Me digo a mí misma que si te viera, te tocaría el hombro para llamarte la atención y sonreiría. Me digo que si te viera te saludaría como si todo estuviera bien, como si ya hubieras pasado. O que tal vez te haría notar que sé que estás ahí y te ignoraría fría y cruel. Me digo que si juntara la fuerza suficiente podría hasta decirte algunas de las cosas que nunca te llegué a decir: Que todo lo que te dijo tu amigo sobre mí era mentira.
O te preguntaría si lo que me dijo sobre vos era verdad.
Me digo que si te viera y estuviera con un chico al lado sería mejor que mejor, que podría actuar como si me gustara más de lo que nunca me gustaste vos.
Me digo que si te viera podría hacer como hacía cuando veía al chico de ojos negros, me acercaba y le decía "Hola Enano!", el mismo saludo de siempre, como si el tiempo no hubiera pasado, como si habláramos todos los días. Y él sonreía, y era como una puñalada, y él me hablaba y era como si retorciera el puñal dentro mío. Y al irse me saludaba con un beso y el roce de su piel era como si sacara la hoja y me dejara sangrando.
Pero recién ahí, cuando estaba fuera de su vista yo me quebraba. Recién ahí, habiendo quedado fuerte y entera ante él.
Me digo muchas cosas, pero cuando te veo me rompo en tantos pedazos que por separado no recuerdan cómo tenían que actuar.
Voy caminando con Mr. Fate, él lleva en brazos a mi perro, nos vamos riendo, somos una familia feliz. Somos gente que se ama y se hace bien. ¿Qué imagen mejor que esa podría mostrarte de mí para que creas que estoy bien sin vos, que no te necesito?
Ay... pero al verte no puedo. No puedo pensar. Son tantas pero tantas las veces en las que creo haberte visto en algún extraño, pero cuando de verdad sos vos me toma un milisegundo reconocer que no hay pelo como el tuyo, cuello como el tuyo... ojos como los tuyos.
Cuando te veo entiendo por qué siempre dentro mío sé cuando los otros no son vos.
Estás parado a unos metros de mí, hablando con una chica, no es tu novia, obvio que no.
Nunca es tu novia. Pero le hablás con esa sonrisa tan tuya... con esa actitud de que podés obtener lo que quieras de ella y lo sabés. Y ella te escucha. Y estás en traje.
De todas las miles de indumentarias en las que imaginé encontrarte, nunca siquiera se me pasó por la cabeza la posibilidad de que fueras lo suficientemente cruel como para estar en traje. La primera vez que te vi estabas en traje. Seguramente era el mismo. Y tus ojos... tus ojos son los más verdes del mundo.
Y me toma como un segundo analizar todo eso, capaz menos. Y mientras transcurre ese instante le clavo las uñas en el brazo a mi mejor amigo y le digo "Decime que no es él. Decime que no es él... es ÉL.". Y me pregunta '¿Dónde?' y no te ve. Estás a menos de dos metros de distancia, y para mí sos lo único que hay de pie sobre la Tierra, pero él no te ve.
Nos desviamos para esquivarte aunque él no sepa ni dónde estás parado. Y seguimos.
Y siento cómo mi temperatura corporal sube hasta que me arde todo el cuerpo. Y no paro de temblar y no paro de hablar e insultarte. Y sé que al lado mío Fate se debe estar muriendo por dentro. Pero no puedo... no puedo pensar en cómo se muere él mientras me muero yo. Me abraza, me dice que ya pasó. Se desvió una cuadra de su camino con tal de alejarme. Pero me duele. Me duele. Me duele.
Y nos despedimos y él sigue, y yo peleo con todo mi ser contra todo mi ser, porque quiere volver hacia donde estabas, porque en mi mundo producís tu propio campo gravitatorio, y yo me convierto en una partícula chiquita y débil que se deja atraer hacia vos.
Pero logro seguir, logro alejarme, a la cuadra me cruzo a ese chico que alguna vez fue Hollywood, y alguna vez fue rockabilly y ahora es menos que nada. Verlo me importa tan poco que hasta me paro a saludarlo para que vea a mi perro, sólo porque sé que eso lo va a hacer feliz y necesito que alguien sea feliz cerca mío.
Y sigo... siento cómo los ojos se me llenan de lágrimas pero no quiero llorar. Intento acordarme de que hoy hablé por primera vez en más de un mes con mi chico que está en Italia... intento acordarme de que hace sólo una noche tuve a Histeria en mi cama durante horas. Intento... intento que algo se sienta comparable a vos. Intento repasar las caras de otros chicos en mi mente. Intento entender por qué la tuya es tan inhumana. Intento que no seas tan especial.
Intento entender cómo puede ser posible que un humano provoque en otro todo lo que vos provocás en mí con sólo aparecer. Con sólo existir. Y yo sigo... y mientras camino las mujeres pasan de largo, pero algunos hombres me miran como preguntando "¿Por qué llorás? Si sos joven y bonita, ¿Qué te hace infeliz?" y yo sigo... llego a casa y antes de abrir la puerta me seco los ojos aguados, y recién al entrar y encerrarme en el baño dejo que el llanto tome el control. Y no son muchas lágrimas, dos, cuatro... pero queman. Queman cada pedacito de mi piel que llegan a tocar. Y me lavo la cara y al cerrar los grifos los agarro con fuerza y me obligo a calmarme. Fueron cinco segundos de vos. No puedo dejar que cinco segundos pesen más que todo el resto del día... de la semana... del mes. Así que elijo entre mi música algo que pueda contra mi estado de ánimo, y como siempre recaigo en el punk. Pongo a sonar Punk Rock Song, y empiezo a escribir.
miércoles, 6 de agosto de 2014
domingo, 3 de agosto de 2014
...Hey baby won't you look my way? I can be your new addiction! ♪
Nada. (?)
Hace calor en pleno invierno. Anoche tomé mucho y dormí cuatro horas, pero no me siento mal. Estoy feliz, sonrío estando sola. Hace un rato levanté la ropa que estaba colgada. Tengo muchísimo trabajo para hacer hoy, pero estoy escribiendo. Es casi la una y estoy desayunando por segunda vez... la primera fue un pancho vegetariano a las 7 de la mañana. Es un Domingo bastante bonito para ir al parque, aunque dudo que lo haga más que para pasear a los perros. Estoy escuchando I.P.E.G..
Ah, sí: y me acosté con Histeria.
Técnicamente "acostarse" no es la palabra precisa cuando querés referirte a tener sexo en un baño de servicio, contra una pared sucia. Pero "Ah, sí: y tuve sexo en un baño de servicio, contra una pared sucia con Histeria" es menos efectista.
Hace unas semanas me mandó un mensaje que sólo decía "." y cuando respondí "..." se quejó de que su celular anda mal. Lo cómico es que aún ninguno de los dos envió nunca una solicitud de amistad al otro, así que ese mensaje no debería haber sido justo para mí.
Mi mejor amigo, Fate Boy, estaba al lado mío cuando pasó. Justo ahí se le ocurrió comentarme que Histeria llevaba soltero un mes. Me dijo que esta parece mucho más definitiva y seria que todas las otras veces que cortaron. Parte de mí no lo creyó, pero igual quise verlo. Y a la vez no... siempre me pasa lo mismo con él. Pienso que me gusta porque me dice que no, porque no lo puedo tener, que si fuera simple y fácil no tendría más gracia.
Y entonces no quiero verlo... y a la vez sí. Somos seres histéricos, él y yo.
Pero Fate Boy cumple años mañana, y lo festejó ayer.
Anoche mientras me preparaba para salir tenía esos nervios que te hacen sentir un nudo en el estómago y una tormenta en el cerebro. El corazón a mil... esa clase de nervios que sólo te da por ansiedad de saber que vas a ver a un flaco que te gusta. Antes siempre sentía eso cuando sabía que lo iba a ver... después bueno. Pero no hablemos de después, hoy no.
Y dentro mío había algo más en esos nervios, algo que no había sentido nunca hasta ahora por él:
La seguridad de que anoche era la noche en la que por fin pasaba algo.
Tenía miedo de verlo y pensar en todas las veces que le dije animaladas porque sabía que no importaba, que era un juego... miedo de verlo y no saber cómo hablarle ahora que ya no era algo prohibido... pero supongo que las animaladas siguen siendo parte de la naturaleza de nuestra relación, porque cuando logré que Fate Boy me diera la llave para ir a abrirle yo, me lo encontré en la puerta con un amigo suyo, y él estaba comentándole a un trapito algo pasado que limpiaba un auto cerca lo dable que estaba yo.
Les dije "Chicos, regalándome desde temprano? Banquen un poco.", se rieron.
Y a él le aclaré "H, cuando me extrañás tanto podés invitarme a comer, sabés? No hace falta que me mandes mensajes privados." y esperaba que respondiera alguna excusa, pero sólo dijo "Bueno, cuándo vamos a comer?" y le dije que comer es demasiado, que tomar una coca es mejor. Me mostró que había traído fernet. La coca va con fernet, Histeria y yo histeriqueamos. Hay cosas que no cambian nunca.
Hubo mucho alcohol en el medio, y yo estaba tan cansada... no recuerdo los detalles.
Me acuerdo de algunos roces, su mano en mi cintura al pasar caminando cerca mío, las miradas cargadas de siempre. Me acuerdo de estar muy cerca, de preguntarle "Por qué no? Con qué excusa ahora?" y que me prometiera "Después."
Me acuerdo de subir una escalera para ver a mis amigos. De que bajaron todos antes que yo y él estaba abajo. De que ellos siguieron de largo y él se quedó esperando. De que me guió por un pasillo hacia un patio.
Un rincón algo escondido. Un primer beso raro. Toda la furia contenida de dos años de esperar.
Dos años. Creo que nunca esperé tanto tiempo por nadie sin estar enamorada.
De ir hasta la fiesta principal a buscar algo importante a pedido suyo. De volver y meternos en un quincho. De sentarme en una mesa de pool con tantos recuerdos tan agridulces que no estaba segura de querer usar ese lugar... por algún motivo él quiso que nos moviéramos al cuarto de al lado y fue una decisión excelente para mí.
Me preguntó cómo se iba a sentir Fate Boy al respecto si pasaba algo entre nosotros... como siempre de mi parte, la verdad: "Mal". Y me dijo que ya sabía, que no quería hacerle mal.
Y le dije, "El tema es que entre vos y yo, al que más le importa él es a mí... pero yo tengo demasiadas ganas de que pase esto como para parar ahora"... y eso bastó.
Tal vez el chico de dibujo al que solía dibujar tiene razón... me lo dijo anoche mientras nos poníamos en pedo en un rincón y hablábamos sobre por qué le caigo terriblemente mal.
Me dijo "Creo que sos una muy mala persona", tal vez lo soy.
Yo solía decir que si algún día me acostaba con Histeria su versión real nunca iba a superar a mi versión platónica. Tenía razón, obviamente. Cuando pasás dos años imaginando todas las posibles situaciones en las que podrías llegar a tener sexo con una persona y finalmente pasa en un cuartito de 2x2 lleno de polvo -valga la redundancia- y los dos están ebrios y fumados, la realidad tiene mucha menos magia.
Siempre imaginé que el sexo iba a ser genial y que después no nos íbamos ni a mirar hasta que alguno de los dos se fuera. Lo gracioso es que el sexo estuvo bien. Mundana y terrenalmente bien... pero todo lo que vino después fue perfecto.
Cuando llevábamos un rato de vuelta en la fiesta se alejó a fumar solo en un banco. Pensé que tal vez estaría mambeando... tres años de novio con la misma persona deben pesar en la consciencia a la hora de volver a tener sexo casual con alguien más. Dudé en acercarme, pero fui. Me senté en un rincón cerca del banco, me dijo "Tenés un banco acá, qué hacés sentándote ahí?" le dije que estaba respetando su espacio personal de fumador, me agarró la mano y tiró de mí hacia él. Me senté al lado suyo a escucharlo hablar sobre nada en particular. Hay pocos chicos a los que realmente preste atención cuando hablan, pero podría pasar horas escuchándolo a él.
Encontré su campera y me la puse cuando empezó a hacer frío. Tenía tanto olor a él que era difícil pensar con su perfume tan cerca del cerebro. Pero no nos pegoteamos. Ni ahí... yo hice la mía, él la suya... tampoco nos ignoramos. Ni ahí. De a ratos la mía y la suya eran la misma (?). Fuimos a comer panchos a la madrugada, mi mejor amiga, él y yo. Nos acompañó a casa, hasta el último segundo intentó convencerme de que me fuera a dormir con él. Ganas no me faltaban. Ganas no me faltan.
Aunque me diga que sí. Aunque lo pueda tener. Aunque sea fácil y simple... me sigue gustando a morir.
Hace calor en pleno invierno. Anoche tomé mucho y dormí cuatro horas, pero no me siento mal. Estoy feliz, sonrío estando sola. Hace un rato levanté la ropa que estaba colgada. Tengo muchísimo trabajo para hacer hoy, pero estoy escribiendo. Es casi la una y estoy desayunando por segunda vez... la primera fue un pancho vegetariano a las 7 de la mañana. Es un Domingo bastante bonito para ir al parque, aunque dudo que lo haga más que para pasear a los perros. Estoy escuchando I.P.E.G..
Ah, sí: y me acosté con Histeria.
Técnicamente "acostarse" no es la palabra precisa cuando querés referirte a tener sexo en un baño de servicio, contra una pared sucia. Pero "Ah, sí: y tuve sexo en un baño de servicio, contra una pared sucia con Histeria" es menos efectista.
Hace unas semanas me mandó un mensaje que sólo decía "." y cuando respondí "..." se quejó de que su celular anda mal. Lo cómico es que aún ninguno de los dos envió nunca una solicitud de amistad al otro, así que ese mensaje no debería haber sido justo para mí.
Mi mejor amigo, Fate Boy, estaba al lado mío cuando pasó. Justo ahí se le ocurrió comentarme que Histeria llevaba soltero un mes. Me dijo que esta parece mucho más definitiva y seria que todas las otras veces que cortaron. Parte de mí no lo creyó, pero igual quise verlo. Y a la vez no... siempre me pasa lo mismo con él. Pienso que me gusta porque me dice que no, porque no lo puedo tener, que si fuera simple y fácil no tendría más gracia.
Y entonces no quiero verlo... y a la vez sí. Somos seres histéricos, él y yo.
Pero Fate Boy cumple años mañana, y lo festejó ayer.
Anoche mientras me preparaba para salir tenía esos nervios que te hacen sentir un nudo en el estómago y una tormenta en el cerebro. El corazón a mil... esa clase de nervios que sólo te da por ansiedad de saber que vas a ver a un flaco que te gusta. Antes siempre sentía eso cuando sabía que lo iba a ver... después bueno. Pero no hablemos de después, hoy no.
Y dentro mío había algo más en esos nervios, algo que no había sentido nunca hasta ahora por él:
La seguridad de que anoche era la noche en la que por fin pasaba algo.
Tenía miedo de verlo y pensar en todas las veces que le dije animaladas porque sabía que no importaba, que era un juego... miedo de verlo y no saber cómo hablarle ahora que ya no era algo prohibido... pero supongo que las animaladas siguen siendo parte de la naturaleza de nuestra relación, porque cuando logré que Fate Boy me diera la llave para ir a abrirle yo, me lo encontré en la puerta con un amigo suyo, y él estaba comentándole a un trapito algo pasado que limpiaba un auto cerca lo dable que estaba yo.
Les dije "Chicos, regalándome desde temprano? Banquen un poco.", se rieron.
Y a él le aclaré "H, cuando me extrañás tanto podés invitarme a comer, sabés? No hace falta que me mandes mensajes privados." y esperaba que respondiera alguna excusa, pero sólo dijo "Bueno, cuándo vamos a comer?" y le dije que comer es demasiado, que tomar una coca es mejor. Me mostró que había traído fernet. La coca va con fernet, Histeria y yo histeriqueamos. Hay cosas que no cambian nunca.
Hubo mucho alcohol en el medio, y yo estaba tan cansada... no recuerdo los detalles.
Me acuerdo de algunos roces, su mano en mi cintura al pasar caminando cerca mío, las miradas cargadas de siempre. Me acuerdo de estar muy cerca, de preguntarle "Por qué no? Con qué excusa ahora?" y que me prometiera "Después."
Me acuerdo de subir una escalera para ver a mis amigos. De que bajaron todos antes que yo y él estaba abajo. De que ellos siguieron de largo y él se quedó esperando. De que me guió por un pasillo hacia un patio.
Un rincón algo escondido. Un primer beso raro. Toda la furia contenida de dos años de esperar.
Dos años. Creo que nunca esperé tanto tiempo por nadie sin estar enamorada.
De ir hasta la fiesta principal a buscar algo importante a pedido suyo. De volver y meternos en un quincho. De sentarme en una mesa de pool con tantos recuerdos tan agridulces que no estaba segura de querer usar ese lugar... por algún motivo él quiso que nos moviéramos al cuarto de al lado y fue una decisión excelente para mí.
Me preguntó cómo se iba a sentir Fate Boy al respecto si pasaba algo entre nosotros... como siempre de mi parte, la verdad: "Mal". Y me dijo que ya sabía, que no quería hacerle mal.
Y le dije, "El tema es que entre vos y yo, al que más le importa él es a mí... pero yo tengo demasiadas ganas de que pase esto como para parar ahora"... y eso bastó.
Tal vez el chico de dibujo al que solía dibujar tiene razón... me lo dijo anoche mientras nos poníamos en pedo en un rincón y hablábamos sobre por qué le caigo terriblemente mal.
Me dijo "Creo que sos una muy mala persona", tal vez lo soy.
Yo solía decir que si algún día me acostaba con Histeria su versión real nunca iba a superar a mi versión platónica. Tenía razón, obviamente. Cuando pasás dos años imaginando todas las posibles situaciones en las que podrías llegar a tener sexo con una persona y finalmente pasa en un cuartito de 2x2 lleno de polvo -valga la redundancia- y los dos están ebrios y fumados, la realidad tiene mucha menos magia.
Siempre imaginé que el sexo iba a ser genial y que después no nos íbamos ni a mirar hasta que alguno de los dos se fuera. Lo gracioso es que el sexo estuvo bien. Mundana y terrenalmente bien... pero todo lo que vino después fue perfecto.
Cuando llevábamos un rato de vuelta en la fiesta se alejó a fumar solo en un banco. Pensé que tal vez estaría mambeando... tres años de novio con la misma persona deben pesar en la consciencia a la hora de volver a tener sexo casual con alguien más. Dudé en acercarme, pero fui. Me senté en un rincón cerca del banco, me dijo "Tenés un banco acá, qué hacés sentándote ahí?" le dije que estaba respetando su espacio personal de fumador, me agarró la mano y tiró de mí hacia él. Me senté al lado suyo a escucharlo hablar sobre nada en particular. Hay pocos chicos a los que realmente preste atención cuando hablan, pero podría pasar horas escuchándolo a él.
Encontré su campera y me la puse cuando empezó a hacer frío. Tenía tanto olor a él que era difícil pensar con su perfume tan cerca del cerebro. Pero no nos pegoteamos. Ni ahí... yo hice la mía, él la suya... tampoco nos ignoramos. Ni ahí. De a ratos la mía y la suya eran la misma (?). Fuimos a comer panchos a la madrugada, mi mejor amiga, él y yo. Nos acompañó a casa, hasta el último segundo intentó convencerme de que me fuera a dormir con él. Ganas no me faltaban. Ganas no me faltan.
Aunque me diga que sí. Aunque lo pueda tener. Aunque sea fácil y simple... me sigue gustando a morir.
domingo, 20 de julio de 2014
Are you somewhere feeling lonely, or is someone loving you? ♪
Mamá pasó 10 días viajando. Conclusiones al respecto de mi vida en soledad:
Cocinar. Lavar platos. Ordenar platos. Tirar basura. Sacar basura. Reponer bolsas. Separar ropa sucia. Lavar ropa. Colgar ropa. Descolgar ropa. Ordenar ropa. Ordenar habitaciones. Limpiar habitaciones. Hacer camas. Abrir ventanas. Abrir cortinas. Cerrar ventanas. Cerrar cortinas. Alimentar al perro. Cambiar el agua del perro. Limpiar lo que ensucia el perro. Sacar a pasear al perro. Jugar con el perro. Juntar los juguetes del perro. Trabajar. Ir a clases. Hacer compras. Administrar plata. Pagar cuentas...
...yo puedo con todo eso.
La parte madura y adulta de vivir sola no es problema para mí. La mayoría de esas tareas incluso me gustan. Me gusta crear orden y mantenerlo. Tener todo obsesivamente prolijo es parte de mí, me sale con más naturalidad que dejar las cosas sucias o desordenadas.
Incluso cuando ocurren cosas por fuera de lo habitual -los accidentes, los imprevistos, las fallas de infraestructura- encuentro la forma de manejarlas, sé a quién llamar y más o menos cómo actuar al respecto. Sí, yo puedo con eso.
Lo que me supera es la parte infantil e inmadura de vivir sola.
Las puertas abiertas, la oscuridad, las maderas que crujen, las sombras, el decidir a qué lado de la habitación le doy la espalda cuando duermo, los espejos vistos de reojo, los fantasmas, los monstruos, los asesinos seriales que de seguro se esconden detrás de cada esquina o adentro de algún ropero. Me supera en fin, la soledad.
Muchas veces pienso que me encantaría vivir sola, tener mi propio lugar, decorado a mi modo, regido por mí... pero no sé si podría con eso ahora. Ahora es cierto, tenía a casi todos mis amigos lejos, sino capaz hubiera sido distinto... pero en el fondo lo diario y cotidiano pesa lo mismo, con o sin amigos en la ciudad.
Es mucho más liviano gracias al perro... vivir solo y sin mascotas debe ser mucho peor. Pero el perro no habla y su capacidad para protegerme contra los males del mundo está limitada por sus 3,5kg de peso.
No sé cómo hace la gente que vive sola para dejar de tener esa clase de miedos... no sé si en realidad lo hacen. Supongo que en el fondo no, por algo el género de terror tiene tanto éxito en la industria del cine. Supongo que nadie puede librarse de su propia imaginación... al menos no la gente que brilla, vive y piensa.
Supongo que los miedos más oscuros y peligrosos viven en nuestras propias mentes y los llevamos a todos lados, estemos acompañados o no.
Pero algunas cosas todavía pueden apaciguarlos y ayudarnos a hacerles frente.
Al menos en mi caso, (aparte del perro), esas cosas suelen ser:
- La música.
- El chocolate.
- Mi celular.
- Los libros.
- La tele.
...y mamá.
Por sobre todas las cosas, mamá.
Cocinar. Lavar platos. Ordenar platos. Tirar basura. Sacar basura. Reponer bolsas. Separar ropa sucia. Lavar ropa. Colgar ropa. Descolgar ropa. Ordenar ropa. Ordenar habitaciones. Limpiar habitaciones. Hacer camas. Abrir ventanas. Abrir cortinas. Cerrar ventanas. Cerrar cortinas. Alimentar al perro. Cambiar el agua del perro. Limpiar lo que ensucia el perro. Sacar a pasear al perro. Jugar con el perro. Juntar los juguetes del perro. Trabajar. Ir a clases. Hacer compras. Administrar plata. Pagar cuentas...
...yo puedo con todo eso.
La parte madura y adulta de vivir sola no es problema para mí. La mayoría de esas tareas incluso me gustan. Me gusta crear orden y mantenerlo. Tener todo obsesivamente prolijo es parte de mí, me sale con más naturalidad que dejar las cosas sucias o desordenadas.
Incluso cuando ocurren cosas por fuera de lo habitual -los accidentes, los imprevistos, las fallas de infraestructura- encuentro la forma de manejarlas, sé a quién llamar y más o menos cómo actuar al respecto. Sí, yo puedo con eso.
Lo que me supera es la parte infantil e inmadura de vivir sola.
Las puertas abiertas, la oscuridad, las maderas que crujen, las sombras, el decidir a qué lado de la habitación le doy la espalda cuando duermo, los espejos vistos de reojo, los fantasmas, los monstruos, los asesinos seriales que de seguro se esconden detrás de cada esquina o adentro de algún ropero. Me supera en fin, la soledad.
Muchas veces pienso que me encantaría vivir sola, tener mi propio lugar, decorado a mi modo, regido por mí... pero no sé si podría con eso ahora. Ahora es cierto, tenía a casi todos mis amigos lejos, sino capaz hubiera sido distinto... pero en el fondo lo diario y cotidiano pesa lo mismo, con o sin amigos en la ciudad.
Es mucho más liviano gracias al perro... vivir solo y sin mascotas debe ser mucho peor. Pero el perro no habla y su capacidad para protegerme contra los males del mundo está limitada por sus 3,5kg de peso.
No sé cómo hace la gente que vive sola para dejar de tener esa clase de miedos... no sé si en realidad lo hacen. Supongo que en el fondo no, por algo el género de terror tiene tanto éxito en la industria del cine. Supongo que nadie puede librarse de su propia imaginación... al menos no la gente que brilla, vive y piensa.
Supongo que los miedos más oscuros y peligrosos viven en nuestras propias mentes y los llevamos a todos lados, estemos acompañados o no.
Pero algunas cosas todavía pueden apaciguarlos y ayudarnos a hacerles frente.
Al menos en mi caso, (aparte del perro), esas cosas suelen ser:
- La música.
- El chocolate.
- Mi celular.
- Los libros.
- La tele.
...y mamá.
Por sobre todas las cosas, mamá.
miércoles, 9 de julio de 2014
Ma voglio viverla così quest'avventura senza frontiere e con il cuore in gola... ♪
Yo:
Sabés, estoy rota las bolas de que los flacos actúen para conmigo... pretty much como estás actuando vos. Ese mensaje, después la disculpa, el pedido de vernos en persona para aclarar cosas...
Al principio hace unos años no sé si estaba bueno pero se confundía con ser... hay alguna palabra buena en español para flattering? Al principio me hacía sentir linda, o deseada, etc. Pero después flaco tras flaco veo las mismas cosas y estoy re cansada.
No sé bien cómo ponerlo en palabras... sé que soy una mina atractiva, que va más allá de lo físico, no soy ni totalmente fea ni totalmente linda, pero sé que atraigo capaz porque tal cual lo que decís del Bar, actúo como si fuera atractiva. Histeriqueo por naturaleza. Pero ya ni siquiera hago eso con la gente nueva que conozco... ahora me cuido de cada palabra o movimiento que hago.
Con vos me sale histeriquear por inercia, porque sí, vos también me histeriqueas por inercia.
Y sé que aparte de ser atractiva tengo gustos, intereses, ideas que no suelen ser muy comunes de encontrar en una mina.
Entonces lo que pasa todas las veces es que conozco a alguien nuevo, o me acerco a un conocido que antes no era muy cercano, y tengo charlas interesantes, y me río mucho, y puedo salir sola con él, y pasarla re bien... y le termino gustando. Y en realidad no le gusto yo, porque cuando me entreve a MÍ posta en realidad le genera rechazo o miedo y no le gusta, pero la idea platónica sí.
Y entonces espera que yo no actúe ni hable como yo, sino como su versión platónica de mí. Espera que me haga cargo del hecho de que le gusto. Espera que sea más que una amiga.
Y capaz si el flaco me atrae también me lo puedo chapar o algo, pero yo.posta no por eso me voy a enamorar ni nada... yo.platónica tengo como la obligación de corresponder sentimientos en la mente del flaco.
Y a mí me importa el flaco. O me interesa ser su amiga, o mantenerlo en mi vida. Así que me termino rindiendo a una relación que sea el punto medio enfermizo entre lo que yo quiero y lo que él espera... una especie de no estar saliendo nunca como pareja, pero no poder ser amigos normales... eso es lo que me pasó con vos. Y con el Rockabilly. Y con Supertramp.
Con el Nerd o el de dibujo no porque ellos no me atraen a mí... pero hace rato que siempre es así en menor o mayor medida.
Es injusto para mí.
Te quiero. Y te extraño. Y te necesito en mi vida cuando no estás, aunque no me de cuenta a diario, a veces me pega la falta de vos. Y a veces me gustás. Pero vos sí sos vos para mí. Yo te quiero en mi vida por lo que sos. Y te extraño por lo que sos.
Vos, como todos los otros flacos, extrañás y necesitas de mí solo lo que platonizas y lo que no podés tener... si soy solo yo... si lo que puedo ofrecerte es lo que SOY yo... no te interesa. Decís que no te lo bancás, que no podés ser mi amigo, y te alejás.
Y no sos el primero que lo hace, pero probablemente sos el que más me duele porque me convenciste siempre de que vos eras la víctima y yo era la mala. Y me convencí siempre de que sos el único flaco cuyo bienestar me interesó más que la posibilidad de no sé, acostarme con él más allá de sus sentimientos.
No digo que yo haya sido super inocente, o que haya hecho las cosas bien, sé que sí te lastimé realmente en más de una ocasión... pero yo al menos siempre fui, siempre soy, siempre voy a ser sincera.
Y, sinceramente, cuando vos y los otros actúan como actúan hacia mí, me siento una muñeca. Algo que pueden usar, y admirar, y tirar después como si estuviera vacío por dentro.
Me duele que a vos no te interese a menos que estemos juntos y te sea fiel y sea tuya.
Me duele que a nadie nunca le interese a menos que sea así. No es justo para mí.
Hipster Boy:
Estoy hace 20 minutos leyendo la pantalla como un pelotudo cuando lo único que quiero hacer es abrazarte, boluda.
Me hace sentir muy estúpido pensar que siempre quise tratar de ser diferente para vos y termino en la misma, pero no sé, tampoco voy a cambiar lo que dije porque es lo que siento.
Yo:
Sí... si no te sale ser mi amigo no puedo hacer nada contra eso. Así como vos sentís/sabés que podrías ser un buen novio para mí si te diera la chance, yo sé que podría ser una buena amiga para vos si me dejaras.
Pero no sé... a mí no me sale ser tu novia, y a vos no te sale ser mi amigo.
Lo podemos intentar o fingir, pero no es lo que nos sale por instinto.
Sé que al menos yo odio ir en contra de mis instintos.
H.B.:
Yo nunca confío en los míos...
Dame tiempo.
Sé que nos vamos a volver a ver, no sé cuando...
Yo:
Capaz simplemente no nos sale tener ninguna relación X porque nunca es la que los dos queremos.
Capaz sí es mejor -o menos peor- que no hablemos más ni nada...
Lo que me cansa es que creas que tu sentimiento hacia mí importa más que el mío hacia vos.
...asumo que la necesidad de abrazarme tiene que ver con cierta realización al respecto de ese último punto (?)
H.B.:
No sé si es realización o no, me estás diciendo que te angustia esa situación y siento que no puedo hacer nada (porque a pesar que no confíe en mis impulsos, nunca puedo traicionar mis sentimientos).
Bueno, capaz que sí, me faltaba tu parte.
Te debo un abrazo para el futuro...
Yo:
Yo ya no te debo un café.
H.B.:
Esta vez prefiero deberte algo yo a que sea al revés.
Lo que me gusta del fútbol es que siempre ofrece la posibilidad de un final épico inesperado, o de una derrota honrosa. Sabés que si te despegás de la pantalla siempre puede ocurrir algún giro magistral que cambie el destino de las cosas... en la vida casi nunca pasa eso.
En la vida lo más común es que se repita una y otra vez la misma historia, sin llegar a terminarse nunca, sin ofrecer un cierre satisfactorio. Aunque cambien los jugadores las cosas nunca se resuelven en la vida real después de un límite de tiempo.
Y por muy bien que hayas jugado, en la vida las derrotas casi siempre son amargas.
Sabés, estoy rota las bolas de que los flacos actúen para conmigo... pretty much como estás actuando vos. Ese mensaje, después la disculpa, el pedido de vernos en persona para aclarar cosas...
Al principio hace unos años no sé si estaba bueno pero se confundía con ser... hay alguna palabra buena en español para flattering? Al principio me hacía sentir linda, o deseada, etc. Pero después flaco tras flaco veo las mismas cosas y estoy re cansada.
No sé bien cómo ponerlo en palabras... sé que soy una mina atractiva, que va más allá de lo físico, no soy ni totalmente fea ni totalmente linda, pero sé que atraigo capaz porque tal cual lo que decís del Bar, actúo como si fuera atractiva. Histeriqueo por naturaleza. Pero ya ni siquiera hago eso con la gente nueva que conozco... ahora me cuido de cada palabra o movimiento que hago.
Con vos me sale histeriquear por inercia, porque sí, vos también me histeriqueas por inercia.
Y sé que aparte de ser atractiva tengo gustos, intereses, ideas que no suelen ser muy comunes de encontrar en una mina.
Entonces lo que pasa todas las veces es que conozco a alguien nuevo, o me acerco a un conocido que antes no era muy cercano, y tengo charlas interesantes, y me río mucho, y puedo salir sola con él, y pasarla re bien... y le termino gustando. Y en realidad no le gusto yo, porque cuando me entreve a MÍ posta en realidad le genera rechazo o miedo y no le gusta, pero la idea platónica sí.
Y entonces espera que yo no actúe ni hable como yo, sino como su versión platónica de mí. Espera que me haga cargo del hecho de que le gusto. Espera que sea más que una amiga.
Y capaz si el flaco me atrae también me lo puedo chapar o algo, pero yo.posta no por eso me voy a enamorar ni nada... yo.platónica tengo como la obligación de corresponder sentimientos en la mente del flaco.
Y a mí me importa el flaco. O me interesa ser su amiga, o mantenerlo en mi vida. Así que me termino rindiendo a una relación que sea el punto medio enfermizo entre lo que yo quiero y lo que él espera... una especie de no estar saliendo nunca como pareja, pero no poder ser amigos normales... eso es lo que me pasó con vos. Y con el Rockabilly. Y con Supertramp.
Con el Nerd o el de dibujo no porque ellos no me atraen a mí... pero hace rato que siempre es así en menor o mayor medida.
Es injusto para mí.
Te quiero. Y te extraño. Y te necesito en mi vida cuando no estás, aunque no me de cuenta a diario, a veces me pega la falta de vos. Y a veces me gustás. Pero vos sí sos vos para mí. Yo te quiero en mi vida por lo que sos. Y te extraño por lo que sos.
Vos, como todos los otros flacos, extrañás y necesitas de mí solo lo que platonizas y lo que no podés tener... si soy solo yo... si lo que puedo ofrecerte es lo que SOY yo... no te interesa. Decís que no te lo bancás, que no podés ser mi amigo, y te alejás.
Y no sos el primero que lo hace, pero probablemente sos el que más me duele porque me convenciste siempre de que vos eras la víctima y yo era la mala. Y me convencí siempre de que sos el único flaco cuyo bienestar me interesó más que la posibilidad de no sé, acostarme con él más allá de sus sentimientos.
No digo que yo haya sido super inocente, o que haya hecho las cosas bien, sé que sí te lastimé realmente en más de una ocasión... pero yo al menos siempre fui, siempre soy, siempre voy a ser sincera.
Y, sinceramente, cuando vos y los otros actúan como actúan hacia mí, me siento una muñeca. Algo que pueden usar, y admirar, y tirar después como si estuviera vacío por dentro.
Me duele que a vos no te interese a menos que estemos juntos y te sea fiel y sea tuya.
Me duele que a nadie nunca le interese a menos que sea así. No es justo para mí.
Hipster Boy:
Estoy hace 20 minutos leyendo la pantalla como un pelotudo cuando lo único que quiero hacer es abrazarte, boluda.
Me hace sentir muy estúpido pensar que siempre quise tratar de ser diferente para vos y termino en la misma, pero no sé, tampoco voy a cambiar lo que dije porque es lo que siento.
Yo:
Sí... si no te sale ser mi amigo no puedo hacer nada contra eso. Así como vos sentís/sabés que podrías ser un buen novio para mí si te diera la chance, yo sé que podría ser una buena amiga para vos si me dejaras.
Pero no sé... a mí no me sale ser tu novia, y a vos no te sale ser mi amigo.
Lo podemos intentar o fingir, pero no es lo que nos sale por instinto.
Sé que al menos yo odio ir en contra de mis instintos.
H.B.:
Yo nunca confío en los míos...
Dame tiempo.
Sé que nos vamos a volver a ver, no sé cuando...
Yo:
Capaz simplemente no nos sale tener ninguna relación X porque nunca es la que los dos queremos.
Capaz sí es mejor -o menos peor- que no hablemos más ni nada...
Lo que me cansa es que creas que tu sentimiento hacia mí importa más que el mío hacia vos.
...asumo que la necesidad de abrazarme tiene que ver con cierta realización al respecto de ese último punto (?)
H.B.:
No sé si es realización o no, me estás diciendo que te angustia esa situación y siento que no puedo hacer nada (porque a pesar que no confíe en mis impulsos, nunca puedo traicionar mis sentimientos).
Bueno, capaz que sí, me faltaba tu parte.
Te debo un abrazo para el futuro...
Yo:
Yo ya no te debo un café.
H.B.:
Esta vez prefiero deberte algo yo a que sea al revés.
Lo que me gusta del fútbol es que siempre ofrece la posibilidad de un final épico inesperado, o de una derrota honrosa. Sabés que si te despegás de la pantalla siempre puede ocurrir algún giro magistral que cambie el destino de las cosas... en la vida casi nunca pasa eso.
En la vida lo más común es que se repita una y otra vez la misma historia, sin llegar a terminarse nunca, sin ofrecer un cierre satisfactorio. Aunque cambien los jugadores las cosas nunca se resuelven en la vida real después de un límite de tiempo.
Y por muy bien que hayas jugado, en la vida las derrotas casi siempre son amargas.
domingo, 1 de junio de 2014
It might not hurt now but it's gonna hurt soon ♪
Hace menos de un siglo en casi todos los países del mundo, incluído el mío, las mujeres no podían votar.
Y en los países más civilizados, tal vez podían elegir con quién casarse, pero tenía que ser con alguien que les diera posición y les dijera qué pensar. Todavía hay muchos lugares del mundo en los que la mujer tiene que llegar virgen al matrimonio. Todavía se las compra, todavía se las vende, todavía se las mata cuando intentan ser libres.
Yo nací libre. En Argentina, en Rosario, en 1993, la mayoría de las bebés nacían libres.
Pero la libertad no se mantiene sólo por traerla de nacimiento, la libertad se elije.
En 1890 Oscar Wilde escribía a través de su Lord Henry ideas sobre la moral y los sentidos que aún 124 años después siguen siendo duramente criticadas por el grueso de la sociedad.
Nací en un mundo en una época en la que se dice que sos libre porque podés caminar por las calles y decir lo que pensás en voz alta sin un miedo excesivo a que te maten por hacerlo.
Pero esa libertad en algún punto es ficticia. Todavía una mujer que dice y hace lo que quiere es peligrosa. Todavía una mujer que disfruta de su sexualidad y no esconde sus ganas de sentir placer está mal vista. Todavía un hombre y una mujer que viven de la misma forma se miden con parámetros distintos.
Todavía dos mujeres que caminan de la mano son un epicentro de miradas extrañas y frases juiciosas. Todavía ser yo no sale gratis.
Y cuando fumo flores y tomo demasiado alcohol en una noche, cuando todas mis inhibiciones pierden fuerza y dejan del todo de importarme los convencionalismos sociales, cuando beso -el horror- a dos chicos en una sola fiesta, y uno de ellos -encima, por Dios- es mi amigo...
cuando digo cosas sin pensar y ni siquiera me gasto en recordarlas después, todavía al día siguiente los testigos de mi libertad pasan factura.
Y mi mejor amiga me dice que siempre termino besando a un chico al que sólo terminé besando dos veces con cuatro años de diferencia entre sí (es su forma sutil de decirme que beso a tanta gente que ya perdió la cuenta). Y uno de mis amigos más cercanos dice que yo hice cualquiera aunque él haya entrado a un sex shop a preguntar si vendían disfraces en talles infantiles (es su forma sutil de decirme que él tiene mucho más margen de error para la joda porque yo soy mujer). Y el amigo al que besé se sorprende de mi nivel de calentura mientras nos besábamos, aunque siempre sea así, aunque simplemente me guste mucho besar (es su forma sutil de decirme que en general las chicas que disfrutan lo esconden).
Y yo me levanto resacada y preocupada, preguntándome cuántas idioteces habré hecho y olvidado, preguntándome por qué sigo haciendo esas cosas si después tengo que bancarme los comentarios de la gente, por qué sigo besando a chicos que no conozco demasiado sólo porque me gusta verlos tocar un instrumento, por qué sigo besando chicos cuyo nombre es un misterio para mí, por qué sigo besando chicos mientras otros chicos me mandan mensajes... y al final pienso: "Porque puedo."
...respiramos porque el calentamiento global todavía no llenó el aire de toxinas, y besamos porque la vida no tiene sentido sin besar.
Por un rato al día siguiente siento algo parecido a casi sentirme mal... pero no es un sentimiento que nazca en mí, nace de escuchar los comentarios de la gente al respecto, duele cuando son comentarios similares a los de todo el mundo, pero dichos por gente que quiero.
Por un rato, al día siguiente... pero no es un sentimiento que nazca en mí.
De mí nace besar a quién quiero, cuando quiero, porque quiero:
Porque hace un siglo, o en otro país, o si intentara camuflarme entre los demás, no podría.
P.D.: Es gracioso, empecé a escribir porque me invadió la sensación desesperante de "Es domingo, y te extraño hasta que cuesta respirar.", pero no terminé escribiendo sobre extrañarte. Escribí sobre mí. Aún así... incluso mi libertad tiene límites. Incluso para mí, que vivo intentando ser una mujer valiente, es imposible sentarme a escribir si no estoy mal por un chico. Es gracioso, injusto y obvio:
La Libertad absoluta no existe ni va a existir nunca para ningún individuo en el mundo, porque, subordinando y esclavizando a todos por debajo de él, existe el Amor.
Y en los países más civilizados, tal vez podían elegir con quién casarse, pero tenía que ser con alguien que les diera posición y les dijera qué pensar. Todavía hay muchos lugares del mundo en los que la mujer tiene que llegar virgen al matrimonio. Todavía se las compra, todavía se las vende, todavía se las mata cuando intentan ser libres.
Yo nací libre. En Argentina, en Rosario, en 1993, la mayoría de las bebés nacían libres.
Pero la libertad no se mantiene sólo por traerla de nacimiento, la libertad se elije.
En 1890 Oscar Wilde escribía a través de su Lord Henry ideas sobre la moral y los sentidos que aún 124 años después siguen siendo duramente criticadas por el grueso de la sociedad.
Nací en un mundo en una época en la que se dice que sos libre porque podés caminar por las calles y decir lo que pensás en voz alta sin un miedo excesivo a que te maten por hacerlo.
Pero esa libertad en algún punto es ficticia. Todavía una mujer que dice y hace lo que quiere es peligrosa. Todavía una mujer que disfruta de su sexualidad y no esconde sus ganas de sentir placer está mal vista. Todavía un hombre y una mujer que viven de la misma forma se miden con parámetros distintos.
Todavía dos mujeres que caminan de la mano son un epicentro de miradas extrañas y frases juiciosas. Todavía ser yo no sale gratis.
Y cuando fumo flores y tomo demasiado alcohol en una noche, cuando todas mis inhibiciones pierden fuerza y dejan del todo de importarme los convencionalismos sociales, cuando beso -el horror- a dos chicos en una sola fiesta, y uno de ellos -encima, por Dios- es mi amigo...
cuando digo cosas sin pensar y ni siquiera me gasto en recordarlas después, todavía al día siguiente los testigos de mi libertad pasan factura.
Y mi mejor amiga me dice que siempre termino besando a un chico al que sólo terminé besando dos veces con cuatro años de diferencia entre sí (es su forma sutil de decirme que beso a tanta gente que ya perdió la cuenta). Y uno de mis amigos más cercanos dice que yo hice cualquiera aunque él haya entrado a un sex shop a preguntar si vendían disfraces en talles infantiles (es su forma sutil de decirme que él tiene mucho más margen de error para la joda porque yo soy mujer). Y el amigo al que besé se sorprende de mi nivel de calentura mientras nos besábamos, aunque siempre sea así, aunque simplemente me guste mucho besar (es su forma sutil de decirme que en general las chicas que disfrutan lo esconden).
Y yo me levanto resacada y preocupada, preguntándome cuántas idioteces habré hecho y olvidado, preguntándome por qué sigo haciendo esas cosas si después tengo que bancarme los comentarios de la gente, por qué sigo besando a chicos que no conozco demasiado sólo porque me gusta verlos tocar un instrumento, por qué sigo besando chicos cuyo nombre es un misterio para mí, por qué sigo besando chicos mientras otros chicos me mandan mensajes... y al final pienso: "Porque puedo."
...respiramos porque el calentamiento global todavía no llenó el aire de toxinas, y besamos porque la vida no tiene sentido sin besar.
Por un rato al día siguiente siento algo parecido a casi sentirme mal... pero no es un sentimiento que nazca en mí, nace de escuchar los comentarios de la gente al respecto, duele cuando son comentarios similares a los de todo el mundo, pero dichos por gente que quiero.
Por un rato, al día siguiente... pero no es un sentimiento que nazca en mí.
De mí nace besar a quién quiero, cuando quiero, porque quiero:
Porque hace un siglo, o en otro país, o si intentara camuflarme entre los demás, no podría.
P.D.: Es gracioso, empecé a escribir porque me invadió la sensación desesperante de "Es domingo, y te extraño hasta que cuesta respirar.", pero no terminé escribiendo sobre extrañarte. Escribí sobre mí. Aún así... incluso mi libertad tiene límites. Incluso para mí, que vivo intentando ser una mujer valiente, es imposible sentarme a escribir si no estoy mal por un chico. Es gracioso, injusto y obvio:
La Libertad absoluta no existe ni va a existir nunca para ningún individuo en el mundo, porque, subordinando y esclavizando a todos por debajo de él, existe el Amor.
jueves, 22 de mayo de 2014
Vi Veri Veniversum Vivus Vici.
Yo:
Recién estaba cocinando y pensaba:
- Supertramp con 200 estrellas y tres lunas traídas de Londres para mi.
- Supertramp dejando un oso gigante afuera.
- Nerd-Toy con un par de cómics de Spiderman en la escuela.
- Nerd-Toy con un chocolate en el genial primer piso del teatro que me llevó a conocer.
- Nerd-Toy con tres chocolates, cuatro rosas, dos cómics de los caros (uno de los cuales le había dicho que me gustaría comprar pero estaba más caro que antes y me daba bronca), cuatro V en modo mariachi y un grabador en la vereda...
- ...R. a las 4am en mi puerta, borracho, celoso, con un bon o bon y un shot chiquito.
...y nadie puede competir contra eso.
Es estúpido, cómo si estás enamorado es tan simple, y hace falta tan poco... y el gesto más idiota es imbatiblemente tierno.
Exacto. Porque él logró hacer eso en contra de todos los convencionalismos del contexto de mierda que tenían ustedes, y en contra de todo lo que te dijo que nunca iba a hacer. Los otros hicieron todo lo que "se debe hacer" por galantería, pero sin un motivo real. Sin un sentido real para vos. No fue compartido, fue invasivo.
Yo:
Sí... y sí, puedo enumerar mil razones por las cuales valía la pena intentarlo con Supertramp, y puedo enumerar mil razones por las cuales debería darle una oportunidad al Nerd-Boy... pero es mentira. Todo lo que intento sentir por alguien que no sea R. es mentira, y no hay forma de que eso me haga bien, y a la larga tampoco de que le haga bien al otro.
El Pibito viene y se acuesta conmigo una vez por semana, y me hace reír, y es hueco y se viste muy mal... y me encanta que sea así. Porque no me importa si sale con otra mina, y a él no le importa si estoy enamorada de R..
Creo que no puedo nombrar ni diez cosas que sepa sobre él, y me encanta que sea así.
Me encanta estar bien por alguien a quién nunca tengo que ver por más de lo que dure... es la situación más cómoda y sana posible para mí en este momento, y no la cambiaría ni por todas las estrellas y grabadores del mundo.
Recién estaba cocinando y pensaba:
- Supertramp con 200 estrellas y tres lunas traídas de Londres para mi.
- Supertramp dejando un oso gigante afuera.
- Nerd-Toy con un par de cómics de Spiderman en la escuela.
- Nerd-Toy con un chocolate en el genial primer piso del teatro que me llevó a conocer.
- Nerd-Toy con tres chocolates, cuatro rosas, dos cómics de los caros (uno de los cuales le había dicho que me gustaría comprar pero estaba más caro que antes y me daba bronca), cuatro V en modo mariachi y un grabador en la vereda...
- ...R. a las 4am en mi puerta, borracho, celoso, con un bon o bon y un shot chiquito.
...y nadie puede competir contra eso.
Es estúpido, cómo si estás enamorado es tan simple, y hace falta tan poco... y el gesto más idiota es imbatiblemente tierno.
Exacto. Porque él logró hacer eso en contra de todos los convencionalismos del contexto de mierda que tenían ustedes, y en contra de todo lo que te dijo que nunca iba a hacer. Los otros hicieron todo lo que "se debe hacer" por galantería, pero sin un motivo real. Sin un sentido real para vos. No fue compartido, fue invasivo.
Yo:
Sí... y sí, puedo enumerar mil razones por las cuales valía la pena intentarlo con Supertramp, y puedo enumerar mil razones por las cuales debería darle una oportunidad al Nerd-Boy... pero es mentira. Todo lo que intento sentir por alguien que no sea R. es mentira, y no hay forma de que eso me haga bien, y a la larga tampoco de que le haga bien al otro.
El Pibito viene y se acuesta conmigo una vez por semana, y me hace reír, y es hueco y se viste muy mal... y me encanta que sea así. Porque no me importa si sale con otra mina, y a él no le importa si estoy enamorada de R..
Creo que no puedo nombrar ni diez cosas que sepa sobre él, y me encanta que sea así.
Me encanta estar bien por alguien a quién nunca tengo que ver por más de lo que dure... es la situación más cómoda y sana posible para mí en este momento, y no la cambiaría ni por todas las estrellas y grabadores del mundo.
miércoles, 14 de mayo de 2014
You are never given a wish without being given the power to make it true. You may have to work for it, however.
Me engancho una noche con una película sobre un oso gigante, y al día siguiente aparece un oso gigante de regalo en mi puerta. Digo una tarde que Episodio II es mi Star Wars favorita, y a la noche la pasan en la tele. Menciono en una previa que quiero sentarme lejos del hermano de mi ex, y en cuanto llego a la otra fiesta veo al ex en cuestión sentado en la mesa de al lado. Pienso en mi Nerd Toy durante tres cuadras, y a la cuarta lo veo caminando frente a mí. Me mencionan a dos actores sin ninguna relación recordable entre sí, y al instante, buscando otra cosa encuentro un video de ellos interactuando. Leo un día un ensayo de Loomis sobre cómo el observador modifica lo que ve, y al día siguiente almuerzo con mi viejo y empieza a hablar sobre lo mismo. Estoy imantando cosas. Películas, objetos, ideas, personas.
Hace una semana y media que si un pensamiento predomina en mi mente, el Universo encuentra la forma de materializarlo ante mi... con una pequeña excepción, claro. Vos, que siempre (y desde hace mucho más que una semana y media) predominas en mi mente, no apareces en ningún lado. Estás en el libro, sí.
Más me acerco a su final, más cosas entiendo. Pero en la vida, ¿cómo hacés para esquivar con tanta efectividad todos los imanes con los que intento atraerte?
El libro de Loomis dice "Lo cierto es que podemos con facilidad adiestrar al ojo para que vea lo que queremos que vea; en efecto, ya ha sido adiestrado para ello. Podemos distinguir en una muchedumbre la cara que estamos buscando, y apenas tener conciencia de los demás rostros." y sé que en teoría se refiere a analizar lo que vemos para pintarlo en forma fiel a nuestra propia percepción, pero en la práctica, toda esa frase me habla de vos. Mis ojos están adiestrados para verte en todas partes, el Universo lo sabe y se ríe de mí: Me dice "Pedí lo que quieras y de una forma u otra es tuyo, lo que quieras, menos a él."
Y ya sé que no te puedo tener, ya sé que quererte es al pedo, ya sé que si pidiera algo sobre vos debería ser seguir teniéndote lo más lejos posible. Ya sé que esperar encontrarte y saber que no voy a hacerlo me consume un poco todos los días. Y me miro cada mañana al espejo:
La piel blanca, las ojeras azules, los ojos marrones... marrones? Pero mis ojos eran verdes.
Siempre fueron verdes, aunque al conocerme la gente tardara un tiempo en notarlo, siempre me lo decía al final. Mis ojos eran verdes, me fijo más de cerca: lo siguen siendo. Pero no como antes... no como antes de enamorarme del chico con los ojos más verdes del mundo. Y una mañana ese pensamiento me inquieta, recuerdo la forma en la que te miraba, con cuánta devoción, con cuántas ganas de darte todo, y cómo cada vez que me mirabas tus ojos parecían ser más verdes... me pregunto si cada vez que tus ojos se clavaban en los míos les robaban un poco de color.
Y por supuesto, quiero verte, quiero cruzarte en la calle y ver tus ojos color verde kriptonita... pero más quiero verme al espejo y que mis ojos sean tan verdes como solían ser.
Quiero verte, pero algo dentro mío me dice que tenga cuidado, que estoy imantando cosas, que tarde o temprano por ley de atracción te voy a llamar con tanta fuerza que no vas a poder evitar responder, y que al aparecer, si te dignas a mirarme, y si al hacerlo lográs sostener el personaje de Tomás sin que se trasluzca para nada R., entonces capaz me vacíes por dentro y me rompas, y te vayas llevándote con vos el poco verde que queda en mis ojos.
Hace una semana y media que si un pensamiento predomina en mi mente, el Universo encuentra la forma de materializarlo ante mi... con una pequeña excepción, claro. Vos, que siempre (y desde hace mucho más que una semana y media) predominas en mi mente, no apareces en ningún lado. Estás en el libro, sí.
Más me acerco a su final, más cosas entiendo. Pero en la vida, ¿cómo hacés para esquivar con tanta efectividad todos los imanes con los que intento atraerte?
El libro de Loomis dice "Lo cierto es que podemos con facilidad adiestrar al ojo para que vea lo que queremos que vea; en efecto, ya ha sido adiestrado para ello. Podemos distinguir en una muchedumbre la cara que estamos buscando, y apenas tener conciencia de los demás rostros." y sé que en teoría se refiere a analizar lo que vemos para pintarlo en forma fiel a nuestra propia percepción, pero en la práctica, toda esa frase me habla de vos. Mis ojos están adiestrados para verte en todas partes, el Universo lo sabe y se ríe de mí: Me dice "Pedí lo que quieras y de una forma u otra es tuyo, lo que quieras, menos a él."
Y ya sé que no te puedo tener, ya sé que quererte es al pedo, ya sé que si pidiera algo sobre vos debería ser seguir teniéndote lo más lejos posible. Ya sé que esperar encontrarte y saber que no voy a hacerlo me consume un poco todos los días. Y me miro cada mañana al espejo:
La piel blanca, las ojeras azules, los ojos marrones... marrones? Pero mis ojos eran verdes.
Siempre fueron verdes, aunque al conocerme la gente tardara un tiempo en notarlo, siempre me lo decía al final. Mis ojos eran verdes, me fijo más de cerca: lo siguen siendo. Pero no como antes... no como antes de enamorarme del chico con los ojos más verdes del mundo. Y una mañana ese pensamiento me inquieta, recuerdo la forma en la que te miraba, con cuánta devoción, con cuántas ganas de darte todo, y cómo cada vez que me mirabas tus ojos parecían ser más verdes... me pregunto si cada vez que tus ojos se clavaban en los míos les robaban un poco de color.
Y por supuesto, quiero verte, quiero cruzarte en la calle y ver tus ojos color verde kriptonita... pero más quiero verme al espejo y que mis ojos sean tan verdes como solían ser.
Quiero verte, pero algo dentro mío me dice que tenga cuidado, que estoy imantando cosas, que tarde o temprano por ley de atracción te voy a llamar con tanta fuerza que no vas a poder evitar responder, y que al aparecer, si te dignas a mirarme, y si al hacerlo lográs sostener el personaje de Tomás sin que se trasluzca para nada R., entonces capaz me vacíes por dentro y me rompas, y te vayas llevándote con vos el poco verde que queda en mis ojos.
lunes, 5 de mayo de 2014
Yeah then I saw love disfigure me into something I am not recognizing... ♪
Finalmente me animé a arrancar el libro, cada frase me recuerda a vos y me acuesto todas las noches llorando al cerrarlo. Ahora empiezo a entender todo... cada una de las cosas que no cierran. Toda la cronología en el tiempo: Yo me enamoré de un chico, después ese chico leyó un libro y quiso transformarse en personaje. Y yo seguí tan ciegamente a los mismos ojos y a la misma sonrisa, que nunca noté el cambio.
Tengo un juguete nuevo al que no soporto escuchar hablar, pero ey, hace cuánto no veía una espalda como esa... hace cuánto no era yo, feliz sin que me importe si él lo es.
Y también tengo un peluche nuevo, valga la novedad, de obtención involuntaria: tu amigo lo dejó en mi puerta justo cuando creía que se había empezado a calmar. Vos nunca vas a hacer algo así por mí... aún si me extrañás, Tomás no envía perros-oso gigantes a sus amantes. Tomás sólo siente compasión por Teresa. Incluso siendo Sabina, para vos soy una más.
Y es gracioso a un nivel irónico y desquiciante:
Como yo, que casi nunca me enamoro de un chico real, que vivo siempre enamorada de personajes ficticios, esta vez siento que el hombre de las páginas al que decidiste imitar es mil veces más insulso de lo que eras vos por vos mismo. No quisiste ser Peeta, no te fascinó Percy, ni Hannibal ni Lemony. Ninguno de mis enamorados perdidos, héroes o asesinos con talento... un infeliz común y corriente, demasiado acomplejado como para jugársela del todo jamás por nada.
Yo quería que un personaje saltara de la ficción y se presentara ante mí. Yo quería el amor de Peter y Gwen, tan natural como respirar, tan desgarrador como dejar de hacerlo. Yo quería a un personaje, hasta que te conocí. Yo quería un personaje, pero no invadiendo tu cuerpo... Yo quería un personaje, pero no el que elegiste vos:
Un tipo infiel que se acuesta con todas, pero duerme solo con una. Al menos eso vas a decir... a tus amigos, a los míos, al que lo quiera escuchar, y te van a creer. Van a creer que sos así, que siempre fuiste así y la única diferencia es que ya no intentás ocultarlo. Van a creer que esa es tu naturaleza y no un disfraz.
Cuando termines de convencer al mundo de que Tomás está en tu mente y en tu piel, de que lo sentís como tu identidad más profunda, de que esa es la verdad de lo que sos y lo que hacés, ¿Qué va a pasar, lindo, si algún día te recuerdo que yo me dormía abrazándote, pero al despertar vos me abrazabas a mí?
Some say love is a burning thing that it makes a fiery ring. Oh but I know love as a fading thing just as fickle as a feather in a stream... See, honey, I saw love, you see, it came to me: it put its face up to my face so I could see... ♪
Tengo un juguete nuevo al que no soporto escuchar hablar, pero ey, hace cuánto no veía una espalda como esa... hace cuánto no era yo, feliz sin que me importe si él lo es.
Y también tengo un peluche nuevo, valga la novedad, de obtención involuntaria: tu amigo lo dejó en mi puerta justo cuando creía que se había empezado a calmar. Vos nunca vas a hacer algo así por mí... aún si me extrañás, Tomás no envía perros-oso gigantes a sus amantes. Tomás sólo siente compasión por Teresa. Incluso siendo Sabina, para vos soy una más.
Y es gracioso a un nivel irónico y desquiciante:
Como yo, que casi nunca me enamoro de un chico real, que vivo siempre enamorada de personajes ficticios, esta vez siento que el hombre de las páginas al que decidiste imitar es mil veces más insulso de lo que eras vos por vos mismo. No quisiste ser Peeta, no te fascinó Percy, ni Hannibal ni Lemony. Ninguno de mis enamorados perdidos, héroes o asesinos con talento... un infeliz común y corriente, demasiado acomplejado como para jugársela del todo jamás por nada.
Yo quería que un personaje saltara de la ficción y se presentara ante mí. Yo quería el amor de Peter y Gwen, tan natural como respirar, tan desgarrador como dejar de hacerlo. Yo quería a un personaje, hasta que te conocí. Yo quería un personaje, pero no invadiendo tu cuerpo... Yo quería un personaje, pero no el que elegiste vos:
Un tipo infiel que se acuesta con todas, pero duerme solo con una. Al menos eso vas a decir... a tus amigos, a los míos, al que lo quiera escuchar, y te van a creer. Van a creer que sos así, que siempre fuiste así y la única diferencia es que ya no intentás ocultarlo. Van a creer que esa es tu naturaleza y no un disfraz.
Cuando termines de convencer al mundo de que Tomás está en tu mente y en tu piel, de que lo sentís como tu identidad más profunda, de que esa es la verdad de lo que sos y lo que hacés, ¿Qué va a pasar, lindo, si algún día te recuerdo que yo me dormía abrazándote, pero al despertar vos me abrazabas a mí?
Some say love is a burning thing that it makes a fiery ring. Oh but I know love as a fading thing just as fickle as a feather in a stream... See, honey, I saw love, you see, it came to me: it put its face up to my face so I could see... ♪
sábado, 19 de abril de 2014
I'm glad you came ♪
Calculo:
1. Universo Obliga.
2. Es el centro de atención.
3. Alto nivel etílico en mi sangre.
4. No respeta del todo a sus mayores.
5. Interés común.
...compro.
¿Se acuerdan cuando era así de fácil?
Doble sentido aparte, ahora entro en modo berserk hasta que me vuelva a pegar la mariconada de enamorarme tanto de alguien que serle fiel me resulte tan fácil como respirar.
"Uh que suerte que tengo." escribe él, sin errores de tipeo estando ebrio. Ella siempre tan fanática de los pequeños detalles. Me gusta cuando ni siquiera tengo que recordar su apellido. Cuando nada de lo que dijo se grabó a fuego en mi memoria resacada. Cuando es nuevo, pero no arrasador. Me gusta convertirme en personaje, dejar toda la parte problemática de mí para después. Me gusta cuando quiero algo y me lo hago servir en bandeja sin esfuerzo, sin llorar. La otra noche ensayaba On My Own concentrada en tu fantasma y el llanto se fue abriendo paso hasta dejarme sin voz. Parece que por fin empiezo a descifrar el camino de salida fuera de eso, es un camino viejo y conocido, por el que sé andar muy bien...
...uh, que suerte que tengo.
1. Universo Obliga.
2. Es el centro de atención.
3. Alto nivel etílico en mi sangre.
4. No respeta del todo a sus mayores.
5. Interés común.
...compro.
¿Se acuerdan cuando era así de fácil?
Doble sentido aparte, ahora entro en modo berserk hasta que me vuelva a pegar la mariconada de enamorarme tanto de alguien que serle fiel me resulte tan fácil como respirar.
"Uh que suerte que tengo." escribe él, sin errores de tipeo estando ebrio. Ella siempre tan fanática de los pequeños detalles. Me gusta cuando ni siquiera tengo que recordar su apellido. Cuando nada de lo que dijo se grabó a fuego en mi memoria resacada. Cuando es nuevo, pero no arrasador. Me gusta convertirme en personaje, dejar toda la parte problemática de mí para después. Me gusta cuando quiero algo y me lo hago servir en bandeja sin esfuerzo, sin llorar. La otra noche ensayaba On My Own concentrada en tu fantasma y el llanto se fue abriendo paso hasta dejarme sin voz. Parece que por fin empiezo a descifrar el camino de salida fuera de eso, es un camino viejo y conocido, por el que sé andar muy bien...
...uh, que suerte que tengo.
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