No dejo de mirar su nombre escrito en la pantalla de una conversación vacía en la que él no está. No está, no se conecta, y no le puedo mandar un mensaje. Los mensajes al celular están prohibidos, como tantas otras cosas. Y lloro intentando no hacer ruido, y me cuesta escribir porque las lágrimas me velan los ojos. No sé dónde está. Ojalá estuviera acá conmigo, abrazándome, diciéndome que el otro flaco es un idiota que no vale la pena. Pero no está.
Y yo me limito a estar perdidamente enamorada de él, esté donde esté, esté haciendo lo que sea que esté haciendo, con quién sea que lo esté haciendo... pero sin mí. No está para mí.
Cuando él está conmigo sí es fácil... el resto del tiempo es una mierda. Me acuerdo que decía que no podía permitirme buscar al chico de ojos negros, porque podía tenerlo cuando quisiera en un plano físico, pero yo quería todo lo demás. Y ahora estoy exactamente en ese punto con mi chico de ojos verdes, tan verdes... y no es mío. Lo tengo a veces, pero no lo tengo nunca.
No puedo decirle 'Conectate, te extraño, me haces falta, aparecé para mí... te necesito'. Estoy en la cuerda floja siempre... haciendo todo medidamente para conservar el pedacito de él que me toca a mí. Pagando cada hora perfecta al lado de él con días de agonía estando sola. Cena conmigo, toma conmigo, fuma conmigo, se acuesta conmigo, se baña conmigo, duerme conmigo... pero después se levanta y se va solo. Y al final de cada lunes empieza el resto de mi semana en el mundo real, en la B, en el peor baño público al fondo a la izquierda del noveno círculo del Infierno. ¿Qué hago yo si no te importo? Me encanta mentirme y ser re convincente al decirme que si fueras mío me aburriría de vos muy rápido... no creo que sea cierto. Gente que simplemente, pega distinto. Yo no me iba a volver a enamorar, ya no podía sentir nada... me duele el corazón. Estaba rota al punto de ser inmune... pero ya no. Es como si la posibilidad de vos me hubiera levantado de entre todos los escombros para reunirme de nuevo en una sola pieza, y ahora se riera de mí quitando de a una las maderitas que sostienen mis cimientos. Resucitado para poder asesinarme de a poquito. ¿Por qué me rendí a esto de nuevo? Y con él soy tan fría... cuando lo tengo cerca, me cuesta mucho hablar sin ser sincera, así que hablo poco.
Somos devotos de la verdad, buenos omitiendo y desviando. Somos gente histérica y con muchas más dimensiones de las que se perciben a simple vista. Gente de lógica seducida por el arte. Vemos al mundo en sus facetas más tristes, pero intentamos mantenernos siempre en la luz. Jugamos con las emociones fuertes, aparentamos almas tranquilas. Leemos para visitar otras realidades, dormir nos cuesta (pero no si estamos juntos). Nos gustan los animales, los dibujos y los escenarios. Podríamos vivir de polizones en teatros. La gran ciudad nos llama. Estamos hechos de historias pasadas, y nunca hablamos sobre el futuro. Leo su nombre una vez más, le grito con la mente: 'Donde estés, te estoy llamando.' pero no sé si escucha... creo que apaga todos sus sensores para mí cuando no está en mi casa.
Ojalá estuvieras acá conmigo. Ojalá me abrazaras y acariciaras mi pelo como tantas otras veces: llevándome el oído a la altura de tu corazón. Ojalá me limpiaras vos las lágrimas con una mano tuya (las dos son tan certeras...). Ojalá me besaras en la boca, aunque en ella también se note lo mucho que estuve llorando. Ojalá estuvieras acá para mí, y me levantaras en brazos como siempre para llevarme hasta la cama. Ojalá te acostaras al lado mío con todo el tiempo del mundo, el suficiente como para poder quedarte cerca sin el fuego de hacer nada más. Ojalá estuvieras acá eligiendome, jugandotela a pesar de todo. Ojalá me quisieras como yo te quiero, ojalá usaras tu voz de locutor para decirme que voy a estar bien. Ojalá las cosas fueran distintas, tengo tantas ganas de vos... Ojalá no me gustaras tanto. Ojalá...
Pero no estás. Estoy sola, y hace un buen rato que intento calmarme y dejar de llorar. Y en un rato el cansancio y el sueño van a vencer a la estúpida esperanza que me mantiene conectada, revisando tu ventana cada varios segundos. Me voy a acostar sola siguiendo el razonamiento liso y llano de que, aún si te conectás, voy a fingir para vos. Te voy a decir que estoy bien, te voy a hacer reír. Te voy a despedir con una sonrisa... como si me diera igual que te fueras. Ojalá algún día sepas que nunca da igual cuando te vas.
-I know I seem an insane person, because I hardly know you ...but sometimes things are so transparent, they don't need evidential proof ♥
domingo, 24 de noviembre de 2013
martes, 12 de noviembre de 2013
Los minutos del invierno se diluyen en la boca de un diablo charlatán... ♪
Él se tira en su cama y la abraza, deja de reírse para mirarla a los ojos, con unos ojos tan verdes... ¿cuántas veces lo imaginó en ese lugar, en esa situación, a esa distancia? A ella le dan ganas de reírse hasta llorar, así que lo mira en silencio y se besan. Él va apenas un segundo por delante que ella en casi todos sus besos, tal vez la retrasa el dolor.
"¿En serio estás bien con esto? ¿Seguro no querés nada más?" me pregunta de nuevo, me pregunto si sabe de antemano que le voy a mentir... odio mentir, soy sincericida por naturaleza, así que respondo lo más realistamente posible, le digo 'Tenemos todo así... todo menos público, y el público a veces arruina las cosas'. Me pregunto si sabrá que sé que miente al fingir que lo convencí. No tenemos todo... él tendrá mucho de mí, pero yo de él, casi nada. No es que no escuche mis problemas, o mis opiniones, no es que no le interese todo lo que digo, no es que no le gusten mis gustos, no es que no me bese, no es que no se acueste en mi cama, no es que no me abrace, no es que no me haga reír, o que no se ría conmigo, por dios, no es ni siquiera que no se suba junto a mí a un escenario... sí, tengo todas esas cosas... no salta tan fácil a la vista la falta de paralelismo... pero todo el tiempo soy consciente de que me falta un abismo enorme para tenerlo. No, no es fidelidad, ni público, nunca me interesaron realmente esas cosas... es libertad lo que nos falta, y le jura lealtad a otra bandera.
"Quiero que esto se mantenga por mucho tiempo más", me dice, pero no me pasa desapercibido el hecho de que puede desentenderse de mí cuando quiera.
Juré haber terminado con los chicos con novia, recuerdo incluso habérselo dicho a Histeria, una noche que ahora se me hace muy lejana, "Ya sé que estoy ebria y bato cualquiera cuando te veo y me histeriqueas, pero en serio, no quiero estar en ese lugar nunca más." y lo dije en serio. No quiero estar en este lugar de nuevo, ¿cómo llegué acá? ¿cómo me dejé llegar?
Y entonces me acuerdo: Me acuerdo de todas las veces en las que dije, en voz alta, por escrito, en mi mente, que tenía mucho miedo de no volver a sentir nada por nadie.
Mi karma de ojos negros me dejó tan vacía y rota una vez... y esos ojos eran tan negros que me dolían como ningunos ojos me iban a poder doler. Y esa sonrisa era tan pícara y perfecta, no había forma de que otros dientes blancos se me grabaran a fuego en la retina. Y esa voz casi afónica no iba a dejar nunca de susurrar en mi mente y en mis sueños, aunque ya no me hablara a mí en la vida real. Y esos besos dados por una boca áspera y rota, y esas manos, y ese pelo... un pelo tan... negro también, ningún pelo iba a ser nunca tan digno de ser acariciado como ese. Nadie nunca iba a tener un gesto tan encantador como esa forma de agarrar un cigarrillo. Nadie esa risa, nadie esos besos, nadie esa cama, nadie esa bipolaridad, nadie esa histeria, nadie esas ganas, nadie ese amor, nadie ese poder sobre mí, nadie ese miedo hacia mí, nadie nunca tu papel.
Y de golpe, brillan en mi campo visual los ojos más verdes del mundo, la sonrisa más infantil y perfecta, llena mis oídos una voz de locutor que dice cosas que yo pienso. Me besa una boca húmeda y prestada involuntariamente. Me tocan unas manos que saben lo que hacen. Mis manos se van solas hacia un pelo claro y suave. Me desarma una mano libre de nicotina, que en un gesto entre nervioso y desinteresado se despeina el flequillo hacia atrás. Y se ríe, y me besa, y mi cama, y es tan bipolar, y tan histérico, y tenemos tantas, tantas ganas, y me enamora, me toca y tiemblo, se asusta de mis palabras, pasa a tener el control.
No quería estar como estoy en este momento nunca más. Y es cierto, no es la misma situación, vos y yo, Enano, cargábamos TANTA historia... pero el futuro a veces pesa mucho más que el pasado, él y yo podríamos vivir tantas cosas... No quería volver a prestarme jamás a que me enfermaran como me enfermaste vos.
Eras el amor de mi vida, lo sabés, ¿No? (No). Nos íbamos a casar, e íbamos a tener hijitos, alguna vez iba a pasar. Eras el amor de mi vida, y después me asesinaste. Volví a nacer mucho más cínica y triste, mucho más ácida, mucho más sola. Él dice que se acuerda de mí el año pasado, me veía en el mismo edificio que ahora frecuentamos tanto, le provocaba algo, no sabe bien qué, él me veía, y yo le provocaba algo. Pero yo a él no, ¿cómo lo iba a ver, si todavía dejabas manchas en todo cuanto alcanzaba a mirar? ¿Qué me iba a provocar, si opacabas a todos? Me pregunto qué pasaría si te viera ahora. ¿Seguiría rompiéndose un pedacito de mí, como tantas otras veces? O peor, mucho peor, ¿me daría igual?
"No te podés obsesionar conmigo" me advierte, y yo me río 'No puedo creer que alguien diga eso en la vida real...' francamente no sé si no me voy a aburrir de él con el tiempo. Tengo tan pocas justificaciones para el amor... Pero, ay... él me hace sentir. No había vuelto a sentir por nadie, y siento por él. Qué, no sé, capaz todo. Pero siento. Siento lo suficiente como para exponerme de nuevo a dejarme destrozar.
"Intento hacerte reír porque me encanta cómo te tentás... me encanta cómo te tentás."
"Me encanta cómo gritas."
"Me encanta cómo sos."
"Me encanta..."
Y yo pienso 'Amáme entonces'. Y sólo una de cada diez veces que me dice algo así, mi orgullo dolido me deja responderle 'Vos también me encantás'...
Porque solo me llevo la gloria de tener en la memoria una mágica historia, en tus horas de euforia. Todos los días del mundo existe una forma de resucitar... ♪
"¿En serio estás bien con esto? ¿Seguro no querés nada más?" me pregunta de nuevo, me pregunto si sabe de antemano que le voy a mentir... odio mentir, soy sincericida por naturaleza, así que respondo lo más realistamente posible, le digo 'Tenemos todo así... todo menos público, y el público a veces arruina las cosas'. Me pregunto si sabrá que sé que miente al fingir que lo convencí. No tenemos todo... él tendrá mucho de mí, pero yo de él, casi nada. No es que no escuche mis problemas, o mis opiniones, no es que no le interese todo lo que digo, no es que no le gusten mis gustos, no es que no me bese, no es que no se acueste en mi cama, no es que no me abrace, no es que no me haga reír, o que no se ría conmigo, por dios, no es ni siquiera que no se suba junto a mí a un escenario... sí, tengo todas esas cosas... no salta tan fácil a la vista la falta de paralelismo... pero todo el tiempo soy consciente de que me falta un abismo enorme para tenerlo. No, no es fidelidad, ni público, nunca me interesaron realmente esas cosas... es libertad lo que nos falta, y le jura lealtad a otra bandera.
"Quiero que esto se mantenga por mucho tiempo más", me dice, pero no me pasa desapercibido el hecho de que puede desentenderse de mí cuando quiera.
Juré haber terminado con los chicos con novia, recuerdo incluso habérselo dicho a Histeria, una noche que ahora se me hace muy lejana, "Ya sé que estoy ebria y bato cualquiera cuando te veo y me histeriqueas, pero en serio, no quiero estar en ese lugar nunca más." y lo dije en serio. No quiero estar en este lugar de nuevo, ¿cómo llegué acá? ¿cómo me dejé llegar?
Y entonces me acuerdo: Me acuerdo de todas las veces en las que dije, en voz alta, por escrito, en mi mente, que tenía mucho miedo de no volver a sentir nada por nadie.
Mi karma de ojos negros me dejó tan vacía y rota una vez... y esos ojos eran tan negros que me dolían como ningunos ojos me iban a poder doler. Y esa sonrisa era tan pícara y perfecta, no había forma de que otros dientes blancos se me grabaran a fuego en la retina. Y esa voz casi afónica no iba a dejar nunca de susurrar en mi mente y en mis sueños, aunque ya no me hablara a mí en la vida real. Y esos besos dados por una boca áspera y rota, y esas manos, y ese pelo... un pelo tan... negro también, ningún pelo iba a ser nunca tan digno de ser acariciado como ese. Nadie nunca iba a tener un gesto tan encantador como esa forma de agarrar un cigarrillo. Nadie esa risa, nadie esos besos, nadie esa cama, nadie esa bipolaridad, nadie esa histeria, nadie esas ganas, nadie ese amor, nadie ese poder sobre mí, nadie ese miedo hacia mí, nadie nunca tu papel.
Y de golpe, brillan en mi campo visual los ojos más verdes del mundo, la sonrisa más infantil y perfecta, llena mis oídos una voz de locutor que dice cosas que yo pienso. Me besa una boca húmeda y prestada involuntariamente. Me tocan unas manos que saben lo que hacen. Mis manos se van solas hacia un pelo claro y suave. Me desarma una mano libre de nicotina, que en un gesto entre nervioso y desinteresado se despeina el flequillo hacia atrás. Y se ríe, y me besa, y mi cama, y es tan bipolar, y tan histérico, y tenemos tantas, tantas ganas, y me enamora, me toca y tiemblo, se asusta de mis palabras, pasa a tener el control.
No quería estar como estoy en este momento nunca más. Y es cierto, no es la misma situación, vos y yo, Enano, cargábamos TANTA historia... pero el futuro a veces pesa mucho más que el pasado, él y yo podríamos vivir tantas cosas... No quería volver a prestarme jamás a que me enfermaran como me enfermaste vos.
Eras el amor de mi vida, lo sabés, ¿No? (No). Nos íbamos a casar, e íbamos a tener hijitos, alguna vez iba a pasar. Eras el amor de mi vida, y después me asesinaste. Volví a nacer mucho más cínica y triste, mucho más ácida, mucho más sola. Él dice que se acuerda de mí el año pasado, me veía en el mismo edificio que ahora frecuentamos tanto, le provocaba algo, no sabe bien qué, él me veía, y yo le provocaba algo. Pero yo a él no, ¿cómo lo iba a ver, si todavía dejabas manchas en todo cuanto alcanzaba a mirar? ¿Qué me iba a provocar, si opacabas a todos? Me pregunto qué pasaría si te viera ahora. ¿Seguiría rompiéndose un pedacito de mí, como tantas otras veces? O peor, mucho peor, ¿me daría igual?
"No te podés obsesionar conmigo" me advierte, y yo me río 'No puedo creer que alguien diga eso en la vida real...' francamente no sé si no me voy a aburrir de él con el tiempo. Tengo tan pocas justificaciones para el amor... Pero, ay... él me hace sentir. No había vuelto a sentir por nadie, y siento por él. Qué, no sé, capaz todo. Pero siento. Siento lo suficiente como para exponerme de nuevo a dejarme destrozar.
"Intento hacerte reír porque me encanta cómo te tentás... me encanta cómo te tentás."
"Me encanta cómo gritas."
"Me encanta cómo sos."
"Me encanta..."
Y yo pienso 'Amáme entonces'. Y sólo una de cada diez veces que me dice algo así, mi orgullo dolido me deja responderle 'Vos también me encantás'...
Porque solo me llevo la gloria de tener en la memoria una mágica historia, en tus horas de euforia. Todos los días del mundo existe una forma de resucitar... ♪
sábado, 9 de noviembre de 2013
Al llegar al portal nos buscamos, como dos estudiantes en celo♪
Lo busco, lo encuentro, me busca, me encuentra, alguno de los dos se pierde, el otro se enoja, nos peleamos, discutimos, yo le grito, (y yo no grito nunca), él se indigna con más calma, caminamos rápido y echando chispas, durante muchas cuadras, solos y de noche, cuando más nos gusta estar juntos, pero demasiado rencorosos como para reparar en eso, me paro, lo freno, le digo "Mirame, decime en este momento que verme no te provoca nada." y sé que lo intenta, escribe y borra en persona, 'No puedo, sabés que me encantás. Pero...' y discutimos durante muchas cuadras más. Dice 'Sabés lo que me encantaría? Poder estar cuando queramos, hacer lo que queramos, sin que se entere absolutamente nadie.' "Y bueno!" le digo yo, no es la primera vez en lo que va de charla que me lo dice, no es la primera vez que le respondo que está bien, y sigue de largo, empieza a hablar rápido de nuevo diciendo toda una sarta de cosas que me molesta muchísimo escuchar, mentiras que no soporto, verdades dichas con hipocresía de su parte, palabras a medias, pero esta vez lo corto en seco "Me estás diciendo lo que querés, te estoy diciendo que está bien, CUÁL ES EL PROBLEMA?" y por primera vez en la noche repara en mis respuestas... 'En serio querés eso?' pregunta, en parte dudoso, en parte ilusionado, "Con tal de estar con vos? Sí." Yo, sincericida. Me pregunto por dentro si es por enamoramiento, o por sacarme la duda de si es un capricho especialmente fuerte cuando me dice que 'No', lo que sé es que es cierto. Y me besa.
Con tanto, tanto fuego. La discusión sigue, pero ahora vamos de la mano, o del brazo, paramos contra cada pared cercana para matarnos un rato. Y llegamos de nuevo al punto donde me besó por primera vez: Estamos tan al borde... y entre besos e insultos se cuelan risas nerviosas, pero reales. Su perfume me enferma, y esa forma de besar... lo seguiría a cualquier parte por un beso de esos. Y se va dejándome con las ganas, como tantas otras veces, como siempre. Y me deja igual de indignada, y con una mezcla extraña de amargura y felicidad. Lo quiero. No sé si así, no es la mejor forma, alguien va a salir lastimado, eso es seguro, alguien mínimo, probablemente todos. Pero, ¿cómo negarle mis ganas furiosas de darle todo?
Sé que estoy destinada a vivir lo que pueda con él, no cambio más. Por Dios, no cambio más. No aprendo. No evoluciono, no cambio. Nunca supe rendirme al miedo excepto al cantar. Nunca supe sacrificar una experiencia religiosa por temor a un castigo divino. Me veo venir llantos histéricos, sola en la cama, abrazando una almohada con olor a él, sé todo lo que va a pasar, sé del dolor, de la incertidumbre y la inercia, de las ganas de que seamos parejos, lo veo todo, todo en mi futuro y no lo puedo evitar: Porque también lo veo tumbado en mi cama, mirando con atención mi biblioteca, eligiendo entre mis películas, embriagándose conmigo, descubriendo facetas de él que nunca imaginó, gracias a mí. Y perdón, perdón llorosa versión futura de mí, enferma versión futura de mí, nauseabunda, enfermiza, rota y devastada, no lo puedo evitar. No puedo, no puedo, si la opción son esos ojos, tan, TAN verdes, y esa boca que siempre va al lugar correcto, y esas manos que no saben cómo frenarme, ni como buscarme menos... te juro, Paulina, mundo, novia sin nombre de él, no puedo ni siquiera intentar alejarme. Es mucho más fuerte que yo, ya estaba ahí esperándome tres años antes de nacer. Lo ignoro en persona lo más que puedo, para dejar bien marcado mi enojo, se vuelve loquito y me busca mucho más, pierde toda discreción, tan predecible... y a mí me encanta hasta el hartazgo, me desquician las horas que pasan eternas y faltas de sentido hasta verlo. Ya me rendí. Era obvio, llevo años rendida a mi naturaleza. No soy una buena persona, creo... a veces creo que sí. En muchos aspectos no podría ser mejor, pero en otros... Ay, no sé cómo desearte menos, tan hiperactivo y aniñado, tan inteligente y lúcido, tan hecho de sueños y contradicciones, tan pero TAN histérico, tan Yo, tan diferente. Tan artista, tan ingeniero, tan lector, tan cinéfilo, tan amante. Mi amante. ¿Amante mío? ¿Sabés que supe que íbamos a terminar así la primera vez que te vi? Porque eras lindo, lindo y atrayente como vos solo, centro de atención como vos solo, ojos verde marihuana como vos solo, único, divino, si no estabas destinado a mí, pendejo hermoso, yo te iba a destinar lo mismo. No soy capaz de ver a alguien así sin quererlo cerca, sin odiarlo, sin amarlo. Creo que sos la única persona de mi mundo en este momento a la que puedo hablarle sin tener idea en absoluto de lo que me va a responder. Perdón, versión futura de mí, perdón, versión futura de él... pero no puedo contra eso.
No puedo contra él. No puedo contra vos. No puedo contra mí.
Con tanto, tanto fuego. La discusión sigue, pero ahora vamos de la mano, o del brazo, paramos contra cada pared cercana para matarnos un rato. Y llegamos de nuevo al punto donde me besó por primera vez: Estamos tan al borde... y entre besos e insultos se cuelan risas nerviosas, pero reales. Su perfume me enferma, y esa forma de besar... lo seguiría a cualquier parte por un beso de esos. Y se va dejándome con las ganas, como tantas otras veces, como siempre. Y me deja igual de indignada, y con una mezcla extraña de amargura y felicidad. Lo quiero. No sé si así, no es la mejor forma, alguien va a salir lastimado, eso es seguro, alguien mínimo, probablemente todos. Pero, ¿cómo negarle mis ganas furiosas de darle todo?
Sé que estoy destinada a vivir lo que pueda con él, no cambio más. Por Dios, no cambio más. No aprendo. No evoluciono, no cambio. Nunca supe rendirme al miedo excepto al cantar. Nunca supe sacrificar una experiencia religiosa por temor a un castigo divino. Me veo venir llantos histéricos, sola en la cama, abrazando una almohada con olor a él, sé todo lo que va a pasar, sé del dolor, de la incertidumbre y la inercia, de las ganas de que seamos parejos, lo veo todo, todo en mi futuro y no lo puedo evitar: Porque también lo veo tumbado en mi cama, mirando con atención mi biblioteca, eligiendo entre mis películas, embriagándose conmigo, descubriendo facetas de él que nunca imaginó, gracias a mí. Y perdón, perdón llorosa versión futura de mí, enferma versión futura de mí, nauseabunda, enfermiza, rota y devastada, no lo puedo evitar. No puedo, no puedo, si la opción son esos ojos, tan, TAN verdes, y esa boca que siempre va al lugar correcto, y esas manos que no saben cómo frenarme, ni como buscarme menos... te juro, Paulina, mundo, novia sin nombre de él, no puedo ni siquiera intentar alejarme. Es mucho más fuerte que yo, ya estaba ahí esperándome tres años antes de nacer. Lo ignoro en persona lo más que puedo, para dejar bien marcado mi enojo, se vuelve loquito y me busca mucho más, pierde toda discreción, tan predecible... y a mí me encanta hasta el hartazgo, me desquician las horas que pasan eternas y faltas de sentido hasta verlo. Ya me rendí. Era obvio, llevo años rendida a mi naturaleza. No soy una buena persona, creo... a veces creo que sí. En muchos aspectos no podría ser mejor, pero en otros... Ay, no sé cómo desearte menos, tan hiperactivo y aniñado, tan inteligente y lúcido, tan hecho de sueños y contradicciones, tan pero TAN histérico, tan Yo, tan diferente. Tan artista, tan ingeniero, tan lector, tan cinéfilo, tan amante. Mi amante. ¿Amante mío? ¿Sabés que supe que íbamos a terminar así la primera vez que te vi? Porque eras lindo, lindo y atrayente como vos solo, centro de atención como vos solo, ojos verde marihuana como vos solo, único, divino, si no estabas destinado a mí, pendejo hermoso, yo te iba a destinar lo mismo. No soy capaz de ver a alguien así sin quererlo cerca, sin odiarlo, sin amarlo. Creo que sos la única persona de mi mundo en este momento a la que puedo hablarle sin tener idea en absoluto de lo que me va a responder. Perdón, versión futura de mí, perdón, versión futura de él... pero no puedo contra eso.
No puedo contra él. No puedo contra vos. No puedo contra mí.
Y yo estoy, cada vez más igual, ya no sé qué hacer conmigo... ♪
lunes, 4 de noviembre de 2013
Pero uno necesita contemplar el Paraíso sólo diez segundos para reconocerlo.
- Sos un poco más valiente de lo que me gusta bardearte (?
- Me bardeas mucho :P
- Te lo merecés. También te lo merecerías si te dijera algo lindo de vez en cuando... pero olvidate, soy yo (?
-No me merezco ninguna de las dos cosas y punto. Me voy a sacar la perra, vuelvo y me voy.
- Por suerte para mí, no depende de vos... Por suerte para vos también, en realidad. Si solo dependiera de vos lo que te merecés de golpe perderían sentido varios siglos de lógica católica, caería el sistema educativo, se aboliría el mercado laboral, y yo me convertiría en una muñeca de plastilina sin capacidad alguna de molestarte o hacerte sonreír.
- Me hacés reír, así que la lógica católica, el sistema educativo y el mercado laboral pueden quedarse donde están.
- Mejor, si no tuviéramos un sistema contra el que enojarnos, nos moriríamos de pena todos los artistas. Me voy a leer, y a dormir. Y deberías hacer lo mismo.
- A esa voy.
- Buenas noches, *y acá le dedico un apodo estúpido y personal*, duerma bien.
-Adiós, Paula Rose *ese es mi propio apodo estúpido y personal*
En serio me acuesto a leer, un capítulo entero, son casi las 3am, hoy hablamos por chat durante casi diez horas en continuado. Discutiendo, riendo, histeriqueando, debatiendo sobre la inmensa cantidad de gustos y experiencias que tenemos en común. Eventualmente tuve que explicarle mi semana de fuga del mundo real. Y me escuchó, y se indignó conmigo por injusticias varias. Y en algún que otro momento quiso pedirme ser realistas, pero no lo dejé, porque si bien era domingo, al menos era uno fuera de la realidad.
Le dije que era libre de ser irreal conmigo, si así lo quería. Le dije muchas cosas, y me dormí pensando en todas las que no.
Le dije que era libre de ser irreal conmigo, si así lo quería. Le dije muchas cosas, y me dormí pensando en todas las que no.
Y hoy me desperté de nuevo en la vida real, no fue tan terrible. Las cosas se solucionan, a veces de la forma más dolorosa posible, pero se solucionan. No sé si alguna vez voy a volver a hablar con mi mejor amigo. No sé dónde voy a estudiar el año que viene. No sé cómo me va a ir cuando me suba a esos escenarios. No sé si algún día él se va a volver a animar a mí. Pero sigo, intentando sentirme lo mejor posible con todas esas incertidumbres a cuestas. Intentando bailarles y cantarles encima. Intentando sonreír.
El Universo pone una a mi favor, y se confabula para que la gente se distraiga y me entretenga por el tiempo suficiente como para terminar saliendo de la escuela y caminando media cuadra, en el exacto momento en el que él aparece en la esquina hacia la que me dirijo. Verlo aparecer entre la gente me corta el aire, me deja el cerebro casi en blanco. Tan, pero TAN lindo, más que nunca, de ser posible, de alguna forma se supera solo en su inalcanzable perfección. Y en cuánto lo reconozco sólo puedo ver sus ojos, tan, tan verdes. Nunca nadie en la historia de la humanidad tuvo los ojos tan verdes. Y su pelo, tan cuidadosamente despeinado. Y cuando me saluda, cuando pone una mano en mi hombro y la deja ahí un segundo más de lo estrictamente necesario, cuando su piel entra en contacto con la mía... pierdo toda capacidad de encanto, me fuerzo a estar tan callada como pueda, porque no confío en lo que pueda salir de mi boca si le llego a hablar. "Cómo estás? Mejor? Bienvenida al Mundo Real!" me dice, y sonríe... bienvenida pues... y me pregunto de dónde saqué la fuerza necesaria para vivir durante 6 días enteros fugada de un mundo donde existe esa sonrisa, y me sonríe a mí.
martes, 29 de octubre de 2013
It's only after we've lost everything that we're free to do anything.
Cuelga el teléfono y al otro lado de la línea se queda esperando el mundo real. Está cansada de atender siempre. Quiere olvidarse un rato de cómo era obedecer, y resistir en silencio. Quiere desvanecerse de todos y de todo. Extrañar, y sobre todo, ser extrañada. Quiere llorar en su cama sin tener la obligación de juntar fuerzas para levantarse y ser responsable... pero también quiere reír, y ver películas, y escuchar música, y pasear a los perros por el parque. Quiere leer, y dibujar fuera de un horario fijo y preestablecido. Quiere ver series, y dormir, y cocinar. Se toma vacaciones forzosas de sí misma.
"Me encanta cómo soy, pero me está matando." me dijo Blackjack, y fue la última frase decente que escuché salir de su boca, justo antes de pegarle un tiro en la frente a mi imagen mental de él. Justo antes de asesinarlo en mi memoria para dejarlo fuera de mi Universo.
No quiero saber nunca más nada sobre él, o sobre ninguno de sus amigos... mis amigos.
Algunos eran mis amigos incluso antes de ser suyos. Pensar en él me da nauseas, en ellos también, pensar en nosotros, más. Pero con esa frase en particular, hoy me siento identificada. No puedo dejar que mi forma de ser me mate de nuevo, no tan rápido, no quiero volver al hospital, y estaba muy cerca... Pone a la rutina en lista de espera.
Congela todos sus problemas y preocupaciones. Se deja colapsar, y estar triste, y ser libre.
La semana que viene va a tener que volver al abrazo inevitable de las ataduras asfixiantes de todas sus pasiones. Va a volver a las clases, a no faltar nunca -sea ir obligatorio o no-, va a volver a ahogarse en el brillo tortuoso de sus ojos verdes, verdes como la luz que indica avanzar, mientras el resto de él le corta el paso. Va a volver a su adicción por los escenarios, y por la danza. Al dolor, a las desilusiones, a la decepción, a los momentos brillantes.
La semana que viene va a volver, pero esta no. Esta semana se va a escapar, sin dar explicaciones, porque se lo merece. Porque no se merecía todo lo demás.
viernes, 25 de octubre de 2013
Hey Jude, don't be afraid. You were made to go out and get her... ♪
Me enamoro de todo, me conformo con nada... ♪
* Y sonríe, niega con la cabeza, sé que le gustaría tener un fernet en la mano para darle un trago largo.*
- Está todo bien.
- No está todo bien.
*Y se ríe, y me río.*
- Sí, siempre vine a recuperar clases con ustedes...
Al final no cambiaron tantas cosas en 6 meses. Todavía me despierto preguntándome si vos también pensás en mí, si sos consciente de lo que genera en mí tu histeria. Pero ya no me levanto al lado de Mr. Fate, ya no hablo con el Still N.N., Hipster Boy ya no me habla. Y ya no pienso en mi pasado Interlocutor Inconsciente, cambió el destinatario del 'Vos'. Ya no me afecta cuando veo a Histeria si sé que te voy a ver la misma noche.
"Siempre odié a esa banda. Nunca entendí a los Piojos hasta que me enamoré de un Piojoso. Más me vale nunca enamorarme de un fanático de los Beatles..." Dije, por mera casualidad o por burla del destino, en un posteo que hablaba sobre vos. "Vamos al Bar de los Beatles" dije yo, en Buenos Aires, porque casi todos habían entrado ahí, y vos me respondiste 'Yo soy fanático.' lo decías en serio, te sacaste la campera y debajo tenías una remera de Abbey Road, y yo me reí "Fanático de los Beatles? Wow, qué original, nunca se le había ocurrido a nadie" y te reíste... yo odiaba a los Beatles, odiar a sus fanáticos era parte de mí... odiar lo básico de sus letras... pero al volver de ese viaje empecé a entender tantas...
Anoche estaba muy concentrada en ignorarlo, me fui de la zona de ensayo, me fui al vestuario sola y me siguió. Cuando entró, estábamos solos en el vestuario, me bajó el alma a los pies, se puso a ver su celular, como diciendo 'No tenía razón real para venir acá' y yo me quedé mirando mi bolso, como aclarando 'Ya hice lo que vine a hacer acá'. Y dice:
- Todo bien?
- ...Con qué?
- En general, todo bien?
- ...Ponele.
- Estás enojada?
- Con quién?
- ...no sé... con la vida
- No, no estoy enojada con la vida, por qué estaría enojada con la vida?
- ...en serio estás enojada?
- Parezco enojada?
- Muy.
*Silencio... maquinar a 200mil por hora barajando respuestas posibles, una más enojada/enamorada que la otra.*
- ...No es muy común esta situación, quedar solos... debería aprovecharla.
- ...Para qué?
*Y se me acerca, desde la otra punta de la habitación, de frente a mí, tira su celular hasta su bolso y obviamente cae al piso, no le importa, los dos sabemos que no fue hasta ahí por eso.*
- ...para hablar. Debería preguntarte un montón de cosas, pero a vos no te van a gustar las preguntas, y a mí no me van a gustar las respuestas, y vamos a notar que hablar no funciona, así que antes de hacer todo eso, era más fácil ignorarte.
- Podés preguntarme cualquier cosa... podemos salir de un ensayo para hablar. Yo no tengo problema, está todo bien.
- No, no está todo bien.
- Está todo bien.
- Para vos es fácil decir que está todo bien, total yo me fumo los comentarios sobre que vos sos un santo y yo una arrastrada.
- Quién te dijo algo así?
- ...
- Alguien...? Todos...?
- ...
- La gente?
- La gente.
- Vos sabés que no es así.
- Sí.
- Entonces no des bola...
- ...Pensar que el año que viene vamos a ser compañeritos, y esta situación va a ser así de cómoda y permanente...
- Te vas a pasar a la tarde?
- Todos nos vamos a pasar a la tarde, se disuelve la mañana.
- Bueno... no cambia nada. Está todo bien.
- No está todo bien.
*Toda esta última parte, discutiendo yo apoyada en el marco de la puerta, un escaloncito más arriba que él, hablando incómodamente cerca.*
- Está todo bien.
- No está todo bien.
- Por qué?
- Porque no sé en qué papel me vas a poner vos cada día, hoy soy tu amiga? Tu compañera? Tu partenaire? ...Tu error? ...Tu mala decisión? Esa última te encanta...
- Porque no sé en qué papel me vas a poner vos cada día, hoy soy tu amiga? Tu compañera? Tu partenaire? ...Tu error? ...Tu mala decisión? Esa última te encanta...
* Y sonríe, niega con la cabeza, sé que le gustaría tener un fernet en la mano para darle un trago largo.*
- Está todo bien.
- No está todo bien.
* Empieza a irse hasta el ensayo, lo empiezo a seguir, solo para notar que en la habitación de al lado estaban presidenta y vice de su club de fans, "ENSAYANDO", mirándonos pasar, no sé cuánto de todo eso habrán escuchado. Y llegamos al ensayo, nos apoyamos los dos en el marco de esa puerta, el profe de Teatro está diciendo "Y por eso en este cuadro hay plumas..." y los dos decimos en voz alta '...plumas??'.*
-Hay plumas en un cuadro y no estás vos?
*Y se ríe, y me río.*
-...igual no está todo bien.
-...pero el A y el B se van a seguir manteniendo, no? Vas a venir con nosotros??
*Y me pone ojitos de 'Vení con nosotros' y yo intento mirarlo muy mal pero me gana una sonrisita.*
- Sí, siempre vine a recuperar clases con ustedes...
*Nos quedamos un rato largo apoyados los dos en el marco de la puerta mirando el ensayo, yo aún enojada, sin mirarlo y sin hablarle, y él jugando incómodamente con un palito de plástico, se rompe una partecita y vuela para atrás, yo sonrío un poco y no le digo nada. Él sigue jugando con el palito, que un rato después se rompe en varios pedacitos que vuelan hacia adentro del salón, yo ahí sí me tiento.*
-...sos la persona más boluda que conozco.
*Y él también se empieza a reír.*
-Sí, no?
*Y nos miramos muy tentados, yo queriendo insistir en que no está todo bien, pero demasiado tentada como para ignorarlo y que sea creíble, y en eso nos abrazan a los dos por la espalda: el que más percibe que algo pasa entre nosotros.*
-UH, PERDÓN CHICOS, INTERRUMPÍ ALGO?
*Nada. Seguimos ensayando y a la salida me pregunta si me voy en colectivo con él, le digo resignadamente que sí, pero cuando bajamos, me dice que se van todos a comer, me invita, le digo que no. Me voy a la parada de colectivo a esperar sola, pasa mucho tiempo.
Justo cuando aparece el colectivo como a 3 cuadras, los veo a todos cruzando la calle por la mano de en frente yéndose a comer, y los saludo de lejos. Él me ve, ve el colectivo, frena, lo escucho decir "Uh... paren... creo que me voy con Paulina" y se me congela el cuerpo. Todos le gritan "Nooo, no seas pollerudo! Tarado vení a comer!!" y él amaga a venir, amaga a volver con ellos, empieza a cruzar la calle, se queda parado pensando en medio de la calle, un auto casi lo pisa y le toca bocina, y le dicen "VENI CON NOSOTROOOS!" y él cede y viene el cole, me lo tomo, lo miro por la ventana. Y el desconcierto me gana por el resto de la noche.*
Don't carry the world upon your shoulders. For well you know that it's a fool who plays it cool by making his world a little colder. Hey Jude, don't let me down: You have found her, now go and get her. Remember to let her into your heart, then you can start to make it better. So let it out and let it in, hey Jude, begin. You are waiting for someone to perform with... ♪ Te odio, fanático de los Beatles, seríamos tan felices juntos, seríamos versiones tan mejores de nosotros mismos...
domingo, 20 de octubre de 2013
You ain't seen nothing like me yet. I could make you happy, make your dreams come true... ♪
Tu relación con tu novia está basada en la mentira de que vos y yo nunca estuvimos, pero eso funciona porque ella no lo sabe... yo sí lo sé, aunque intentes mentir al respecto también conmigo. No me puedo seguir bancando esto. Las ganas de vos son una mierda.
Levantarme y sentirme mal, dormir sin soñar, soñar sin dormir, llegar de toda fiesta en la que estuvieras y llorar hasta que mi caballerito andante en cuatro patas se entere y venga a acompañarme. Extrañarte con un regusto a alcohol y odio, de la mañana a la noche todos los domingos y feriados. Acostarme todas las noches de mi vida pensando en vos y queriendo tenerte al lado o muy, muy lejos. No recuerdo la última vez que estar enamorada no fue así.
No recuerdo cuándo amar me hizo bien.

Media mañana en la ciudad y un tren que se va siempre. Ayer llovieron amuletos de la mala suerte. Hoy se prendieron lucecitas que se apagan siempre. Desaparece y aparece como vos la suerte. Todas las mañanas de mi vida me pregunto que sera de tus ojitos inocentes. Todas las tormentas y los soles que nos aman los olores y las flores de septiembre... ♪
Levantarme y sentirme mal, dormir sin soñar, soñar sin dormir, llegar de toda fiesta en la que estuvieras y llorar hasta que mi caballerito andante en cuatro patas se entere y venga a acompañarme. Extrañarte con un regusto a alcohol y odio, de la mañana a la noche todos los domingos y feriados. Acostarme todas las noches de mi vida pensando en vos y queriendo tenerte al lado o muy, muy lejos. No recuerdo la última vez que estar enamorada no fue así.
No recuerdo cuándo amar me hizo bien.

Media mañana en la ciudad y un tren que se va siempre. Ayer llovieron amuletos de la mala suerte. Hoy se prendieron lucecitas que se apagan siempre. Desaparece y aparece como vos la suerte. Todas las mañanas de mi vida me pregunto que sera de tus ojitos inocentes. Todas las tormentas y los soles que nos aman los olores y las flores de septiembre... ♪
martes, 15 de octubre de 2013
Que no salgo a buscarte porque sé, que corro el riesgo de encontrarte... ♪
El Universo me está enviando señales confusas.
Hubo semanas enteras antes de conocerte, antes de esa noche de lluvia, antes de Buenos Aires, antes de todo, en las que caminando por la calle en mis recorridos habituales, o yendo a cursar en mis horarios normales o a pagar alguna cuota, recuperando alguna clase en particular por necesidad real, te veía casi todos los días, sin tener explicaciones lógicas por parte del mundo que me justificaran eso en forma racional.
Te veía cuando verte no importaba, cuando tu presencia solo hacía más lindo al panorama.
Supongo que entonces, mi Destino me estaba preparando, convirtiéndote progresivamente en un usuario habitual de mi realidad, haciéndote parte -en algún plano aún lejano- de mi vida, anticipándome que faltaba poco para que llegaras hasta mí.
Inmediatamente después de que pasaste, el Universo puso a mi disposición un montón de posibilidades de verte que no eran obligatorias, pero estaban justificadas, dependía de mí tomarlas o no: yo las aproveché a todas.
Pasé el fin de semana largo mambeando tan mal... Intentando hacerme cargo del hecho de que aún sin conocerte demasiado, me basta conocerme a mí para asumir que seguramente sos mucho mejor persona que yo, y por ende: Te merecés el lugar que elegiste mantener, lejos mío. Pasé todo un feriado meditando el hecho de que, aunque me muera de ganas de vos, si me gustás tanto lo más justo para hacerte es no darte razones para acercarte más a mí. Me convencí de que sería mejor dejarte pasar, olvidarte, cortarte de raíz y no dejar que sigas creciendo dentro mío... porque dentro mío pasan cosas bizarras, oscuras, difíciles de comprender.
No soy una mala persona, pero hago cosas malas... o al menos, hago cosas en momentos malos, en lugares malos... no soy una mala persona, pero suelo lastimar. Yo creo en todos mis ideales y principios, defiendo y practico todas mis libertades... pero muy pocas de esas cosas que son base en mi forma de ser y pensar tienen el amparo del tradicionalismo de mi generación o sus anteriores. Muy pocas de las cosas que pienso, digo y hago están bien vistas por la gran mayoría de la sociedad. Muchas de las cosas que me caracterizan se adecuan a un tiempo y/o espacio que tal vez nunca voy a conocer.
No soy una mala persona y vos no sos una persona que razone como el grueso del mundo, así que podrías entender muchas de las cosas que podría contarte sobre mi pasado, sobre mi presente... podrías entender muchas, podrías justificar muchas... pero no todas.
Siempre llega un punto de quiebre para la gente que me conoce en serio, en el que comprenden que, o bien se parecen a mí -los menos- o bien, siempre van a estar lejos de entenderme, y -mucho más común- de a poco se dan cuenta de que odiarme y guardarme rencor es mucho más simple que intentar justificarme desde un punto de vista que ellos no comparten.
Las personas que más me aman en el mundo coinciden en que no es fácil quererme.
Quiero que me quieras. Quiero dar vuelta tu mundo y abrirte la cabeza, quiero mostrarte cosas que nadie más te va a mostrar, quiero volverte loco, enamorarte, enseñarle a tu cuerpo que puede amar sin dejar en pie ni uno solo de los límites que alguna vez se puso. Quiero dejar una huella en tu vida y en tu historia, quiero que sepas que no hay minas como yo. Quiero ver amor en esos ojos verdes cuando me miren. Quiero volver a probar esa boca. Quiero probar de nuevo esa boca... quiero besarte de nuevo. Me muero de ganas de verte, todo el tiempo, y cuando te veo: Quiero besarte de nuevo...
...Pero también quiero ser justa con vos, con ella: Quiero ser digna, quiero ser mejor que mis ganas, quiero tener más altura que mis instintos, ser más fuerte que mis impulsos.
Siguiendo esa dolorosa lógica llego a la irónica conclusión de que la única forma de merecerte, es dejarte ser lejos mío y no buscarte nunca más.
Entonces el Universo pone un feriado un lunes, quita los ensayos de los miércoles, jueves y sábados, me quita durante una semana entera toda chance justificada de verte, y vos te mantenés en absoluto silencio cibernético desde hace semanas. Me hace creer que dice 'Creé en esa decisión, si lo ves va a ser más difícil. No lo veas más, alejate.'
Pero llega una sola persona a hablarme sin que yo le diga nada, y esa sola persona me da una razón válida para verte miércoles, jueves, y me invita a una fiesta en un lugar muy alejado y muy nuestro, con muy poca gente conocida, el fin de semana, a la que vos ya confirmaste ir...
El Universo me está enviando señales confusas. Ya no sé si me indica jugármela o hacerme a un costado. Confío más en el Destino que en mi: Así que lanzo una moneda...
Si me decís que vas, y vas... te voy a salir a buscar con toda. Y sino.... sino te dejo en paz.
Hubo semanas enteras antes de conocerte, antes de esa noche de lluvia, antes de Buenos Aires, antes de todo, en las que caminando por la calle en mis recorridos habituales, o yendo a cursar en mis horarios normales o a pagar alguna cuota, recuperando alguna clase en particular por necesidad real, te veía casi todos los días, sin tener explicaciones lógicas por parte del mundo que me justificaran eso en forma racional.
Te veía cuando verte no importaba, cuando tu presencia solo hacía más lindo al panorama.
Supongo que entonces, mi Destino me estaba preparando, convirtiéndote progresivamente en un usuario habitual de mi realidad, haciéndote parte -en algún plano aún lejano- de mi vida, anticipándome que faltaba poco para que llegaras hasta mí.
Inmediatamente después de que pasaste, el Universo puso a mi disposición un montón de posibilidades de verte que no eran obligatorias, pero estaban justificadas, dependía de mí tomarlas o no: yo las aproveché a todas.
Pasé el fin de semana largo mambeando tan mal... Intentando hacerme cargo del hecho de que aún sin conocerte demasiado, me basta conocerme a mí para asumir que seguramente sos mucho mejor persona que yo, y por ende: Te merecés el lugar que elegiste mantener, lejos mío. Pasé todo un feriado meditando el hecho de que, aunque me muera de ganas de vos, si me gustás tanto lo más justo para hacerte es no darte razones para acercarte más a mí. Me convencí de que sería mejor dejarte pasar, olvidarte, cortarte de raíz y no dejar que sigas creciendo dentro mío... porque dentro mío pasan cosas bizarras, oscuras, difíciles de comprender.
No soy una mala persona, pero hago cosas malas... o al menos, hago cosas en momentos malos, en lugares malos... no soy una mala persona, pero suelo lastimar. Yo creo en todos mis ideales y principios, defiendo y practico todas mis libertades... pero muy pocas de esas cosas que son base en mi forma de ser y pensar tienen el amparo del tradicionalismo de mi generación o sus anteriores. Muy pocas de las cosas que pienso, digo y hago están bien vistas por la gran mayoría de la sociedad. Muchas de las cosas que me caracterizan se adecuan a un tiempo y/o espacio que tal vez nunca voy a conocer.
No soy una mala persona y vos no sos una persona que razone como el grueso del mundo, así que podrías entender muchas de las cosas que podría contarte sobre mi pasado, sobre mi presente... podrías entender muchas, podrías justificar muchas... pero no todas.
Siempre llega un punto de quiebre para la gente que me conoce en serio, en el que comprenden que, o bien se parecen a mí -los menos- o bien, siempre van a estar lejos de entenderme, y -mucho más común- de a poco se dan cuenta de que odiarme y guardarme rencor es mucho más simple que intentar justificarme desde un punto de vista que ellos no comparten.
Las personas que más me aman en el mundo coinciden en que no es fácil quererme.
Quiero que me quieras. Quiero dar vuelta tu mundo y abrirte la cabeza, quiero mostrarte cosas que nadie más te va a mostrar, quiero volverte loco, enamorarte, enseñarle a tu cuerpo que puede amar sin dejar en pie ni uno solo de los límites que alguna vez se puso. Quiero dejar una huella en tu vida y en tu historia, quiero que sepas que no hay minas como yo. Quiero ver amor en esos ojos verdes cuando me miren. Quiero volver a probar esa boca. Quiero probar de nuevo esa boca... quiero besarte de nuevo. Me muero de ganas de verte, todo el tiempo, y cuando te veo: Quiero besarte de nuevo...
...Pero también quiero ser justa con vos, con ella: Quiero ser digna, quiero ser mejor que mis ganas, quiero tener más altura que mis instintos, ser más fuerte que mis impulsos.
Siguiendo esa dolorosa lógica llego a la irónica conclusión de que la única forma de merecerte, es dejarte ser lejos mío y no buscarte nunca más.
Entonces el Universo pone un feriado un lunes, quita los ensayos de los miércoles, jueves y sábados, me quita durante una semana entera toda chance justificada de verte, y vos te mantenés en absoluto silencio cibernético desde hace semanas. Me hace creer que dice 'Creé en esa decisión, si lo ves va a ser más difícil. No lo veas más, alejate.'
Pero llega una sola persona a hablarme sin que yo le diga nada, y esa sola persona me da una razón válida para verte miércoles, jueves, y me invita a una fiesta en un lugar muy alejado y muy nuestro, con muy poca gente conocida, el fin de semana, a la que vos ya confirmaste ir...
El Universo me está enviando señales confusas. Ya no sé si me indica jugármela o hacerme a un costado. Confío más en el Destino que en mi: Así que lanzo una moneda...
Si me decís que vas, y vas... te voy a salir a buscar con toda. Y sino.... sino te dejo en paz.
domingo, 6 de octubre de 2013
You've got one night only, one night only, that's all you have to spare! ♪
Tu novia no es una chica linda, no se viste bien, ni camina con gracia. No salen bien en las fotos, no quedan tiernos juntos: el desbalance es muy grande, cualquier hombre o mujer de tu club de fans lo puede confirmar. Pero debe ser una buena chica, eso sí se nota de lejos, y tal vez te hace reír. Si besa como mira -y casi siempre es así-, no debe encender ningún fuego arrebatado, pero tal vez sí una pequeña llama controlada, como la hornalla que prendés todas las mañanas para desayunar. Tu novia a simple vista, no podría ser más normal si lo intentara: Estudia una carrera común, sus amigas son de esas que creen que juntarse sólo entre mujeres juega más. Tu novia tiene los pies en la Tierra, seguramente se preocupó cuando quedaste sin trabajo. Tal vez se organiza para pagar las cuentas, piensa a futuro, sueña que tal vez van a casarse y tener hijos, si no con vos, ¿con quién más podría ser?
Y se preocupa a diario por rendir materias, leer apuntes, sacar fotocopias, juntarse con grupos de estudio, salir con las chicas los fines de semana, promover, aprobar, avanzar todo el tiempo como está dictado que sea. Sólo tengo mi percepción para juzgarla, no la conozco, pero vos sí, y decime: ¿No es así?
Tu novia vive en el mundo real, y en el mundo real, es lógico que estés con ella.
"No me conocés." dijiste anoche, mirándome a los ojos, con una media sonrisa y la duda en las cejas mal disimulada: "No me conocés." dijiste, pero sin preguntar me estabas preguntando "¿Por qué entonces? ¿Por qué te afecto tanto?"
Tu novia vive en el mundo real, nació en el mundo real y en él se va a morir, cuando piensa, en su mente, prima la realidad. Pero en mi mente, yo vivo en un escenario.
Yo no nací, no me criaron, no me formé, cada vez sirvo menos, para el mundo real. Yo vivo para los musicales. Yo vivo en esas tierras lejanas y soñadas, reales o no, en las que importan las emociones fuertes, los climas variados, la superación constante, cantar cuando ya no se puede hablar, bailar cuando cantar no es suficiente.
Tu novia vive y piensa en un mundo dónde para el amor es importante ser compatibles, llevarse bien, tener tiempo de verse, poder compartir la vida cotidiana, los pequeños males de cada día aburrido.
Pero yo creo en los besos que paralizan al mundo, en cantar bajo la lluvia, en bailar con o sin música, en los diálogos con ritmo, en la pasión ante todo y todos.
No te conozco, es cierto, pero me afecta. No te conozco, no tengo idea de quién fuiste toda tu vida, no sé qué hacés cuando no estás cerca mío, no sé en qué idioma habla tu mente, pero te quiero, pero estoy enamorada, pero creo, de entre todas las cosas estúpidas en las que creo a muerte, en el amor a primera vista. Creo en el salto que dió mi estómago la primera vez que te vi, creo en cómo vibré por dentro la primera vez que oí tu voz, creo en el recuerdo perfecto del primer beso que me diste. No te amé en ese momento, pero supe que algún día te iba a amar... me pasó otras veces ya. Mi instinto nunca se equivoca.
No te conozco, pero Romeo y Julieta se ven solo dos veces antes de casarse, cuatro antes de morir por el otro. Marius apenas conoce a Cosette antes de dejar morir a sus amigos e ideales por una vida con ella. Johanna ni siquiera le habla a Anthony antes de confiar ciegamente en él para que la rescate y la haga libre. Y Christine, predestinada a amar al Fantasma, como Mina al Conde, aún sin quererlo, sólo por la química, sin poder evitarlo ninguna de las dos. Y Quasimodo ve bailar a Esmeralda una sola vez, y eso le basta para morir con ella. Y Satine? Sabiéndose tan cerca de la muerte, sacrifica su sueño de actriz sólo por Christian. Y ni hablar de las princesas, ni de Jazmín, ni de Aurora, de Blancanieves ni de Ariel, o Pocahontas.
Disney y Broadway, y Europa también, me enseñaron a creer en el amor a primera vista.
Me enseñaron a jugármela a morir por una sensación cálida en el pecho. A seguir a mis impulsos cuando me dicen que avance, a dar todo por amor. A entregarme, a dejarme ser.
Tu novia vive en el mundo real, pero yo no, y mi mundo me enseñó a amarte mucho antes de plantarte frente a mí.
No te conozco, por lógica general, no debería afectarme casi nada el hecho de verte, pero por lógica de musical, cada vez que te veo me asesinás un poco. No te conozco, pero cada vez que me decís que 'No' tus ojos se vuelven un poco más verdes. No te conozco, pero quemás.
Viviste muchos años en el mundo real, naciste ahí. Pero tenés un pie adentro de mi mundo, medio cuerpo todavía en la escalera que baja a la platea, pero la otra mitad en el proscenio.
Nunca pude vivir en los dos, ya lo intenté. ¿Cómo podés vos?
Tu novia tiene los pies sobre la Tierra, yo tengo los pies sobre madera con rebote. Tu novia vive en el mundo real, yo en muchos mundos imaginarios. Tu novia habla y yo canto, ella camina y yo bailo.
Tu novia es todos tus días, y yo fui una sola de tus noches. Tu relación con ella es privada, nosotros siempre tenemos público.
Nunca te pedí que la dejes, ni que le cuentes lo que pasó, nunca te pedí que seas mío, ni que prometas que alguna vez lo vas a ser. Nunca te pido que me expliques nada, nunca te pido una razón, ni una excusa. Nunca te voy a pedir que me des nada que no quieras darme, nunca te voy a pedir nada excepto que seas feliz.
Acepté nuestra única noche de gloria desde el principio, sabiendo que una sola noche bastaba para matarme un poco, para enamorarme mucho, para atarme a tu recuerdo. Yo siempre supe que no eras mío y que no lo podías ser. Yo nunca, yo siempre, yo nada... y me sigo preguntando, cómo te pregunté anoche y no supiste responder:
Si yo ya sé todo eso, y no te pregunto nada, cuando me enumerás sin descanso todas y cada una de las razones por las cuales no podés estar conmigo bajo ningún pretexto:
¿Es a mí o a vos a quién querés convencer?
Y se preocupa a diario por rendir materias, leer apuntes, sacar fotocopias, juntarse con grupos de estudio, salir con las chicas los fines de semana, promover, aprobar, avanzar todo el tiempo como está dictado que sea. Sólo tengo mi percepción para juzgarla, no la conozco, pero vos sí, y decime: ¿No es así?
Tu novia vive en el mundo real, y en el mundo real, es lógico que estés con ella.
"No me conocés." dijiste anoche, mirándome a los ojos, con una media sonrisa y la duda en las cejas mal disimulada: "No me conocés." dijiste, pero sin preguntar me estabas preguntando "¿Por qué entonces? ¿Por qué te afecto tanto?"
Tu novia vive en el mundo real, nació en el mundo real y en él se va a morir, cuando piensa, en su mente, prima la realidad. Pero en mi mente, yo vivo en un escenario.
Yo no nací, no me criaron, no me formé, cada vez sirvo menos, para el mundo real. Yo vivo para los musicales. Yo vivo en esas tierras lejanas y soñadas, reales o no, en las que importan las emociones fuertes, los climas variados, la superación constante, cantar cuando ya no se puede hablar, bailar cuando cantar no es suficiente.
Tu novia vive y piensa en un mundo dónde para el amor es importante ser compatibles, llevarse bien, tener tiempo de verse, poder compartir la vida cotidiana, los pequeños males de cada día aburrido.
Pero yo creo en los besos que paralizan al mundo, en cantar bajo la lluvia, en bailar con o sin música, en los diálogos con ritmo, en la pasión ante todo y todos.
No te conozco, es cierto, pero me afecta. No te conozco, no tengo idea de quién fuiste toda tu vida, no sé qué hacés cuando no estás cerca mío, no sé en qué idioma habla tu mente, pero te quiero, pero estoy enamorada, pero creo, de entre todas las cosas estúpidas en las que creo a muerte, en el amor a primera vista. Creo en el salto que dió mi estómago la primera vez que te vi, creo en cómo vibré por dentro la primera vez que oí tu voz, creo en el recuerdo perfecto del primer beso que me diste. No te amé en ese momento, pero supe que algún día te iba a amar... me pasó otras veces ya. Mi instinto nunca se equivoca.
No te conozco, pero Romeo y Julieta se ven solo dos veces antes de casarse, cuatro antes de morir por el otro. Marius apenas conoce a Cosette antes de dejar morir a sus amigos e ideales por una vida con ella. Johanna ni siquiera le habla a Anthony antes de confiar ciegamente en él para que la rescate y la haga libre. Y Christine, predestinada a amar al Fantasma, como Mina al Conde, aún sin quererlo, sólo por la química, sin poder evitarlo ninguna de las dos. Y Quasimodo ve bailar a Esmeralda una sola vez, y eso le basta para morir con ella. Y Satine? Sabiéndose tan cerca de la muerte, sacrifica su sueño de actriz sólo por Christian. Y ni hablar de las princesas, ni de Jazmín, ni de Aurora, de Blancanieves ni de Ariel, o Pocahontas.
Disney y Broadway, y Europa también, me enseñaron a creer en el amor a primera vista.
Me enseñaron a jugármela a morir por una sensación cálida en el pecho. A seguir a mis impulsos cuando me dicen que avance, a dar todo por amor. A entregarme, a dejarme ser.
Tu novia vive en el mundo real, pero yo no, y mi mundo me enseñó a amarte mucho antes de plantarte frente a mí.
No te conozco, por lógica general, no debería afectarme casi nada el hecho de verte, pero por lógica de musical, cada vez que te veo me asesinás un poco. No te conozco, pero cada vez que me decís que 'No' tus ojos se vuelven un poco más verdes. No te conozco, pero quemás.
Viviste muchos años en el mundo real, naciste ahí. Pero tenés un pie adentro de mi mundo, medio cuerpo todavía en la escalera que baja a la platea, pero la otra mitad en el proscenio.
Nunca pude vivir en los dos, ya lo intenté. ¿Cómo podés vos?
Tu novia tiene los pies sobre la Tierra, yo tengo los pies sobre madera con rebote. Tu novia vive en el mundo real, yo en muchos mundos imaginarios. Tu novia habla y yo canto, ella camina y yo bailo.
Tu novia es todos tus días, y yo fui una sola de tus noches. Tu relación con ella es privada, nosotros siempre tenemos público.
Nunca te pedí que la dejes, ni que le cuentes lo que pasó, nunca te pedí que seas mío, ni que prometas que alguna vez lo vas a ser. Nunca te pido que me expliques nada, nunca te pido una razón, ni una excusa. Nunca te voy a pedir que me des nada que no quieras darme, nunca te voy a pedir nada excepto que seas feliz.
Acepté nuestra única noche de gloria desde el principio, sabiendo que una sola noche bastaba para matarme un poco, para enamorarme mucho, para atarme a tu recuerdo. Yo siempre supe que no eras mío y que no lo podías ser. Yo nunca, yo siempre, yo nada... y me sigo preguntando, cómo te pregunté anoche y no supiste responder:
Si yo ya sé todo eso, y no te pregunto nada, cuando me enumerás sin descanso todas y cada una de las razones por las cuales no podés estar conmigo bajo ningún pretexto:
¿Es a mí o a vos a quién querés convencer?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
