jueves, 31 de enero de 2013

Someday you will say "that's it, that's all", but I'll be waiting there with open arms to break your fall ♪

Le pregunta si hoy es su cumpleaños por mero perfeccionismo, pero lo sabe desde hace semanas. (A veces él se olvida la fecha y se la pregunta a ella, así de colgado es). Lleva un libro guardado en la mochila desde hace un rato. Llevaba días pensando en cuál comprar, y en dónde. Quería un libro viejo, y quería un libro lindo. Estaba entre dos o tres opciones, pero se decidió por ese porque lo había leído hace poco. Ilusiones... El Principito para adultos. Pero llegó apurada a la escuela y ahora lo tiene guardado en la mochila sin dedicar. Viene de una familia donde todo el mundo sabe que no se regala un libro sin dedicatoria. Pero no sabe bien qué decirle, porque él es indescifrable. -Es su amigo desde hace años, y ella es bastante buena para analizar mentes, pero la mitad del tiempo no tiene ni la menor idea de lo que él está pensando, mucho menos de lo qué él está sintiendo. Ella lleva años sin saber tampoco cómo se siente con respecto a él. No sabe si lo quiere, no sabe si le gusta. Lo más certero sería decir que a menudo se encuentra a sí misma imaginando que lo besa. Un beso desesperado y correspondido, un beso exacto, de esos que desarman... Un beso que, tiempo después, no pudo ser más diferente y extraño. Y de a ratos está segura de que a veces, cuando le habla, la destroza con la mirada. Pero a ratos está segura de que nadie fue nunca más inmune e indiferente a sus encantos. A veces le mira la boca en lugar de los ojos durante conversaciones enteras, y a veces, hace todo lo posible por lastimarlo con la mirada. A veces se para demasiado cerca, y a veces lo ignora demasiado tiempo. A veces, entre ellos, hay tanta electricidad que cortan el aire de cualquiera que ose interrumpirles una discusión, y en esas veces ni siquiera se tocan. Otras, pueden pasar un buen rato abrazados, sin ninguna tensión. A veces saben del otro cosas que no comparten con nadie. A veces hablan de una tienda de vinilos viejos, a la que van cuando necesitan reír. A veces ella habla con sus amigas sobre él, sobre lo raro que la hace sentir, y casi no tiene ejemplos tangibles para explicar su certeza esporádica de que él también la busca. Casi, excepto esa conversación cuando ella estaba muy ebria y él muy sobrio, acostados en el pasto, mirando las estrellas, muy lejos de los demás, "¿Por qué estás acá conmigo y no con los otros?", parecía preocupada en serio, parecía muy suya en ese momento, aunque horas antes hubiera hablado por teléfono con alguien más. "¿Por qué estás acá conmigo y no con los otros?", y lo mira, 'Adiviná.' ...Lo gracioso es que la única certeza que él le dio nunca, no fue más que una adivinanza que ella no se animó a resolver.- Y se da vuelta en la silla de su banco, él siempre está sentado detrás, en diagonal, y le da el libro. "Ey, gracias!" dice él -y es una expresión TAN suya...- 'No lo tenés, no?' "No tengo ni idea de qué libro es..." 'Genial, porque tengo otros dos más en la mochila pero los compré para mí, sino te lo cambiaba... dámelo, si no lo tenés, le tengo que escribir una dedicatoria, los libros no se regalan sin dedicar', y él se lo da. Y ella empieza a escribir en lápiz, 'Algunas veces me caes bien...' y sabe desde la primera línea del lápiz que, para cualquiera que quiera entenderlo, va a ser un acto casi suicida '...Algunas veces sos la única persona con la que quiero hablar, y a veces, me basta con oírte tocar...' y cada tanto lo mira y ellos juegan en su mundo, como siempre, y termina '...y algunas veces cumplís años, en esas veces te regalo libros.' y le va a mil el corazón mientras repasa en birome. No está acostumbrada a tirar granadas a ciegas. No sabe jugarse sin la certeza previa de que ella era la indescifrable y él quien la imaginaba. Sabe ser inalcanzable, sabe hacerse desear, pero no se reconoce en el momento en el que le alcanza el libro y lo mira de reojo mientras lo pone debajo del banco para que nadie lo lea con él. No sabe ser la chica que contiene la respiración mientras se hace invisible para verlo leer en silencio, mientras su cara es tan indescifrable como siempre. Pero vuelve a ser ella en el momento en el que lo oye soltar el aire, porque entonces él tampoco respiraba, y él sonríe una sonrisa imperceptible, y guarda el libro antes de que lo vea nadie, y ella aprovecha ese momento para volver a mirar al frente. Él no la vio mientras leía, pero ella lo vió a él, y ahora su duda es certeza, en algún lugar de su cerebro se hizo la luz, y ya nada la contiene de tirar granadas, pero su estilo fue y será siempre el de las bombas nucleares. Él nunca probó marihuana, y no quiere probar. Ella no quiere fumar con todos, y ya decidió que él es un 'Sí', así que no lo va a dejar decir que 'No'. Se sienta en la cama con él y le enseña, y de golpe él se olvida de todas sus razones morales validadas para no probar. Y ella se para y cierra la puerta, se da vuelta y lo mira: "Me gustás." dice. Tan simple como eso, dos palabras germinadas durante años. Y ya no se acuerda del resto, aunque él estaba mucho peor. 
¿Sabes que fui yo quién le mostró el lado amoral de la diversión, de todas las formas posibles? ¿Sabes que soy yo la que le pide que se deje de drogar? ¿Sabes que algunas veces le regalo libros, incluso cuando no cumple años? Yo lo sé, y él lo sabe, pero tal vez alguien nuevo no lo sepa, porque casi tenían un estante propio, y los escondió de la vista en su habitación: ¿Cómo no ver todas esas dedicatorias a través de las páginas? ¿Habrá escondido también esa biblia, con la que tanto nos reíamos a la hora de rezar? Sigue usando la remera, pero la estrené yo, y a mí no me sale seguir usando esas medias. ¿Sabes si leerá esto? Porque hace un tiempo instaló un programa en su computadora para no poder leerlo, pero después se sintió un idiota y lo eliminó, y ahora es sólo su fuerza de voluntad la que persiste... ¿Sabes por qué no quiere leer? ¿Qué te dará miedo encontrar dentro de mi mente? Sabías hacerme callar de forma bastante imprevista, y te reías. Pero no se puede callar el papel. Ni en las primeras hojas de tus libros, ni en lo virtual de mi blog. Y a mí nunca me gustó demasiado callarme... Pero no se bien qué decirte, porque sos indescifrable. De momento escucho tu sonrisa en el teléfono, tan visible como el día en que terminaste de leer esa primera dedicatoria, mal disimulada, cuando digo que yo también voy a ir... Pero al rato estamos allá, y no te vas a acercar a hablarme. 'Estaba al re-horno con vos...', "Se hizo muchas ilusiones con vos pero cuando te tuvo no hizo nada... Siempre estuvo al horno con vos, solo que en cierto punto asumió que eso le hacía más mal que bien"... Son cosas que me dicen ahora, pero antes yo no sabía nada. Y esa primera noche vos dijiste un montón de cosas tristes, que nunca le repetí a nadie (ni siquiera a vos), y al día siguiente yo tenía un gigantesco mambo en la cabeza, y al respecto el consejo de absolutamente todo el mundo, cuando yo solo quería escuchar el tuyo. Porque siempre tenías las palabras precisas para mí y mis problemas con novios y amigos, y padres, y amigas, y hermanas, y ellos nunca tuvieron idea para aconsejarme sobre vos. Ahora me pasa lo mismo. Le pregunto por vos a todo el mundo, pero todos los consejos son vacíos, y quiero el tuyo. 'El sostén de mi cordura se volvió loco itself, y se fue muy lejos mío. What should I do, Sir? ¿Me vuelvo loca, lo espero, o lo salgo a buscar?' Vos habrías sabido la respuesta justa. Vos habrías sabido... mantenerme cuerda. 



I wouldn't mind if they never find a cure for all my problems, as long as I have someone near (vos) to make it clear I do not need to solve them. Oh, this loneliness is killing me,
it's filling me with anger and resentment. I'm turning into someone that I never thought I'd have to be again... ♪ ¿Sabías que su canción preferida y la mía son la misma?

lunes, 28 de enero de 2013

What is left in you to love?

Lleva un rato jugando con alguien más, presos del impulso de siempre. Porque son muy buenos amigos, siempre que sea de día, y en lo posible estén sobrios... Sino les cuesta un montón. Saben que nunca los lleva a nada, incluso si hacen algo... Lo saben y tal vez, eso los motiva más. Pero quieren aprender a estar bien porque hay gente que se lo merece, hasta ellos... Algo así. Entonces vuelve con él y lo lleva a un rincón y lo mira a los ojos, "Te amo pibito" le dice, "Creo que ya lo sabés, pero igual, te amo..." "Yo también te amo" dice él, pero ese no era del todo su punto: "...Te amo, y te juro que no hay nada en el universo conocido que pueda a hacer que te ame menos, nada excepto vos y el tiempo... Pero él me salvó la vida muchas veces, y necesito intentar salvarlo para recompensar al menos una de esas veces. Necesito intentar lo que sea que tenga que intentar." "Está bien." Dice él, siempre que las razones de ella sean sinceras, está bien para él. Y ella se va. Y le toma cierto tiempo animarse, pero ya tiene la decisión tomada hace días, y la oportunidad se presenta sola: 'Alguien tiene una púa?' Dice el otro, y ella tiene en su poder la púa que él mas quiere en el mundo, 'Ey, gracias!' dice él -es una expresión TAN suya...-. "Vení conmigo" le dice al oído ella, ¿Cuántas veces a lo largo de su vida fue capaz de pronunciar esa frase en el momento preciso, justo en ese en el que aún significaba cambiar algo? Muy pocas, razona, no tantas como hubiera debido si no quería seguir soñando un pueblo con mar y unos ojos negros, hasta el día de hoy, y levantarse en lo más amargo y repetido. (Si al menos pudiera nombrarlos cuando son más de tres en la misma entrada!). Ni siquiera sé si lloré antes de hablar, o después. Ni en qué momento me abrazó y dijo lo mucho que extrañaba mi perfume, cosa que yo ya sabía... Sería una gran mentira decir que esa noche no llevaba el perfume para él, como tantas otras noches. No sé bien cuándo dejé de insultarlo para contarle todas las cosas que me habían hecho pensar en él en estos meses, de hecho, no sé si en algún momento dejé de insultarlo. Y no sé si en algún momento le creí cuando me dijo que sí pensaba hablarme antes de irse, y de hecho, no sé si ahora le creo que me va a volver a hablar antes de irse. Pero sé que estoy feliz de haberle hablado. Tal vez Thomas Harris me hizo pensar en eso, 'Creo que todos llevamos, más o menos en el fondo, un oscuro pasajero...' y después, el agradecimiento por no dejar que el mío se apoderara de mí, y un agradecimiento más, porque, llegado al caso, me ayudaría a destruir las pruebas... Y él está tan poco vivo, pero a la vez, tan remediablemente muerto... y yo estuve casi muerta muchas veces, y ninguna de esas él me dejó morir... Sé que justo como es ahora, no se lo merece... pero lo que fue, lo que puede ser... a eso lo salvaría mil veces. Sé que vivo intentando salvar a mucha gente que quiere más que nada estar muerta, porque le da miedo vivir, y que al final me rindo, cuando no doy más de contemplar lo absurdo de sus purgatorios vivientes... Pero con él no puedo... Ninguno de los otros siquiera intentó nunca lo que él hizo por mí tantas veces. Y tal vez no los dejé... tal vez él fue, desde el principio, una decisión completamente caprichosa y de riesgo... Pero fue. A veces yo no entiendo mis razones... esas suelen ser las veces más pasionales, y a las que más obedezco... A veces son las veces que más causan dolor. Y a veces, esas veces, son las que me hacen estar viva. Hace unos años atrás, pensábamos que unos años después íbamos a vivir juntos... Y ahora te estás yendo a vivir bastante lejos de mí, y cerca de otra gente que aún no conocemos... Te puedo bancar fuera de mi ciudad, eso sí... Pero nunca fuera de mi vida, todavía no. 

sábado, 26 de enero de 2013

My little rock n' roll king... ♪

Te extraño. De a momentos, tiraría toda la perfección que él me da al carajo con tal de besarte y lograr que mi perfume te haga sentir algo. Extraño cuando estabas vivo... Cuando importaba. Extraño el mundo que era mío cuando vos también estabas.

If I could only reach you, if I could make you smile, if I could only reach you, that would really be a breakthrough! Breakthrough, these barriers of pain. Breakthrough, to the sunshine from the rain... ♪

martes, 15 de enero de 2013

Usually when things has gone this far, people tend to disappear. No one will surprise me unless you do ♪

¿Cuál cree usted que es uno de los principales incentivos de Will? Crawford  meneó negativamente la cabeza. 
—El miedo, Jack. Este hombre lucha contra un miedo enorme. 
—¿Porque lo hirieron?
—No, no es sólo por eso. El miedo es producto de la imaginación, es un castigo, es el precio de la imaginación.

Cuando eras chico tu papá tenía una novia cuyo hijo lo llamaba 'Papá' aunque no era cierto, y te daba rabia. De más grande fingiste que el miedo era más material, que si se casaba, te iban a partir la herencia. Pero nunca fue eso. O al menos, no solo eso. Ese fue tu mayor miedo en la infancia y sigue siendo tu más profundo trauma: La fobia al abandono. Es una paranoia constante en vos. Es, de hecho, la razón por la que me alejaste: Dejar a Paulina antes de que ella pueda dejarme a mí. Asumiste ese mecanismo de defensa por las malas, como un perro ante un alambrado electrificado, Perdón. Es la razón por la que fingís todo el tiempo ante tus amigos, por la que evitas la verdad de lo que sentís a toda costa. Pero no pudiste evitarlo a él, y ahora ese miedo cobra vida en forma berreante y redonda. Seguro va a ser bonito, por karma, va a ser varón. Con una nena lo podrías manejar, pero un mini.vos te va a trastornar los sesos. Lo sé porque te conozco. 'Vos me conocés más que nadie', solías decir. Vas a sonreirle a todo el mundo cuando lo cuentes, y esa sonrisa no te va a llegar a los ojos, pero ellos no lo van a notar. Y me da pena, me dan unas ganas terribles de abrazarte y decirte que vas a estar bien, que valés más la pena que cualquiera con el mismo apellido... Pero ya no es mi problema, mal que mal, bien que bien, ya no sos mi problema, no me puedo preocupar. No me puedo volver loca. Y estuve pensando que tal vez ese es el fruto de mi desconcierto (ese que a veces confundo con aburrimiento): Él no me vuelve loca, ni al mirarlo, ni en la cama, ni su risa, ni su pelo... lo más parecido a la locura que despierta en mí son sutiles arranques de enamoramiento desmedido cuando delira tanto que de golpe tiene una caída a la realidad. Pero no me vuelve loca, no me desquicia, y tal vez... Tal vez esa es la clave. Lo que hasta ahora me faltaba. Mi teoría fue siempre que lo que primero enamora de una persona es lo primero que al final saca de quicio... ese algo que 'te vuelve loca'. Pero de él no me enamoró 'algo', de él me enamora todo y con calma, mi mejor amigo no me vuelve loca, mi mejor amigo, mi amor, no hace otra cosa que darme estabilidad. 
Nadie sabe cuánto me hacía falta... 

jueves, 10 de enero de 2013

Maybe this time... ♪

Mala idea para la fidelidad eso de verlo entrenar... De golpe estaba ahí sin terminar de decidir si el morbo era con él o con... ¿Spiderman? Y me aburro... no puedo ser así pero soy, por molesto que sea, y la monogamia me aburre. La perfección hermética me aburre. Y tal vez tengo demasiado tiempo libre ahora, tal vez solo es odio a las vacaciones proyectado en algo más... Tal vez si me ocupo lo suficiente, no la voy a cagar... Tal vez.

martes, 8 de enero de 2013

Dos libros en uno, y mi vida.

Hoy terminé de leer La Amigdalitis de Tarzán, lo disfruté, sin dudas, buen libro, bien escrito... pero definitivamente soy más del palo de Romeo y Julieta que de Mía y Juan Manuel... no sirvo para eso. Prefiero morir juntos a vivir separados. Y ayer empecé Dragón Rojo... hay días en los que el presente está bien, y otros en los que me desespero por vivir en el futuro (el pasado está más ligado a las noches) pero casi todos los días me lamento tal vez un poco más de lo normal de no haber nacido asesina serial. Mala suerte. 
Nota aparte: La película de Watchmen debería llamarse 'Rorschach y sus amigos inútiles e irrelevantes'. Una sociópata así, y encima colorada y de ojos azules... pero Hannibal me encanta. Más que Dexter, más que Sweeney Todd... no tanto como The Bride, but still... Me conformo con saber que en mi organismo hay células llamadas 'Natural (born) Killer', seguro las nombró alguien frustrado como yo. Pero su voz me llama desde el patio y la frustración es peor... 
Nota dos: El más merecedor de mal karma de mis perros se tiró contra la rueda de un auto, falsa alarma, señoras y señores, solo le agarró la piel, ni músculo, ni hueso, ahora parece un velador, pero va a estar bien, ningún vigilante va a anotarlo en su diario, y de a ratitos hasta pena me da y me sale acariciarlo -aún con ese olor a muerto-. 
Preparo mi primera clase como profesora de danza, eso también es apasionante, ¿Viste que no eran necesarias todas esas tripas? Igual nunca me llamó la parte de secuestrar a alguien y hacerle cosas feas y dolorosas, eso es casi una molestia necesaria... A mí lo que me fascina es la mentalidad, la forma de pensar... la genialidad y el orgullo tan instaurado en el alma que hasta ganas de dejar pistas dan, sabiéndose Dios inalcanzable. 
Un poco por eso me gustan también las películas de apuestas y estafas, Rain Man, 21 Blackjack... pero me ponen más nerviosa y me generan mucha menos empatía. Es parte de ser humano, de verdad, ¿Quién puede ver El Silencio de los Corderos y no desear que Lecter se escape? 
Quien puede, merece mi respeto...

...Mentira.

martes, 1 de enero de 2013

Él llegó a mí, apenas lo pude ver: Aprendí a disimular mi estupidez... ♪

Paulin:
Jajaj, los odio. Ojalá se los coma una rata de Orwell.

Y alguien les diga que prefieren a los Strokes.
Sí pero... 'I say no more', really?
mientras se los come la rata
sin ayudarlos.
Y ahora están usando mi mesa de ping pong como mesa para cenar...
yeah, why not?
Llevemos la incivilización a su máxima expresión
Paulina está bien con eso...





¿Sabés cómo sé que va a ser un buen año? Porque a las 12 no brindé con nadie y los cagué puteando a todos. Ahí va eso de disimular que banco más a mi perro que a mis invitados, pobrecito. Le prometí que la gente va a ser menos idiota dentro de un año, pero si yo fuera él no me creería... La gente no es mucho de evolucionar, y en cuanto a respetar a seres vivos de otras especies menos. Pero pasé la primera hora del año tranquilizandolo a él, eso es buen tiempo invertido. Y desperté la primera mañana del año en tu cama. ¿Qué más puedo pedir? Trece capítulos seguidos de Avatar, ahora que lo pienso, de acuerdo al 2013, y comiendo bombones, ahora sí: Sé que va a ser un buen año. 








lunes, 31 de diciembre de 2012

It looks like the end of history as we know; It's just the end of the world! Back to the street where we began, feeling as good as love... ♪

Y en su mente imagina otra vez ese cementerio, en el que sí existen esas dos tumbas que harían de su vida cotidiana algo mucho más simple, sabe que en ninguno de verdad las va a encontrar en mucho tiempo. Pero pasa por en frente de la Ciudad Universitaria y una vez más se enfrenta a todos sus miedos y a todas las vidas que no va a vivir, con quien no va a vivirlas. Abre los ojos y ve un escenario, se rinde otra vez a sus más profundos deseos, a lo ineludible de una pasión tan grande, se tira al vacío con una sonrisa. Mira de cara al amor, y asume todas sus consecuencias, pero ya es tarde para lamentarse, tarde para arrepentirse, tarde aún si fuera demasiado temprano para arriesgarse. Es tarde y sobre todas las cosas, necesita ser suya. Y te miro aparecer entre la gente, primero que a nadie, como tantas otras veces, pero ya no sos nada amor, sos uno más, puedo evitar mirarte, mirá cuán poco me imantás, perdí la capacidad de encontrarte en medio de mil multitudes, me pueden más un celular que me habla de él, y una canción nueva de una banda vieja y tuya, y tal vez también me ves, pero no lo vas a admitir nunca, nunca nunca admitís nada, y a mí más me dolería haberlo visto a Mr. H. en tu lugar. Ahora ella lo saluda muy fugazmente, casi como si él fuera una sombra, algún desconocido lejano, va de la mano de alguien más, ya los conoce, solo que ahora ella no suelta su mano por nada del mundo, lo descoloca como siempre cuando va a saludarlo, la reconoce, se sorprende, se molesta de su propia sorpresa, y cuando empieza a reaccionar ella vuelve a estar lejos, y al perderla de vista tal vez por primera vez piensa 'Ahora sí la perdí'. Y vuelve a estar triste y sola, cada segundo lejos de su nuevo destino parece eterno y aburrido, pero con él tampoco se puede entregar. Le falta entrega: Le falta danza. Y extraña todo, odia las vacaciones, ya quiere volver a vivir. Pero no fue un mal año... no fue un mal año, aunque tuvo mil cosas malas, aunque pudo ser mejor, tuvo cosas inmejorables. Igualmente pasó muy rápido, ella vive viviendo rápido. Solo que ahora hay dos inocentes quemándose a fuego vivo en el patio, rodeados de insulsos e ignorantes, en días así parece que nunca nada va a mejorar. En horas así quedaría embarazada ahora mismo con tal de poder irme de casa. En horas así solo queda sentarse a contar horas, dejar que el tiempo pase, dejar que el año pase, hasta poder estrenar una nueva caja de insoportables sorpresas, hasta poder... ya sabés. Todos hacen balances a fin de año, porque a fin de año, sobre una cuerda floja imaginaria y bien al borde del vacío, casi todos se balancean. 


- Estoy aburridisimo, y con ganas de hacer algo!

- Dale tiempo al día de mierda para convertirse en noche...

(Ay, Paulina, si al menos esta vez siguieras tus propios consejos...)

sábado, 29 de diciembre de 2012

It's you. It's me. And there's dancing! ♪

Volví el miércoles. Con mil cosas que contar, pero poca inspiración para escribir. Creo que en parte es porque me acostumbré a usar este blog como catarsis y desahogo, como un medio para regular mi malestar, asimilarlo, entenderlo, superarlo... y ahora estoy bien. (Al menos más allá del tedioso conflicto familiar que parece ser tan permanente y eterno). Bien como tal vez nunca supe o pude estarlo con alguien, dejando que, por una vez, alguien me cuide. Pero tengo un compromiso tácito para con mi cerebro retratado en tinta virtual, para con mis futuros recuerdos, necesito escribirlo igual, para no creer después que solo hubo cosas tristes, así que, volviendo al principio: Justo un día después de que dejé de escribir... que alarmantemente larga puede ser una semana:

22: Siempre amé ese momento cerca de llegar a Córdoba en el que a lo lejos empiezan a aparecer las sierras, y en la línea del horizonte el cielo cambia de color. Córdoba es un lugar especial para mí, casi un retiro espiritual obligatorio, siempre fue así, tal vez siempre lo sea... Incluso aunque esta vez no fue igual a las otras, todas las otras. Viajar a Córdoba siempre fue un lujo muy peleado y trabajado, disfrutado como ningún otro, vivido con la valoración que solo pueden dar esos que arrancaron desde abajo. Todo lo que alguna vez tuve, y todo lo que ahora tengo a nivel material, fue y será completamente fruto del esfuerzo y del trabajo sobre todo de mi vieja, y ahora también mío. Como tengo demasiado vivo el recuerdo de no haber tenido casi nada, de la casa de tres ambientes para cuatro personas, de los juegos improvisados, de la cena familiar en torno a una mesita de plástico de juguete, de la cucheta en la cocina... y particularmente, de las casitas alquiladas con imágenes de la virgen y tarjetitas de colectivo encuadradas, y olor a viejo, me pareció un paraíso revelado el ir de vacaciones completamente de arriba, a un complejo con botes y desayuno incluido y gimnasio, y aire acondicionado en todas las habitaciones, y dos baños, y sommier, y servicio de limpieza... Pero con el paso de los días, cual cliché de disney, me di cuenta de lo vacío que puede resultar todo eso cuando quienes lo comparten nunca conocieron menos. Así que fue un viaje agridulce, pero sería injusto decir que no fue más dulce que agri.

23: La noche anterior habíamos hablado sobre resignarnos. Sobre asumir por fin lo inservible de un miedo a cagar algo que ya llevábamos más de un mes cagando. Sobre asumir lo inevitable, lo ineludible de nuestra perfección. Y entonces le dije que tal vez sí quiero jugarmela con él, y que sea perfecto y asfixiante, aunque me asuste y la cague, aunque nos duela, aunque me muera... they know that loving and loosing it's better than nothing at all ♪ Me dijo que no diga que la vamos a cagar, porque entonces la vamos a cagar, pero le expliqué que prefiero asumir que las cosas pueden salirnos mal, aunque tal vez eso me lleve a cagarla, porque asumir que todo va a ser herméticamente perfecto seguramente me va a llevar a cagarla, y me entendió... siempre me entiende. El problema es lo mal acostumbrados que estamos a que el sexo sea un capricho, o un error. Le dije que no quería que fuera ni mi capricho, ni mi error, que prefería ir en contra directa de nuestra naturaleza, y hacer las cosas cristianamente bien solo por esta vez: Primero ponernos a salir. Lo que nos lleva a esa noche, la del 23: Teníamos dos camas, pero siempre dormimos en una sola, esa noche yo leía un libro a la luz de un velador, y él me abrazaba y dormía. Nunca me sentí tan en paz con una relación como en ese momento, tan libre de ser yo y a la vez tan voluntariamente presa. 

24: Navidad es otro punto fuerte en mis recuerdos: El inevitable cliché de no tener nada, pero ser inmensamente ricos por subirnos al techo de la casita y ver los fuegos artificiales... Con el tiempo crecí y entendí que los fuegos artificiales son un gastadero de guita que encima molesta mucho a los perros, y me dejaron de parecer agradables, si bien es innegable que tienen su magia. Pero esta navidad fue tan poco navideña que, pasada la cena clandestina (a base de gancia con sprite, un milka derretido y una barrita bon o bon cortados en cuadraditos), y en la total falta de regalos (dado que el de mi vieja iba a tardar en llegar, y él no hace regalos porque no lo festeja), estaba un poco huérfana de espíritu navideño, así que, tragándome mi orgullo vegetariano, me aferré a la idea de ver fuegos artificiales sobre el lago. Los esperamos juntos, debajo de la ventana, sentados en el pasto y abrazados, acurrucados a escondidas de su mamá, el Grinch (?). Y los fuegos no fueron muchos, pero fueron, y algo debe haber de cierto en eso de que donde hubo fuego, cenizas quedan, solo que en nuestro caso, donde hubo fuegos quedaba más fuego... y a esta altura, teníamos tantas ganas de arder... 

25: Hubo muchas cosas que pensé, iban a ser raras, antinaturales, difíciles de asimilar... Pero con él somos asquerosamente fieles a nuestra amistad, en apariencias cambia todo, pero en sí, no cambia nada. Sin importar hasta donde empujemos el límite, todo lo que había antes de él sigue estando ahí. Hubo un momento, un solo instante de la noche del 24, en la que me morí de melancolía obligatoria de temporada de fiestas, pensando en cómo había pasado la navidad anterior sentada en una mesa de mi patio, mandándole mensajes al chico de la tierra de las frutillas enojadas, diciéndole que esas fechas no eran lo mismo sin él. Y no, no es lo mismo sin él, pero ¿cómo puedo culparme? Si hice todo tan bien... ¿Cómo puedo culparme, tampoco, de sentir lo que siento ahora? Debería haber asumido que al final iba a ser suya, para no haber sido antes de casi todos nuestros amigos. Ay, Paulina, ¿Cuándo vas a aprender a no ser tan vos? Pero me gusta ser yo. Y a él le gusta que yo sea yo. Y a mí me gusta que le guste. Y él me gusta. Y nos gusta que me guste. Nos gusta todo de nosotros, todo, incluidos mis muchos estúpidos pasados, en los que en realidad, casi nunca fui de nadie. Nos gusta porque sabemos que es pasado, y sin pasado estúpido, ¿Qué le contaríamos a nuestros hijos para hacerlos sentir orgullosos de tener padres tan idiotas? 

26: Hay algo con el número '26' en una fecha que siempre me va a hacer un poco de ruido, un ruido lejano, como de una cucharita cayéndose en alguna habitación cerrada. Y hay algo con Rosario que me encanta. Algo que me imanta y enseguida me hace querer volver a verla. Me gusta decir que es 'Mi ciudad' pero en el fondo sé que yo soy suya. Brillante y posesiva Rosario, me deja ser libre siempre, porque sabe que no puedo evitar la desesperación por volver. Sin importar cuán precioso sea el paisaje a mi al rededor, o cuán monstruosamente me atraiga Bs. As., Rosario confía en mí, casi como un ser viviente, y me recibe con piquetes y calles inundadas, y yo miro a la gente enojada, y a las villas, y al humo y no me borran la sonrisa. Sweet home Rosario, me espera con nuevas noticias de viejos conflictos, no me da un segundo de paz, y aún así: qué bonita es mi ciudad.  

27: No quiero ni empezar a hablar de eso, porque no terminaría nunca, como no termina nunca... Y me cansa, y me enferma. Pero me aburro y lo dejo estar. 'Qué se maten entre ellos.' Pienso. Sé que al final lo voy a pagar yo, en el más literal de los sentidos. Sé que Europa me espera en el más lejano de los horizontes deseables, y que mucho antes están siempre interponiéndose los sueños mediocres de alguien más. El egoísmo, la falta de cordura... Insanity, runs in the family, the side of my father... ♪ Y ya lo extraño, porque a veces verlo es la única forma de convencerme de que nada de esto es infinito, que algún día mi futuro va a ser mi presente, mucho más calmo, mucho más lindo, mucho más sano. Y sigo esperando mi futuro, pero ya no lo espero a él... Menos mal.

28: Día 9, y se empiezan a notar los efectos de la abstinencia: Necesito bailar. Y si no puedo bailar en un aula, entonces por favor denme una pista. Pero no íbamos a salir sin ella, y al fin y al cabo, de golpe soy una chica eligiendo ropa y perfume, ridículamente ansiosa por ver a su mejor amigo, por estar linda para él, que ya la vio tantas veces en la más absoluta peor de las peores. Y él de golpe es un chico lindo agarrando su auto lindo para ir a buscarla. Y de golpe están en un cine, pagando a medias, y ella tiene frío y él la abraza, y todo es estúpidamente lindo. Y después no tienen ganas de despedirse pero él ya la llevó hasta su casa. Así que ella no tiene otra que acostarse a dormir sin él, pensando en él. 

29: Como 3er día consecutivo de despertarse obligatoriamente temprano y no haber dormido un carajo, pero esta vez el motivo fue tan pero tan esperanzador... Año nuevo, chico nuevo, casa nueva... familia vieja. Pero no importa, mis amigos son los de siempre también, y los quiero así, enfermos y míos...Y el mundo me dice que bueno, que si quiero bailar: baile. Que si quiere bailar conmigo, baile con él, porque juntos somos bonitos y nos sentimos bien. Me da el lugar al cual salir, y la noche calurosa y despejada. Me da los cómplices, y el vestuario. Me da el incentivo para mi abstinencia... Pero este es mi blog, señores: Si no puedo dejar de soñarlo, ¿Por qué iba a poder dejar de verlo? Me dijeron que muy probablemente va a estar ahí... y yo lo sé. Se está por ir de nuevo y con la misma impunidad muy lejos a la costa, a nuestra costa, pero por lo menos, ya no tanto a costa mía. Antes saber que podía verlo era un suplicio, pero ya no sé decir lo que siento al verlo, aunque con bastante seguridad, puedo decir lo que siente él al verme bailar. ¿Querés ir a bailar a donde yo voy a estar bailando, amor? Aunque ya estemos lejos, todavía sé que la mejor forma de demostrarte que ahora soy inalcanzable, es bailando para vos. Siempre quise bailar, y estés o no, yo sigo bailando.