Lo que me preocupa es lo mucho que sabe a principio. Fue una visita igual que las 50mil que hubo antes, ¿Por qué esta tuvo que saber a principio? Todo aquel que haya padecido una relación amorosa supo en su momento disfrutar un principio. Ya por el final, cuando todo se está yendo al carajo y se derrumban uno a uno los pocos pilares que siguen sosteniendo a la pareja, a menudo pasa que ambas partes recuerdan con nostalgia esos primeros tiempos, y se desesperan por estar al lado de la misma persona y no poder revivirlos.
Y yo... yo más que nadie amo los principios. Yo vivo de sensaciones, no de promesas. Cambio de estación como los vuelos internacionales. Me dejo llevar por mis emociones e impulsos mucho más de lo que respeto en caliente las decisiones que tras horas y horas de maquinación, tomé en frío. Me juego amistades tambaleantes por un beso copado. Cuando se me antoja algo, lo consigo y no me frenan las relaciones pasadas de nadie. Cuando se me antoja alguien, no me freno ni yo. Cuando mis antojos son casuales, ni siquiera hay grandes principios, lo que hay es histeria: Histeria, histeria, histeria, sacada de ganas, ganas, ganas, ganas... aburrimiento. Me aburro muy fácil de la gente que me gusta, y aún así tengo la insana costumbre de antojarme de las pocas personas cercanas de las que no me gustaría aburrirme, ni deshacerme: Es que también me gusta probar todo lo que no creo que me pueda hacer muy mal, y cuando llevo mucho tiempo creyendo conocer a alguien a veces razono que no lo conozco tanto como podría. Y entonces también hay histeria, y sacada de ganas, y ganas, y también hay salidas y risas y peleas y besos, y al final, también hay aburrimiento. Pero todo eso es parte de un juego. Es mi juego, y en mi juego siempre gano yo, porque yo pongo las reglas... Pero no siempre es así. A veces, pocas veces, me deje o no termino siendo parte de un juego más grande, de reglas inciertas y crueles. A veces me enamoro, y esas veces la peleo con pasión. Y a veces pierdo, pero solo después de haberme jugado absolutamente todas las fichas (hasta ahora, tarde o temprano, siempre perdí, aunque casi siempre me rendí unilateralmente). Yo solo pierdo después de haber añorado con bronca el principio. Las veces que amo (mierda), esas sí tienen principio.
Sé reconocer un principio a esta altura, varias historias después. Sé que al principio hay histeria, pero histeria de la fuerte e imperturbable, de esa que no se cae a las dos salidas, sino que resiste a veces por meses. Es esa histeria divina que uno sufre y disfruta al mismo tiempo. Es la histeria que se sabe que tiene límite de caducidad cantado. Es la histeria que uno puede controlar. Porque al principio hay dos personas que se miden a cada paso, porque ninguna quiere ceder, porque las dos quieren ceder. Sé que al principio hay silencios cargados, miradas con hambre, roces casuales, desbarranques, vueltas a la realidad. Miles de mensajes de texto, y charlas continuadas por chat cuando el crédito no da más. A veces, incluso hay llamadas. Al principio no hay rutina. Sé que al principio todo resulta excitante y nuevo, y que uno elige con cuidado la ropa que se va a poner para ver a alguien que ya vio mil veces (a veces estando en las peores). Que todo es impredecible y que uno quiere acelerarlo, y al mismo tiempo, forzarlo a ser eterno.
El problema conmigo, "tantas historias después" es que también conozco, no tanto los finales (que sí los reconozco bien), si no lo que viene inmediatamente después de que termina el principio. Sé lo que la gente dice de mí. Sé lo que te van a decir a vos. Conozco ese eterno rumor de que no le soy fiel a nadie, (aunque le haya sido infiel a un novio una sola vez, cuatro años atrás). Sé que dicen que no me conformo con nada, (aunque muchas veces haya cedido y dejado pasar mil cosas para intentar conformarme en una inconformidad insalvable). Sé que muchos creen que soy un juguete a disposición de todos (aunque en verdad no esté a disposición de nadie con quien no quiera jugar yo). Sé que van a decir que me aburro de todos, que me voy a quedar sin amigos, que me voy a cagar en vos. Sé que dicen que soy una puta (porque casi ninguna tiene la seguridad en sí misma de apuntar alto y saber que va a acertar). Pero las masas de gente siempre hablaron y van a hablar desde su propia mediocridad e hipocresía, desde sus propios deseos reprimidos, desde su propia inseguridad.
A mí no me duele lo que puedan decir sobre mí. Lo que me duele de verdad, es lo que puedas llegar a creer. Porque hace 3 o 4 chicos que siento esa cautela recelosa, esa imposibilidad de jugársela del todo. Ese juicio callado pero no invisible. Esa puerta entreabierta con la predisposición para correr detrás de la primera idiota de cartón corrugado que pase caminando y sea más manejable en un mundo más rosa, pero también más gris.
Y yo no quiero que vuelvan a jugar conmigo en vez de jugársela por mí. No quiero a otro chico que esté conmigo a medias, y que no me entregue nada. A mí que no me importa ser la 2da, 4ta o 7ma chica de uno que tampoco es el primero para mí, a mí que no me importa que haya 3ras ni 4tas, si la Primera soy yo, a mí sí me importa no ser la primera de alguien que sí está Primero en mi lista... de alguien por quien yo podría quemar todo el resto de la lista, y deshacer en cenizas los restos de papel.
No me molesta que haya otras si estás vos, lo que me duele es que no estés vos porque hubo otros. Si me volviera a sentir tan en segundo plano, creo que podría volverme cínica del todo. Que podría retirarme únicamente al placer de las victorias cortas para evitar los fracasos largos. Y si te perdiera a vos... me perdería yo. Es tan difícil intentar proyectar qué quedaría de mí si te fueras vos porque sos parte de mí. Si hicieras cosas odiosas, querría contártelas a vos, y no podría. Tengo miedo. Eso me pasa. Creo que nunca tuve tanto miedo de perder a nadie. No me voy a aburrir de vos, eso lo sé muy bien... lo que no sé es si, con el tiempo, y con ayuda de unos cuantos susurros malintencionados, no te vas a aburrir de mí.
Te quiero, y lo sabés -si restamos mamá y perros y a ella (que está al mismo nivel que vos)- más que a nadie.
Sería la historia de amor más grande, eso lo sé. ¿No nos venimos amando vida tras vida? Pero no quiero amarte con grandeza si te voy a perder igual. Cuerpo y alma me piden a gritos que me deje llevar por ese principio, lo piden porque es mi esencia, yo juego, eso hago, y yo gano, y tal vez nada sería más divertido y perfecto que jugar con vos. Pero igual tengo miedo... porque aunque no sea tu intención desde ningún punto de vista, sé que si me lastimaras no habría nunca un dolor peor.
viernes, 23 de noviembre de 2012
martes, 20 de noviembre de 2012
Don't let go! Keep a hold of me... ♪
[...] Yo siempre pensé que fue la rabia de Luisa, en Lima, pero no. Todo se decidió la mañana en que no te vi, mi amor, y tú no lograste moverte, tampoco, ante ese semáforo en rojo. Lo recuerdo vagamente, como escondido debajo de la bruma de una triste y oscura mañana de París y una buscando desesperadamente llegar a tiempo a la Unesco y de golpe torciendo a la derecha, en vez de seguir de frente, porque acaba de tomar la determinación de partir a Chile, aunque haciendo antes una escalita en Lima, no sea que. No sea que nada. Esa mañana, en París, Juan Manuel Carpio, cada cual decidió meterse en el lío que podía.
La culpa la tuvo, como siempre, nuestro Estimated Time of Arrival, al que tan disciplinadamente le obedecemos siempre tú y yo y que nos hace llegar siempre en otro momento, cuando no a otro lugar. [...]
La Amigdalitis de Tarzán.
P:
Cuando eras chiquito nunca te acosaban de golpe miedos idiotas tipo seguridad de que si pasabas por frente a la puerta de una habitación a oscuras seguro había alguien escondido ahí? O que detrás de la cortina de la ducha podía haber una persona? O que si volvías a tu habitación solo podía haber alguien esperando? O que si no subías rápido la escalera alguien te podía perseguir?
G:
especialmente el de la escalera
miles de esos
ni hablar
P:
Como que lo desesperante de esos miedos no era tanto al qué pasa si te agarran, sino a no saber cómo reaccionarías, si te saldría gritar o si podrías correr lo suficientemente rápido como para llegar preferentemente hasta mamá, o en todo caso, hasta debajo de la sábana mágica...
G:
jajajaj mal
Aún cuando sabemos que son idiotas, la mayoría de las veces le damos más credibilidad a los miedos infundados que a las esperanzas vanas. A veces es más fácil creer que puede haber un extraño con ojos amarillos colgado de una ventana a 3 metros del piso mirándonos en silencio, que seguir esperando encontrar entre la multitud del centro un día cualquiera, su cara entre la gente. Yo... yo te vi mil veces apareciendo de improviso entre la gente, y las mismas mil veces vi tus rasgos fundirse y desaparecer en la cara de alguien más. Mil veces aluciné tu pelo, tus lentes, tu ropa, tu altura, tu forma de caminar... Me acostumbré a asimilar en mi organismo el vacío siguiente a descubrir que no eras vos. Me entrené para no ilusionarme. Fue por eso que cuando te vi hoy por segunda vez, en la misma esquina, desde el mismo colectivo, el mismo día de la semana, con más de tres meses de diferencia desde la última vez, primero te miré cansada... admitiendo de antemano la certeza de que no ibas a ser vos. Fue algo en tus ojos desnudos, en cambio, lo que me hizo mirarte dos veces, de ahí el sobresalto, y el pequeño paro cardíaco que siguió al reconocerte. Eras vos. Otra vez. ¿Podía ser que fueras vos? Tanto tiempo después de haber decidido no volver a verte... De haber tomado la sana decisión de evitar aparecerme por cualquier lugar o evento donde pudieras llegar a estar. De haberme rendido. Una vez más sentí el sobresalto en todo el cuerpo y te miré cruzar la calle con impotencia, te vi fruncir el ceño y morderte los labios presa de la incredibilidad de estar viendo ese gesto tan tuyo en vivo y en directo una vez más y sin haberlo planificado. Presa de la incapacidad de creer que tuvieras puesta la misma remera que vi esta mañana en una foto, en esa foto... "Que cuando no estas conmigo te extraño, y cuando estas conmigo no quiero volver a extrañarte nunca" lo leí hoy, la puta madre. Ese texto tiene casi cuatro años y justo se me dio por encontrarlo hoy. ¿Qué hago? Decíme, ¿Cómo le explico a mi cerebro que encontrarte en la ciudad en la que ambos vivimos, de vez en cuando, es algo totalmente racional? ¿Cómo le pido al destino que, por una vez, nos deje en paz? Si al menos me dieras un minuto de paz... si tuvieras la consideración de dejarte el pelo demasiado largo, de vestirte horrible, de brotarte la piel... ¿Tanto te cuesta, por una sola vez, intentar no ser tan hermoso? Y entonces pasó ese instante. El colectivo tiene parada en esa esquina, pero siempre que te veo quedo demasiado shockeada como para reaccionar a tiempo. Me bajé, obviamente, unas cuadras después, otra vez. Pero al pisar suelo firme y pavimentado caí otra vez a la realidad: No te puedo seguir. No te puedo buscar. No te quiero encontrar. Otra vez no, por favor. No quiero regalarme tan fácil como víctima de tu sonrisa. Te conozco, en 5' de charla casual lograrías hacerme reír, y evitarías mirarme a los ojos. Me conozco, pasaría las siguientes semanas viviendo de ese recuerdo, hecha un ente. No quiero volver al Día Cero. No puedo volver al Día Cero. No me puedo comprar gratis una nueva ración de esa tortura.
Pero lo cierto es que tampoco puedo fingir que algún día voy a verte así y vas a ser una cara más entre la gente. No puedo fingir que podría pasar de largo a tu lado, como hago con mucha gente con la que alguna vez salí. No puedo fingir que no me duele. Me duele. Contenerme y no buscarte dolió tanto o más como las veces que te supe encontrar. Me dolés, mi amor, 10 segundos de verte queman tanto como los años de historia que cargamos.
Sé que no debería, sé que no te lo merecés, sé que no es justo para nadie, sé que duele, sé que enferma, sé que ya no sentís lo mismo, sé que hace tiempo debería haber dejado de ser así...
Pero te quiero... Perdón.
Y para encender esos ojos, el pecado es el que más me ayuda... Le agradezco a mi santo (el de los que no se creen ninguna) por haberme engañado otra vez y dejado a tus pies, como un ciego que busca y encuentra, después de perderse hasta enloquecer! Sería una real pena no volver a tocarte otra vez... ♪
lunes, 19 de noviembre de 2012
Pin Me Up! ♥
Ahora que puedo amarte nena, yo voy a amarte de verdad! Mientras me quede aire, calor nunca te va a faltar... Y jamás volveré a fijarme en la cara de los demás (esa careta idiota que tira y tira para atrás). He muerto muchas veces, acribillada en la ciudad, pero es mejor ser muerto que un número que viene y va. Y en mi tumba tengo perros, y cosas que no me hacen mal. Después de muerta, nena, vos me vendrás a visitar... ♪
Es como la decoración de los cupcakes, sin ella tal vez todo sería bastante genial y disfrutable... pero más vacío, con menos color, menos original, menos retorcido, más aburrido... iMperfecto.
When you try your best but you don't succeed
When you get what you want but not what you need
When you feel so tired but you can't sleep
Stuck in reverse
And the tears come streaming down your face
When you lose something you can't replace
When you love someone but it goes to waste
Could it be worse?
Lights will guide you home
And ignite your bones
And I will try to fix you
And high up above or down below
When you're too in love to let it go
But if you never try you'll never know
Just what you're worth
Lights will guide you home
And ignite your bones
And I will try to fix you
Tears stream down your face
When you lose something you cannot replace
Tears stream down your face
And I...
Tears stream down your face
I promise you I will learn from my mistakes
Tears stream down your face
And I...
Lights will guide you home
And ignite your bones
And I will try to fix you ♪
domingo, 18 de noviembre de 2012
It's no better to be safe than sorry! ♪ ...or is it?
Sé que no estoy con él y algunas veces, no tengo idea de por qué.
"¡Qué placer verte otra vez!" Nos decimos sin hablar, hoy todo vuelve a empezar, y será lo que ya fue... Nuestro amor renacerá con idéntica pasión, almas y transmutación, nuevos cuerpos… ¿Quién serás? ♪
sábado, 17 de noviembre de 2012
Some People Never Change...
Lo que me duele es saber que sabías lo que yo sufrí por él, eras casi mi mejor amigo... mierda, me viste a la semana de salir del hospital... y aún así no te esmeraste en lo más mínimo en intentar no lastimarme. "Lo que vos les hacés Pau, es la peor clase de venganza. Tu indiferencia, esa ley de hielo, les duele mucho más que el odio." Me lo dijo un profe de física que quise mucho hace unos años... ya, pero ellas eran mis compañeras, yo era casi tu novia... Y yo hice todo bien. Hablando de chicos, pocas veces en mi vida puedo decir que hice todo bien... (Casualmente suelen ser las mismas veces en las que sale todo mal). Lo que me duele es saber que te estás fumando un porro en el parque con mi mejor amigo, cuando yo anoche lloré con él por todo esto. Lo que -por sobre todo- me duele, es saber que a vos también te duele, pero no vas a hacer absoluamente nada por manifestarlo, tal vez siquiera a vos mismo. Escuchás todo el día a mi banda preferida, ellos tienen una canción que dice "They know that loving and losing is better than nothing at all ♪" De tanto escucharlos tal vez, al menos yo lo sé... Al menos yo aprendí que hasta en los hospitales uno siente que es mejor arrepentirse de lo hecho y no de lo que no se hizo. Al menos yo aprendí a jugármela con locura y con toda mi pasión por las cosas que creo que valen la pena. Aprendí también a descartar todo lo que no la vale (y ahora te descarto a vos). Yo al menos aprendí a VIVIR. No es muy copado ver que vos no sabés nada, ni haber aprendido en carne propia que en 18 años de vida, en materia de relaciones interpersonales, no aprendiste nada. Yo no te amé, tal vez te perdí, pero vos... vos no diste nada en absoluto.
lunes, 12 de noviembre de 2012
A que hoy estés conmigo y mañana con tu dueña... si me vuelve a pasar ME MUERO ♪
Mr. Histeria arrives to the place. "Hola Pau", me dice, me saluda con un beso. De algún modo termino sentada al lado suyo. "¿Así que te estuve chamuyando estando en pedo...?" Le digo, "...me dijeron que dijiste eso." -con mi mejor cara de boluda, como si nada-, sonríe y no me habla a los ojos "Sí, te juro que sí, jajaja, no sé cuánto recordarás vos..." *Recuerdo tu cara a menos de esta distancia, pienso yo* "Sí, te puedo haber batido cualquiera... en pedo no me creas nada, soy re chamuyera... creeme ahora que estoy sobria, que sobria no estaría con vos ni en pedo... jaja bueno, en pedo sí porque en pedo soy cualquiera, pero ni loca", le digo. Se ríe. "Está bien, está bien, te creo." Intento alargar la mano y alcanzar el vaso de cerveza del que él toma (del que todos tomamos), aleja el vaso con la mano. Alargo más, lo aleja más. Lo miro. "Sí, hoy estoy con ganas de boludear a la gente... estoy con ganas de boludearte a vos." "Sos un histérico." Sonríe. Pasa el rato, bastante rato. Me lo cruzo en un corredor lleno de gente y me tira un papelito en la cara. "Sos un histérico." Le digo otra vez. Sigo caminando. Pasa el rato, mucho rato, pasan horas. Y de golpe estamos bailando juntos, muy juntos, y yo algo ebria. Hablando muy muy cerca *Tal vez incluso más cerca que la última vez* "En serio te digo, estoy bastante sobria y no quiero un chico con novia...", "¡¿Qué vas a estar sobria?!", "No importa... para estar una noche así nomás prefiero a un flaco que esté bárbaro y sea un idiota... pero vos me estás histeriqueando..."."...Por ahí sí" "¿?" "Por ahí tenés razón" "Tengo razón" "Es verdad, soy un histérico... y me encanta" *A mí también me encanta* Seguimos bailando, me habla casi al oído, rozándome la mitad de la cara, le beso el cuello, se aleja rápido. "No, Pau... Quiero estar con mi novia, nada más..." *Y ahora se acuerda. Já. Já. Já. Decime amor, ¿Tomó clases con vos?* "¿Creés que esto es ser fiel? Esto no es ser fiel, ¿Sabés cómo se llama esto?" Pregunto. "¿Cómo?" "Histeria. Si querés ser fiel dejá de histeriquearme." Pero no quiero que deje, y él tampoco quiere dejar. Los dos sabemos -cada uno a su modo- que va a parar el tiempo suficiente como para calmar los ánimos, y después va a volver. Nos vamos del lugar a una plaza, todo el grupo. Dos nos metemos en un taxi a llevar a una tercera a casa. Volvemos. Siguen ahí. Pero ahora hace más frío, y estamos más cansados. Le digo a mi mejor amigo que busquemos un taxi y vayamos a casa, lo discutimos un rato, y al final cede él. De golpe Dr. Histeria tiene el intolerable impulso de volver a su casa. Para un taxi. "Suban conmigo." Dice. Mi mejor amigo se extraña "¡Pero vivís en la otra punta de la ciudad!", "No importa, los tiro en su casa y sigo para la mía..." Subimos. En el viaje hablamos de llegar a casa y comer. Nada muy original un viernes a las 4.15 am. Y entonces llegamos a destino y mi mejor amigo baja del auto. "No tengo cambio" Dice al bajar. "Pago yo" le digo. Y empiezo a tirarle billetes chicos a Mr. H, mientras busco los más grandes. "Ya está, dejá" Dice él. *Básicamente me está pagando el viaje* "Chau Sr. Histeria", le digo, lo saludo con un beso. "Chau... Pau" Hay algo raro en cómo mira. Nunca sé decir bien qué... *Ojalá supiera en qué pensaba cuando se acostó a dormir.* Yo, por mi parte, ayer soñé con él.
Tú tienes algo, un no se qué, aún no lo descifro... pero alteras mis sentidos! Otros amores del pasado me han dejado diabética y no puedo ser dulce contigo... Le temo a que tú y cupido me vendan un sueño... y fallar de nuevo ♪
Tú tienes algo, un no se qué, aún no lo descifro... pero alteras mis sentidos! Otros amores del pasado me han dejado diabética y no puedo ser dulce contigo... Le temo a que tú y cupido me vendan un sueño... y fallar de nuevo ♪
sábado, 10 de noviembre de 2012
Yeah how long must you wait for it? Sing it, please, please, please: Come back and sing to me! ♪
Sábado casi 10 pm de la noche y yo llorando con el final de Capitán América... como siempre que veo Capitán América. Pero potenciada por la bronca de que otra vez se haya cagado en mí. (Y por el final de Una Propuesta Indecente, como siempre que veo Una Propuesta Indecente). Porque claro, la boluda le manda mensajes todos los días, se hace huecos para ir a verlo, ve en una vidriera un libro o una remera que a él le gustaría (porque lo escucha cuando le habla y sabe lo que le gusta) e inventa plata de la nada para comprárselo y sorprenderlo -aunque tal vez implique deberle un tiempo a una amiga-. Ella se pone el perfume caro que a él le gusta para esperarlo en casa y él bueno... él va a una Feria de Vinilos sabiendo que muy probablemente a ella le gustaría ir, pero, ¿Por qué gastarse en invitarla? No es como si fueran una vez por mes a revisar los vinilos viejos de un local de música del centro... Y lo que es más, ¿Por qué gastarse en volver relativamente temprano sabiendo que ella está sola y aburrida en casa esperándolo, si total sólo hay una hora de viaje hasta allá y los colectivos pasan bastante seguido... cada vez que se muere un obispo... chino? Na, mejor dejar pasar el tiempo hasta que sea demasiado tarde como para salir para allá... Total a ella le re gusta Capitán América, especialmente ver el final y llorar por los romances rotos injustamente. Es su fidelidad contra mi constante voluntad de sacar a flote la relación, y de evolucionar y pasarla bien aunque sea una relación abierta. Pero no. Ya a esta altura debería resignarme a que no va a colaborar en nada a menos que le sea devotamente fiel... yo no soy Demi Moore, jamás estuve ni voy a estar tan buena, y jamás dejaría a Robert Redford por un pendejo machista y posesivo. Y no conozco a Robert Redford, pero tampoco me dan ganas de dejar a ninguno de los idiotas de mi banco de suplentes, expresamente dedicados a estar más buenos de lo que debería ser legal... Al menos no por él. No así. No con esa actitud de mierda... (Por ellos tal vez sí... después de una noche larga se vuelven algo pesados, más si se potencian mutuamente).
Y lo peor es que suena el celular y sé que es él, y una parte de mí espera un mensaje que diga 'Estoy en la puerta', que diga que por una vez ignoró mi enojo y se la jugó por mí... el mensaje dice: "Sí, se me hizo bastante tarde". Tarde se le hizo al Capitán América, que tenía que llegar el viernes a las 8 y se despertó 70 años después, la concha de tu madre.
Y lo peor es que suena el celular y sé que es él, y una parte de mí espera un mensaje que diga 'Estoy en la puerta', que diga que por una vez ignoró mi enojo y se la jugó por mí... el mensaje dice: "Sí, se me hizo bastante tarde". Tarde se le hizo al Capitán América, que tenía que llegar el viernes a las 8 y se despertó 70 años después, la concha de tu madre.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
Get up, get out, be what you are! ♪
Durante aproximadamente 5 años pensé que era imposible que pasara, y durante los últimos 5 días francamente también. Dí la vuelta al mundo para estar ahí, pero me lo había prometido sabiendo que si no cumplía no me lo iba a perdonar nunca, y ahí estaba... y ellos también. La prueba de sonido a telón cerrado fue tortura psicológica, tardaron media hora de reloj, y yo veía la sombra de la gorrita de Kalnoky y el corazón me funcionaba más rápido que el cerebro. Clavada inmediatamente después de la baranda que nos separaba del escenario, casi al medio, con una botella de agua y una remera de ellos, para que supieran que yo estaba ahí, que los había esperado y que no me iba a mover... que alguien al otro lado del mundo los conoce y los ama. Pensábamos que íbamos a ser muy pocos los que los conocieran, y aparentemente, ellos también... creo que puedo llevarme muchos recuerdos de ese recital, pero nada comparable a ver sus caras de feliz cumpleaños cuando el público empezó a corear los temas. Las trompetas, já, yo pensaba que no había tantos tarados que cantáramos trompetas. Los músicos se miraban entre ellos y no se la podían creer, y el cantante me miró a mí a los ojos, por lo menos 3 veces -puede que las tres miradas más felices de mi vida (?)-. Cuando se fueron les gritaron más que a cualquiera de las otras bandas, incluso más que a las más famosas que estaban teloneando, les cantamos todas las canciones cantables para que una banda salga a tocar otra vez, y no salieron. Forros. Sólo a mí se me ocurre ir a ver una banda soporte como si fuera la principal... Viajé 3hs de ida, 4 de vuelta, y un par más dentro de Bs. As., gasté al rededor de $600 por oírlos tocar una hora de reloj... lo volvería a hacer. Si volvieran mañana, los iría a ver mañana. Streetlight Manifesto es parte de mí, y -no pensé que fuera a decirlo, uno o dos años después de calmarme un poco-, el punk también.
Ver a Anti-Flag y a Pennywise en un teatro viejo, con un vaso de litro de porrón en una mano, y un cigarrillo en la otra, me recordó cuánto amo al punk como cultura (además de como música). El punk tiene algo que no te da ningún otro ambiente, ni el rock, ni -aunque no está taaaan lejos- el metal, ni mucho menos un boliche: Estos días estuvo haciendo un calor insoportable en Rosario, y tuve que salir igual con un jean largo porque más insoportable que el calor, son los gritos y las miradas de los tipos por la calle y en los autos. En toda mi vida de ir a recitales de punk, (aproximadamente desde los 11 años), fui a lugares que a simple vista parecen antros vistiendo short, pollera, vestido, bucaneras... y jamás me pusieron una mano encima, y lo que es más, nunca me dirigieron ni una mirada incómoda, ni a mí ni a ninguna chica del lugar (y hasta las he visto muertas de calor en corpiño). En un recital de punk no hay prejuicios -nada que vaya más allá de evaluar las bandas estampadas en las remeras-, podés hablarle a cualquiera, fumar con cualquiera, tomar con cualquiera, podés ver a dos chicas juntas, a dos chicos juntos, a una pareja besándose con furia en el medio de un pogo, a alguien fumando tabaco o marihuana por igual, quedarte hablando con un croto a la salida. En un recital de punk, los pogos son tan violentos que hipnotizan, por momentos sólo se ve gente saltando de un lado a otro, y a veces también vuelan patadas y piñas, pero fuera del pogo nadie se queda caliente por nada, y además, si alguien se cae, o se quiere atar los cordones, inmediatamente tiene un cerco de 5 personas evitando que los demás lo lastimen por error. Contra lo que piensa el grueso de la sociedad ("Un punk es estúpido, un punk es peligroso y violento"), los punks sí son nihilistas, sí, o solitarios, pero no egoístas... es un espectáculo aparte ver como ciertas canciones/himnos (como Blitzkrieg Bop, Should I stay or should I go, o en un ámbito más local, Ya no sos igual, Nunca seré policía y 1, 2, Ultraviolento) pueden hacer que una multitud de gente salte y cante como si fueran una sola persona. Y los punks no son estúpidos, son personas con más formación política e interés social que casi cualquiera de las otras corrientes que conforma la gente de mi edad. Descontando las letras de las canciones que fuimos a escuchar, en el lugar, justo entre la barra y el guardarropas, había un cartel gigante de protesta contra la explotación y el asesinato de la fauna marina, y a la salida del recital había gente vendiendo churrascos veganos. Los artistas famosos de punk a nivel internacional no se la creen, el cantante de Anti-Flag bajó al terminar de cantar a saludar a la gente, sin miedo ni aires de superioridad.
Hay dos cosas que me gustaron a niveles morbosos durante gran parte de mi adolescencia (si bien no tan simultáneamente) y que me marcaron bastante para llegar a ser quien soy ahora: el Punk, y Vos. Recordar que amo el punk, y ser quien soy cuando estoy en ese ambiente, me recuerda que vos nunca compartiste ese placer, que siempre lo juzgaste, y que aunque lograra arrastrarte, nunca llegarías a ser parte, ni a entenderlo. Pensé en eso ayer, cuando para variar encontré a un ex entre el público (y aunque por fin me miró como antes), supe que por mucho que busque entre la gente de esos recitales por el resto de mi vida, nunca voy a ver tu cara ahí... y de algún modo eso me llenó de alivio. Te lloré, te sufrí garroneantemente, y me perdí por vos. Sin saber más quién era, qué quería, por qué te quería, por qué te necesitaba... no digo que no estuviera muy perdida cuando me vestía toda rotosa y tenía el pelo de colores diferentes todas las semanas, cuando entregaba la mitad de mi vida a un chico punk... pero ahora que ya maduré levemente un poco, metida en esa ropa todavía me encuentro. Si me lo preguntan hoy: "Qué preferís? Que vuelva él y te pida perdón por todo, y te proponga estar juntos y admitirte como parte de su mundo... o vivir una Wros Fest distinta todos los fines de semana sin que te salga muy caro, en un mundo donde él nunca va a entrar?" puedo decir felizmente que sabría qué responder.
martes, 6 de noviembre de 2012
(A redimirse un poco mi karma en un teatro de Flores, donde quise ir no hace tanto tiempo atrás...)
Qué día tan de mierda hoy. Tras que no soporto los cambios a último momento, las incertidumbres y la gente sin sentido común me ponen MAL. Me enerva ese sentimiento de que no puedo hacerme cargo de todo y de todos, pero de que si no lo intento nada sale adelante. Me deprime cuando alguien se cae de los planes por fuerza mayor. Y ni hablar de lo pésimo que es para mi salud mental de controladora serial y obsesiva compulsiva del orden el perder algo importante, peor aún en un momento pésimo para perderlo. Por si faltaba algo para completarla, sufro mucho el calor, estuve con la presión por el piso y los nervios por las nubes todo el día -así es aprender a calmarme o morir joven de una úlcera o un paro cardíaco-. De paso, presencié una conversación de dos horas de lo más amena, de los padres de mi chico más fijo con la madre de una amiga suya, discutiendo la posibilidad de que sus hijos respectivos vivan juntos en Bs. As., y tengan toda clase de encuentros felices entre ellos y con otros (No es que me moleste la posibilidad de que él esté con otra gente... pero imaginarlo, sentada en el living de su casa con sus viejos y sin él... not cool. Not.cool.at.all y bastante incómodo). Pero ahora ya está. Por fin estoy de vuelta en casa, al paradójico abrigo de mi aire acondicionado. No salió todo perfecto, y aún hay cosas por arreglar, otras por las cuales estar en vilo un buen rato, y otras ya sin arreglo, para mañana. Y sin embargo, en el fondo de mí se que va a estar todo bien, o tan bien como pueda llegar a estar. Lo sé porque lo deseo así con muchísima fuerza, con una furia tan intensa y arrastrada desde hace tantos años que ahora antes que nada se parece a la calma. En un rato me voy a bañar, a leer algo de El Hobbit, y finalmente, a dormir... And when I wake up, everything is gonna be fine, guarantee that I'll wake in a better place, in a better time. So I'm tired of living, and feel like I might give in ... well no, it's not my time! ♪
Remember, remember the 5th of November, the Gundpowder treason and plot. I know of no reason why the Gundpowder treason should ever be forgot.
Remember, remember the 5th of November, the Gundpowder treason and plot. I know of no reason why the Gundpowder treason should ever be forgot.
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