Calculo:
1. Universo Obliga.
2. Es el centro de atención.
3. Alto nivel etílico en mi sangre.
4. No respeta del todo a sus mayores.
5. Interés común.
...compro.
¿Se acuerdan cuando era así de fácil?
Doble sentido aparte, ahora entro en modo berserk hasta que me vuelva a pegar la mariconada de enamorarme tanto de alguien que serle fiel me resulte tan fácil como respirar.
"Uh que suerte que tengo." escribe él, sin errores de tipeo estando ebrio. Ella siempre tan fanática de los pequeños detalles. Me gusta cuando ni siquiera tengo que recordar su apellido. Cuando nada de lo que dijo se grabó a fuego en mi memoria resacada. Cuando es nuevo, pero no arrasador. Me gusta convertirme en personaje, dejar toda la parte problemática de mí para después. Me gusta cuando quiero algo y me lo hago servir en bandeja sin esfuerzo, sin llorar. La otra noche ensayaba On My Own concentrada en tu fantasma y el llanto se fue abriendo paso hasta dejarme sin voz. Parece que por fin empiezo a descifrar el camino de salida fuera de eso, es un camino viejo y conocido, por el que sé andar muy bien...
...uh, que suerte que tengo.
sábado, 19 de abril de 2014
jueves, 10 de abril de 2014
Will I see you tonight on a downtown train, where every night it's just the same? ♪
"But love doesn’t make sense! You can’t logic your way into or out of it. Love is totally nonsensical. But we have to keep doing it or else we’re lost, and love is dead and humanity should pack it in. Because love is the best thing we do." ♥
Te preguntás en qué momento lo que parecía o debió ser amor se tornó en algo tan oscuro.
A un momento querés a alguien porque te hace querer ser mejor persona, al siguiente te enterás de que eras mucho mejor que él desde el principio. Al principio alguien te quiere y promete hacerte bien, al siguiente, contra todo lo que digas, te busca tanto que te empieza a asustar.
Y te olvidás de cómo era el amor sano. De cómo era ese enamoramiento tan poderoso y tan real que te llenaba los días de ganas. Te preocupa no llegar a encontrar nunca a la persona indicada... a la única que nació para amarte y ser amada por vos. Creés en el amor, de verdad. Creés que es lo único por lo que vale la pena moverse. Lo único que debería mover al mundo para que funcionara bien... no el poder, no la plata. Creés en el amor, pero llevás mucho tiempo sin sentirlo en forma mutua, y aún más viéndolo desembocar en algo horrible cada vez. Creés en el amor, pero estás harta de esperarlo.
Yo sé que estás ahí afuera en alguna parte. Que viviste tu vida misteriosamente cerca de la mía aunque aún no te haya cruzado. Que creciste siendo no mejor ni peor que todos los otros chicos, pero perfecto para mí. Hay gente que cree en dioses y santos a los que nunca vio, pero de los que ve señales en todas partes. Yo creo en vos. Por disney, y por broadway, por los libros, por la música, por las multitudes de gente en las que no resalta nadie... creo en vos porque mi futuro es mejor si vas a llegar a él algún día. Creo en vos porque la sensación que me resta de haberte conocido en otras vidas todavía no se compara a nadie que haya conocido en esta. Creo en vos porque lo que sea que nos ate tira de nosotros a cada momento de cada día. Y saber que el otro existe nos da fuerza y nos ayuda a seguir después de cada tropiezo con cada piedra de cada camino de los muchos que ya recorrimos y que vamos a recorrer hasta cruzarnos. Creo en vos porque sueño con amarte y que me ames con la fuerza de mil besos finales de películas. Creo en vos aunque no te vea nunca.
Creo en vos contra todo pronóstico o explicación lógica y científica.
Creo en vos porque seguramente en algún rincón del mundo, vos también crees en mí.
All of my tears just fall like rain, all upon the downtown train... ♪
A un momento querés a alguien porque te hace querer ser mejor persona, al siguiente te enterás de que eras mucho mejor que él desde el principio. Al principio alguien te quiere y promete hacerte bien, al siguiente, contra todo lo que digas, te busca tanto que te empieza a asustar.
Y te olvidás de cómo era el amor sano. De cómo era ese enamoramiento tan poderoso y tan real que te llenaba los días de ganas. Te preocupa no llegar a encontrar nunca a la persona indicada... a la única que nació para amarte y ser amada por vos. Creés en el amor, de verdad. Creés que es lo único por lo que vale la pena moverse. Lo único que debería mover al mundo para que funcionara bien... no el poder, no la plata. Creés en el amor, pero llevás mucho tiempo sin sentirlo en forma mutua, y aún más viéndolo desembocar en algo horrible cada vez. Creés en el amor, pero estás harta de esperarlo.
Yo sé que estás ahí afuera en alguna parte. Que viviste tu vida misteriosamente cerca de la mía aunque aún no te haya cruzado. Que creciste siendo no mejor ni peor que todos los otros chicos, pero perfecto para mí. Hay gente que cree en dioses y santos a los que nunca vio, pero de los que ve señales en todas partes. Yo creo en vos. Por disney, y por broadway, por los libros, por la música, por las multitudes de gente en las que no resalta nadie... creo en vos porque mi futuro es mejor si vas a llegar a él algún día. Creo en vos porque la sensación que me resta de haberte conocido en otras vidas todavía no se compara a nadie que haya conocido en esta. Creo en vos porque lo que sea que nos ate tira de nosotros a cada momento de cada día. Y saber que el otro existe nos da fuerza y nos ayuda a seguir después de cada tropiezo con cada piedra de cada camino de los muchos que ya recorrimos y que vamos a recorrer hasta cruzarnos. Creo en vos porque sueño con amarte y que me ames con la fuerza de mil besos finales de películas. Creo en vos aunque no te vea nunca.
Creo en vos contra todo pronóstico o explicación lógica y científica.
Creo en vos porque seguramente en algún rincón del mundo, vos también crees en mí.
All of my tears just fall like rain, all upon the downtown train... ♪
domingo, 23 de marzo de 2014
Hello again, friend of a friend. I knew you when our common goal was waiting for the world to end ♪
Todos los chicos con remera verde. Todos los chicos con novia rubia. Todos los chicos altos con pelo claro y corto. Todos los chicos de espalda ancha. Todos los chicos del centro. Todos los del parque. Todos los de la costanera. Todos son vos. Salgo de mi casa y en cuanto empiezo a caminar, cada chico de la calle por un instante se transforma en vos. Y a diario veo cientos de pares de ojos verdes, y miles de sonrisas perfectas.
A diario cada cuadra esconde un clon. Y a veces, cada muchos, muchos días, te veo a vos. Y cuando tu imagen pasa la línea de fuego que separa a las sombras captadas de reojo del verdadero campo visual, seguís siendo vos. Cada día de mi vida mi corazón reconoce un fantasma tuyo en cada salón, en cada colectivo, en cada local. Cada día de mi vida te busco sin encontrarte en cada rincón y me muero un poco de desesperación y miedo de no volver a verte nunca más.
Pero cuando te veo... cuando realmente sos vos, cuando no puedo escapar de tu reflejo porque es la imágen original... entonces en vez de alivio siento al peso de un mundo caer sobre mis hombros. Cuando te veo corro la vista. Tomo aire, intento poner la mente en blanco, me alejo lo más posible. Estoy harta de vos.
Harta de todo lo que esté relacionado a vos. Harta de él, del otro, de ella, de la escuela en general. De tus mentiras, o tus verdades, de la innumerable cantidad de incertidumbre que me regalaste. De no saber... estoy harta de nunca jamás saber. Pero sobre todo estoy cansada de preguntar, de arrastrarme por un poco de atención por tu parte. Si no te importa, o eso decís... no hay diferencia en realidad, ya no importa en general.
Estoy muriendo de aburrimiento y de desconfianza, lo que él dice y hace cada vez me duele menos, o me hace menos bien. Me vuelvo a aislar de todos.
Miralos, ¿los ves? Ahí sentados uno junto al otro, hablando como amigos, midiéndose en secreto. Chicos lindos y simpáticos, a simple vista comunes e insípidos. Son las últimas dos personas con las que salí. En ellos deposité mi esperanza en volver a confiar en su género... paso a paso se encargaron de dinamitarla.
Uno miente todo el tiempo, al punto de que ya nadie le cree del todo si es que dice la verdad... en ese siempre confié, le creí cada palabra.
En el otro no confío en absoluto... porque su verdad cambia constantemente, de modo que ni siquiera necesita mentir para dejar de ser sincero.
Y creo que me hice adicta a ellos. Que me cuesta dejarlos del todo. Resignar por completo todo lo que les dí. Los hechos, los deseos, los sueños. Otra vez al día cero. A la hora cero.
A volver a rastrear cada uno de los ladrillos y acomodarlos donde sea que parezcan tener que ir. Volver a armarme, y a protegerme. Volver a dejar de sentir. Dejar ir la luz que me regalaron para salir de la oscuridad en la que me dejaron después. Y estoy cansada... cansada de todo. De no saber, de no confiar, de no creer, de adivinar. Me vuelvo a aislar de todo.
A diario cada cuadra esconde un clon. Y a veces, cada muchos, muchos días, te veo a vos. Y cuando tu imagen pasa la línea de fuego que separa a las sombras captadas de reojo del verdadero campo visual, seguís siendo vos. Cada día de mi vida mi corazón reconoce un fantasma tuyo en cada salón, en cada colectivo, en cada local. Cada día de mi vida te busco sin encontrarte en cada rincón y me muero un poco de desesperación y miedo de no volver a verte nunca más.
Pero cuando te veo... cuando realmente sos vos, cuando no puedo escapar de tu reflejo porque es la imágen original... entonces en vez de alivio siento al peso de un mundo caer sobre mis hombros. Cuando te veo corro la vista. Tomo aire, intento poner la mente en blanco, me alejo lo más posible. Estoy harta de vos.
Harta de todo lo que esté relacionado a vos. Harta de él, del otro, de ella, de la escuela en general. De tus mentiras, o tus verdades, de la innumerable cantidad de incertidumbre que me regalaste. De no saber... estoy harta de nunca jamás saber. Pero sobre todo estoy cansada de preguntar, de arrastrarme por un poco de atención por tu parte. Si no te importa, o eso decís... no hay diferencia en realidad, ya no importa en general.
Estoy muriendo de aburrimiento y de desconfianza, lo que él dice y hace cada vez me duele menos, o me hace menos bien. Me vuelvo a aislar de todos.
Miralos, ¿los ves? Ahí sentados uno junto al otro, hablando como amigos, midiéndose en secreto. Chicos lindos y simpáticos, a simple vista comunes e insípidos. Son las últimas dos personas con las que salí. En ellos deposité mi esperanza en volver a confiar en su género... paso a paso se encargaron de dinamitarla.
Uno miente todo el tiempo, al punto de que ya nadie le cree del todo si es que dice la verdad... en ese siempre confié, le creí cada palabra.
En el otro no confío en absoluto... porque su verdad cambia constantemente, de modo que ni siquiera necesita mentir para dejar de ser sincero.
Y creo que me hice adicta a ellos. Que me cuesta dejarlos del todo. Resignar por completo todo lo que les dí. Los hechos, los deseos, los sueños. Otra vez al día cero. A la hora cero.
A volver a rastrear cada uno de los ladrillos y acomodarlos donde sea que parezcan tener que ir. Volver a armarme, y a protegerme. Volver a dejar de sentir. Dejar ir la luz que me regalaron para salir de la oscuridad en la que me dejaron después. Y estoy cansada... cansada de todo. De no saber, de no confiar, de no creer, de adivinar. Me vuelvo a aislar de todo.
lunes, 10 de marzo de 2014
I don't mind be a big mistake for you to wait, and have me waste your time. Really love, it's fine ♪
- No te entiendo... vos también hablás a medias aunque digas que dejás todo claro.
- Trato siempre de decirte que lo que hacemos es sólo por disfrute.
- Que lo que hacés.
- Que es lo que hago y es lo que tenemos que hacer: Sólo disfrutar de eso cuando se dé.
- Es lo que hacés, no lo que tenemos que hacer. Vos lo elegís, no hay una fuerza mayor empujándonos.
- Y qué es lo que tenemos que hacer?
- No sé... como tener, tendríamos que haberla cortado antes de empezar. En la práctica, hacemos lo que podemos, lo que nos sale, y hablamos todo a medias para no llegar a ningún punto crucial nunca, probablemente porque nos gusta demasiado estar juntos como para tomar decisiones drásticas que nos impidan seguir haciéndolo.
- Quizás deberíamos dejar de estar.
- Y después?
- Y después de dejar de estar?
- Ajá, qué somos nosotros dos cuando no estamos juntos? Dejamos de estar sin haber hablado nunca nada realmente. Ninguno de los dos sabe bien qué carajo pasó.
Termina el año, no nos vemos más. Probablemente ni siquiera vuelvo a la escuela en segundo. Todo queda en la nada. Odio los finales abiertos.
- Los mejores libros son los que tienen finales abiertos.
- De verdad creés esa mierda? De verdad querés dejar de estar, de vernos, de hablar? O lo decís por inercia, porque tenés sueño y querés dejar de discutir?
- Lo último que escribiste. Me fui, besos.
Algún día voy a conocer a un chico nuevo, que se interese en mí, y me voy a interesar en él hasta que salgamos. Algún día voy a empezar a dar vueltas con otro chico. Otro que tal vez no sea tan hermoso como vos (¿quién es tan hermoso como vos?), o tan inteligente, o tan interesante... pero que aún así tenga lo suyo. Un chico que también me haga reír, pero que no me haga llorar. Un chico que me elija todos los días, a la vista de todos... sobre todo eso. Va a llegar un día en el que simplemente piense en vos y me sienta terriblemente cansada de esperarte y no tenerte para mí. En el que no pueda más, y al fin prefiera algo tal vez no tan bueno, pero más simple. Un día voy a ser yo la que diga 'Me tengo que ir.' y supongo que entonces me vas a extrañar. Va a llegar un día, cuando ya no me tengas, cuando me haya ido en serio (no como ahora, que siempre que silbes lo suficientemente fuerte me vas a tener comiendo de tu mano) en el que tal vez notes que, lo que siempre pensaste como un error y trataste como una mala decisión, era capaz la mejor decisión que podrías haber tomado en tu vida, y una y otra vez la dejaste pasar.
Tal vez, en el peor de los casos, te quiebres al entender, te tengan que internar.
Terminó el año, en lo que va de este, nos vimos solos dos veces. Dejamos de estar sin llegar a decir muchas cosas. Al menos yo no tengo idea de qué carajo pasó. Nos vimos tres veces más en mares de gente... casi nada. No quiero volver a la escuela en segundo. Quedó todo en la nada.
Dejamos de estar, dejamos de vernos, dejamos de hablar.
Conocí a un chico nuevo, que se interesa en mí, y me intereso en él... estamos saliendo.
Damos mil vueltas. No es tan hermoso como vos (¿quién es tan hermoso como vos?), o tan inteligente, o tan interesante... pero tiene lo suyo. Un chico que también me hace reír, pero casi nunca me hace llorar.
Un chico que me elije todos los días, a la vista de todos... sobre todo eso. Ya no puedo más, y por eso prefiero algo que tal vez no es tan bueno... pero es mucho más simple. No sé si me extrañas, yo te extraño, tal vez si silbaras ahora yo aún correría a tus pies y a tus manos. Dudo que hayas notado lo que perdiste cuando me fui. Dudo que algún día lo vayas a notar.
Pero pienso en vos y simplemente me siento terriblemente cansada de esperarte y no tenerte para mí...
...aún así, todavía odio los finales abiertos.
- Trato siempre de decirte que lo que hacemos es sólo por disfrute.
- Que lo que hacés.
- Que es lo que hago y es lo que tenemos que hacer: Sólo disfrutar de eso cuando se dé.
- Es lo que hacés, no lo que tenemos que hacer. Vos lo elegís, no hay una fuerza mayor empujándonos.
- Y qué es lo que tenemos que hacer?
- No sé... como tener, tendríamos que haberla cortado antes de empezar. En la práctica, hacemos lo que podemos, lo que nos sale, y hablamos todo a medias para no llegar a ningún punto crucial nunca, probablemente porque nos gusta demasiado estar juntos como para tomar decisiones drásticas que nos impidan seguir haciéndolo.
- Quizás deberíamos dejar de estar.
- Y después?
- Y después de dejar de estar?
- Ajá, qué somos nosotros dos cuando no estamos juntos? Dejamos de estar sin haber hablado nunca nada realmente. Ninguno de los dos sabe bien qué carajo pasó.
Termina el año, no nos vemos más. Probablemente ni siquiera vuelvo a la escuela en segundo. Todo queda en la nada. Odio los finales abiertos.
- Los mejores libros son los que tienen finales abiertos.
- De verdad creés esa mierda? De verdad querés dejar de estar, de vernos, de hablar? O lo decís por inercia, porque tenés sueño y querés dejar de discutir?
- Lo último que escribiste. Me fui, besos.
13/12/2013
Tal vez, en el peor de los casos, te quiebres al entender, te tengan que internar.
26/12/2013
Dejamos de estar, dejamos de vernos, dejamos de hablar.
Conocí a un chico nuevo, que se interesa en mí, y me intereso en él... estamos saliendo.
Damos mil vueltas. No es tan hermoso como vos (¿quién es tan hermoso como vos?), o tan inteligente, o tan interesante... pero tiene lo suyo. Un chico que también me hace reír, pero casi nunca me hace llorar.
Un chico que me elije todos los días, a la vista de todos... sobre todo eso. Ya no puedo más, y por eso prefiero algo que tal vez no es tan bueno... pero es mucho más simple. No sé si me extrañas, yo te extraño, tal vez si silbaras ahora yo aún correría a tus pies y a tus manos. Dudo que hayas notado lo que perdiste cuando me fui. Dudo que algún día lo vayas a notar.
Pero pienso en vos y simplemente me siento terriblemente cansada de esperarte y no tenerte para mí...
...aún así, todavía odio los finales abiertos.
lunes, 3 de marzo de 2014
Estás enferma de frustración, y en tu locura no hay acuerdo... ♪
¿Sabés lo que significan estas náuseas? El mismo miedo de siempre a estar bien por los medios menos pasionales, pánico al conformismo, o a la felicidad en general... los mismos síntomas.
Alguien tuvo la pésima idea de releer historiales viejos, conversaciones narrando hechos que la mente ya se había esforzado por bloquear y diluir. Terminó reviviendo una imagen de él que brilla como el cobre cuando arde.
[...] Llegó más tarde, y estábamos medio desesperados físicamente por el otro (como siempre que llevamos algún tiempo sin vernos solos).
Llegamos a uno de esos estados en los que te abstraes tanto que terminas haciendo cosas que antes no hubieras dicho que eran físicamente posibles.
Después nos quedamos tirados un rato largo, le pregunté:
- A qué hora te ibas?
- A las 4.45
- Y qué hora es?
- Las 4.15
- ...osea que te vas en media hora?
- ...son las 4 y cinco.
Me reí. Empezó a decirme que soy una mina re especial, copada e inteligente y yo me contuve como tantas otras veces de gritarle '¿Y POR QUÉ CARAJO NO DEJÁS A TU NOVIA POR MÍ?', en lugar de eso le pregunté: '¿Y entonces qué? ¿Vas a hacer como tu amigo y me vas a decir que a pesar de eso sólo te interesa acostarte conmigo?', y él -como siempre- encontró la respuesta más dolorosa y confusa posible, dijo: 'No, es obvio que no me interesas sólo para eso' ...cosa que sólo renovó mis ganas de gritarle lo anterior.
De lo que no me contuve fue de retomar una discusión previa y recalcarle que al fin y al cabo, ni dejar de hacer sólo eso conmigo puede, porque ey, la pasamos taaan bien... se rió, y tumbado al lado mío, cansado y sonriente admitió su pequeña derrota.
Comimos chocolate, ñoñeamos. Se sentó al borde de la cama y cuando lo abracé me preguntó si tenía algún arañazo en la espalda, le dije:
- No, ¿por? ¿Querés que te haga un par?
- Bueno, dale! ...no te lo digo dos veces, ¿no?
- ...no.
(Recientemente él descubrió lo divertido que es morderme sabiendo que yo no me puedo vengar... no la paso del todo mal con eso).
Nos fuimos a bañar y le avisé de antemano que no había agua caliente, eso nos dio excusa para quedarnos muy cerca... obviamente la ternura evolucionó en fuego en muy poco tiempo.
Después me miró mientras yo me secaba, diciéndome cosas lindas como venía haciendo...
...la verdad no me acuerdo bien de cómo empezó la discusión, porque cuando estoy sola con él suelo tener un orgasmo atravesado en el cerebro, y cuando él dice algo que me jode yo soy bastante evasiva... en realidad cuando discutimos ninguno de los dos es muy directo, dejamos todas las frases a medias, implicando cosas que no nos animamos a decir.
Me acuerdo... él dijo algún comentario no muy agradable, algo sobre la situación, y yo no le respondí. Entonces me abrazó y me preguntó 'Vos te divertís conmigo?' y yo lo miré y asentí, pero debía tener cara de cordero degollado, porque me dijo 'Entonces cuál es el problema?' y yo lo miré sin paciencia, le dije 'Cuál es el problema, R.?' y un poco le cambió la cara, típico cambio de expresión que indica que se terminaron los juegos y ahora estamos discutiendo, me dijo '...hay uno muy grande..', yo asentí con desgano.
Nos fuimos del baño a mi habitación, nos empezamos a cambiar pero se sentó en la cama y dijo:
- Me tengo que ir...
- Siempre te tenés que ir.
- Siempre me voy a tener que ir.
- ...pero por qué?
Yo, sincericida. Él me empezó su discursito prefabricado:
- Cuando empezamos esto (porque posta, lo empezamos los dos) se dieron por sentadas muchas cosas a mantener para que esto funcionara...
- No, ¿ves? Ese es el problema. Vos das por sentadas ciertas cosas, pero yo doy por sentadas otras sobre lo mismo, y nunca las hablamos... es lo mismo que te dije siempre: A vos no te gustan mis preguntas, a mí no me gustan tus respuestas, y concluimos en que es mejor no hablar.
- Si... tenés razón.
Yo estaba por llegar tarde a danza, se nos va el tiempo siempre...
- Me voy 5 minutos antes que vos...
- No, te vas ahora al mismo tiempo porque estoy llegando tarde.
Antes de salir, él me preguntó si yo estaba bien así, porque si no estaba bien era mejor terminarlo, y yo le dije que estoy acostumbrada a tener el control, a que la secuencia lógica es: me interesa un flaco --> salgo con el flaco --> el flaco se enamora perdidamente --> yo me aburro y lo dejo. Entonces él me preguntó '¿Y nunca fue al revés?' y todo mi cerebro colapsó en un mar de respuestas posibles. Todavía se me atraganta absolutamente todo cuando tengo que hablar con alguien nuevo que me pregunta si alguna vez me rompieron el corazón, me quedo muda.
Le dije 'Si.' por toda respuesta y cuando quiso saber más al respecto le dije que todavía no hablamos de esas cosas, que en algún momento va a empezar a atar todas las cosas de las cuales no hablo y van a empezar a tener más sentido.
Pensé que apenas saliéramos de mi casa se iba a ir para el otro lado, pero caminamos como tres cuadras juntos, discutiendo ambos con el pelo mojado.
- Vos podés asumir que voy a seguir todas tus reglas y condiciones, vos podés asumir que me voy a divertir con vos y la voy a pasar bien, lo podés asumir porque es así, pero no podés asumir que nada de esto me va a hacer bien, no estoy bien, y no voy a estar bien mágicamente... Eso sí no lo podés controlar.
- Pero vos lo planteas siempre como que a todas las reglas las pongo yo y...
- ES QUE ES ASÍ! No digo que no haya accedido a eso, porque yo te dije que sí de entrada a pesar de eso, pero es así.
- Pero entonces ya te dije... si esto no te hace bien es mejor terminarlo, yo no quiero que no estés bien...
- El tema es que yo nunca renuncio a nada si siento que todavía tiene algo para darme, ni a una situación, ni a una escuela, ni a una persona, no termino algo hasta sentir que ya lo exprimí al límite y que lo que me queda no me va a hacer ningún tipo de bien.
- ...yo soy alguien normal... osea, soy diferente en un par de cosas, pero no demasiado especial... soy normal.
Y yo pensando "¿QUÉ QUERÉS QUE TE DIGA, IMBÉCIL? ¿Que enumere las muchísimas razones por las cuales no, no sos normal para mí?"
Debía estar en Paulin.enojada, negando con la cabeza, mirando el piso y odiándolo.
Llegamos a una esquina y él se paró, y empezó con su numerito bipolar de querer quedarse conmigo y que no lo vean conmigo a la vez.
Me preguntó para dónde iba, qué bondi me tomaba, pero le dije que me iba caminando, y me saludó, yo lo ignoré bastante.
Me fui sintiéndome mal, llegué a clásico sintiéndome mal, llegué a nuestra escuela sintiéndome peor que mal. El profe de teatro nos llamó a ensayar a las de mi cuadro, y cuando llevábamos como media hora de ensayo, le dijo a una chica que fuera a llamar a los del cuadro de él. Me alteró la sola idea de volver a verlo así...
...pero él entró con los chicos, sonrió y me guiñó un ojo, y yo, dentro de mi enorme sentimiento generalizado de estar terriblemente mal sonreí porque... porque Él.
(Como la mayoría de mis sentimientos hoy en día, que son 'Porque Él.'). [...]
Verde. Verde fuego. Su color preferido es el verde, a veces el mío también.
Creo que ya se va esa racha en la que todo era amarillo, comienza a terminar un principio. Se empieza a escapar con rapidez la sensación de estar en la luna, feliz de la vida, de no transitar ningún duelo, de poder pasar indemne directamente a la parte de estar bien y feliz con alguien nuevo. De no pensarte, de no extrañarte, de pasar días y días sin siquiera abrir tu muro.
Será la cercanía al momento de volver a cursar con vos, o lo inminente de esa fiesta en la que tenemos que estar todos... será haber releído ese pedacito de lo que era un día juntos.
Supongo que me había convencido bastante de que odiarte era algo obvio. Estás en papel de imbécil, todo el mundo te cree, a veces me muero de alivio al notar que vos también te desesperás por fingir que ya pasamos y no dejamos huella. Pero a veces odio lograr sentir que ya pasamos y no dejamos huella.
Y con él... bueno. Por momentos es tan divertido y saludable, hacemos miles de planes, la pasamos bien, me contiene y me cuida, me fuerzo a buscarlo cuando más tengo ganas de correr y escaparme, y de esa forma logro abrirme y ayudar a construir una relación madura y sana. Por momentos me molesta todo lo que dice y hace, sólo porque cuando me toca no me tiembla todo el cuerpo.
Y sin importar cuán inmensamente mejor que vos sea en la teoría, no me alcanza en la práctica... cuando él lo percibe no paramos de discutir ni un segundo.
Tal vez soy mentalmente incapaz de ser feliz: de resignar las pasiones que me duelen cuando aún estoy a tiempo de salvar lo cotidiano que me cura.
Tal vez soy una idiota emocional, o depresiva... se siente como si a todo el mundo le hubieran contado algún secreto que se olvidaron de pasarme a mí.
Así que todos tienen problemas e indecisiones, pero encuentran la forma de ser un poquito más mediocres, de aspirar a un poco menos, y así ser mucho más felices... después sólo quedamos los drogadictos perdidos, los enfermos mentales sin vuelta, los seres brillantes que ya evolucionaron... y un puñado de personitas como yo: que no tienen idea de cómo ver menos, o tomar más distancia de lo que llegan a ver.
La mayor, graaaan enorme mayor parte de mí, quiere bajar un escalón y parecerse más al grueso de la gente, meterse en el corral, amar a su casi.novio porque intenta quererla como es, la ve y escucha 'Fix you', siempre tiene ganas de ella...
...Pero una partecita de mí, sostiene muy firme y decididamente, enanita y con una soberbia que sólo puede salir de mí, que te va a esperar para siempre... que lo que siento por vos va a seguir siendo real cuando se hayan secado todos los océanos. Una partecita de mí todavía se levanta cada uno de mis días rogando que vos te hayas levantado dispuesto a venir a buscarme.
¿Qué voy a hacer con vos, R.? Gente que simplemente te pega distinto...
Alguien tuvo la pésima idea de releer historiales viejos, conversaciones narrando hechos que la mente ya se había esforzado por bloquear y diluir. Terminó reviviendo una imagen de él que brilla como el cobre cuando arde.
[...] Llegó más tarde, y estábamos medio desesperados físicamente por el otro (como siempre que llevamos algún tiempo sin vernos solos).
Llegamos a uno de esos estados en los que te abstraes tanto que terminas haciendo cosas que antes no hubieras dicho que eran físicamente posibles.
Después nos quedamos tirados un rato largo, le pregunté:
- A qué hora te ibas?
- A las 4.45
- Y qué hora es?
- Las 4.15
- ...osea que te vas en media hora?
- ...son las 4 y cinco.
Me reí. Empezó a decirme que soy una mina re especial, copada e inteligente y yo me contuve como tantas otras veces de gritarle '¿Y POR QUÉ CARAJO NO DEJÁS A TU NOVIA POR MÍ?', en lugar de eso le pregunté: '¿Y entonces qué? ¿Vas a hacer como tu amigo y me vas a decir que a pesar de eso sólo te interesa acostarte conmigo?', y él -como siempre- encontró la respuesta más dolorosa y confusa posible, dijo: 'No, es obvio que no me interesas sólo para eso' ...cosa que sólo renovó mis ganas de gritarle lo anterior.
De lo que no me contuve fue de retomar una discusión previa y recalcarle que al fin y al cabo, ni dejar de hacer sólo eso conmigo puede, porque ey, la pasamos taaan bien... se rió, y tumbado al lado mío, cansado y sonriente admitió su pequeña derrota.
Comimos chocolate, ñoñeamos. Se sentó al borde de la cama y cuando lo abracé me preguntó si tenía algún arañazo en la espalda, le dije:
- No, ¿por? ¿Querés que te haga un par?
- Bueno, dale! ...no te lo digo dos veces, ¿no?
- ...no.
(Recientemente él descubrió lo divertido que es morderme sabiendo que yo no me puedo vengar... no la paso del todo mal con eso).
Nos fuimos a bañar y le avisé de antemano que no había agua caliente, eso nos dio excusa para quedarnos muy cerca... obviamente la ternura evolucionó en fuego en muy poco tiempo.
Después me miró mientras yo me secaba, diciéndome cosas lindas como venía haciendo...
...la verdad no me acuerdo bien de cómo empezó la discusión, porque cuando estoy sola con él suelo tener un orgasmo atravesado en el cerebro, y cuando él dice algo que me jode yo soy bastante evasiva... en realidad cuando discutimos ninguno de los dos es muy directo, dejamos todas las frases a medias, implicando cosas que no nos animamos a decir.
Me acuerdo... él dijo algún comentario no muy agradable, algo sobre la situación, y yo no le respondí. Entonces me abrazó y me preguntó 'Vos te divertís conmigo?' y yo lo miré y asentí, pero debía tener cara de cordero degollado, porque me dijo 'Entonces cuál es el problema?' y yo lo miré sin paciencia, le dije 'Cuál es el problema, R.?' y un poco le cambió la cara, típico cambio de expresión que indica que se terminaron los juegos y ahora estamos discutiendo, me dijo '...hay uno muy grande..', yo asentí con desgano.
Nos fuimos del baño a mi habitación, nos empezamos a cambiar pero se sentó en la cama y dijo:
- Me tengo que ir...
- Siempre te tenés que ir.
- Siempre me voy a tener que ir.
- ...pero por qué?
Yo, sincericida. Él me empezó su discursito prefabricado:
- Cuando empezamos esto (porque posta, lo empezamos los dos) se dieron por sentadas muchas cosas a mantener para que esto funcionara...
- No, ¿ves? Ese es el problema. Vos das por sentadas ciertas cosas, pero yo doy por sentadas otras sobre lo mismo, y nunca las hablamos... es lo mismo que te dije siempre: A vos no te gustan mis preguntas, a mí no me gustan tus respuestas, y concluimos en que es mejor no hablar.
- Si... tenés razón.
Yo estaba por llegar tarde a danza, se nos va el tiempo siempre...
- Me voy 5 minutos antes que vos...
- No, te vas ahora al mismo tiempo porque estoy llegando tarde.
Antes de salir, él me preguntó si yo estaba bien así, porque si no estaba bien era mejor terminarlo, y yo le dije que estoy acostumbrada a tener el control, a que la secuencia lógica es: me interesa un flaco --> salgo con el flaco --> el flaco se enamora perdidamente --> yo me aburro y lo dejo. Entonces él me preguntó '¿Y nunca fue al revés?' y todo mi cerebro colapsó en un mar de respuestas posibles. Todavía se me atraganta absolutamente todo cuando tengo que hablar con alguien nuevo que me pregunta si alguna vez me rompieron el corazón, me quedo muda.
Le dije 'Si.' por toda respuesta y cuando quiso saber más al respecto le dije que todavía no hablamos de esas cosas, que en algún momento va a empezar a atar todas las cosas de las cuales no hablo y van a empezar a tener más sentido.
Pensé que apenas saliéramos de mi casa se iba a ir para el otro lado, pero caminamos como tres cuadras juntos, discutiendo ambos con el pelo mojado.
- Vos podés asumir que voy a seguir todas tus reglas y condiciones, vos podés asumir que me voy a divertir con vos y la voy a pasar bien, lo podés asumir porque es así, pero no podés asumir que nada de esto me va a hacer bien, no estoy bien, y no voy a estar bien mágicamente... Eso sí no lo podés controlar.
- Pero vos lo planteas siempre como que a todas las reglas las pongo yo y...
- ES QUE ES ASÍ! No digo que no haya accedido a eso, porque yo te dije que sí de entrada a pesar de eso, pero es así.
- Pero entonces ya te dije... si esto no te hace bien es mejor terminarlo, yo no quiero que no estés bien...
- El tema es que yo nunca renuncio a nada si siento que todavía tiene algo para darme, ni a una situación, ni a una escuela, ni a una persona, no termino algo hasta sentir que ya lo exprimí al límite y que lo que me queda no me va a hacer ningún tipo de bien.
- ...yo soy alguien normal... osea, soy diferente en un par de cosas, pero no demasiado especial... soy normal.
Y yo pensando "¿QUÉ QUERÉS QUE TE DIGA, IMBÉCIL? ¿Que enumere las muchísimas razones por las cuales no, no sos normal para mí?"
Debía estar en Paulin.enojada, negando con la cabeza, mirando el piso y odiándolo.
Llegamos a una esquina y él se paró, y empezó con su numerito bipolar de querer quedarse conmigo y que no lo vean conmigo a la vez.
Me preguntó para dónde iba, qué bondi me tomaba, pero le dije que me iba caminando, y me saludó, yo lo ignoré bastante.
Me fui sintiéndome mal, llegué a clásico sintiéndome mal, llegué a nuestra escuela sintiéndome peor que mal. El profe de teatro nos llamó a ensayar a las de mi cuadro, y cuando llevábamos como media hora de ensayo, le dijo a una chica que fuera a llamar a los del cuadro de él. Me alteró la sola idea de volver a verlo así...
...pero él entró con los chicos, sonrió y me guiñó un ojo, y yo, dentro de mi enorme sentimiento generalizado de estar terriblemente mal sonreí porque... porque Él.
(Como la mayoría de mis sentimientos hoy en día, que son 'Porque Él.'). [...]
Verde. Verde fuego. Su color preferido es el verde, a veces el mío también.
Creo que ya se va esa racha en la que todo era amarillo, comienza a terminar un principio. Se empieza a escapar con rapidez la sensación de estar en la luna, feliz de la vida, de no transitar ningún duelo, de poder pasar indemne directamente a la parte de estar bien y feliz con alguien nuevo. De no pensarte, de no extrañarte, de pasar días y días sin siquiera abrir tu muro.
Será la cercanía al momento de volver a cursar con vos, o lo inminente de esa fiesta en la que tenemos que estar todos... será haber releído ese pedacito de lo que era un día juntos.
Supongo que me había convencido bastante de que odiarte era algo obvio. Estás en papel de imbécil, todo el mundo te cree, a veces me muero de alivio al notar que vos también te desesperás por fingir que ya pasamos y no dejamos huella. Pero a veces odio lograr sentir que ya pasamos y no dejamos huella.
Y con él... bueno. Por momentos es tan divertido y saludable, hacemos miles de planes, la pasamos bien, me contiene y me cuida, me fuerzo a buscarlo cuando más tengo ganas de correr y escaparme, y de esa forma logro abrirme y ayudar a construir una relación madura y sana. Por momentos me molesta todo lo que dice y hace, sólo porque cuando me toca no me tiembla todo el cuerpo.
Y sin importar cuán inmensamente mejor que vos sea en la teoría, no me alcanza en la práctica... cuando él lo percibe no paramos de discutir ni un segundo.
Tal vez soy mentalmente incapaz de ser feliz: de resignar las pasiones que me duelen cuando aún estoy a tiempo de salvar lo cotidiano que me cura.
Tal vez soy una idiota emocional, o depresiva... se siente como si a todo el mundo le hubieran contado algún secreto que se olvidaron de pasarme a mí.
Así que todos tienen problemas e indecisiones, pero encuentran la forma de ser un poquito más mediocres, de aspirar a un poco menos, y así ser mucho más felices... después sólo quedamos los drogadictos perdidos, los enfermos mentales sin vuelta, los seres brillantes que ya evolucionaron... y un puñado de personitas como yo: que no tienen idea de cómo ver menos, o tomar más distancia de lo que llegan a ver.
La mayor, graaaan enorme mayor parte de mí, quiere bajar un escalón y parecerse más al grueso de la gente, meterse en el corral, amar a su casi.novio porque intenta quererla como es, la ve y escucha 'Fix you', siempre tiene ganas de ella...
...Pero una partecita de mí, sostiene muy firme y decididamente, enanita y con una soberbia que sólo puede salir de mí, que te va a esperar para siempre... que lo que siento por vos va a seguir siendo real cuando se hayan secado todos los océanos. Una partecita de mí todavía se levanta cada uno de mis días rogando que vos te hayas levantado dispuesto a venir a buscarme.
¿Qué voy a hacer con vos, R.? Gente que simplemente te pega distinto...
lunes, 24 de febrero de 2014
That green eyes, you're the one that I wanted to find... ♪ (I'm denying you)
En realidad no tiene ganas de escribir nada, de hablar con nadie. ¿Cuánto de lo que pasó en estas semanas vale la pena contar? Un chico la hace inmensamente feliz, a veces la hace llorar... después la abraza.
Pero esas veces son las menos, y porque él también está triste.
Algo cambió igual, la última vez que ella lloró era por él en serio, no por el otro. Ahora están mejor.
El otro miente, se miente solo, a los demás, a ellas dos... pero ella lee la verdad en sus ojos con tanta facilidad... tal vez le pareció, pero cree que hoy sus ojos tal vez brillaban de un color bastante normal: de un verde apagado. Caminó la vuelta a casa sola y con un llanto atravesado en la garganta. La ida había sido con una sonrisa involuntaria y la compañía constante de unos pasos que van siempre a su par.
Esta vez podría ir en serio, se siente así: como algo aterrador por lo bueno, por lo sano... pero no tan claustrofóbico porque esta vez lo elije en serio, le gusta en serio, la hace reír, la hace besar hasta perderse en el tiempo.
Pero es cierto, si lo piensa, acaban de pasar juntos la primera clase del año en el salón donde se vieron por primera vez, y ella no recuerda ningún perfume explotando en sus sentidos e impidiéndole pensar. Su chico tiene un perfume terriblemente efectivo... su chico tiene tanto de lo que se puede pedir... aunque a simple vista tengan poco en común... aunque alguna vez lo haya odiado.
Se siente mucho mas feliz de lo que solía ser... de lo que fue durante mucho tiempo. Empieza a sentir cómo las cosas se acomodan y cada faceta de su vida se enfrenta a un camino definido por recorrer. Sabe que gran parte de ese progreso se debe a la estabilidad que le aporta esa relación nueva. Sabe que está mejor, y va a estar mejor, sabe que no puede extrañar el dolor en el que se hundía a diario a cambio de unos cuantos ratitos de fugaz perfección. Sabe. Sabe todo, excepto qué hacer cuando ve a su Partenaire improvisado bailar cerca de ella e insalvablemente lejos a la vez. Sabe que no puede atarse a nada de lo que eso implica... a la energía que los une, a la histeria, a saber lo que él piensa, a lo que podrían haber llegado a ser. Sabe que tiene que dejarlo ir ahora.
Lo está haciendo, de hecho, dejarlo ir. Por mucho que vaya contra su naturaleza idiota de musical, está tomando una decisión más acorde al mundo real, apostando a una relación real.
Capaz eso es madurar, perderse un poco para encontrar algo nuevo, invo-evolucionar, todas las dudas existenciales del mundo, ya sabés. Capaz no es tan malo después de todo.
Pero esas veces son las menos, y porque él también está triste.
Algo cambió igual, la última vez que ella lloró era por él en serio, no por el otro. Ahora están mejor.
El otro miente, se miente solo, a los demás, a ellas dos... pero ella lee la verdad en sus ojos con tanta facilidad... tal vez le pareció, pero cree que hoy sus ojos tal vez brillaban de un color bastante normal: de un verde apagado. Caminó la vuelta a casa sola y con un llanto atravesado en la garganta. La ida había sido con una sonrisa involuntaria y la compañía constante de unos pasos que van siempre a su par.
Esta vez podría ir en serio, se siente así: como algo aterrador por lo bueno, por lo sano... pero no tan claustrofóbico porque esta vez lo elije en serio, le gusta en serio, la hace reír, la hace besar hasta perderse en el tiempo.
Pero es cierto, si lo piensa, acaban de pasar juntos la primera clase del año en el salón donde se vieron por primera vez, y ella no recuerda ningún perfume explotando en sus sentidos e impidiéndole pensar. Su chico tiene un perfume terriblemente efectivo... su chico tiene tanto de lo que se puede pedir... aunque a simple vista tengan poco en común... aunque alguna vez lo haya odiado.
Se siente mucho mas feliz de lo que solía ser... de lo que fue durante mucho tiempo. Empieza a sentir cómo las cosas se acomodan y cada faceta de su vida se enfrenta a un camino definido por recorrer. Sabe que gran parte de ese progreso se debe a la estabilidad que le aporta esa relación nueva. Sabe que está mejor, y va a estar mejor, sabe que no puede extrañar el dolor en el que se hundía a diario a cambio de unos cuantos ratitos de fugaz perfección. Sabe. Sabe todo, excepto qué hacer cuando ve a su Partenaire improvisado bailar cerca de ella e insalvablemente lejos a la vez. Sabe que no puede atarse a nada de lo que eso implica... a la energía que los une, a la histeria, a saber lo que él piensa, a lo que podrían haber llegado a ser. Sabe que tiene que dejarlo ir ahora.
Lo está haciendo, de hecho, dejarlo ir. Por mucho que vaya contra su naturaleza idiota de musical, está tomando una decisión más acorde al mundo real, apostando a una relación real.
Capaz eso es madurar, perderse un poco para encontrar algo nuevo, invo-evolucionar, todas las dudas existenciales del mundo, ya sabés. Capaz no es tan malo después de todo.
miércoles, 12 de febrero de 2014
Podrían no haber sido artistas...
Podrían haberse conocido cuando eran chicos, crecieron viviendo a un barrio de distancia, pero fueron a primarias diferentes. Podrían haberse conocido cuando ella tenía 11 y él 13, pero él rindió para ingresar a la escuela de ella y no entró. Podrían haberse conocido cuando ella tenía 12 y él 14, pero ella entró a la escuela de él y no fue. Podrían haberse conocido cuando ella tenía 16, o 17, y él 18, o 19, pero estudiaron durante dos años cursando todos los días en el mismo edificio, almorzando en los mismos lugares, evaluados por los mismos profesores, sin verse nunca. Podrían haberse conocido cuando ella tenía 18 y él 20, pero ella pasó por todas las escuelas de teatro musical de la ciudad, excepto por la de él. Por tres años consecutivos convergieron en los mismos festejos sin cruzarse. En cierta ocasión se fueron de vacaciones al mismo lugar sin siquiera sospecharlo. Leyeron los mismos libros, observaron a la misma gente, llegaron a las mismas conclusiones sobre muchas cosas. Cuando por fin coincidieron en la misma escuela al mismo tiempo, él se anotó a la noche y ella a la mañana. Él no faltaba nunca excepto cuando ella recuperaba clases en su curso. Si lo veía por la calle, él siempre llevaba una cuadra de distancia y caminaba con rapidez. Tal vez el Universo se esforzó por mantenerlos caminando sobre líneas paralelas durante el mayor tiempo posible, pero aún así ella cumplió 19, y él 21, y contra todo pronóstico, ley matemática o predisposición universal, se encontraron.
La primera vez que él se sintió tentado a hablarle, ella necesitaba a alguien nuevo, pero él no se animó.
La primera vez que ella se sintió tentada a hablarle, él estaba milagrosamente soltero, pero ella no se animó. La primera vez que se hablaron ya no era el momento justo para ninguno de los dos.
A veces el amor se presenta de forma fácil y explícita:
Un chico y una chica viven sus vidas transitando sobre líneas cualesquiera que en algún punto se cruzan, un chico se siente atraído por una chica en una fiesta y le habla, una chica sale al parque y se encuentra a un chico, un chico y una chica salen a tomar algo una noche, un par de chicos solteros se besan en una esquina.
Y otras, la mala voluntad de un Destino caprichoso hace que la historia de dos personas que bajo otras circunstancias podrían haber sido perfectamente felices juntas, resulte en un mar confuso y complicado, lleno de desencuentros y oportunidades perdidas, provocando así que el tiempo de coincidencia entre dos líneas paralelas sea tan breve en el recuento, que uno termine preguntándose si alguna vez en verdad pasó, o si valió de algo la pena:
Una chica reconoce a un chico en una multitud de gente, tal vez lo recuerda de otra vida o de algún sueño. Un chico ve a una chica llegar a una fiesta y su mirada se aísla por completo del mundo para analizarla a ella. Una chica observa a un chico durante toda una clase pero él no la ve. Un chico inventa excusas para cruzarse una y otra vez a una chica que espera en un pasillo. Una chica enseña ballet a un chico y él señala 'Qué bien nos vemos juntos en el espejo!'. Una chica escucha que un chico está en el piso de arriba y sube una escalera sin pensar. Un chico acepta ayuda de una chica. Una chica no acepta disculpas de un chico. Un chico le habla a una chica en una calle con casitas de colores. Una chica mira más a un chico que al paisaje. Un chico toma el brazo de una chica. Una chica paga el almuerzo de un chico. Un chico y una chica se sientan juntos en un colectivo. Un chico defiende ideas que fascinan a una chica. Una chica se para frente al escenario más imponente de su mundo y no puede evitar mirar de reojo a un chico. Un chico se fascina con la pintura de un techo antiguo y no puede evitar tomarle la mano a una chica. Una chica deja que un chico elija un bar. Un chico tapa con su abrigo a una chica en un teatro a oscuras. Una chica se detiene a mirar a un chico al final de un viaje. Un chico tarda un segundo de más de lo necesario en despedirse de una chica. Un chico y una chica prometen juntarse a ensayar en el futuro. Una chica contacta a un chico. Un chico invita a una chica a su cumpleaños. Una chica va al cumpleaños de un chico sin conocer a casi nadie. Un chico cocina comida vegetariana por una chica. Una chica ve a un chico caminando de la mano con otra chica. Un chico espera a que se vaya otra para sentarse frente a una chica y hablarle sólo a ella. Una chica se sienta demasiado cerca de un chico. Un chico acompaña al baño a una chica. Una chica le regala tres vicios a un chico. Un chico se va de su propia fiesta para acompañar a una chica a su casa bajo la lluvia. Una chica está ebria y mira a un chico. Un chico besa a una chica. Una chica le pide a un chico que la lleve con él. Un chico no puede escaparse con una chica, ni dejar de besarla. Un chico y una chica bailan un vals sin música. Una chica odia a los pájaros que cantan la partida de un chico. Un chico despide a una chica en un umbral. Una chica se acuesta a dormir convencida de haber soñado con un chico. Un chico le habla a una chica en la mañana sobre algo que sí pasó. Una chica piensa en un chico. Un chico recuerda que no debe estar con una chica porque ya está con otra. Una chica intenta sin éxito descifrar a un chico. Un chico intenta sin éxito dejar de buscar a una chica. Una chica acusa a un chico de bipolaridad. Un chico acusa a una chica de pensar demasiado. Una chica se viste bien para muchas fiestas a las que va un chico. Un chico le compra tragos a una chica en muchas fiestas. Un chico y una chica discuten demasiadas veces. Una chica busca a un chico. Un chico ignora a una chica. Una chica ignora a un chico. Un chico busca a una chica. Un chico y una chica se cansan de discutir a cerca de buscarse o ignorarse mutuamente. Un chico besa a una chica. Una chica siempre espera a un chico. Un chico desviste a una chica. Una chica tiembla por un chico. Un chico duda por otra chica. Una chica ya no quiere a otro chico. Un chico y una chica se convierten en el secreto peor guardado de una escuela. Un chico busca a una chica sólo cuando se aburre de todo lo demás. Una chica sufre y llora por un chico al que ya no se anima a buscar. Un chico y una chica pasan una sola noche eterna y unas cuantas tardes efímeras. Una chica se duerme abrazando a un chico. Un chico se despierta abrazando a una chica. Una chica empieza a extrañar a un chico un momento antes de que él se vaya. Un chico se olvida de seguir buscando a una chica. Una chica se acostumbra a vivir a los pies de un chico. Un chico a veces recuerda cuánto le fascina una chica. Una chica a veces se cansa de fascinarse por un chico. Un chico y una chica discuten demasiado. Una chica invita a un chico a su cumpleaños. Un chico va al cumpleaños de una chica conociendo a casi todos. Una chica se va de su propia fiesta para irse a su casa acompañada por un chico. Un chico admira a una chica. Una chica le dice a un chico que está enamorada de él. Un chico le dice a una chica que no siente lo mismo que ella. Una chica llora de espaldas a un chico. Un chico abraza a una chica. Un chico y una chica discuten demasiado. Una chica siente cómo de a poco las cosas dejan de ser como eran antes con un chico. Un chico se encarga de probarle a una chica que ya nada es como solía ser entre ellos. Una chica de a poco empieza a intentar ser feliz con otro chico. Un chico de a ratos empieza a celar a una chica. Una chica admite estar cansada de rogarle a un chico. Un chico empieza a rogarle a una chica aunque jamás lo pueda admitir. Una chica llora por las cosas que un chico no admite. Un chico contiene a una chica que llora. Una chica se duerme al lado de un chico. Un chico se despierta al lado de una chica. Una chica mira hacia su ventana como esperando ver a un chico. Un chico mira hacia la ventana de una chica como esperando verla. Un chico y una chica ven con impotencia cómo su secreto sale a la luz. Una chica se pregunta si un chico está bien. Un chico se resguarda en ignorar a una chica. Una chica no se deja insultar por un chico. Un chico habla con desprecio a sus amigos de una chica en algún bar. Una chica se muere por dentro extrañando a un chico que una vez creyó reconocer en una multitud de gente. Un chico finge que todas las chicas que llegan a fiestas hacen que su mirada se aísle del mundo como le pasó una vez al analizar a una chica. Un chico y una chica presos del enojo pasan semanas sin verse y sin hablarse. Una chica ve aparecer a un chico cuando menos se lo espera. Un chico saluda a una chica para el público como si nada malo hubiera pasado nunca. Una chica finge estar entera ante los ojos de un chico. Un chico se trasluce roto ante los ojos de una chica. Una chica escribe algo de su historia con un chico. Un chico no se gasta en leer lo que escribe una chica.
A veces el amor se presenta en forma simple y ordenada, y la relación entre dos personas crece de forma sana y común, sin demasiados contratiempos, en línea recta hacia alguna forma esperable de equilibrio emocional. Esta forma de encuentro entre dos personas es positiva y constructiva, es la clase de experiencia a partir de la cuál se forman parejas estables amparadas en el compañerismo que eventualmente se consolidan en matrimonios exitosos, da lugar a hijos, fotos enmarcadas, e historias de vida aburridas.
Y a veces la atracción entre dos personas rompe con toda lógica o moral, y crece como el fuego, desordenada y violenta, quemándolo todo a su paso y dejando cenizas incandescentes en cada rincón. Esta forma de encuentro es casi un choque, y por cada instante de pasión insuperable genera siglos residuales de destrucción emocional. Es la clase de experiencia que una persona recorre atravesada por el dolor y la incertidumbre, y a partir de la cuál en la mente de alguien se forman mecanismos de supervivencia, que dan lugar a toda clase de emisiones catárticas como ser dibujos reveladores, canciones desgarradoramente interpretadas, adagios bailados con súplica, escritos hechos de sinceridad... esta forma de atracción en fin, provoca Arte.
La primera vez que él se sintió tentado a hablarle, ella necesitaba a alguien nuevo, pero él no se animó.
La primera vez que ella se sintió tentada a hablarle, él estaba milagrosamente soltero, pero ella no se animó. La primera vez que se hablaron ya no era el momento justo para ninguno de los dos.
A veces el amor se presenta de forma fácil y explícita:
Un chico y una chica viven sus vidas transitando sobre líneas cualesquiera que en algún punto se cruzan, un chico se siente atraído por una chica en una fiesta y le habla, una chica sale al parque y se encuentra a un chico, un chico y una chica salen a tomar algo una noche, un par de chicos solteros se besan en una esquina.
Y otras, la mala voluntad de un Destino caprichoso hace que la historia de dos personas que bajo otras circunstancias podrían haber sido perfectamente felices juntas, resulte en un mar confuso y complicado, lleno de desencuentros y oportunidades perdidas, provocando así que el tiempo de coincidencia entre dos líneas paralelas sea tan breve en el recuento, que uno termine preguntándose si alguna vez en verdad pasó, o si valió de algo la pena:
Una chica reconoce a un chico en una multitud de gente, tal vez lo recuerda de otra vida o de algún sueño. Un chico ve a una chica llegar a una fiesta y su mirada se aísla por completo del mundo para analizarla a ella. Una chica observa a un chico durante toda una clase pero él no la ve. Un chico inventa excusas para cruzarse una y otra vez a una chica que espera en un pasillo. Una chica enseña ballet a un chico y él señala 'Qué bien nos vemos juntos en el espejo!'. Una chica escucha que un chico está en el piso de arriba y sube una escalera sin pensar. Un chico acepta ayuda de una chica. Una chica no acepta disculpas de un chico. Un chico le habla a una chica en una calle con casitas de colores. Una chica mira más a un chico que al paisaje. Un chico toma el brazo de una chica. Una chica paga el almuerzo de un chico. Un chico y una chica se sientan juntos en un colectivo. Un chico defiende ideas que fascinan a una chica. Una chica se para frente al escenario más imponente de su mundo y no puede evitar mirar de reojo a un chico. Un chico se fascina con la pintura de un techo antiguo y no puede evitar tomarle la mano a una chica. Una chica deja que un chico elija un bar. Un chico tapa con su abrigo a una chica en un teatro a oscuras. Una chica se detiene a mirar a un chico al final de un viaje. Un chico tarda un segundo de más de lo necesario en despedirse de una chica. Un chico y una chica prometen juntarse a ensayar en el futuro. Una chica contacta a un chico. Un chico invita a una chica a su cumpleaños. Una chica va al cumpleaños de un chico sin conocer a casi nadie. Un chico cocina comida vegetariana por una chica. Una chica ve a un chico caminando de la mano con otra chica. Un chico espera a que se vaya otra para sentarse frente a una chica y hablarle sólo a ella. Una chica se sienta demasiado cerca de un chico. Un chico acompaña al baño a una chica. Una chica le regala tres vicios a un chico. Un chico se va de su propia fiesta para acompañar a una chica a su casa bajo la lluvia. Una chica está ebria y mira a un chico. Un chico besa a una chica. Una chica le pide a un chico que la lleve con él. Un chico no puede escaparse con una chica, ni dejar de besarla. Un chico y una chica bailan un vals sin música. Una chica odia a los pájaros que cantan la partida de un chico. Un chico despide a una chica en un umbral. Una chica se acuesta a dormir convencida de haber soñado con un chico. Un chico le habla a una chica en la mañana sobre algo que sí pasó. Una chica piensa en un chico. Un chico recuerda que no debe estar con una chica porque ya está con otra. Una chica intenta sin éxito descifrar a un chico. Un chico intenta sin éxito dejar de buscar a una chica. Una chica acusa a un chico de bipolaridad. Un chico acusa a una chica de pensar demasiado. Una chica se viste bien para muchas fiestas a las que va un chico. Un chico le compra tragos a una chica en muchas fiestas. Un chico y una chica discuten demasiadas veces. Una chica busca a un chico. Un chico ignora a una chica. Una chica ignora a un chico. Un chico busca a una chica. Un chico y una chica se cansan de discutir a cerca de buscarse o ignorarse mutuamente. Un chico besa a una chica. Una chica siempre espera a un chico. Un chico desviste a una chica. Una chica tiembla por un chico. Un chico duda por otra chica. Una chica ya no quiere a otro chico. Un chico y una chica se convierten en el secreto peor guardado de una escuela. Un chico busca a una chica sólo cuando se aburre de todo lo demás. Una chica sufre y llora por un chico al que ya no se anima a buscar. Un chico y una chica pasan una sola noche eterna y unas cuantas tardes efímeras. Una chica se duerme abrazando a un chico. Un chico se despierta abrazando a una chica. Una chica empieza a extrañar a un chico un momento antes de que él se vaya. Un chico se olvida de seguir buscando a una chica. Una chica se acostumbra a vivir a los pies de un chico. Un chico a veces recuerda cuánto le fascina una chica. Una chica a veces se cansa de fascinarse por un chico. Un chico y una chica discuten demasiado. Una chica invita a un chico a su cumpleaños. Un chico va al cumpleaños de una chica conociendo a casi todos. Una chica se va de su propia fiesta para irse a su casa acompañada por un chico. Un chico admira a una chica. Una chica le dice a un chico que está enamorada de él. Un chico le dice a una chica que no siente lo mismo que ella. Una chica llora de espaldas a un chico. Un chico abraza a una chica. Un chico y una chica discuten demasiado. Una chica siente cómo de a poco las cosas dejan de ser como eran antes con un chico. Un chico se encarga de probarle a una chica que ya nada es como solía ser entre ellos. Una chica de a poco empieza a intentar ser feliz con otro chico. Un chico de a ratos empieza a celar a una chica. Una chica admite estar cansada de rogarle a un chico. Un chico empieza a rogarle a una chica aunque jamás lo pueda admitir. Una chica llora por las cosas que un chico no admite. Un chico contiene a una chica que llora. Una chica se duerme al lado de un chico. Un chico se despierta al lado de una chica. Una chica mira hacia su ventana como esperando ver a un chico. Un chico mira hacia la ventana de una chica como esperando verla. Un chico y una chica ven con impotencia cómo su secreto sale a la luz. Una chica se pregunta si un chico está bien. Un chico se resguarda en ignorar a una chica. Una chica no se deja insultar por un chico. Un chico habla con desprecio a sus amigos de una chica en algún bar. Una chica se muere por dentro extrañando a un chico que una vez creyó reconocer en una multitud de gente. Un chico finge que todas las chicas que llegan a fiestas hacen que su mirada se aísle del mundo como le pasó una vez al analizar a una chica. Un chico y una chica presos del enojo pasan semanas sin verse y sin hablarse. Una chica ve aparecer a un chico cuando menos se lo espera. Un chico saluda a una chica para el público como si nada malo hubiera pasado nunca. Una chica finge estar entera ante los ojos de un chico. Un chico se trasluce roto ante los ojos de una chica. Una chica escribe algo de su historia con un chico. Un chico no se gasta en leer lo que escribe una chica.
A veces el amor se presenta en forma simple y ordenada, y la relación entre dos personas crece de forma sana y común, sin demasiados contratiempos, en línea recta hacia alguna forma esperable de equilibrio emocional. Esta forma de encuentro entre dos personas es positiva y constructiva, es la clase de experiencia a partir de la cuál se forman parejas estables amparadas en el compañerismo que eventualmente se consolidan en matrimonios exitosos, da lugar a hijos, fotos enmarcadas, e historias de vida aburridas.
Y a veces la atracción entre dos personas rompe con toda lógica o moral, y crece como el fuego, desordenada y violenta, quemándolo todo a su paso y dejando cenizas incandescentes en cada rincón. Esta forma de encuentro es casi un choque, y por cada instante de pasión insuperable genera siglos residuales de destrucción emocional. Es la clase de experiencia que una persona recorre atravesada por el dolor y la incertidumbre, y a partir de la cuál en la mente de alguien se forman mecanismos de supervivencia, que dan lugar a toda clase de emisiones catárticas como ser dibujos reveladores, canciones desgarradoramente interpretadas, adagios bailados con súplica, escritos hechos de sinceridad... esta forma de atracción en fin, provoca Arte.
martes, 11 de febrero de 2014
Love Sucks.
No escribo cuando estoy feliz. Ningún artista lo hace. No bien, al menos. Soy de la Escuela de los Hombres Sensibles... Pero me fuerzo, porque sé que la felicidad es limitada y que necesito descargar el resto, la partecita que oscurece mi mente en los pequeños momentos de soledad. Supertramp me hace de soporte, me mantiene cuerda, me da valor y calma... pero a cierto nivel sé que estoy postergando un duelo devastador que en algún momento va a llegar con toda. Hace un tiempo no sé nada de mi Partenaire... nada suyo al menos, nada del que conozco yo... todo lo que me llega suena irreal.
Siempre pensé que era tu verdad, ¿sabés? Que era el secreto que escondías de todos, y sólo por eso podías ser conmigo lo que con nadie más... Pero ahora no sé quién sos. No tengo idea. No sé quién fuiste cuando eras mío. (Nunca fuiste mío, ya lo sé, es un decir... no me tortures así. No dejes tu voz en mi cabeza, diciendo lo poco que siempre te importé...).
Él encarándose minas, él con otras dos, él con la novia que volvió de otro lado, no de donde él te dijo que estaba... él hablando de vos con sus amigos en un bar. Él siendo lo que nunca jamás esperaste de alguien con esa sonrisa. Él haciéndote llorar sólo con cruzarse por tu pensamiento por más de 15 segundos. Él.
Y Supertramp está ahí en casi todos mis días, siendo simple, siendo bueno, siendo sano.
Excesivo, eso sí. Absorbente. Pero es culpa de los dos, no suya. Él propone, yo lo dejo.
Me pregunto cuán rota estoy, supongo que menos que otras veces. No me estoy dejando caer tanto, pero para evitar romperme más, estoy quieta. Odio sentirme estática. Hoy de a poco al levantarme empecé a afrontar decisiones inevitables. Sé exactamente cuándo me voy a romper: Cuando te vea. Una foto en lo más alto de mi Inicio hoy me dio una descarga apenas me conecté. Una foto, já. Pero la foto no huele a tu perfume, la foto no refleja ni la mitad de vos, tus ojos en la foto... no hablemos de tus ojos.
Escribo para dejar registrado que sé que no estoy perfectamente bien. Que no me estoy mintiendo tanto. Que soy más feliz con él de lo que nunca jamás pude ser con vos... pero eso no quita todo lo que alguna vez soñé. Que soy más feliz que antes, que me estoy sintiendo mejor... pero sigo lejos de sentirme curada por completo, feliz de verdad, realizada. Que creo que va a durar, que hasta tengo ganas por ahora de serle fiel... pero que no estoy enamorada. Escribo como siempre para poder releerlo después y saber que así me sentía, y no como lo pinte el recuerdo. Los recuerdos pensados siempre son exageradamente dulces.
No sé por qué tuve que entender hace tan poco que sólo creo en el amor a primera vista (a primera impresión fuerte, a primer flash irrefutable). Todo era menos absoluto antes de llegar a esa conclusión, pero es cierto, y es terrible. Me acuerdo de que abriste la boca en un bar en Buenos Aires, para hablar sobre política, y yo supe que quería ser tuya. Antes de eso sí, desde el primer instante, siempre quise usarte y jugar un rato con vos antes de pasar de largo y seguir mi vida. Nunca pensé que fuera a terminar el año pasado sin haberte besado. Lo supe al mirarte por primera vez, que llevabas dentro tuyo parte de mi historia. Pero entré a ese bar queriendo alguna de tus noches, y salí de ahí queriendo todos tus días. Todos tus días.
Llevo todos mis días viendo a Supertramp últimamente, su presencia es algo tan positivo en mi mente y en mi espíritu que no veo razones lógicas o ilógicas para terminarlo de acá a un buen tiempo... para dosificarlo tal vez, pero de todos modos sigo estando de vacaciones a medias, sigo cumpliendo con todas mis actividades regulares. Sigo leyendo y cocinando. Sigo viendo películas extrañas. Sigo viendo a mis amigos. Sigo jugando con mis perros. Podría ser peor. Podría estar enferma y reventada por todas las derrotas que me regalaste. Podría estar perdiendo las ganas de todo. Pero no... estoy bien. Intento estar bien, él me ayuda a estar bien.
Ya no pienso tanto en vos, excepto cuando sueño, excepto cuando escribo. Ya no te extraño con tanta desesperación, ya no me clavo las uñas en la palma de la mano esperando que aparezcas o explotar. Ya el calor no es tan grave como para no bailar. Podría ser peor.
Sigo estando enamorada de lo que sea que haya sido ese chico que alguna vez conocí y se parecía tanto físicamente a vos. Sigo estando enamorada de uno, sigo sin enamorarme del otro, pero ey, podría ser peor.
Y no, no llamo ni tiento a la mala suerte -siempre tan dispuesta a buscarme-, pero a veces yo también me hago fuerte a base de pequeñas victorias.
"Actually, there is a word for that. It’s love. I’m in love with her, okay? If you’re looking for the word that means caring about someone beyond all rationality and wanting them to have everything they want no matter how much it destroys you, it’s love. And when you love someone you just, you…you don’t stop, ever. Even when people roll their eyes, and call you crazy. Even then. Especially then. You just– you don’t give up. Because if I could just give up…if I could just, you know, take the whole world’s advice and– and move on and find someone else, that wouldn’t be love. That would be… that would be some other disposable thing that is not worth fighting for. But I– that is not what this is." ♥
Siempre pensé que era tu verdad, ¿sabés? Que era el secreto que escondías de todos, y sólo por eso podías ser conmigo lo que con nadie más... Pero ahora no sé quién sos. No tengo idea. No sé quién fuiste cuando eras mío. (Nunca fuiste mío, ya lo sé, es un decir... no me tortures así. No dejes tu voz en mi cabeza, diciendo lo poco que siempre te importé...).
Él encarándose minas, él con otras dos, él con la novia que volvió de otro lado, no de donde él te dijo que estaba... él hablando de vos con sus amigos en un bar. Él siendo lo que nunca jamás esperaste de alguien con esa sonrisa. Él haciéndote llorar sólo con cruzarse por tu pensamiento por más de 15 segundos. Él.
Y Supertramp está ahí en casi todos mis días, siendo simple, siendo bueno, siendo sano.
Excesivo, eso sí. Absorbente. Pero es culpa de los dos, no suya. Él propone, yo lo dejo.
Me pregunto cuán rota estoy, supongo que menos que otras veces. No me estoy dejando caer tanto, pero para evitar romperme más, estoy quieta. Odio sentirme estática. Hoy de a poco al levantarme empecé a afrontar decisiones inevitables. Sé exactamente cuándo me voy a romper: Cuando te vea. Una foto en lo más alto de mi Inicio hoy me dio una descarga apenas me conecté. Una foto, já. Pero la foto no huele a tu perfume, la foto no refleja ni la mitad de vos, tus ojos en la foto... no hablemos de tus ojos.
Escribo para dejar registrado que sé que no estoy perfectamente bien. Que no me estoy mintiendo tanto. Que soy más feliz con él de lo que nunca jamás pude ser con vos... pero eso no quita todo lo que alguna vez soñé. Que soy más feliz que antes, que me estoy sintiendo mejor... pero sigo lejos de sentirme curada por completo, feliz de verdad, realizada. Que creo que va a durar, que hasta tengo ganas por ahora de serle fiel... pero que no estoy enamorada. Escribo como siempre para poder releerlo después y saber que así me sentía, y no como lo pinte el recuerdo. Los recuerdos pensados siempre son exageradamente dulces.
No sé por qué tuve que entender hace tan poco que sólo creo en el amor a primera vista (a primera impresión fuerte, a primer flash irrefutable). Todo era menos absoluto antes de llegar a esa conclusión, pero es cierto, y es terrible. Me acuerdo de que abriste la boca en un bar en Buenos Aires, para hablar sobre política, y yo supe que quería ser tuya. Antes de eso sí, desde el primer instante, siempre quise usarte y jugar un rato con vos antes de pasar de largo y seguir mi vida. Nunca pensé que fuera a terminar el año pasado sin haberte besado. Lo supe al mirarte por primera vez, que llevabas dentro tuyo parte de mi historia. Pero entré a ese bar queriendo alguna de tus noches, y salí de ahí queriendo todos tus días. Todos tus días.
Llevo todos mis días viendo a Supertramp últimamente, su presencia es algo tan positivo en mi mente y en mi espíritu que no veo razones lógicas o ilógicas para terminarlo de acá a un buen tiempo... para dosificarlo tal vez, pero de todos modos sigo estando de vacaciones a medias, sigo cumpliendo con todas mis actividades regulares. Sigo leyendo y cocinando. Sigo viendo películas extrañas. Sigo viendo a mis amigos. Sigo jugando con mis perros. Podría ser peor. Podría estar enferma y reventada por todas las derrotas que me regalaste. Podría estar perdiendo las ganas de todo. Pero no... estoy bien. Intento estar bien, él me ayuda a estar bien.
Ya no pienso tanto en vos, excepto cuando sueño, excepto cuando escribo. Ya no te extraño con tanta desesperación, ya no me clavo las uñas en la palma de la mano esperando que aparezcas o explotar. Ya el calor no es tan grave como para no bailar. Podría ser peor.
Sigo estando enamorada de lo que sea que haya sido ese chico que alguna vez conocí y se parecía tanto físicamente a vos. Sigo estando enamorada de uno, sigo sin enamorarme del otro, pero ey, podría ser peor.
Y no, no llamo ni tiento a la mala suerte -siempre tan dispuesta a buscarme-, pero a veces yo también me hago fuerte a base de pequeñas victorias.
"Actually, there is a word for that. It’s love. I’m in love with her, okay? If you’re looking for the word that means caring about someone beyond all rationality and wanting them to have everything they want no matter how much it destroys you, it’s love. And when you love someone you just, you…you don’t stop, ever. Even when people roll their eyes, and call you crazy. Even then. Especially then. You just– you don’t give up. Because if I could just give up…if I could just, you know, take the whole world’s advice and– and move on and find someone else, that wouldn’t be love. That would be… that would be some other disposable thing that is not worth fighting for. But I– that is not what this is." ♥
domingo, 2 de febrero de 2014
Whether I'm in your arms, or I'm at your feet... ♪
- Decime por favor que es mentira.
- ¿Qué?
- Decime por favor que no les dijo que estaba con muchas minas.
- Sí, me lo dijo.
- Es mentira.
- No es mentira, me mostró mensajes...
- Es mentira. No puede ser, él no es así. No es así. Ni siquiera tiene tiempo para eso.
- Está bien, como quieras...
- ¿Qué mensajes?
- No sé, nada explícito, no lo quiero mandar al frente. ¿Por qué te afecta tanto?
- Porque si eso es verdad todo lo demás fue mentira.
- No sé qué esperabas... era un loco que amaba a la novia...
- No tenés idea. No sabés nada. Si no sabés, por favor no emitas opiniones.
- Ya sé... por eso te digo que me cuentes tu versión.
- No, ¿de qué me sirve? Ya estás predispuesto a creerle.
Silencio.
- ¿Podés por favor cambiar el humor?
- No.
Con cada hora que pasa me siento más ida y más lejos. No quiero hacer nada. Con él, con nadie. Quiero tumbarme en la cama a morirme de música. Quiero seguir volcando cada parte del dolor en crear algo hermoso. Quiero a mis perros, a la cucaracha gigante con la que aprendí a compartir habitación (creo que le voy a poner Hal), cualquier cosa menos hablar con humanos. Quiero llegar viva al Lunes para volver a bailar.
Me convence de meternos en la ducha, con una luz muy tenue, y por un rato me besa e intento seguirle el juego. Pero basta un segundo de correrle la cara para escuchar mi propia respiración salirse de control, y sé exactamente cómo suena: Es el sonido de un ataque de pánico empezando. Si me moja agua caliente ya no hay nada que lo frene. Me escucho hiperventilar, y él me sienta en el piso de la bañera, se sienta conmigo y me abraza. Me escucha llorar sin control.
Intento explicarle con la poca voz que tengo lo que se sintió pasar una semana en el infierno, dos años atrás, y el vacío enorme que vino después. La incapacidad de sentir bien o mal. La soledad sin remedio. La falta completa de esperanza.
- ...y entonces vino él.
- Y entonces vino él... ya no puedo confiar en nadie. En nada.
- Y... está jodido.
- Yo pensaba que él era mucho mejor persona que yo... me hacía querer ser mejor, no por él, por mí. Me hacía crecer, aprendía de él todos los días.
- Creo que entiendo lo que decís.
- Y lo peor es que tenés razón, y él tiene razón: Todavía no me resigno.
- Resignarse es lo más difícil.
- No... a él. Quiero decir que una parte de mí todavía no se resigna a él.
- Ah... Ya va a venir alguien, vas a encontrar a alguien.
- En este momento no creo que haya otro alguien. Si fuera por mí, si pudiera decidirlo, me enamoraría de vos ahora mismo. No entiendo por qué seguís acá conmigo. No deberías seguir acá.
- Ey, dejá de sentirte así: No sos un bicho raro. A todos nos pasa. Querer a alguien es la emoción más fuerte que puede vivir una persona. Simplemente tenés que intentar no pensar tanto en eso, centrarte en otras cosas.
Pasamos mucho tiempo sentados bajo el agua hasta que por fin siento más débil el llanto y logro hacer algo por contenerlo. Con su ayuda logro pararme y lavarme el pelo, salir del baño, volver a la cama.
- ¿Estás bien?
- No. Pero va a tomar un buen rato.
Intentamos reír. Pero no vuelvo a sentirme bien. No vuelvo a intentar seguirle nada. Sigo sin saber por qué se queda, pero me alegro de que lo haga.
Me pica todo el tiempo la cabeza, y sé que no es nada más que el desquicie manifestándose.
Las náuseas me atacan sin previo aviso cuando quieren. A veces me duele el cerebro.
Mi espalda nunca deja de regular el malestar general.
¿Qué fue de mi chico encantador de ojos verdes como ventanas abiertas a un mundo mejor?
¿Quién era el caballero que me prestaba su abrigo en un teatro?
¿Quién cocinaba para mí y me buscaba hasta encontrarme?
¿Hay alguna Pequeña Eternidad a la que vayan a parar todos los Principios, y se queden en burbujas irrompibles?
No sé cómo hacer para no buscarte, para no preguntarte nada, para volver a verte.
No sé cómo hacer para superarte sin que pasen dos años más de desconcierto.
¿Qué voy a hacer con vos, R.?
Y nunca jamás respondía. Nunca jamás encontré la respuesta.
He would never talk, but he was not shy. She was a street-smart girl, but she could not lie. They were perfect for each other: Say it now, 'cause in your heart it's loud! Oh, no... my feelings are more important than yours... ♪
- ¿Qué?
- Decime por favor que no les dijo que estaba con muchas minas.
- Sí, me lo dijo.
- Es mentira.
- No es mentira, me mostró mensajes...
- Es mentira. No puede ser, él no es así. No es así. Ni siquiera tiene tiempo para eso.
- Está bien, como quieras...
- ¿Qué mensajes?
- No sé, nada explícito, no lo quiero mandar al frente. ¿Por qué te afecta tanto?
- Porque si eso es verdad todo lo demás fue mentira.
- No sé qué esperabas... era un loco que amaba a la novia...
- No tenés idea. No sabés nada. Si no sabés, por favor no emitas opiniones.
- Ya sé... por eso te digo que me cuentes tu versión.
- No, ¿de qué me sirve? Ya estás predispuesto a creerle.
Silencio.
- ¿Podés por favor cambiar el humor?
- No.
Con cada hora que pasa me siento más ida y más lejos. No quiero hacer nada. Con él, con nadie. Quiero tumbarme en la cama a morirme de música. Quiero seguir volcando cada parte del dolor en crear algo hermoso. Quiero a mis perros, a la cucaracha gigante con la que aprendí a compartir habitación (creo que le voy a poner Hal), cualquier cosa menos hablar con humanos. Quiero llegar viva al Lunes para volver a bailar.
Me convence de meternos en la ducha, con una luz muy tenue, y por un rato me besa e intento seguirle el juego. Pero basta un segundo de correrle la cara para escuchar mi propia respiración salirse de control, y sé exactamente cómo suena: Es el sonido de un ataque de pánico empezando. Si me moja agua caliente ya no hay nada que lo frene. Me escucho hiperventilar, y él me sienta en el piso de la bañera, se sienta conmigo y me abraza. Me escucha llorar sin control.
Intento explicarle con la poca voz que tengo lo que se sintió pasar una semana en el infierno, dos años atrás, y el vacío enorme que vino después. La incapacidad de sentir bien o mal. La soledad sin remedio. La falta completa de esperanza.
- ...y entonces vino él.
- Y entonces vino él... ya no puedo confiar en nadie. En nada.
- Y... está jodido.
- Yo pensaba que él era mucho mejor persona que yo... me hacía querer ser mejor, no por él, por mí. Me hacía crecer, aprendía de él todos los días.
- Creo que entiendo lo que decís.
- Y lo peor es que tenés razón, y él tiene razón: Todavía no me resigno.
- Resignarse es lo más difícil.
- No... a él. Quiero decir que una parte de mí todavía no se resigna a él.
- Ah... Ya va a venir alguien, vas a encontrar a alguien.
- En este momento no creo que haya otro alguien. Si fuera por mí, si pudiera decidirlo, me enamoraría de vos ahora mismo. No entiendo por qué seguís acá conmigo. No deberías seguir acá.
- Ey, dejá de sentirte así: No sos un bicho raro. A todos nos pasa. Querer a alguien es la emoción más fuerte que puede vivir una persona. Simplemente tenés que intentar no pensar tanto en eso, centrarte en otras cosas.
Pasamos mucho tiempo sentados bajo el agua hasta que por fin siento más débil el llanto y logro hacer algo por contenerlo. Con su ayuda logro pararme y lavarme el pelo, salir del baño, volver a la cama.
- ¿Estás bien?
- No. Pero va a tomar un buen rato.
Intentamos reír. Pero no vuelvo a sentirme bien. No vuelvo a intentar seguirle nada. Sigo sin saber por qué se queda, pero me alegro de que lo haga.
Me pica todo el tiempo la cabeza, y sé que no es nada más que el desquicie manifestándose.
Las náuseas me atacan sin previo aviso cuando quieren. A veces me duele el cerebro.
Mi espalda nunca deja de regular el malestar general.
¿Qué fue de mi chico encantador de ojos verdes como ventanas abiertas a un mundo mejor?
¿Quién era el caballero que me prestaba su abrigo en un teatro?
¿Quién cocinaba para mí y me buscaba hasta encontrarme?
¿Hay alguna Pequeña Eternidad a la que vayan a parar todos los Principios, y se queden en burbujas irrompibles?
No sé cómo hacer para no buscarte, para no preguntarte nada, para volver a verte.
No sé cómo hacer para superarte sin que pasen dos años más de desconcierto.
¿Qué voy a hacer con vos, R.?
Y nunca jamás respondía. Nunca jamás encontré la respuesta.
He would never talk, but he was not shy. She was a street-smart girl, but she could not lie. They were perfect for each other: Say it now, 'cause in your heart it's loud! Oh, no... my feelings are more important than yours... ♪
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