás y me encontrás, siempre me encontrás, donde no me encuentra él... Donde no me encuentra nadie, siempre estoy para vos. 
Y me recordás tus ganas de verme para hacer todo cuanto más nos gusta hacer en el mundo. Me llenás de sueños, de aún más ganas de vos... Cada vez que mi Mañana incluye el riesgo de verte, puedo fingir por un rato que existe un futuro con vos. 

Now when all the clowns that you have commissioned have died in battle or in vain, and you’re sick of all this repetition... Won’t you come see me? ♪ 

sábado, 4 de enero de 2014

Si andás por todos los cielos, menos el de nuestro barrio... ♪

Me gustaría que la primera entrada del año no fuera... ya sabés, más de lo mismo. Paulina contra sí misma, perdiendo. 
Salgo al parque, cansada del encierro. Dejo que la hora la decida un amigo, de hecho lo encuentro un poco tarde. Elegimos un camino que nos lleva hacia un kiosco donde venden cerveza. Con la cerveza en mano, elegimos un camino que no lleva a ningún lado, a una hora que no tiene nada de especial, pero justo a esa hora por ese camino, pasa tu amigo. Lo veo pasar y creo que veo pasar frente a mis ojos las próximas horas de mi vida, igual le chisto, igual frena, igual se queda con nosotros. Se queda conmigo mucho después de que mi amigo se haya ido, se queda hasta dos cervezas después. Pasamos muchas horas tirados en una de las zonas más lindas de la ciudad, hablando sobre nada, riendo, no queremos ir a dormir. 
Decidimos que si volvemos a nuestras casas cuando ya es medianoche, nos vamos a quedar hasta las 5 de la mañana hablando entre nosotros con dos computadoras de por medio, no vale la pena. Busco un abrigo y plata, nos vamos a un bar. Un bar que me encanta, la música es tan buena... cenamos un inmenso plato de papas fritas (cena seria), y unos cuantos tragos. 
Dice que obviamente lleva 5 años planeando ese encuentro casual, que se hizo amigo tuyo con ese único objetivo, que en el fondo es un piscópata, bla bla bla, me hace reír. Le pregunto cómo termina el plan stalker, "Chapando con vos, o algo. Pero todavía no, en un par de tragos." dice, como si nada. Como si chapar con él no me fuera a implicar unos cuantos mambos más. Tengo en frente el trago más rico que probé en mi vida, le doy un sorbo importante antes de responder, me cuelgo un silencio eterno escuchando la música de fondo. 
A cualquier otro flaco lo habría besado ahí nomás sólo por su valentía y por mi nivel de alcohol en sangre, pero a él le digo algo así como que prefiero un buen amigo a una nueva adquisición a la lista de flacos idiotas con los cuales salí. Le digo, 'Te imaginás lo que diría sobre vos en unos años? <Una vez salí con un flaco que iba a la UCA y tenía una lancha.>' y se ríe, porque llevamos horas hablando de que es un esteriotipo viviente de la gente con plata. Chico lindo, padres mediocres, jamás pisó un edificio de educación pública, pero sí muchos suelos del exterior. Chico que intenta ser mejor de lo que podría, chico al que igual criaron para ser un idiota. Tiene puesta una remera que compró en Londres, pero me está dejando pagar parte de la cuenta. Chico que a veces, de tantos años de juntarse con vos, tiene gestos y expresiones parecidas. 
Lo dejamos ahí, ponele. Pedimos un último trago para ambos, fuerte, rico, probablemente caro. Lo vamos a bajar, vamos a pagar la cuenta, nos vamos a ir del bar, me va a dejar en casa, lo voy a saludar como amigo, me voy a ir a dormir. Mañana me voy a reír hablándote de esto... 
...pero entonces, no sé cómo, me habla de tu novia. "Es re virga, porque es vegetariana, viste? Y danza hace mucho." estaba distraída, pero eso hace un ruido terrible en mí, 'Qué hace mucho?' "Danza. Desde chiquita creo. La cosa es que tiene varios tutús en la casa y una vez..." tomo un trago enorme, él sigue hablando, yo intento no escuchar. "...como tiene muchísima plata..." '...la novia hace danza y tiene mucha plata?' "Sí, muchísima. Te digo, ese pibe tiene resuelta la vida, si se casa con esa mina..." ahora doy un trago que es casi un fondo blanco. Casarte, ja. Con una bailarina vegetariana. Bueno, también podrías clavarme un puñal con tus hermosas y certeras manos, eso capaz sería más rápido, ¿no?. Tu primer chamuyo ever hacia mí fue decirme que necesitabas tomar más clases de danza conmigo, porque era la mejor parteinaire... ¿le habrás dicho algo así a ella? El trago se termina. 
Los clientes ya se fueron. "Por qué te querés ir ya?" me pregunta... <no sé, para no hacer nada estúpido> supongo, pero le digo algo así como que el bar está cerrando.
Y sí, pagamos la cuenta, nos vamos del bar, me deja en mi casa, lo saludo como amigo, me estoy yendo a dormir, y justo cuando voy más o menos ganando, me dice "Pará. Vení." '...paro, vengo.' "Falta discutir la parte de ser amigos o chapar... yo voto por las dos." 
Ya estamos muy cerca, me besa. Sé que puedo besar mucho mejor que esto, tengo más de media mente en otro lado. Casi toda mi consciencia está con vos. Es un beso corto. Me separo, paso casi un cuarto de hora dando vueltas en redondo, hablando incoherencias, intentando explicarle por qué estoy mambeando tanto. No puedo decirle nada... dios, no puedo decirle nada. Otra vez, estoy quedando mal para dejarte bien parado a vos. 
Diría que estoy ebria, en algún punto de la noche lo estuve, tengo sueño en serio, me gustaría dormir con él sin hacer nada, sin explicarle nada, sólo porque odio dormir sola. 
En algún punto de mis idas y vueltas mambeadas, me acerca a él, me vuelve a besar... no hace sus jugadas como las haces vos. Vos, tan violento y pasional al buscarme, tan actor de artes escénicas... tan yo. Él no, él me besa de una forma que me permite todo el tiempo del mundo para dudar de lo que estoy haciendo. Pero dudar es estúpido, porque ya lo estoy besando, ya perdí, y aunque daría cualquier cosa por estar ahí con vos, así con vos, todo ese día con vos, estoy con él... El que está es él. Vos no estás para mí, estás para tu estúpida novia vegetariana, bailarina, virga, fea y con plata. Tiro las cosas que tengo en la mano, las llaves, las postales que me robé del bar, y lo beso en serio, como sé besar. Y se corre de la pared contra la que está tirado, me arrincona a mí, y le sale de adentro una violencia más teatral, no es como la tuya... tal vez la tuya sería así si te dejaras... tal vez aunque no sea tu perfume, ni tus manos, ni tu boca, ni toda tu irrefrenable perfección... tal vez, en fin, es un buen beso. 
Yo sigo mambeando, sigo sin explicarle por qué. Y odio a los pájaros, más en esa esquina. Nuestra esquina, pero del otro lado. Odio a los pájaros porque me recuerdan a vos, que siempre te vas cuando cantan. Esta vez me voy yo. Nos damos un último beso tranqui, me dice "No empecemos de nuevo con lo del beso violento porque... no nos vamos más" y, mal que mal, me río. Le digo que por favor evitemos hablar de esto... lo que quiero decirle es que no te lo diga... seguro te lo dice. Dudo que me la dejes pasar. ¿Quería que te lo dijera? ¿Quería lastimarte? O tal vez sólo poner a mi ego en terapia intensiva por una noche. Como querer... Ya se sabe lo que quiero. Quiero que él no exista, y tu novia tampoco. Quiero... te quiero. Te quiero. Te extraño. Quería que mi primer beso del año fuera tuyo, pero más quería que tu primer beso del año fuera mío. 


"Thank you for reminding me I'm not special. You don't even see what you do to me. Even the moments I think are ours, it's just... you working to get what you want."

domingo, 22 de diciembre de 2013

He was never mine to lose, why regret what could not be? There are words he'll never say... Not to me ♪

Logro por una vez que se escape conmigo. Huyendo de amigos enamorados, de ex parejas, de acosadores, de histéricos eternos, de amigos reales, de amigas ebrias, de amigos suyos que no pueden saber. Nos metemos en un taxi, está ebrio como el solo, habla sin preocuparse por lo que escuche el conductor (hizo tantas cosas sin preocuparse en la pista...), me pregunta a dónde lo llevo, le digo que no sé bien, quiero conocer mi terraza y quiero hacerlo con él. 
La vista... la vista es perfecta. Ya sería hermosa si subiera a verla sola, pero con él en mi campo visual es sublime. En el mejor momento de su abrazo, cuando mi cuerpo no da más y sé que no puedo gritar ahí, siento que voy a perder la calma y largarme a llorar en cualquier momento. Pero no lloro. Espero, sonrío. 
Vemos sobre el agua cómo la noche se hace día, "Qué vamos a hacer?" pregunta, le digo que por de pronto, ver a un sol gigante amanecer sobre el río, y eso hacemos. Apoya su cabeza en la baranda y me cuenta que consiguió un trabajo nuevo al que tiene que ir de traje y corbata, le acaricio el pelo y lo miro con devoción, le pregunto si le van a pagar por ser lindo en traje, si su trabajo consiste en eso, ponerse el traje y ser lindo, y sonríe con resignación. 
- Te gusto - dice, no llega a ser una pregunta. 
- Sí.
- Te gusto mucho.
- Sí.
- Eso es peligroso...
- ...sí. 
Y le pregunto, "Querés que te cuente por qué te trato mal a veces?" y me dice que sí, divertido. Le cuento una historia muy larga en forma muy resumida, le hablo de drogadictos, de divorcios paternos, de amores nuevos por amantes viejos, de fiestas, de discusiones, de viajes... de enfermedad y hospitales, de estar vacía y rota, de no encontrar esperanza, de haber sentido que nadie, nunca, me iba a volver a provocar nada... le cuento una historia sobre él. Sobre cómo cuando me destroza, me destroza en serio y duele... pero se siente. De cómo cuando me hace bien, me hace reír en serio, y se siente. De cómo eso me aterra. De cómo eso me lleva a tratarlo mal, insultarlo, ignorarlo, evadirlo, agredirlo... todo con tal de sentir que sigo teniendo el control... "Cosa que es totalmente mentira..." le aclaro "...no lo puedo controlar."
Y él me dice que nunca quiso destrozarme. Que me ofreció estar así conmigo porque creyó que por cómo era yo, o por cómo me veía él al menos, no me iba a pasar a mí, no me iba a enganchar así, no iba a dejar que me afectara... pensó que yo no me enamoraba nunca, y le digo "Es que todo eso es verdad... pero con vos no", 'Conmigo no'.
Y toma aire, puedo anticipar lo que va a venir, empieza a dolerme desde antes de que él abra la boca. 'Paulina...' empieza, '...no creas que solo me importa satisfacernos, no... vos me gustás, no me da igual, pero...' y sabe que ya no puede seguir sin decirlo: 'Pero sos sólo una diversión.' 
Y dejo que esa frase se hunda como un barco perdido dentro de mí, y experimento con calma los horrores del naufragio. 'Ya sé que suena horrible dicho así....' "Sí, duele bastante." 'Decirlo también.' responde, y sé que lo dice en serio, le duele en serio. Lo sé porque yo misma sentí eso mil veces, querer corresponderle a alguien, saber que se lo merece, y no poder... simplemente no sentirlo, y no poder. 'Y te equivocás... cuando decís que no amo a mi novia, te equivocás.' Me quedo callada un rato eterno, mi cabeza recostada sobre mis brazos cruzados sobre la baranda, mirando al río volverse cada vez más brillante a medida que sube el sol, dejando cada vez más fuera de lugar a la luna que sigue ahí en el medio del cielo como si no se resignara a irse. 
Me quedo callada tanto tiempo y en tanta paz que me pregunta qué estoy pensando. "Intento... asimilar..." empiezo, y ahí sí se me quiebra la voz, y se me aguan los ojos, pero me esfuerzo por tragarme las lágrimas y bajar el nudo que se me armó en la garganta: necesito hablarle bien, decirle todo ahora. Pensaba que iba a estar rota y devastada en una situación así, pero en cambio estoy dejando que se asiente esa verdad en mí, el tener una respuesta definitiva, así sea la peor posible, de a poco me empieza a dar calma. Quiero aprovechar esa sensación, el pequeño arranque de fuerza que tengo en la voz justo ahora que se están drenando de mí tantos meses de ansiedad y duda contenidas: "Intento asimilar el hecho de que estoy enamorada de vos, y vos no sentís lo mismo por mí, y no hay nada que pueda hacer para cambiar ninguna de las dos cosas." 
Ahora es él quien me acaricia el pelo y me abraza... creo que necesita darme consuelo de alguna forma, y un poco sirve, un poco también duele más. "Sé que no es culpa tuya, ni mía... pero igual es un garrón." 'Exacto.' me dice... 'Decís que estás enamorada...' "Sí." 'Qué querés hacer ahora? Con nosotros.' "No sé... ya no podemos mirar al sol de frente, porque quema." 'No... ya no, deberíamos decidirlo en serio. Deberías, yo quiero que elijas lo que sea mejor para vos, y que eso sea una decisión en serio.' "Por qué?" Le pregunto. "Ahora me siento bien, mucho mejor de lo que esperaba, pero no sé cómo me voy a levantar mañana, o como voy a estar en unas cuantas horas. Tal vez decido algo ahora que no me gusta después. Y por qué debería ser así? Nadie te apura, quién te corre? ...Supongo que lo mejor que puedo decirte es que, si tenemos ganas de vernos, nos veamos, y sino no." 'Bueno...' me dice '...eso es en realidad lo que yo propuse desde el principio.' y le digo que no es del todo cierto, que yo no llegué a confundirme así porque él fue terriblemente claro siempre.
Lo discute, pero no puede negar cada ejemplo que doy de sus actitudes ambiguas, enumero muchas de ellas, y sus excusas son débiles y con todo, nos hacen reír. "Decís que sé que tenés novia desde el principio, pero eso ni siquiera lo sé gracias a vos, me lo dijo alguien más porque vos te hacías el langa soltero conmigo." se hace el indignado, me hago la indignada incluso más, le digo "Vos, venías de decirme que no te ibas a Buenos Aires por tus amigos y familia, no por ella." 'Claro que no! Una mujer pasa, los amigos y la familia son para siempre.' y me río "Wow, eso suena terriblemente como algo que diría alguien enamorado de verdad." intenta emparcharla diciendo que si se fuera a vivir a cualquier lugar del mundo sería con ella... no sé si le creo. 
Gran parte de mí sigue viendo toda su ambigüedad, todas sus contradicciones y omisiones. Gran parte de mí sigue sintiendo la forma en la que me toca y me mira, lo mucho que su mirada se parece al amor. Pero sé mejor que bien, por experiencia, que no puedo seguir guiándome por eso en las sombras. Que es mejor aceptar que se apaguen todas las luces, a perseguir eternamente alguna llamita lejana y dudosa. Acepto sus palabras, me resigno a que está bien: Soy una diversión, y nada más, ama a alguien más. 
Si eso dice, debe ser así. 
Yo no quiero ser con él como mi mejor amigo es conmigo. No quiero hacerlo sentir culpable siempre por no estar enamorado de mí. No es su culpa, si yo pudiera elegir, capaz tampoco lo querría. Pero no elijo, y él no elije, yo lo quiero, él no me quiere, c'est la vie. 
'Pauli, me voy' dice por cuarta o quinta vez, y por cuarta o quinta vez, finalmente, resisto el impulso de responderle "Quedate conmigo". Sé que ya no lo puedo decir, sé que ya no le puedo exigir nada, pedir nada. Ya me dijo cuánto tiene para dar, y sólo me queda decidir cuánto de eso puedo recibir. 
Los dos coincidimos en que prohibirnos volver a estar juntos sólo nos va a dar más ganas de hacerlo, de qué nos sirve esa tortura? Cuánto me va a rendir extrañarlo, si lo voy a querer de todos modos? Sus besos siguen siendo perfectos, sus abrazos cálidos, sus caricias sedantes, sus chistes graciosos, cambia algo de cómo me afecta todo eso si sé que nunca va a ser mío? 
Un poco sí, seguro... pero creo que no lo suficiente como para resignarlo. Tal vez simplemente necesito que prometa ser mi amigo siempre que no estemos solos. Tal vez necesito a un amigo más de lo que necesito a un novio. Todavía me siento sola, y si algo no cambió, es que aún no hay mejor compañía que él. 

Every word that he says is a dagger in me! In my life, there's been no one like him anywhere, anywhere, where he is... If he asked, I'd be his ♪

viernes, 6 de diciembre de 2013

Y otros solo lloran, buscando sus palabras, y su respuesta causa más temor... ♪

Casi todas las veces que veo a mi perro chiquito me río, creo que nunca me voy a acostumbrar a lo lindo y ridículo que es. Cada vez que veo a un golden se quiebra algo dentro mío, sé que nunca me voy a acostumbrar a que mi perro grande esté lejos. 
Empiezo a creer que sacás lo peor de mí. Porque no soy celosa, ¿sabés? No creo en la monogamia, me repugna la idea de que alguien cambie sus amistades por mí, jamás exijo nada que a la otra persona no le surja darme por voluntad propia, usualmente me limito a vivir cada experiencia tal y como viene, a sacar lo mejor posible de toda relación que nazca en mi vida, a dejarla terminar cuando tenga que terminar. No soy de acelerar las cosas, suelo confiar ciegamente en el Destino, siempre espero a que señales incuestionables del Universo me indiquen avanzar. No hago inversiones con la gente: doy lo mejor de mí desde el principio sin esperar nada obligatoriamente a cambio. No me gusta mentir: siempre aclaro a todo chico mis intenciones últimas para con él antes de que haga tiempo para confundirse. No me gusta que nadie coarte por mí relaciones que todavía tienen mucho para dar. No sé qué seré para la moral socialmente aceptada y reconocida como respetable, pero soy un modelo vivo de mis principios, soy el ejemplo a seguir de la comunidad en la que quiero vivir en el futuro. 
Y vos me arruinás.
Cada célula de mi cuerpo te cela involuntariamente. Odio que tengas novia, odio que no me elijas, odio que no estés conmigo -sólo conmigo-. Cada vez que una de tus fans... perdón, 'amigas'... perdón, amigas (y mis dedos duelen al tipearlo bien) te toca para hacerte masajes o abrazarte o colgarse de tu cuello, en lo más hondo de mí se aviva un instinto asesino que creía reservado para gente muy distinta. Quiero pedirte explicaciones todo el tiempo, quiero que me quieras, quiero que lo grites. Quiero que las cosas con vos se den como las soñé. Quiero que actúes como yo lo necesito. Quiero que se termine ya o no se termine nunca. Quiero que te decidas ahora y que me lo informes ahora, quiero que esa decisión esté bien. Me cuesta tanto darte sin saber si voy a recibir a cambio... incluso cuando sos mejor conmigo de lo que soy con vos, me cuesta horrores soltarme y cambiar de actitud. El miedo me paraliza cada vez que intento hablarte de lo que quiero que haya entre nosotros, te vivo confundiendo. Quiero que cortes con ella ya. Para la moral socialmente aceptada debo estar sólo ligeramente errada en este momento, casi perdonable. ¿Pero para mí? Así no me soporto. Me frustro y desilusiono de mí. Mis conciudadanos inexistentes e imaginarios del futuro seguro se averguenzan de mí, y con razón. 
¿A esto le llaman amor? Es lo más básico y detestable de la naturaleza humana: Egoísmo. ¡¿Por qué no estás conectado?! Individualismo. ¿Qué estás haciendo? Megalomanía. ¿Con quién estás?  Patetismo. Te quiero ahora conmigo. Te quiero en mi cuarto. Te quiero en mi cama. Mierda, ¿por qué no estás?.
Y vuelvo a llorar. Deseaba tanto llorar por alguien nuevo... ahora creo que extraño el dolor conocido por alguien predecible. Te prometo a vos por respeto pero sobre todo a mí por mí (?) que si algún día te decidís a ser medianamente decente conmigo, si me elegís, si te la jugás, si te enamorás... VOY A SER MEJOR QUE ESTO. 
Ah... y después claramente está eso: La parte en la que sigo con vos, aún semi-convencida de que me estás usando, de que te importo mucho menos que la opinión de la gente, de que deshacerte de mí te da igual. De que sigo siendo tu muñeca obediente por muy mal que me haga... de que yo sí te elijo, yo sí te quiero, yo sí estoy con vos. La parte en la que estoy atrapada en esta situación y ni siquiera puedo decir con seguridad que sea por voluntad propia a nivel consciente, porque... es algo más que la consciencia lo que me impulsa hacia vos, son unas ganas que parecen más viejas que el mundo. 
Quiero que ya haya pasado este fin de semana, y haber salido lo más ilesa posible de todo cuanto en él me ocurra. Quiero... quiero dejar de pensar en lo que quiero, y que inmediatamente pegado a la idea de querer algo aparezcas vos. 

domingo, 1 de diciembre de 2013

Please, stay! I wanna hear you play the small time blues... that's all we've got tonight... ♪

Hay por ahí circulando hace varios años en la red un texto que reza 'No te enamores de una chica que lee'. Yo leo, siempre leí, siempre voy a leer. Sé que no es fácil enamorarse de mí, sé que duele. Pero con los años comprobé que en realidad, nada duele más que ser una chica que lee y enamorarse. 
Los libros me entregan a veces personajes de los que me enamoro sin remedio, los amo con devoción, les entrego un lugar en mi corazón sabiendo que viviendo ahí dentro son libres de hacer destrozos irreparables. Y después de amarlos sufro con ellos, por ellos, me desespero en la necesidad de que vivan bien y sean felices, o mueran dignamente y con la mayor altura posible. Ningún amor nuevo borra a los anteriores. 
Creo que, de entre todos los seres de tinta a los que conocí, Harry fue mi primer amor.
Supongo que tuve suerte: con él entendí muy rápido que amar a seres inexistentes iba a ser desgarrador, ¿cuántas veces lloré por él? Cientos. Si cuento las releídas: miles. Por supuesto me enamoré también de Sirius, y de Fred, pero eran amores relativamente tolerables, devastadores sí, pero posibles de superar. La primera vez que leí 'Harry Potter y la Piedra Filosofal' tenía al rededor de nueve años. Hoy pasaron más de diez, y lo sigo amando. Mi amor por él es la clase más noble de amor: porque sé que en su mundo está felizmente casado y tiene hijos con otra chica que no soy yo, y, lejos de lastimarme, me alegra profundamente el alma (eso se debe claro, a que eligió a la misma chica que yo elegí para él desde el principio). 
En diez años de lectura desde ese primer amor, me enamoré muchas veces: del Will de Lyra y lloré mucho su tragedia, porque ella era la indicada para él, del Grifo y no quise mucho a su esposa, de Lemony y su irreparable karma de estar vivo sin la chica que creó tanta genialidad a partir de una elección tan errónea... a veces amo mucho al hijo de ella, también lo sigo amando a él. De Davos, de Robb, de Jaime, de Tyrion, y por sobre todos, de Jon Snow.
Jon, por el que lloré tantos ríos salados que mi perro de orejas largas subió una escalera para buscarme y tumbarse a llorar conmigo. Jon, al que sigo llorando hasta nuevo aviso. Cuando era chica y estúpida, claro que amé también a Edward, lo amé tanto que mi imágen mental de él nunca jamás se va a borrar por muchas veces que vea a Robert Pattinson intentando encarnarlo. Hasta ahora no superé del todo a ninguno de mis amores literarios, pero a él sí, y cuando dejé de ser chica y estúpida, empecé a amar a seres mucho más oscuros: señoras y señores, con ustedes, el doctor Hannibal Lecter. 
El podio siempre se mantuvo, Lemony al frente, Jon detrás, Jaime y Harry en lucha pareja por el tercer puesto... y entonces llega Peeta. 
Peeta y sus ojos azules, a juego en mi vida con el chico de ojos verdes: llegan con la misma voluntad de arrasar con todo lo previamente conocido, con toda mi creencia de que ya no podía amar ni en la vida ni en la ficción a nadie nuevo con tanta fuerza. Peeta me desgarra el corazón con toda su perfección mental, emocional y estética, porque al leerlo lo amo: Lo amo tanto que necesito que sea real, y sea mío, pero no va a ser así. 
Y me enojo con todos los hombres que conozco porque no son como él. Me enojo con todos los hombres que pasaron por mi vida y por el mundo, sin siquiera llegar a comparársele... y pienso: ¿Quién? ¿Quién podría jamás alcanzar ese nivel de dulzura y entrega al amor por una chica? ¿Quién, conservando su humor sarcástico y su capacidad de decir la palabra justa, en el momento justo? ¿Quién intentando que todos se sientan lo mejor posible? ¿Quién lo suficientemente especial como para estar loco y valorar cosas tristes, sin perder la alegría ni la inocencia? Y un día, mientras leo, simplemente caigo en la cuenta: Antes de convertirse en mi karma hecho a medida, antes de aprender a desviar de mí sus ojos negros, antes de forzarse a odiarme, antes de que yo lo lastimara hasta arruinarlo, antes de que luchara contra sus ganas de mí hasta mutar en la peor versión de sí mismo, antes, cuando éramos chicos y felices: él era así. 
Me pregunto si alguna vez lograré perdonarme por haberlo perdido en todos los sentidos posibles (perdido, echado a perder). Me respondo que no. La vida no da oportunidades así dos veces. El mundo no fabrica chicos como él de a más que uno entre mil, entre un millón, entre todos los demás. Me acuerdo de que logré dejar de amarlo cuando entendí que ya no iba a volver, por mucho que a veces pareciera resurgir de entre las sombras de su personaje nuevo. 
Peeta es feliz porque es mejor que todos nosotros y que todos ellos, yo aún sufro por él, porque ella no se lo merece, como yo no merecía a mi versión hecha a escala por la realidad.
Estoy siendo consumida cada día un poco más por el sentimiento incuestionable de enamorarme de alguien nuevo: Mi partenaire improvisado todavía baila improvisadamente conmigo, y juro que cuando me toca creo que nunca voy a querer volver a bailar con nadie más que él. Por mucho tiempo creí que era hermoso y vacío, después, que era uno de esos personajes de libro: inalcanzable por ser mucho mejor persona que yo, hasta que entendí que no, y me enamoró más. Somos tan parecidos que duele. Coincidimos hasta al opinar sobre nuestras diferencias. Nos parecemos en cosas en las que nadie que conozca querría parecerse a mí. Lo siento lejos, lo quiero cerca. Se parece a mí al punto de que sé que no tengo idea de quién es y me desquician las ganas de averiguarlo. Se parece tanto a mí que puede jugar conmigo y hacerme mal. 
Estoy muy cansada de todos mis días tal cual vienen siendo, tal cual van a ser por una semana más, 'es el último esfuerzo' y no encuentro ganas ni de afrontarlo. Quiero dejar de ensayar, quería dejar de hacer todo lo que estaba haciendo excepto de leer, y eso claro, es lo único que ya terminé de hacer. Quiero volver a sentirme dueña de mi vida y de mis horarios. Quiero volver a sentirme feliz y realizada. Quiero volver a desear un público familiar perdido en la multitud. Quiero que pase la última función y ya ni siquiera me interesa si sale bien o mal, si me van a ver o no, si hago mi parte al 100%, lo único en lo que puedo pensar con cada día que pasa de largo y me acerca más a ese momento, es que él va a estar en el escenario conmigo, y ella en la platea. 
¿Por qué? 
¿Por qué ella?
¿Por qué no la deja?
¿Por qué no me elije? 
¿Por qué no estamos juntos de verdad? 
¿Por qué no hace lo que él quiere cuando yo se lo pido?
¿Por qué no está conectado ahora si yo no doy más de extrañarlo?
¿Por qué no me alejé de él en cuanto empezó a provocarme un poco de dolor?
No sé por qué, y ella va a estar en la platea. 
Extraño a Peeta desde que empezó a convertirse en un recuerdo, ya no voy a leer palabras nuevas de su boca, sólo queda releerlo. Y lo extraño a él desde que nunca lo tuve, hasta que por fin lo tenga para mí. Extraño todos los sueños e ilusiones con los que arranqué este año, no recuerdo si alguno sigue en pie. Extraño no sentirme rota y triste, no recuerdo cuándo fue la última vez... Extraño demasiado a mi perro, al grande, al que es dorado brillante y opaca todo cuanto queda cerca de él (aunque el enanito también me consuele como el otro cuando lloro al leer). Extraño sentir que tengo un lugar en el mundo, incorruptible y mío. Extraño hacer las cosas con ganas reales y no fingidas. Lo extraño a él. Una y otra vez lo extraño a él incluso cuando lo tengo en frente. Siempre que no estemos solos, lo extraño a él. 
Extraño la chance inventada en la que nací estúpida y mediocre, con sueños de fácil resolución por ser casi tareas a cumplir, sin pasión ni talento algunos, sin calor en las venas, sin visión potencial, sin dudas, sin misterios, sin defectos sociales, sin amores amorales, sin ideas atemporales, sin estas ganas furiosas de comerle la boca, sin insomnio, sin dolor en todo el cuerpo por bailar, sin los ojos hinchados por dormir poco, leer mucho y llorar más. Sin principios, sin ideales, sin miedos, sin capacidad de cuestionarme en vez de dar todo por sentado, sin nada de lo que me hace ser yo, porque ser yo a veces es insoportable.
O tal vez no, tal vez ser yo está bien, y lo que es insoportable es que mi mundo no sea como yo lo quiero. 
Tal vez el problema no soy yo en el escenario sino ella en la platea. 
Tal vez el problema no es ser como soy. 
Tal vez, después de todo, no está mal ser una chica, y leer, y enamorarme. 
Tal vez el problema es que él sea un chico, y lea, y no se enamore de mí.