martes, 18 de junio de 2013

Who are you? What have you sacrificed? Do you think you're what they say you are? ♪

En el estudio de un escultor tramposo discuten sobre dolor de piernas una esfinge que no quiere ser mitad león pero ruje al enojarse, una virgen que sólo existe de la cintura para arriba y una mujer bastante promiscua llamada casi como yo. Las estatuas quieren tener piernas que se muestren más, piernas humanas, o piernas at least, Donatello quiere réplicas exactas. Todas insisten tanto que al final Doni las deja ir a pasear un rato, Paolina comiendo chicle se sube al lomo de la Esfinge, que se la lleva al parque, el artista se cansa y se va, Santa Teresita queda aburrida y sola. 
El público aplaude, nosotros reímos: no le teníamos nada de fe al ejercicio, pero la pasamos realmente bien. A la salida el único de ellos que patea para nuestro lado me dice que vio una versión de mí que no sabía que existía. 
Yo me río: en el fondo mi representación de Paolina tal vez se parezca más a mí que la estudiante que ellos ven. Pero es relativo, la chica responsable y dedicada también soy yo. 
Hoy fue un buen día.


Entre tema y tema de las pequeñas muestras que nos empezaron a dar sobre lo que vamos a hacer a fin de año, pregunté: 
- Va a haber clásico en la muestra?
- Sí

- Todos van a bailar clásico? -(Uno de mis compañeros semi.aterrorizado).
- No, todos no. Pero sí va a haber clásico, y vos preparate Pauli, vos y una chica de la tarde. 




No sé francamente si pude disimular la mezcla de felicidad, orgullo, e intriga histérica que sentí en ese momento... creo que intenté no expresarlo. Somos casi 70 en total los que vamos a participar, pero llevo en este ambiente el tiempo suficiente como para saber que 'Todos no' y 'Preparate' son casi sinónimos de un solo. 
Creo merecerlo, quiero hacerlo bien, sea lo que sea que me toque... es una de esas cosas que nunca sé si solo quería que pasaran, o sabía que iban a pasar. En realidad todavía no pasó nada, pero la sola insinuación es buena, e hizo de mi día algo bueno. 
En Teatro también tuve buenas devoluciones, y a la noche otra vez, en otra Danza, una chica se me acercó al final de la clase para preguntarme si bailo hace mucho "2 años y medio nomás, por?" "Porque sos muy buena.", también dijo que parezco más chica de lo que soy... debía ser alguna emisora kármica enviada por el destino para subirme el autoestima un poco más, para terminarme el día aún mejor de lo que empezó.

Cada vez más seguido alguien nuevo me dice que nací para esto, que bailo bien, que soy de las buenas. No es que en los últimos tres años no haya notado mi propia evolución, a veces en el espejo se hace terriblemente obvia, porque es el mismo espejo que me veía irme frustrada de cada clase no hace mucho tiempo atrás. Pero por primera vez en bastante tiempo estoy inmensamente feliz con todo lo que hago, con cada clase que tomo, y cada lugar donde curso.
Por primera vez en mucho, mucho tiempo siento que estoy donde debo, en el lugar indicado, haciendo lo que quiero como siempre lo quise hacer. Y da algo de miedo, porque sé que no es eterno, ni redituable económicamente aunque lo sea en todos los otros aspectos y a futuro.
Porque no sé si lo voy a poder sostener durante dos años más. Porque toda mi vida pensé que al terminar la escuela iba a seguir una carrera, graduarme en término y trabajar, como todos los demás. Nunca pensé que fuera a sentirme bien saltando a una pileta potencialmente vacía y con los ojos cerrados. Nunca pensé que así fuera a sentirme mejor. No pensaba que el placer de ser libre pudiera pesar más que la incertidumbre que conlleva obligatoriamente serlo. Pero me gusta esta clase de libertad: porque me hace esperar todo el tiempo que me pasen cosas buenas... los que me conocen en serio, saben lo mucho que en circunstancias normales tengo que pelear contra mi naturaleza para poder sentir eso. 

sábado, 15 de junio de 2013

We've got tonight, who needs tomorrow? ♪

Creo ver a Mr. Fate desde lejos, su pelo suele ser inconfundible, pero es Mr. H... (debe haber alguna clase de ironía simbólica escondida en eso), lo acompaña el chico que "es lindo, pero se viste mal", él como siempre: tan lindo que duele... 
Tan lindo que ni siquiera puedo recordar ahora cómo era de fea su ropa esta vez, aunque sí recuerdo cómo era antes sin ella.
Igual su belleza no me puede dar nada más de lo que ya me dio: unas cuantas noches con gracia... nada que me hiciera olvidar por completo que la mayor parte del tiempo no tiene cerebro. 
Así que miro a Mr. H, y me sorprendo: 
Lo veo más feo que antes... -objetivamente, no está en su mejor momento, pero más allá...- lo veo más normal, más simple... mucho menos deseable. 
Por costumbre le tiro algún comentario ácido, por costumbre me devuelve una sonrisa matadora... y sí, siguen siendo sonrisas terribles de asimilar en el organismo sin que se note su paso por mi pensamiento...
Pero pasan, y noto lo poco que me empieza a importar si seguirá o no siendo inalcanzable. 
Me doy cuenta de que ya no me importa tanto, si se va o no, alcanzarlo o no, si su amigo del acento comprador me toca la cintura al despedirme, si Mr. Fate me abraza o si me hace enojar. 
No estoy pensando en ellos. No en primer plano, al menos. Estaba de lo más acostumbrada a pensar en varios chicos a la vez, todo el tiempo. En armar con un pedacito de cada uno de ellos un entretenimiento lo suficientemente grande como para llenar un vacío insultante de lo obvio... 
Y ahora sobran. 
Pesa la distancia, seguro. No sé si lo podría extrañar tanto si viviera todo el tiempo a siete cuadras de mi casa, y no sólo una vez cada una semana o dos. Pero lo extraño. 
Tanto que el vacío es puramente suyo y sólo él lo puede llenar. 
Lo espero ahora, y parecía que no iba a volver nunca. ¿Qué importa si hoy vi a Mr. H? 
¿O a uno de mis juguetes más brillantes? ¿...o al amor de mi vida, con el que me voy a casar y morir? Tal vez ellos sean más lindos, más atractivos, más perfectos... pero ninguno se compara a él esta noche. 
Porque esta noche existen muchos temas buenos de los '70, pero, casualmente, ninguno de ellos se compara a "We've got tonight" ...excepto, tal vez, (a menos que me rompan el corazón),
"Don't go breaking my heart" (: 


Deep in my soul, I've been so lonely... All of my hopes, fading away. I've longed for love, like everyone else does. I know I'll keep searching, even after today... So there it is boy: I've said it all now, and here we are babe, what do you say?

martes, 11 de junio de 2013

We’ve all had failures. Don’t let them define you, let them refine you.

Me dormí demasiado tarde anoche, por quedarme hablando con él sobre cosas de las que me cuesta muchísimo hablar en serio.
Sobre cosas que me definen a tal punto que no sé en verdad qué sería yo sin ellas, aunque no se supone que me hagan bien. Hacía mucho que no hablaba con él de esa forma: como si fuera la única persona en el mundo en la que vale la pena confiar, la única con la que puedo dar por sentado que no me va a juzgar, diga lo que diga. Fue así con él durante muchos años, mucho antes de conocerlo en serio, valdría decir. Después, como casi siempre, al subir de nivel la relación se perdieron muchas de las cosas copadas que nos caracterizaban... fue porque no funcionaba, obviamente. Ahora funciona. Por ahora funciona.

Él no confía en su alarma, o mejor dicho, en sí mismo al escucharla.
Yo sí confío en las mías, así que hoy, al despertarme, apenas puedo despegar los ojos, pero en seguida mi mano tantea el celular y lo llamo por teléfono. "No puedo creer que me llamaste en serio..." quiere sonar indignado, pero suena feliz de despertarse así. Yo también estoy feliz de oír su voz algo dormida: Así, acurrucada en la cama calentita y de cara a la pared con los ojos cerrados casi puedo sentir que está acostado al lado mío y no en otra cama... en otra ciudad. 

Me pregunto cómo hacía la gente cuando no había internet, ni mensajes de texto, ni llamadas.
A mí cuando pasan demasiados días no me alcanzan ni su voz, ni sus palabras, ni las fotos...
antes había gente amándose por cartas, por telégrafo, por una o dos fotos viejas y conocidas. 
Aún así me sabe a poco... cuando logré sentarme en la cama y después caminar hacia la ventana y abrirla me encontré con un día helado y tanta niebla que ni siquiera podía ver el río.
No quería desayunar, ni bañarme, ni vestirme para salir... sólo volver a dormir a la cama.

De haber estado él, seguramente habría vuelto... o ni siquiera me habría podido levantar. 
La idea de llamarlo era despertarlo a tiempo, pero fue contraproducente para los dos:
Esa ilusión momentánea de estar juntos podía desintegrarse con el simple acto de salir de la cama... 
así que tardé 15' de más en lograr levantarme. Y por eso llegué tarde a una clase, (tras 10 cuadras de caminar entre la niebla, y evitar por muy poco que un desconocido me escupiera desde su auto por descuido) sólo para descubrir que no se estaba dictando. 
Tal vez los romances antiguos fueran más fieles y absolutos, más difíciles de sostener en el tiempo y por eso más válidos... pero lo bueno de tener grandes tecnologías modernas en comunicación, es que incluso cuando tu día empieza realmente muy mal, podés sonreír porque empezó virtualmente muy bien. 

sábado, 8 de junio de 2013

If he's a tramp, he's a good one... and I wish that I could travel his way ♪

I never kissed a man before,
now isn't that a shame?
I never kissed a man before...
...before I knew his name

I never had a taste for wine,
now isn't that a sin?
I never had a taste for wine...
...for wine can't compare with gin

It's nice as nice can be,
my faith is at last restored
To know that vice can be
Its own reward

I always go to bed at ten,
now isn't that a bore?
I always go to bed at ten...
...then I go home at four... ♪

"Ni siquiera sé si sos lindo, o por qué me gustás. No sé si yo también te gusto, o si le sonreís así a todo el mundo. No sé si son mías esas miradas que cortan el aire y dejan mudo a todo al rededor, o si tu vista simplemente paseaba por ahí y se topó con mis ojos. No sé cuándo vamos a ser libres, si es que algún día lo somos. Pero sé que si no fuerzo al destino, y dejo que el universo siga su curso, algún día la vida nos va a plantar de cara en el momento indicado en el lugar indicado. Sé que alguna vez vas a ser mío, porque lo sentí en la piel, y mi piel nunca me miente cuando es víctima de señales enviadas por alguna fuerza mayor (?). Sé que vas a ser mío porque sos el primer flaco en mucho tiempo que me llama más para una vida que para una noche."  
Eso es de una entrada de Octubre del año pasado... Ahora sé bastante más, pero en el fondo sigo sin saber nada de él, aunque sí puedo afirmar una cosa: Sé que no es la clase de flaco que quiero tener al lado en la vida... pero definitivamente la clase de flaco que me gustaría tener en mi cama una noche.
Y sé que le gusta estar preso... o debe gustarle. Pocas veces vi relaciones tan enfermas, tan destructivas, tan adictas a estar  mal... me dan algo de asco. El conformismo, los celos, la falta de sinceridad... son todo lo que nunca toleré en una relación mía. Me estoy casando de a poco, me doy cuenta, mis amigos hablan de que tengo novio.

Yo hablo de estar de nuevo dispuesta a ser feliz, aunque después implique sufrir... hablo de estar enamorada, de extrañar, de reciprocidad... Ya no necesito arruinarlo todo el tiempo, dejar una puerta desesperadamente abierta cada fin de semana. Me empiezo a sentir Broadway, lo empiezo a sentir Hollywood. Y tal vez esta noche tenga que ver a Mr. H.
Funciona así, no? Es parte del plot que la fidelidad emocional también tenga que ponerse a prueba. Verlo me recuerda que pido permiso para no tener que pedir disculpas. Me recuerda que en mi mente soy peligrosamente volátil. Que por instinto creo más en la libertad que en el amor. Me gustaría creer en el amor por un ratito, verlo y no sentir ganas, ni bronca, ni nada. Me gustaría no verlo, mejor, porque nunca supe lidiar muy bien con el karma, y me gustaría, por esta vez, hacer las cosas realmente bien.

martes, 4 de junio de 2013

Unos cuantos días sin tocar el blog. Después hay que resumir.

Perros nuevos viviendo conmigo, que me recuerdan a los viejos que hace un rato no voy a ver.
Me dicen que soy buena en puntas, a la tercera clase, y el dolor insoportable se apaga por un momento. A la vuelta de esa clase me encuentro a esa minita (gran merecedora del término) bien de frente en la vereda, imposible desviar la mirada para no tener que saludarla. Odio la forma en la que habla: su agudísimo tono de voz infrahumano, y odio la forma en la que escucha: sus ojos transparentes predispuestos a juzgarme diga lo que diga. Sabiendo eso digo algo que la pueda herir, y que es absolutamente cierto: Que vengo de bailar clásico. Ella dice que viene del gimnasio, pero las dos sabemos muy bien lo que dichas actividades significan para cada una: Yo viviendo mi pasión y de paso modelando mi cuerpo todavía más, y ella, intentando zafar el verano (seguro deja de ir al mes). Y sé que en realidad no me desagradaría tanto verla si su sola presencia no me recordara tanto a Vos. Siempre que empiezo a ser feliz, el karma me recuerda que existís de alguna forma. De todos modos, ahora que sonrío y lo siento verdad al lado de él, realmente preferiría verla a ella todos los días a cruzarte por la calle una sola vez. 
Y hablando de él, me pone en pedo un domingo a la noche, ¿podés creer?, el lunes al levantarme me quería morir... la segunda vez, estando sola. La primera no, la primera solamente quería que se atrasara el reloj y se quedara conmigo un rato más, así mirándome dormir aunque sabe que siempre me burlo de eso. Acariciándome el pelo, en absoluto contraste a la noche anterior, cuando no me quería tanto, pero le gustaba mucho. 
"Me gustás TANTO... Nadie en el mundo me gusta tanto. No podés ser TAN sexy" y yo me reía. A veces la ropa interior puede ser tan incómoda y dolorosa como unas zapatillas de punta nuevas... pero igual de redituable. Nada en el mundo me gusta más que uno de mis chico emocionado hasta la inocencia por alguna de las cosas que hago con toda naturalidad (y que casi ninguna mina hace). 
Y hablando de hacer cosas que no es normal hacer... Mi vieja se va prometiendo traerme chocolate y vuelve 3 hs después trayendo canelones. CANELONES! Hace 19 años que no me gustan los canelones, menos los que compró la otra vez, mis sobras quedaron en la heladera por dos semanas, pero ella trae 3 bandejas. Igual al día siguiente me compra sábanas, cubrecama, y chocolate importado. Me dice que le busque el mismo a mi hermana. Le digo que eso no es redimirse, pero me obliga. Igual me da plata para comprar comida vegetariana de la rica (ni muerta almuerzo canelones), y me doy por hecha. Pero al par de días me trae el libro nuevo de J. K. Rowling, sabiendo que lo ansiaba mucho mucho siendo muy muy pobre, la banco, eso sí es redención. 
By the way maldita Rowling y su capacidad de mantenerme despierta y viciada escriba lo que escriba. Maldita Rowling y su capacidad de escribir sobre adolescentes de 16 años teniendo sexo drogados después de 7 libros de no haberle dado a Harry ni media alegría mientras se morían a su al rededor la mayoría de sus amigos y parientes. (Ya sé que la hubieran crucificado, pero lo tenía más asumido cuando creía que ella era más conservadora y virga sobre ciertos temas). No soporto a la gente que se queja de que The Casual Vacancy no sea Harry Potter... es como la gente que va al cine a ver Los Miserables y se queja de que los personajes canten. Pero es cierto que durante la mayor parte del tiempo que leo no puedo evitar preguntarme cuántos magos habrá ocultos en el pueblo de Pagford, o cuántos de ellos fueron a Hogwarts...
Ya que estoy en tema libros, conseguí 'El Silencio de los Inocentes', lo compré aunque la edición fuera feita, de esas que parecen de papel de diario. Y lo compré a pesar de que los capos de Clarín editan la 2da entrega en orden real de edición y la 3ra en el orden de la historia de una saga de cuatro libros, sin molestarse en hacer nada con los otros tres...
 ...Lo compré porque me gusta, y soy así de boluda e impulsiva con las cosas que me gustan. 

También en este tiempo quise escribir sobre ese otro. A él también me lo encuentro seguido en las veredas, pero no intento evitarlo... por respeto a lo que alguna vez fuimos, tal vez. Me acuerdo de que, cuando me gustaba, con él fui más boluda e impulsiva que con varios. 
La última vez que lo despedí se iba al dentista, le dije:
- Tratá de no sufrir mucho...
- ...yo? Jamás. 


Y me quedé pensando en lo mucho que decían esas dos palabras sobre él. En lo tan ciertas y tan falsas que son al mismo tiempo.
Nunca dejo de recordar que fue él, entre todas las personas que podrían haberme conocido más, el que dijo la frase sobre mí más acertada que escuché en toda mi vida:
"A Paulina la lastimás una sola vez. Puede ser la amiga más leal del mundo, pero si la decepcionas, nunca da segundas oportunidades". Eso también es muy falso y muy cierto. Muchas veces doy segundas oportunidades, pero muy pocas las siento ciertas. Es difícil que yo crea que alguien puede mejorar. Hace unos años creía que la gente podía cambiar de hábitos y costumbres, de lugar y de gente, pero no de esencia. Creo que estaba equivocada. Hace algún tiempo también, me convencí con el pesimismo que suele caracterizarme sobre cuestiones existenciales, de que la gente puede cambiar por completo para peor, pero nunca para mejor. (Igual empiezo a creer que no siempre es así, ahora que Mr. Hollywood está aprendiendo a ser exactamente lo que siempre quise que fuera, conmigo, y con los demás también: Fiel a sí mismo y a cada uno de sus pensamientos y emociones, salga como salga). 

Si, por algún motivo lo seguía respetando, era porque alguna vez lo admiré, y no admiro a casi nadie que conozca. Admiraba en él su entereza, sus principios, la forma en que, con 14 años y cara de alfajor bebé podía decirle que No a los que por poco no consideraba sus hermanos mayores. Lo admiraba, porque con su metro 60ypico en ascenso podía plantarse ante esos chicos altos y lindos que seducían a cualquiera, y a pesar de que él mismo en algún punto bastante visible los admiraba y quería, podía diferenciar con total autonomía lo que quería ser, de lo que no. A veces lo drogaban sin que se diera cuenta, al fin y al cabo, era su mascotita ingenua, y en esos casos él se divertía en vez de enojarse, no valía la pena. 

Pero nunca lo hacía por elección... Ahora parece que probó de todo. 

¿Dónde quedó el chico de las respuestas rápidas y ácidas, tan dignas de mí? Ese al que alguna vez, justamente Vos, le dijiste que te devolviera tu pelota, (solo porque sabías que me había besado y tu bronca era demasiada como para razonar como alguien de más de 10 años),  y te respondió al vuelo: "¿Por qué todo lo que es tuyo termina entre mis piernas?"... Si fuera una mina con algo más de feminismo en el alma, me habría indignado... pero verlo correr por el patio para evitar que lo cagaran a piñas -como finalmente pasó- también valía más la pena que enojarme. Era un chico que hacía lo que quería, cuando quería, porque quería, pero estaba muy por encima de los drogadictos con vicios baratos, y lo sabía. Se sabía mejor que las drogas sociales, y que la gente mediocre que las consumía. Se sabía mejor que la gente que ahora llama amiga. Se sabía mejor que muchos... nunca supe si se sabía a mis ojos, mejor que casi nadie. No sé qué sabe que es ahora. 
Sé que ya no le importa mi opinión en lo más mínimo, a mí, sobra decirlo, me resbala la suya.
Pero el chico que alguna vez enunció esa frase lo hizo con dolor, creyéndose arruinado a mis ojos, irremontable. Era mentira. En ese momento, si hubiera apostado a ser apenas un poquito mejor de lo que decidió ser entonces, yo me habría rendido al instante a volver a quererlo... (Por ese entonces mi relación con él era muy muy fuerte... pero apenas una sombra de la que tengo ahora con Mr. Fate). Ahora, aunque no tenga ningún motivo para pedírmela, si pienso en él no puedo evitar saber que no se merecería una segunda oportunidad mía... ni por lejos. Él menos que nadie, porque de él esperaba que llegara más lejos que cualquiera. 

domingo, 26 de mayo de 2013

en un domingo delirante...♪

<In my younger and more vulnerable years my father gave me some advice that I've been turning over in my mind ever since. "Whenever you feel like criticizing any one," he told me, "just remember that all the people in this world haven’t had the advantages that you’ve had."> One does not simply make a movie about Gatsby and change the first fucking sentence... Nótese que fui al cine y no fue a ver Fast & Furious, be proud of me. Es un buen consejo btw, es algo que mi vieja también trató de inculcarnos desde chicas -aún sin haber leído el libro-, y es algo que más o menos intento aplicar, pero tiene sus limitaciones. Por ejemplo, cuando sacás a pasear a tu perro por cuarta vez en la mañana y un tipo saca sus manos del container que está revolviendo un momento para mirarte de arriba a abajo y decirte "Hola hermosa... chau bombón" con su más susurrada y asquerosa voz de pajero. Sinceramente, ¿qué esperás al hacer eso chabón? Que te diga "Ay, tu olor a basura recién analizada me seduce tanto que creo que quiero que hagamos un hijo, acá mismo adentro de ese container de la muni"? ...no, no venía a nada, no voy a sacar conclusiones sobre mi vida al respecto, solamente quería manifestar mi indignación sazonada con un leve odio racial de esos que no da admitir jamás en la facultad de Humanidades (?). Por otro lado, son las 4 de la tarde y estoy almorzando fideos de sopa con crema y papas fritas, porque es domingo, y los domingos uno puede batir cualquiera con su vida. Capaz que el chabón del tacho pensó eso... andá a saber... y no, no pienso poner nada relevante. Es domingo, no tengo por qué hacer una entrada decente. 

viernes, 24 de mayo de 2013

Y ese fuego que quema por dentro y lento te convierte en fiera? ♪

¿Sabés cuándo te extraño más? Cuando sacan una nueva Fast & Furious. Eso habla de lo garcha que era nuestra relación. Creo que con vos viví todas y cada una de las situaciones patéticas e irremontables que se pueden llegar a vivir con un flaco en la adolescencia, así que estoy debatiéndome entre las chances de esperar años a que aparezca en la tele, o ir al cine a verla sola, para obviamente encontrarte a vos con tu novia, yendo a ver... algo romántico y gay elegido por ella. Lo bueno es que al menos -además de vergüenza ajena- me tendrías algo de envidia (?) 
Ella va obligatoriamente sola al cine a ver películas de Tim Burton (con leves excepciones), Henry Selick o secuelas demasiado esperadas como para esperar a nadie... Pero no puedo ir a ver F&F 6 con ese último argumento cuando todos sabemos que la razón real es que nadie más tiene el mal gusto suficiente como para acompañarme ...si alguien me jura que en esta por lo menos van a tunear un auto o a mostrar una carrera entera, voy sola, y compro pororó grande como bandera del patetismo unipersonal y para tirarle a los nenes de las filas de adelante.



(No me hagas preguntarte, pendeja, yo sé que en el fondo sos re capaz de ir conmigo a donde nadie más va).

martes, 21 de mayo de 2013

Y va tratando de resucitar y renunciar a llorar y llorar... ♪

Siendo completamente sincera, creo que siempre me supe "sentí" más inteligente que la mayor parte de a gente cercana a mí. Mis informes de Jardín de Infantes, desde los 2 años  aclaran que trataba como pares a las profesoras y no a mis compañeros -después de todo era muy chica, a los dos años todavía tenía derecho a creer con inocencia suficiente que los adultos son necesariamente más competentes que los chicos-. Esa es, principalmente, la razón por la que siempre tuve pocos amigos: sólo me siento cómoda con la gente que considero en algún sentido pareja a mí, siempre tendí a descartar a los otros. Eso me trajo -por descontado- varios problemas a lo largo de mi vida escolar: En 3er grado de primaria, la profesora organizó una clase especial para averiguar por qué razón mi mejor amiga y yo no nos juntábamos con una chica particularmente estúpida e insistente. Pasé sola o es-lo-que-hay acompañada toda la primera parte de 7mo grado, el año en que me cambié de escuela y empecé la secundaria, excepto por un solo amigo real (pero no quiero hablar de vos, otra vez no). Y en 5to año, para completarla y no irme sin dejar huella, dos chicas especialmente sensibles hicieron venir a una pedagoga para que me convenciera de volver a hablarle al 50% del curso. Paradójicamente lo mismo que me llevó a tener siempre pocos amigos, me hizo tener siempre al lado a algún chico, a divertirme con los idiotas con los que era fácil tener el control, a enamorarme perdidamente de los que eran tal vez más inteligentes que yo, o con más potencial. 
Pero más allá de mis relaciones personales, esa forma de pensar en mí me obligó a ver el mundo todo el tiempo como a través de un cristal, desde lejos, y con algo de asco. "When I saw what a black, awful joke the world was, I went crazy as a coot! ..." ...pero yo nunca pude abrazar la locura, aunque la rocé con ganas mucho más de una vez, todavía no tuve un mal día lo suficientemente malo, se ve. Siempre luché activamente contra el nihilismo latente que me gobierna por naturaleza (y en este punto él para de leer y dice 'Ves? Eso es lo que te diferencia de mí, yo nunca intenté pelear contra eso.') pero para lo importante, al final gana, nunca me deja invertir más de dos meses de mi vida en estudiar una carrera, por ejemplo. Siempre termina por convencerme de que casi nada vale la pena a largo plazo si no genera emociones fuertes cada pocos segundos. Pesimista y pasional, en proporciones difíciles de tolerar cuando ambas tienden a matarse entre sí. 
Elijo dedicar mi vida a los escenarios porque las puestas en escena son unos de los pocos momentos de la vida en los que absolutamente todos los implicados -desde los intérpretes al público, pasando por cada uno de los sonidistas y acomodadores- se disponen a vivir voluntariamente y por un tiempo determinado una mentira. Es en esa falsedad el único lugar en espacio-tiempo en el que me siento completamente sincera. Cuando todos saben que nada es verdad, no hace falta fingir, ni mentir. Elijo la comedia musical como elijo al cómic, por el simple hecho de que me parecen formas más completas de arte, porque me involucran más que un ballet o un dibujo por sí solos. Habrá quienes sean de otra opinión, siempre alguien piensa distinto. Creo que nadie considera a todas las opiniones como válidas por igual, pero pocos lo admitimos. Siempre hice uso y abuso de una ideología simple para juzgar a la gente cuando opina: Respeto que creas en cualquier cosa, siempre y cuando seas consecuente y sepas darle una argumentación decente a tu forma de pensar. Sinceramente valoro más que alguien defienda un golpe de estado basándose en principios lógicos, a que alguien predique democracia porque sí. No soporto a quienes se expresan por repetición de ideas de moda, a la gente amarillista o  mediocre. No soporto entrar a facebook los días en los que se muere un político o un argentino se hace famoso, ver comentarios vacíos y planos al respecto por todos lados me deprime. Me enferma saber con sólo mirar la pantalla que la muerte de Videla va a tener la misma repercusión que el ascenso de Central (o menos). Me amarga que me discutan que la gente opinando vagamente sobre cualquier cosa es democracia y libertad de expresión. Para mí es la muerte progresiva de toda chance de sociedad pensante y evolucionada. Cuando todos emiten el mismo comentario sobre un tema que debería ser digno de reflexión política, la libertad de expresión se convierte en llanura mental de generaciones enteras. Mi vieja es politóloga, licenciada, doctorada, me dice que esa es la idea de las redes sociales, que la gente se enganche con "la noticia del día", hacer comentarios emotivos y poco reflexivos, yo le digo que la gente se conforma en limitarse a eso porque quiere, y no me gusta, no lo acepto. Aunque lo entienda, no lo comparto, no lo respeto.
Esa es una de las cosas que más veces intentaron inculcarme a lo largo de mi vida: Que todas las personas, con sus ideologías diversas y diferentes a la mía son dignas de respeto... Se lo dije una vez a una pedagoga a la cual no respetaba: Creo que el respeto es algo que se gana. Lo vuelvo a decir. Ser yo todos los días es jodido y cansador. Debería convertirme en ladrillo del muro de facebook, o volverme loca del todo. 

17/05/2013

Termina de leer la hoja y dice "Parece un buen desahogo". Pero no, si el día anterior ya hubiera terminado de desahogarme no lo habría invitado a él. Hay algo un poco extraño en el momento en el que un desahogo como tantos otros cambia inesperada pero impostergablemente de curso cuando nuestras miradas se cruzan y nos besamos como siempre nos prohibimos hacer. No te pierdas así, Paulina, amar no siempre hace bien, ¿quién lo sabe mejor que vos? No dejes que se acueste en tu cama y te bese la espalda, esos momentos eternos van a parecer tan cortos cuando después, de pie, use la misma boca para decir cosas que te hagan mal... Seguir en el hielo por siempre o volver a dejarme alegrar y lastimar. Rendirme a buscar otras cosas, o a morirme de hambre y miedo en lo mío. Escribir o deprimirme. Respirar o vomitar. Quiero estar tranquila un buen tiempo. Quiero sentir que lo que siento es tranquilidad real y no aburrimiento. Quiero creer que puedo amar y bailar sin perder demasiado la calma. Y no, no quiero a un bajista. 
Quiero que seas Hollywood para mí, y yo ser Broadway.



En el fondo, en el alma, en el fin, en lo que queda de mí... En el efecto melancolía, tus ojos mil. La nostalgia del verano llega con puntualidad, y mis sueños demorados patearon la capital. Los fantasmas del pasado ruegan un volver atrás. ¡No me olvides que me apago, que no lo puedo evitar! ♪



lunes, 13 de mayo de 2013

Si me falta el aire no sé cómo será, si llora Bs As alguien me extrañará, y hace mucho no te escucho brillar ♪

Comprar comida y dejar carreras, son probablemente las únicas cosas que pienso mucho más de dos (o 200) veces antes de hacerlas. Pero releo los ingredientes como por quinta vez y es cierto: las puedo comprar. Así que por primera vez en 7 años vuelvo a tomar chocolatada comiendo oreos. Y no, no son exactamente como las recordaba, eran mejores, pero estas valen tanto la pena que en realidad no importa. Tal vez las oreos siempre fueron así, pero yo vivo la vida de la ausencia,  veo con los ojos del olvido la verdad ♪  y tras un velo de pasado prohibido, las recuerdo mejores. Mejores de gusto, no de moral, vegetarianas son mejores, pero lo inmoral me gusta más, ya por costumbre. 
Y otra vez estoy dejando una carrera, no sé cómo pasa, pero pasa, un día simplemente no voy, y no ir es mejor. No sé por qué siento que no soy para estudiar una carrera... puedo estudiar y entender y aprobar todo con bastante facilidad, y de rebote: mejor que la mayoría. Pero la mayor parte del tiempo siento que es una pérdida de tiempo estar encerrada subrayando fotocopias de materias pedagógicas o sociológicas cuando podría estar teniendo una clase práctica o incluso teórica de cualquier cosa aplicable a la Comedia Musical. La mayor parte del tiempo, dejo el estudio para el último segundo, cuando nunca hago eso con nada más. Es porque no me apasionan... las carreras que hay acá, al menos.
Y al mismo tiempo no tengo el carácter necesario para mandarme al mundo sin un título de nada. Ni la falta de carácter necesaria para formarme realmente bien con profesores que me van a dar el saber pero no el título, a costa de plata de mis viejos, por tiempo indefinido.
Y todas las veces que lo pienso, prometo conseguir algún trabajo ñoqui que me proporcione los medios, e igual no me completa... todas las veces, en fin, termino odiando que el IUNA esté en Buenos Aires. Y envidio a la gente que puede dejar todo e irse, a los inconscientes que no tienen miedo, lo envidio a él, que me creyó cuando intentaba convencerlo de que irse a estudiar a Capital era lo mejor que podía hacer, de que no le quedaban opciones acá, para él yo lo hacía sonar tan fácil... para mí suena imposible.
"Licenciatura en Composición Coreográfica con mención en Comedia Musical"... eso me haría tan pero TAN feliz, que lo estudiaría con todas las fotocopias y profesoras con mala onda que fueran necesarias (ah, cierto que en el IUNA no están las frustradas que encontramos en Santa Fe, están los grosos que hicieron carrera en serio, está la gente de la que sí vale la pena aprender).
Pequeñas victorias para los vegetarianos, eternas derrotas para los artistas. No creo que haya una sola ciudad importante del país en la que no pueda estudiarse Ingeniería Civil, así que en cualquier provincia de por acá hay gente capacitada para construir teatros, pero casi ningún artista certificado para hacer arte adentro por un sueldo decente.
Debería haber nacido con vocación de odontóloga, o algo así de asqueroso, aburrido y fácil de realizar. Debería haber nacido estática y conformista, capaz de leer muchos textos que no me enseñen nada para obtener un título que no me llene de ganas de vivir cada mañana. Debería haber nacido... con aspiraciones más simples, y estándares menos altos. Pero es mentira, en realidad no me gustaría ser menos yo, me gustaría tener menos miedo y más suerte. Como 'deber', debería haber nacido en 42nd street, hija de actores famosos, o como mínimo, en calle Corrientes. Como 'deber', digamos, en la vida real, debo buscarme una buena forma de convencerme de que haber faltado hoy fue tan buena idea como ir a ver Iron Man 3 ayer.