viernes, 12 de agosto de 2016
Yo daría hasta mi sueño por ver la farsa fallar... ♪
No venderme es lo que soy. Aunque me duela, aunque venderse sea más fácil. Porque venderse es más fácil. No optar nunca por lo fácil es lo que soy. Odiar la hipocresía, odiar a los mediocres, negarme a respetarlos. Esforzarme es lo que soy, estoy hecha de la más pura autoexigencia. Pero cuando vale, ¿sabés? Cuando la valoran, cuando me merecen. Pasé demasiado tiempo de mi vida perdiendo tiempo y ganas en gente e instituciones que nunca lo valoraban. No quiero volver a eso. Si de algo estoy segura es de que no quiero volver a eso. No dudes entonces, si lo sabés, no vuelvas a eso. Si lo sabés, entonces, no te quedes en eso. Andate, correte a un costado, peleá contra vos. Porque dejar de exigirme me cuesta aún cuando nadie lo merece. Aunque no valga la pena, por mucho tiempo, yo doy igual. Doy todo siempre, ¿no es eso lo que soy? Dar mucho más de lo que es estrictamente necesario. Pero desde mí, no precisamente desde lo que me piden. No cambio por nadie, ser real es lo que soy. La verdad como valor más absoluto. Verdad. Belleza. Arte. Amor. ¿En ese orden? No sé. Tal vez todos juntos, lo que soy. Lo que quiero ser. Quiero ser mi promedio, porque lo merezco, porque es la prueba que no le importa a nadie de que yo soy yo. No quiero ser la alumna ideal de la gente que triunfó sin merecerlo. Soy alumna ideal de mis maestros, de los que trabajaron siempre, de los apasionados que siempre lo dan todo aún cuando casi nunca reciben nada. De ellos sí, puedo aceptar la crítica siempre. Cuando mi profesora de danza me grita "¡HORRIBLE, eso fue un horror, andá y hacelo de nuevo!", yo sé que fue horrible, yo sé que fue un horror, yo voy y lo hago de nuevo. Y de nuevo, y otra vez, hasta que salga, hasta que ella como yo crea que sale. Cuando ella me pregunta si me molesta no bailar en una coreo en la que prefiere poner a otra gente, le digo que está bien. Porque sé que hay algo que me falta para merecer ese lugar, y de la misma forma puedo estar segura de que me lo gané cuando me dice que voy a ser una de las únicas tres solistas, que voy a abrir la coreo yo. Cuando me dice que bailé hermoso, increíble, sé que se refiere a mí. Cuando ella me ve soy yo, y bailé horrible, o bailé hermoso, pero siendo yo. Y cuando mis profesores de dibujo -los de verdad, los que saben, los que enseñan- me dicen que lo pude haber hecho mejor, sé que tienen razón. Sé que no di todo, y me avergüenza, y entonces doy más. Dar todo es lo que soy. Pero cuando vale, ¿sabés?. No quiero quedarme acá. No quiero que mi nota diga que no di todo cuando sé que lo hice, porque lo único que no di es la venta de mi esencia. La verdad ante todo, ¿sabés?, la mediocridad nunca. ¿Y soy feliz así? No. Casi nunca al menos. Casi siempre estoy enferma. Pero las veces, las pocas veces en las que ser así me lleva a ser feliz... es esa la felicidad que hace girar al mundo, el único tipo de alegría que lo mantiene en su eje y resistiendo. Perdón, es que me muero por verte cada jueves, tal vez eso es lo que me mantuvo tanto tiempo acá. Perdón, pero no puedo resistir por vos, ni por nadie, o lo hago por mí o no lo hago, y así con todo. Y no quiero seguir haciendo esto. No voy a seguir haciendo esto. No me pidas que siga. Tratá de no convencerme, por favor, a veces creo que podrías convencerme de cualquier cosa. Sólo te gusto porque no lográs convencerme. Me gustás, Yang, pero te gusto porque sigo siendo Yin.
domingo, 5 de junio de 2016
miércoles, 27 de abril de 2016
How deep is the ocean?
- Estoy empezando a hacerme a la idea de que no te voy a ver desnuda nunca más.
- Yo no... no sé. No puedo asegurar eso, pero si te sirve más creer eso está bien.
- Sí, me sirve.
- Está bien. - Pero no está bien, porque empieza a invadirme el pánico de no verlo nunca más. El pánico generado por todos esos idiotas que antes de él me dijeron algo así, justo antes de decirme que mejor no vernos más. Y puedo tolerarlo de cualquier idiota, pero no de él. De él me mataría escuchar que prefiere no verme más a verme sin tocarme. - Pero me querés igual, no? Me querés -ver- igual, no?
- Sí, obvio que sí. Obvio que sí. No dejás de ser vos por no coger. -Y se me llenan los ojos de lágrimas. Eso es amor, nene. Eso, todo lo demás es lujuria.-Pero tengo que empezar a portarme mejor.
- Te portaste horriblemente mal hoy.
- Ya sé, me da pena por la otra chica.
- Supuestamente le sos fiel?
- Supuestamente. Pero me porto tan mal en esta ciudad...-Y lo abrazo.
- Ves? Es eso: Cuando estás con una chica estás dispuesto a cambiar todo lo que sos y todo lo que querés con tal de estar con ella. Y tal vez esta chica quiera eso, no sé. Pero yo nunca, NUNCA, voy a querer que dejes de ser vos y de hacer lo que querés por estar conmigo.
- Ya lo sé, Pau. Ya lo sé. No te pongas mal. - Y se me quiebra la voz.
- Y no podemos volver a estar juntos hasta que entiendas eso...
- Ya lo sé... Ya terminó el reto? (No fue un reto).
- ...Y te amo. Y me alegro mucho de haberte conocido.
- Yo también, Pau. Yo también me alegro. - Y me mira, con unos ojos tan deshechos en amor que es doloroso sostenerle la mirada. Y pienso que siempre es TAN tentador hundirme en ese amor y entregarme porque tal vez nadie me ame tanto como me ama él. Y sé que hacerlo sería egoísta. Porque yo nunca voy a estar tan enamorada de él como él lo está de mí. Y el amor no es egoísta, nunca. Y yo lo amo. Amar y no estar enamorada es la más dolorosa de mis cruces. Al menos no se repite tan seguido como otras. Perdón, nene. Perdón por no poder darte todo lo que te merecés. Perdón por estar convencida de a aterradores ratos de que conocí al amor de mi vida a la misma edad que tenías cuando me conociste a mí.
- Yo no... no sé. No puedo asegurar eso, pero si te sirve más creer eso está bien.
- Sí, me sirve.
- Está bien. - Pero no está bien, porque empieza a invadirme el pánico de no verlo nunca más. El pánico generado por todos esos idiotas que antes de él me dijeron algo así, justo antes de decirme que mejor no vernos más. Y puedo tolerarlo de cualquier idiota, pero no de él. De él me mataría escuchar que prefiere no verme más a verme sin tocarme. - Pero me querés igual, no? Me querés -ver- igual, no?
- Sí, obvio que sí. Obvio que sí. No dejás de ser vos por no coger. -Y se me llenan los ojos de lágrimas. Eso es amor, nene. Eso, todo lo demás es lujuria.-Pero tengo que empezar a portarme mejor.
- Te portaste horriblemente mal hoy.
- Ya sé, me da pena por la otra chica.
- Supuestamente le sos fiel?
- Supuestamente. Pero me porto tan mal en esta ciudad...-Y lo abrazo.
- Ves? Es eso: Cuando estás con una chica estás dispuesto a cambiar todo lo que sos y todo lo que querés con tal de estar con ella. Y tal vez esta chica quiera eso, no sé. Pero yo nunca, NUNCA, voy a querer que dejes de ser vos y de hacer lo que querés por estar conmigo.
- Ya lo sé, Pau. Ya lo sé. No te pongas mal. - Y se me quiebra la voz.
- Y no podemos volver a estar juntos hasta que entiendas eso...
- Ya lo sé... Ya terminó el reto? (No fue un reto).
- ...Y te amo. Y me alegro mucho de haberte conocido.
- Yo también, Pau. Yo también me alegro. - Y me mira, con unos ojos tan deshechos en amor que es doloroso sostenerle la mirada. Y pienso que siempre es TAN tentador hundirme en ese amor y entregarme porque tal vez nadie me ame tanto como me ama él. Y sé que hacerlo sería egoísta. Porque yo nunca voy a estar tan enamorada de él como él lo está de mí. Y el amor no es egoísta, nunca. Y yo lo amo. Amar y no estar enamorada es la más dolorosa de mis cruces. Al menos no se repite tan seguido como otras. Perdón, nene. Perdón por no poder darte todo lo que te merecés. Perdón por estar convencida de a aterradores ratos de que conocí al amor de mi vida a la misma edad que tenías cuando me conociste a mí.
domingo, 24 de abril de 2016
"I should have bailed. That little voice had my back. That little voice is older than I am. It’s older than the oldest person who ever lived. I should have listened to that voice."
Ya sabés cómo me pongo los domingos... encontrar a alguien así me arruina la mente y empiezo a tener síndromes de abstinencia cada vez más fuertes y menos espaciados entre sí. Insoportable. Del sábado al jueves pensando en él todo.el.puto.tiempo, y del jueves a hoy semi.deprimida porque no soporto no tener el control. No soporto cuando una persona me gusta tanto como para ponerme así de idiota. Y no me gusta a nivel personalidad, es un taradito. Pero me atrae tan desesperadamente. Y eso hace que él tenga el control de la relación y si algo me pone insoportable y hace que no me tolere es que la persona que me atrae no esté servida en bandeja a mis pies. Es como diezmil veces más divertido e irritante a la vez. Y él es raro, te juro. Que tenga 19 años sólo hace que sea exponencialmente más indignante el no poder sacarle la ficha.
Me hablaron dos locos más en los últimos dos días y están ahí re regalados y yo... pensando en él. Si me gustara personalmente aparte de lo idiota que me pone sólo siendo atractivo, creo que ya me habría ido a tirar de la terraza. O no sé, estaría ahorrando para irme a Barcelona a verlo. (???)
Me agrega un tipo grande que pinta (...), me agrega un pibe chico que juega. Y sí, voy a salir a tomar algo con el jugadorcito. Y debería ver un par de ojos verdes un día de estos, y el finde que viene voy a ir a esa fiesta y claramente va a estar el Rabbithole porque es su banda la que toca, pero no sé si todo eso va a poder contrarrestar mi estado actual.
Empiezo a sospechar que mi estado actual es pánico de repetir la B extrema generada por el Ingenierito cuando fue el pendejito garche liberal perfecto durante meses y después de la nada HOLA, VUELVO CON MI EX.
Como que mi ninfómana interior está saltando en éxtasis escuchando electrónica y mi cerebro está mirandola desde la puerta con una camisa de fuerza evaluando el nivel de daño.
Porque de última cuando me boludean el Dj o Rabbithole son más grandes, soy su grupie, es la ley de la vida. Me lo tomo con toda la paz del mundo. PERO CUANDO ME BOLUDEA UN PENDEJO ME QUIERO MATAR. No creo que sea consciente de que me está boludeando. Ni siquiera estoy segura de que me esté boludeando fuera de mi imaginación.
Alguna vez hablé acá de esa voz? Esa vocecita interna que se encarga de decirme cuándo da estar con alguien y cuándo no, hoy no para de decirme que no es una buena idea con ninguno de los dos chicos nuevos. Y posta esa voz nunca jamás se equivoca. Cuando la ignoro, me va mal. Every.Damn.Time. Esa voz es más vieja que el tiempo y sabe de mí más que yo misma. Algunos la llamarían 'instinto'. Mi instinto me dice que TJ me va a hacer mal. Y que lo bese lo mismo. Que no importa, después pasará. Que lo bese a él y no a los nuevos, que lo busque a él y no a los viejos. Porque lo único peor que que alguien que te gusta te haga mierda es que nadie te guste ni te haga sentir nada.
Me hablaron dos locos más en los últimos dos días y están ahí re regalados y yo... pensando en él. Si me gustara personalmente aparte de lo idiota que me pone sólo siendo atractivo, creo que ya me habría ido a tirar de la terraza. O no sé, estaría ahorrando para irme a Barcelona a verlo. (???)
Me agrega un tipo grande que pinta (...), me agrega un pibe chico que juega. Y sí, voy a salir a tomar algo con el jugadorcito. Y debería ver un par de ojos verdes un día de estos, y el finde que viene voy a ir a esa fiesta y claramente va a estar el Rabbithole porque es su banda la que toca, pero no sé si todo eso va a poder contrarrestar mi estado actual.
Empiezo a sospechar que mi estado actual es pánico de repetir la B extrema generada por el Ingenierito cuando fue el pendejito garche liberal perfecto durante meses y después de la nada HOLA, VUELVO CON MI EX.
Como que mi ninfómana interior está saltando en éxtasis escuchando electrónica y mi cerebro está mirandola desde la puerta con una camisa de fuerza evaluando el nivel de daño.
Porque de última cuando me boludean el Dj o Rabbithole son más grandes, soy su grupie, es la ley de la vida. Me lo tomo con toda la paz del mundo. PERO CUANDO ME BOLUDEA UN PENDEJO ME QUIERO MATAR. No creo que sea consciente de que me está boludeando. Ni siquiera estoy segura de que me esté boludeando fuera de mi imaginación.
Alguna vez hablé acá de esa voz? Esa vocecita interna que se encarga de decirme cuándo da estar con alguien y cuándo no, hoy no para de decirme que no es una buena idea con ninguno de los dos chicos nuevos. Y posta esa voz nunca jamás se equivoca. Cuando la ignoro, me va mal. Every.Damn.Time. Esa voz es más vieja que el tiempo y sabe de mí más que yo misma. Algunos la llamarían 'instinto'. Mi instinto me dice que TJ me va a hacer mal. Y que lo bese lo mismo. Que no importa, después pasará. Que lo bese a él y no a los nuevos, que lo busque a él y no a los viejos. Porque lo único peor que que alguien que te gusta te haga mierda es que nadie te guste ni te haga sentir nada.
lunes, 18 de abril de 2016
"Nene".
- Te odiooo!
- Calmate nenito.
- No me digas 'nenito'.
Debería saber ya a esta altura que los duros períodos dolorosos de sequía nunca son más que breves y necesarios. Que están ahí para que en contraste las cosas buenas sean mejores. New is always better. Es uno de esos rarísimos casos en los que el apodo real es TAN bueno que da pena ponerle otro acá.
- Cómo sabés mi nombre? - Me pregunta en mi cama. Su brazo en mi cintura, las piernas enredadas. Sonrío.
- Me lo dijiste anoche, cuando te pregunté por el sobrenombre. Estaba escuchando. - Me mira. Mirada profunda de marihuana. Hace un rato me dijo, casi agotado "Ahora te odio un poco menos..."
- Gracias por escucharme.
Pero se parece a TJ, el protagonista de Recreo, te acordás? Chico lindo, chico problema. Funciona a varios niveles. Y bienvenido, TJ, te extrañaba. Siempre extraño lo nuevo y los principios. Mi pasado y yo tenemos una alta tendencia a repetirnos hasta el hartazgo, y de ella a veces salen experiencias nuevas y memorables. A veces vale la pena, pero siempre termina igual: como la primera vez.
- Siempre te pinta odiar y besar a la misma gente?
- A veces sólo una de dos. Vos te mereces ambas.
- Sabes, si seguís tirando chamuyos como ese puede que deje de decirte "Nenito"...
En cambio no hay nada mejor que el primer beso cuando no sabés aún si alguien te gusta lo suficiente. Cuando es bueno, no? Sino es horrible.
Pero cuando es bueno el éxtasis es adictivo. Porque si es bueno en serio podes advertir todo lo que va a venir después y aún así cuando pasa es demasiado. TJ es demasiado. Top 5 worth demasiado. Bienvenido, quedate un rato.
- Me seguís odiando?
- Un poquito, por las dudas... Seguís pensando que soy un nenito?
- Un poquito, por las dudas...
- ...Por fin te sacaste esas botas.
- Calmate nenito.
- No me digas 'nenito'.
Debería saber ya a esta altura que los duros períodos dolorosos de sequía nunca son más que breves y necesarios. Que están ahí para que en contraste las cosas buenas sean mejores. New is always better. Es uno de esos rarísimos casos en los que el apodo real es TAN bueno que da pena ponerle otro acá.
- Cómo sabés mi nombre? - Me pregunta en mi cama. Su brazo en mi cintura, las piernas enredadas. Sonrío.
- Me lo dijiste anoche, cuando te pregunté por el sobrenombre. Estaba escuchando. - Me mira. Mirada profunda de marihuana. Hace un rato me dijo, casi agotado "Ahora te odio un poco menos..."
- Gracias por escucharme.
Pero se parece a TJ, el protagonista de Recreo, te acordás? Chico lindo, chico problema. Funciona a varios niveles. Y bienvenido, TJ, te extrañaba. Siempre extraño lo nuevo y los principios. Mi pasado y yo tenemos una alta tendencia a repetirnos hasta el hartazgo, y de ella a veces salen experiencias nuevas y memorables. A veces vale la pena, pero siempre termina igual: como la primera vez.
- Siempre te pinta odiar y besar a la misma gente?
- A veces sólo una de dos. Vos te mereces ambas.
- Sabes, si seguís tirando chamuyos como ese puede que deje de decirte "Nenito"...
En cambio no hay nada mejor que el primer beso cuando no sabés aún si alguien te gusta lo suficiente. Cuando es bueno, no? Sino es horrible.
Pero cuando es bueno el éxtasis es adictivo. Porque si es bueno en serio podes advertir todo lo que va a venir después y aún así cuando pasa es demasiado. TJ es demasiado. Top 5 worth demasiado. Bienvenido, quedate un rato.
- Me seguís odiando?
- Un poquito, por las dudas... Seguís pensando que soy un nenito?
- Un poquito, por las dudas...
- ...Por fin te sacaste esas botas.
sábado, 16 de abril de 2016
The weight of things.
(19/03) Estoy en un auto a 110 por hora que va a Funes. Me lleva un flaco que conocí hoy y es la primera vez que estoy en ácido y quiero contártelo. Quiero contarte que antes de irme vi a tu chica con mi chico y que es gracioso si sabemos de ellos y ellos nunca de nosotros. Quiero contarte cómo me siento porque estoy en la gloria, todo ese set estuve en la gloria y el celu se está quedando sin batería y no te puedo hablar. Y entonces entiendo que el auto va a 110 por hora en la ruta y me lleva un flaco que está tan en pedo como yo, menos el ácido. Y el flaco me mira. Y yo miro la ruta. Y por un momento sé que me voy a morir acá y no me quiero morir acá y quiero contártelo. Le digo "No tengo ganas de morirme acá", como si la muerte fuera puramente eso, cuestión de ganas. Es sólo algo que no quiero hacer hoy ni ahora, como no quiero estar sobria o dormir. Me dice que esté tranqui, que está atento, le digo que mi primo se va a enojar si encima de matarse me mata a mí también, me dice que a mi primo le jodería más perder el auto para llevar las cosas a los recis. Me río. Y sé que el auto más cercano está muy lejos. Pero igual temo morirme acá y mi celu se apaga en mi mano y no puedo contarte. No puedo contarte que me estoy por morir y entonces entiendo que fuiste lo único en lo que pensé cuando supe que me iba a morir y eso es muy fuerte. Es demasiado fuerte como para decírselo a nadie. Ni siquiera lo puedo publicar si lo escribo. Supe que me iba a morir y pensé en vos. Y ahora estoy viva. Supe que me iba a morir y pensé en vos y sigo viva. Y es muy fuerte hasta para mí saberlo. No sé qué hacer con eso. No sé qué hacer conmigo sobre vos. Tu belleza me supera hasta que duele.
(23/03) Mañana viajo a Bs. As. -La versión zorra de todo y de Madrid- y como todas las veces por un instante voy a tener miedo. Y pensando en eso pienso en esto. Ojalá pudiera creer que alguien encontraría esto de pasarme algo. Que te lo haría llegar. Me aterra mi oscuridad, tengo miedo.
---------------------------------------------------------------------------------------------------------
(16/04) Claramente sobreviví a ambos viajes, Lindo. Y a mi propia oscuridad, lo que cada vez es igual de novedoso. Sigo volviendo a este borrador. La última vez que te hablé me faltó algo, y esa falta duele hasta hoy. Todo lo que hago es para verte. Já. Para estar allá. Pero con vos. No lo admito nunca en voz alta. Ni por escrito. Nunca te admito nada y a veces te sincero todo. Llené de vos mi habitación. De vos y de otros tantos conflictos irresolubles. Las fotos son hermosas. Y llevo días queriendo preguntarte qué opinas sobre la gente que no puede separar mentalmente al Amor del Deseo. Conozco a un chico así. Uno que cree que porque me tiene ganas me quiere, y que porque su amigo no me quiere no me tiene ganas. Quiero saber qué pensas sobre eso. Quiero saber qué pintaste hoy. Quiero saber por qué te extraño, por qué no puedo dejarte ir. Mi amigo hippie me dijo justo antes de partir en uno de esos viajes que sólo hacen los chicos que son algo como vos, que todos los días está triste, y cuando viajaba era más feliz. Y todavía no se fue y ya lo extraño. Le regalé un libro y un dibujo del tamaño de una flor. Una flor como la que me dieron en Madrid. No lo había pensado hasta ahora. Todos los días estoy un poco triste y cuando viajaba era más feliz. Me dijo muchas cosas hermosas como él, como la gente que es algo como vos, y me abrazó viendo estrellas artificiales. Yo logré no llorar. Entrené esa habilidad en tu cama, acá está el registro. Limpiaba tus lágrimas a besos, hace siglos. Tengo miedo de no verte nunca más. Tengo más miedo aún de volver a ver al personaje cuando extrañé tanto tiempo al chico real. Tengo miedo de que no existas por fuera de mi mente y de mi blog. A veces tengo la certeza de que eso es verdad. Hoy tengo la certeza de que eso es verdad. Si no la tuviera te hablaría. Si no la tuviera te estaría escribiendo a vos, y no al interlocutor de todas mis voces. Nada de lo que está escrito acá existe fuera, siento que es importante escribir eso hoy. Siento que debería volver a una de esas camas lo antes posible, si no salgo de mi mente el cansancio me va a matar. Qué se yo, es un chicle, está bueno, no te va a cambiar la vida. Siento que tal vez cuando esté lejos lo voy a amar más que nunca y lo voy a extrañar como a vos. Yo entiendo al Deseo por lo que es: algo que nunca voy a tener que explicarte. Por eso vos y tus hermanos involuntarios son tan importantes.
(23/03) Mañana viajo a Bs. As. -La versión zorra de todo y de Madrid- y como todas las veces por un instante voy a tener miedo. Y pensando en eso pienso en esto. Ojalá pudiera creer que alguien encontraría esto de pasarme algo. Que te lo haría llegar. Me aterra mi oscuridad, tengo miedo.
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(16/04) Claramente sobreviví a ambos viajes, Lindo. Y a mi propia oscuridad, lo que cada vez es igual de novedoso. Sigo volviendo a este borrador. La última vez que te hablé me faltó algo, y esa falta duele hasta hoy. Todo lo que hago es para verte. Já. Para estar allá. Pero con vos. No lo admito nunca en voz alta. Ni por escrito. Nunca te admito nada y a veces te sincero todo. Llené de vos mi habitación. De vos y de otros tantos conflictos irresolubles. Las fotos son hermosas. Y llevo días queriendo preguntarte qué opinas sobre la gente que no puede separar mentalmente al Amor del Deseo. Conozco a un chico así. Uno que cree que porque me tiene ganas me quiere, y que porque su amigo no me quiere no me tiene ganas. Quiero saber qué pensas sobre eso. Quiero saber qué pintaste hoy. Quiero saber por qué te extraño, por qué no puedo dejarte ir. Mi amigo hippie me dijo justo antes de partir en uno de esos viajes que sólo hacen los chicos que son algo como vos, que todos los días está triste, y cuando viajaba era más feliz. Y todavía no se fue y ya lo extraño. Le regalé un libro y un dibujo del tamaño de una flor. Una flor como la que me dieron en Madrid. No lo había pensado hasta ahora. Todos los días estoy un poco triste y cuando viajaba era más feliz. Me dijo muchas cosas hermosas como él, como la gente que es algo como vos, y me abrazó viendo estrellas artificiales. Yo logré no llorar. Entrené esa habilidad en tu cama, acá está el registro. Limpiaba tus lágrimas a besos, hace siglos. Tengo miedo de no verte nunca más. Tengo más miedo aún de volver a ver al personaje cuando extrañé tanto tiempo al chico real. Tengo miedo de que no existas por fuera de mi mente y de mi blog. A veces tengo la certeza de que eso es verdad. Hoy tengo la certeza de que eso es verdad. Si no la tuviera te hablaría. Si no la tuviera te estaría escribiendo a vos, y no al interlocutor de todas mis voces. Nada de lo que está escrito acá existe fuera, siento que es importante escribir eso hoy. Siento que debería volver a una de esas camas lo antes posible, si no salgo de mi mente el cansancio me va a matar. Qué se yo, es un chicle, está bueno, no te va a cambiar la vida. Siento que tal vez cuando esté lejos lo voy a amar más que nunca y lo voy a extrañar como a vos. Yo entiendo al Deseo por lo que es: algo que nunca voy a tener que explicarte. Por eso vos y tus hermanos involuntarios son tan importantes.
miércoles, 13 de abril de 2016
Put on your green shoes and dance the blues... ♪
Llego tarde. Llueve, me estoy mojando. Estoy incómoda, estas botas son demasiado grandes. Estoy cansada. La lluvia entre semana me pone de mal humor. Levanto la vista. Hoy todos me aparecen cuando dejo de buscarlos: Una figura de negro con los ojos más verdes del mundo analiza el día lluvioso como considerando que capaz un poco le gusta. Y me ve y sonríe un poco. Le digo a modo de saludo:
- Odio este día, llego tarde a todos lados.
- Y encima sin paraguas?
- Nunca tengo paraguas.
Y me saco la capucha y pienso que mi pelo ya era un desastre antes de salir de casa, que hoy todos me encuentran cuando no estoy producida para verlos, ni me siento demasiado yo para hablarles. Estoy insegura e idiota, pero con él no. Él me analiza como considerando que capaz un poco le gusto. Ni siquiera pasa mucho tiempo de charla irrelevante antes de que le diga:
- Tenemos que hacer algo, porque te extraño. Ponele. - Y una sonrisa irónica.
- Bueeeno. - Y su sonrisa espeja la mía.
- Bah, no te extraño mucho, pero, ponele.
- Jaja bueeeno.
- Pero hoy no porque odio todo.
- Bueeeno.
- Me voy porque llego tarde.
- Hablaaamos.
Un beso de esos en público y adiós. Adoro su obediencia.
Llego aún más tarde. Llueve más, me sigo mojando. Estoy incómoda, estas botas son enormes. Estoy cansada y aún me faltan dos clases más. Pero ya no me importa. Sonrío. Y durante el resto del camino me pregunto si será abuso o magia que después de tantos llantos me siga haciendo sonreír. Que todavía sea él, de entre todos los encontrados, el que me cambia el humor.
- Odio este día, llego tarde a todos lados.
- Y encima sin paraguas?
- Nunca tengo paraguas.
Y me saco la capucha y pienso que mi pelo ya era un desastre antes de salir de casa, que hoy todos me encuentran cuando no estoy producida para verlos, ni me siento demasiado yo para hablarles. Estoy insegura e idiota, pero con él no. Él me analiza como considerando que capaz un poco le gusto. Ni siquiera pasa mucho tiempo de charla irrelevante antes de que le diga:
- Tenemos que hacer algo, porque te extraño. Ponele. - Y una sonrisa irónica.
- Bueeeno. - Y su sonrisa espeja la mía.
- Bah, no te extraño mucho, pero, ponele.
- Jaja bueeeno.
- Pero hoy no porque odio todo.
- Bueeeno.
- Me voy porque llego tarde.
- Hablaaamos.
Un beso de esos en público y adiós. Adoro su obediencia.
Llego aún más tarde. Llueve más, me sigo mojando. Estoy incómoda, estas botas son enormes. Estoy cansada y aún me faltan dos clases más. Pero ya no me importa. Sonrío. Y durante el resto del camino me pregunto si será abuso o magia que después de tantos llantos me siga haciendo sonreír. Que todavía sea él, de entre todos los encontrados, el que me cambia el humor.
martes, 29 de marzo de 2016
Nos decimos sin hablar... ♪
Hoy entendí cómo puede pasar. Hoy por primera vez me sentí pertenecer al aterrador Mundo de los Adultos en el que vive la gente de más de treinta años. Fueron apenas unos instantes, pero de golpe entendí con cuánta facilidad se podría en la adultez cometer los mismos errores que cometí siempre, que cometo ahora, pero peores. Lo entendí cuando a través de una vidriera primero creí que estaba alucinando pero sí era él. Cuando corrí media cuadra para llamarlo por su nombre y verlo darse vuelta. Sí era él. Y me miraba. Como si fuera un sueño, como si no creyera del todo que era yo de verdad. Y él y yo no fuimos nada, nadie en la vida del otro, no realmente. Siempre hubo fuego y nada más. Hoy lo veo y es ridículamente lindo, sí, hermoso de cara. Pero ridículamente bajito también. Yo no me equivocaría por él, por él no. Hoy no. Ya no.
- Cómo está tu chiquita? - Le pregunto.
- Bien, en casa... - Me mira.
- Qué pasa?
- Nada, es que es muy raro volverte a ver.
Trabajamos en la misma cuadra.
Lo saludo, con la certeza de que voy a verlo más seguido de ahora en más, porque trabajamos en la misma cuadra. Me voy, me escribe:
"Qué placer verte otra vez." Como en esa canción que me gustaba cuando salía con él, tal vez un poco después. Y entiendo. Entiendo que yo no me equivocaría por él, con él. Su mujer está loca. Su mujer. Muy loca, me amenazó de muerte una vez, hace años. Increíble. Yo salí con ese idiota que tiró su vida así. Y la bebé. Pregunté por su bebé. Pero en su mirada estaba el mismo fuego de siempre. Las mismas ganas. Como si el tiempo no hubiera pasado. Como si fuéramos dos pendejos en las bambalinas de un teatro. Del mismo teatro. En las mismas bambalinas. Y pienso en el otro. Y lo imagino. La misma situación de acá a otros años. Preguntarle:
- Cómo está tu chiquita? - Y que en sus ojos verdes haya fuego y no me importe. No me importe cómo está. Cómo va a estar. No poder evitarlo. Porque su novia ni siquiera está loca, ni siquiera da miedo. Ni siquiera el riesgo de morir por él. Tan simple como siempre.
Con cuánta facilidad el deseo podría transformarme en una persona terrible. Y ya no adolescente. Ya no confundida. Terrible y adulta. Me asusté. Siempre pensé que mi límite máximo e inamovible sería ese. Esposa e hijos. Si el límite no está ahí, ¿dónde está?
Últimamente mis límites se derrumban de a pedazos. Estúpida adictiva inmoralidad.
Un día me voy a hartar de ser yo.
- Cómo está tu chiquita? - Le pregunto.
- Bien, en casa... - Me mira.
- Qué pasa?
- Nada, es que es muy raro volverte a ver.
Trabajamos en la misma cuadra.
Lo saludo, con la certeza de que voy a verlo más seguido de ahora en más, porque trabajamos en la misma cuadra. Me voy, me escribe:
"Qué placer verte otra vez." Como en esa canción que me gustaba cuando salía con él, tal vez un poco después. Y entiendo. Entiendo que yo no me equivocaría por él, con él. Su mujer está loca. Su mujer. Muy loca, me amenazó de muerte una vez, hace años. Increíble. Yo salí con ese idiota que tiró su vida así. Y la bebé. Pregunté por su bebé. Pero en su mirada estaba el mismo fuego de siempre. Las mismas ganas. Como si el tiempo no hubiera pasado. Como si fuéramos dos pendejos en las bambalinas de un teatro. Del mismo teatro. En las mismas bambalinas. Y pienso en el otro. Y lo imagino. La misma situación de acá a otros años. Preguntarle:
- Cómo está tu chiquita? - Y que en sus ojos verdes haya fuego y no me importe. No me importe cómo está. Cómo va a estar. No poder evitarlo. Porque su novia ni siquiera está loca, ni siquiera da miedo. Ni siquiera el riesgo de morir por él. Tan simple como siempre.
Con cuánta facilidad el deseo podría transformarme en una persona terrible. Y ya no adolescente. Ya no confundida. Terrible y adulta. Me asusté. Siempre pensé que mi límite máximo e inamovible sería ese. Esposa e hijos. Si el límite no está ahí, ¿dónde está?
Últimamente mis límites se derrumban de a pedazos. Estúpida adictiva inmoralidad.
Un día me voy a hartar de ser yo.
domingo, 27 de marzo de 2016
Directo desde el archivo de diálogos imposibles que tuve de verdad.
- Quiero irme hasta el fin del mundo
- Te acompaño
- Bueno, pero no estás obligada a acompañarme hasta el fin del mundo, podes volver cuando quieras, o irte hacia otro confin del mundo
- Lo se, sólo por eso te acompaño
- Te amo ♥ no se si me comprendes pero te amo igual
- Jaja yo también te amo me comprendas o no
(Spoiler Alert: El diálogo es una metáfora sobre la vida y las relaciones interpersonales).
(p.d.: Viste que sacaron todos esos candados del Pont des Arts? Entendieron que las artes y el amor se suicidan lentamente si intentan encadenarlos).
- Te acompaño
- Bueno, pero no estás obligada a acompañarme hasta el fin del mundo, podes volver cuando quieras, o irte hacia otro confin del mundo
- Lo se, sólo por eso te acompaño
- Te amo ♥ no se si me comprendes pero te amo igual
- Jaja yo también te amo me comprendas o no
(Spoiler Alert: El diálogo es una metáfora sobre la vida y las relaciones interpersonales).
(p.d.: Viste que sacaron todos esos candados del Pont des Arts? Entendieron que las artes y el amor se suicidan lentamente si intentan encadenarlos).
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